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Historia de una casa solariega

Laura SuA?rez de la Torre
Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 33.

La vivienda del siglo XVIII que alguna vez fuera remanso vacacional para ValentAi??n GA?mez FarAi??as, saqueada durante la ocupaciA?n de las tropas estadunidenses y en cuyo huerto fuera enterrado tras su muerte, hoy se fragmenta en biblioteca, librerAi??a, aulas, espacios para exposiciones y conferencias, y por su puerto aquel huerto, reconvertido en jardAi??n que sigue dando el mismo sentido de tregua que buscaba el reformista liberal. Es la casa del Instituto Mora.

Foto

Siglo XIX

VivAi??a en la Calle del Indio Triste en pleno corazA?nAi??de la ciudad de MAi??xico. De ahAi?? salAi??a a trabajar comoAi??diputado por Zacatecas, senador o vicepresidente deAi??la repA?blica. Al igual que muchos otros mexicanos,Ai??buscarAi??a tener una casa de campo en los alrededores deAi??la ciudad. En Mixcoac, ese pueblo ai???risueAi??o y florido deAi??aire saludableai???, que despertaba todas las maAi??anas con lasAi??campanas de sus iglesias, la de San Juan Evangelista y laAi??de Santo Domingo, allAi??, ValentAi??n GA?mez FarAi??as comprA?Ai??un inmueble del siglo XVIII con corral y caballeriza,Ai??pozos para el agua, chimeneas que paliaban el frAi??o yAi??una huerta de hermosos A?rboles frutales que dabanAi??duraznos y peras y compartAi??an el terreno con los cedrosAi??y las magnolias. ??????????????????????????????????????????Era una ai???casa solariega para el veranoai???Ai??que habAi??a ai???adquirido por 2 750 pesosai??? y se encontrabaAi??en ai???malas condicionesai???, pero le servirAi??a de remansoAi??frente a los problemas polAi??ticos, financieros y de saludAi??que le acosaban.

Fue la casa que lo esperaba en 1845 tras su exilio enAi??Estados Unidos, entre Nueva Orleans y Filadelfia. AAi??ella se trasladA? con su esposa Isabel y sus cuatro hijos,Ai??FermAi??n, Ignacia, Benito y Casimiro. Ai??l cumplAi??a enAi??la ciudad con sus compromisos polAi??ticos, mientras laAi??familia pasaba sus dAi??as en el barrio de ManinaltongoAi??frente a la iglesia de Nuestra SeAi??oraAi??de Guadalupe, nombrada de San Juan, en elAi??pueblo de Mixcoac. AllAi?? Isabel se ocupaba deAi??ordenar todo lo necesario para que la cotidianidadAi??familiar fuera placentera.

En agosto de 1847 la vida del pueblo seAi??alterarAi??a pues las tropas estadunidenses sentaronAi??allAi?? sus reales. La casa fue saqueadaai??i??Ai??y quedaron como mudos testigos los murosAi??altos y anchos de los salones, del comedor, deAi??la cocina, de la sala y de las recA?maras. LosAi??GA?mez FarAi??as padecieron los estragos de laAi??invasiA?n y tuvieron que repararlaai??i??

ValentAi??n GA?mez FarAi??as, el impulsor de lasAi??reformas liberales que por su carA?cter laicoAi??causaron tanta inquietud en la sociedad, vioAi??su sueAi??o realizado pues apenas un aAi??o antesAi??de su muerte firmA? la ConstituciA?n de 1857.Ai??16910Fue enterrado en la huerta de la casa puesAi??no se permitiA? que sus restos descansaran enAi??la iglesia, la de San Juan Evangelista, la queAi??estaba enfrente de su vivienda de verano. LA?gico:Ai??si Ai??l habAi??a promovido los cambios queAi??atentaban contra el clero… Con el paso de losAi??aAi??os, hacia finales del siglo XIX, el MixcoacAi??pueblerino se fue abriendo a la modernidadAi??que se irAi??a instalando lentamente alrededor deAi??la plaza que alguna vez tuvo un quiosco. LosAi??maizales quedarAi??an sin siembra. El tranvAi??aAi??pasarAi??a enfrente de la plazaAi??y las calles tomarAi??an nuevosAi??nombres. El alumbradoAi??elAi??ctrico llegarAi??a poco aAi??poco; las pulquerAi??as perecerAi??anAi??ante el embate de lasAi??bebidas modernas comoAi??las cervezas. La ladrilleraAi??Noche Buena darAi??a paso alAi??Parque Hundido, la tierraAi??de las calles se convertirAi??aAi??en asfalto y los vecinos antesAi??todos conocidos ya no lo serAi??an porque lasAi??viejas y sencillas casas irAi??an desapareciendo aAi??lo largo del siglo XX, demolidas por el crecimientoAi??urbano que hizo del antiguo puebloAi??una colonia al sur de la ciudad de MAi??xicoAi??con nuevas casas y edificios. No obstante, laAi??transformaciA?n del espacio, la casa permanecerAi??aAi??como refugio veraniego para los descendientesAi??de los GA?mez FarAi??as ai??i??los UhinkAi??y los VAi??rtizai??i?? aunque con el paso de los aAi??osAi??cambiarAi??a su funciA?nai??i??

Siglo XX

Esa casa, otrora de campo, serAi??a, a partir deAi??1976, el sitio elegido para establecer la fundaciA?nAi??Bibliotecas Mexicanas, A. C. El gobiernoAi??mexicano la adquiriA? con el propA?sito inicialAi??de depositar en ella el acervo bibliogrA?fico deAi??la biblioteca JosAi?? Ignacio Conde. MA?s tarde,Ai??en 1981, por decreto presidencial de JosAi?? LA?pezAi??Portillo, se asentarAi??a en ese espacio el InstitutoAi??de Investigaciones Dr. JosAi?? MarAi??a Luis Mora,Ai??nombre de otro connotado liberal. Su misiA?n:Ai??ai???desarrollar investigaciones cientAi??ficas en el campo de lavhistoria y de otras ciencias socialesai???. Los profesores-investigadoresAi??y especialistas tendrAi??an, a partir del fondoAi??GarcAi??a Conde, una biblioteca dedicada a las cienciasAi??sociales. De esta manera, la vieja casona de la plaza deAi??San Juan albergA? al nuevo instituto. En ella se apostarAi??anAi??algunos espaciosAi??para los investigadores;Ai??el antiguo salA?n, conAi??los aAi??os, se convertirAi??aAi??en una moderna librerAi??a.Ai??La amplia huertaAi??conservarAi??a algunos deAi??sus frondosos A?rboles yAi??se transformarAi??a en unAi??bello jardAi??n que darAi??aAi??un toque especial a laAi??instituciA?nai??i??

Bibliotecas Mexicanas (640x432)

Para albergar a la biblioteca, a los investigadores yAi??a los alumnos, al fondo, en lo que era la huerta de losAi??GA?mez FarAi??as, se construyA? un moderno proyecto arquitectA?nicoAi??que revelaba el interAi??s por engrandecer aAi??la instituciA?n. Como parte de su programa cultural lasAi??presentaciones de libros y los exitosos ciclos de cine seAi??alternaron con las esplAi??ndidas exposiciones de renombradosAi??artistas. En el jardAi??n, los visitantes disfrutaron lasAi??obras de escultores tales como JesA?s Mayagoitia (1992),Ai??SebastiA?n (2000), Knut Pani, Gilberto Aceves NavarroAi??(2001), Juan Soriano (2005) y JosAi?? Luis Cuevas (2005).Ai??En 2016, a la vieja casona con el nuevo edificio seAi??agregarAi??a otra sede ubicada en las calles de Poussin, aAi??tan sA?lo unas cuadras al sur-oeste de la plaza de SanAi??Juan. Un convento centenario pasarAi??a a formar parteAi??del patrimonio inmueble del instituto para albergar alAi??personal acadAi??mico-administrativo. Una esplAi??ndida salaAi??de lectura se instalarAi??a en la antigua capilla en lo queAi??otrora fue espacio de recogimiento y oraciA?n.Ai??El patrimonio inmueble del Instituto Mora crece,Ai??asAi?? como el prestigio acadAi??mico de la instituciA?n queAi??guarda en su sello institucional la imagen de la casa deAi??los GA?mez FarAi??as.

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La ira sobre ValentAi??n

Norberto Nava Bonilla
Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 33.

En el proyecto polAi??tico de ValentAi??n GA?mez FarAi??as por quitarle a la Iglesia catA?lica espacios de poder y decisiA?n, la vida del propio vicepresidente de Santa Anna corriA? peligro cuando se echaron atrA?s sus decisiones. Una turba que lo buscA? quiso deshacerse hasta de un retrato personal. El cuadro no fue hallado, pero lo interesante es que la obra tuvo su sAi??mil.

Copia del A?leo original que fue robado

ValentAi??n GA?mez FarAi??as se encontraba en suAi??casa de Mixcoac acompaAi??ado de su familia.Ai??AllAi?? encontrA? el refugio ante una rebeliA?n queAi??se levantA? en su contra en la capital. Con armaAi??en mano, mA?s por precauciA?n que por miedo,Ai??proyectaba la ruta mA?s conveniente para salirAi??del paAi??s, no sin antes vender su biblioteca paraAi??hacerse de recursos. Estos sucesos no le causabanAi??sorpresa ni asombro, en el tiempo queAi??estuvo en el ejecutivo siempre hubo un sectorAi??que reprobA? su polAi??tica. A?Su culpa? Desde laAi??vicepresidencia del paAi??s decretA? varias leyes queAi??buscaban mermar el poder que la Iglesia tenAi??aAi??sobre la sociedad; hoy en dAi??a calificarAi??amosAi??estas medidas como progresistas, pero en eseAi??entonces fueron la causa de discordias entre unaAi??sociedad altamente religiosa y GA?mez FarAi??as.

Don ValentAi??n habAi??a iniciado su cuatrienioAi??como vicepresidente en abril de 1833.Ai??Con un Congreso liberal, sus leyes no encontraronAi??obstA?culos y fueron aprobadasAi??una tras otra, pero bastaron dos meses paraAi??que se escucharan las primeras protestas alAi??grito de ai???ReligiA?n y Fuerosai???; el presidenteAi??Antonio LA?pez de Santana saliA? a sofocar aAi??los rebeldes y tras un breve enfrentamientoAi??logrA? someterlos. Superado esto, la tempestadAi??continuA? cuando el cholera morbus llegA?Ai??a la capital. El clero y la sociedad mA?s conservadoraAi??culparon al vicepresidente de estaAi??epidemia, pues sus leyes, decAi??an, ai???atentabanai???Ai??contra los bienes y derechos de la Iglesia y loAi??sucedido no era mA?s que un castigo divinoAi??para la sociedad mexicana.

Con la mayor rapidez posible, el vicepresidenteAi??instruyA? A?rdenes de sanidad e higieneAi??para contrarrestar los efectos de la epidemia.Ai??AdemA?s, como mAi??dico, ayudA? a atender a losAi??enfermos en los improvisados centros de saludAi??que se colocaron en distintos puntos de laAi??capital. Para finales de 1833, la plaga que habAi??aAi??matado a 15 000 personas, entre ellas a la hijaAi??de don ValentAi??n, habAi??a sido controlada.

Mientras tenAi??a las riendas del paAi??s, GA?mezAi??FarAi??as no vacilaba en aplicar su proyecto polAi??tico,Ai??sus leyes atacaban cada vez mA?s los privilegiosAi??que la Iglesia habAi??a disfrutado porAi??centurias. Los distintos grupos conservadoresAi??continuaban organizA?ndose para frenarAi??la ai???destrucciA?nai???. A diario aparecAi??an escritosAi??pegados en las paredes de la capital que criticabanAi??al vicepresidente, lo llamaban ai???sans-culotte,Ai??ladrA?n, demagogo y orateai??? que ai???de malaAi??feai??? habAi??a roto la armonAi??a de la naciA?n con suAi??ai???gobierno demoniocrA?ticoai???.

A fin de mantener la paz en la capital,Ai??GA?mez FarAi??as armA? a un cuerpo de civiles yAi??dictA? leyes que prohibAi??an, entre otras cosas, laAi??reuniA?n de mA?s de dos hombres en las calles,Ai??el toque de campanas y que los habitantesAi??montaran a caballo; aprehendiA? a varios jefesAi??del ejAi??rcito y duplicA? la vigilancia al caer laAi??noche.

En el resto del paAi??s la situaciA?n era distinta.Ai??Grupos antagA?nicos a GA?mez FarAi??as enviabanAi??cartas a Santa Anna, quien se encontraba enAi??Veracruz, suplicando que retome la presidenciaAi??para detener al ai???destructor de la feai???. Por finAi??se decidiA? a hacerlo y en abril de 1834 echA?Ai??para atrA?s todas las leyes y disposiciones queAi??su vicepresidente habAi??a emitido, ademA?s deAi??alejarlo brevemente del teatro polAi??tico.

Copia del Segundo A?leo que se hizo BAJA

Don ValentAi??n se retirA? a su casa en MixcoacAi??mientras la situaciA?n se tranquilizaba; sinAi??embargo, en la villa de Cuernavaca, un grupoAi??conservador emitiA? un plan el 25 de mayo queAi??desconocAi??a la autoridad de todas personas queAi??habAi??an apoyado las leyes que ai???sumergieron a laAi??RepA?blica mexicana en el caos mA?s espantosoAi??de confusiA?n y desordenai??? y pedAi??an auxilio alAi??presidente. Tras dAi??as de incertidumbre, el 14Ai??de junio de 1834, el Ayuntamiento de la ciudadAi??de MAi??xico adoptA? el plan. Las injuriasAi??en contra del ex vicepresidente no se hicieronAi??esperar. Una turba deseaba confrontar a donAi??ValentAi??n, pero en vista de que este no se encontrabaAi??cerca, buscaron su retrato en PalacioAi??Nacional para descargar su ira.

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Un espacio para el arte. El jardAi??n del Mora

Ma. Esther PAi??rez Salas C.
Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 33.

El instituto se ha convertido en lugar de referencia para muchos expositores que desde 1990 han estado exhibiendo obras escultA?ricas de mediano y gran formato en su espacio al aire libre en la sede Mixcoac.

Jardin del Mora, exposicion, probablemente Ni tormentas (640x443)

En el jardAi??n del Instituto Mora se han realizado,Ai??a lo largo de tres lustros, alrededor de 25Ai??exposiciones escultA?ricas, en las cuales, tantoAi??investigadores como alumnos y visitantes hanAi??tenido la oportunidad de apreciar los trabajosAi??de algunos de los mA?s destacados artistasAi??nacionales y extranjeros. En poco tiempo fueAi??considerado un espacio alternativo para que losAi??autores exhibieran su producciA?n, tal y comoAi??lo reconociA? la crAi??tica de arte Raquel Tibol enAi??1992: ai???El Instituto de Investigaciones Dr. JosAi??Ai??MarAi??a Luis Mora se ha convertido en uno deAi??los pocos espacios en la ciudad de MAi??xico queAi??acoge de manera permanente exposiciones deAi??escultura.ai??? Un aAi??o mA?s tarde, el historiadorAi??y crAi??tico de arte, AgustAi??n Arteaga, aAi??adirAi??a alAi??respecto: ai???Desde hace aproximadamente dosAi??aAi??os, la escultura se ha visto beneficiada porAi??contar con un espacio dedicado exclusivamenteAi??a su exhibiciA?n.ai???

2342El programa de exposiciones de esculturaAi??se iniciA? en 1990 como parte de las actividadesAi??culturales del Instituto organizadas porAi??el Departamento de DifusiA?n, en un intentoAi??por convertir la sede del Mora en un espacioAi??de intercambio cultural, en especial para losAi??habitantes de la zona. Los buenos resultadosAi??obtenidos con los ciclos de Cine Club y lasAi??presentaciones de libros, paulatinamente hicieronAi??del Instituto un lugar de encuentro, deAi??ahAi?? que se buscA? ampliar la oferta. Dado queAi??el edificio no cuenta con galerAi??as que permitanAi??hacer exposiciones de pintura, grabado oAi??fotografAi??a, pero sAi?? un espacioso y bello jardAi??n,Ai??se pensA? en una producciA?n plA?stica que se pudieraAi??exhibir al aire libre, de ahAi?? que la esculturaAi??resultA? la mA?s apropiada. Claro, siempreAi??y cuando fuera ejecutada con materiales queAi??no sufrieran cambios ni daAi??os al permanecerAi??a la intemperie por un periodo mAi??nimo deAi??tres meses.

De 1990 a 2005 se dio cabida aproximadamenteAi??a 26 escultores, cuyas tAi??cnicas, formatosAi??y lenguajes mostraron al pA?blico las diversasAi??posibilidades de expresiA?n con las que cuentaAi??la escultura. Tallas directas en piedra, metalesAi??oxidados, cerA?mica, aluminio policromado,Ai??bronce fundido, plA?stico esmaltado, vidrio,Ai??acrAi??lico, entre otros, pusieron de manifiesto laAi??diversidad de materiales utilizados asAi?? comoAi??los discursos visuales que cada uno privilegia,Ai??pasando desde el rescate del carA?cter primigenioAi??de la escultura ancestral, hasta llegar aAi??instalaciones que en lugar de destacarse delAi??espacio en el que se exhiben, persiguen integrarseAi??al medio ambiente estableciendo unaAi??simbiosis entre cultura y naturaleza. ExposiciA?n TotAi??mica , 1994 (1) Biblioteca Mora (416x640)GeometrAi??aAi??abstracta, obras figurativas, formas vegetalesAi??o mitolA?gicas, texturas y coloraciones, dieronAi??como resultado un carA?cter eclAi??ctico a estas exposiciones, en las cuales no se privilegiA? ningunaAi??tAi??cnica, formato o lenguaje, sino que mA?sAi??bien privA? un interAi??s porque los espectadores reflexionaran sobre la contemporaneidad de las tAi??cnicas y materiales de los expositores.

La formaciA?n y el origen de los participantes tambiAi??n fue variada, pues lo mismo exhibieron egresados de la Escuela Nacional de Artes PlA?sticas de la unam (actualmente Facultad de Artes y DiseAi??o) que de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado (ai???La Esmeraldaai???), o de la Escuela de Bellas Artes de San Miguel de Allende, asAi?? como quienes se formaron en el exterior en centros tales como el Art Center College of Design, de Pasadena, California, el Rhode Island School of Design de Providence o el Taller de Escultura de Metal de la Universidad de Berkeley, en Estados Unidos, al igual que del College of Fine Arts de Kent, en Gran BretaAi??a, dado que tambiAi??n expusieron artistas extranjeros.

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Logros y transformaciones

Diana GuillAi??n
Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 33.

A quien querAi??amos formar en el Instituto Mora, quAi?? funciA?n debAi??a cumplir su biblioteca, quAi?? perfil de investigadores se requerAi??a, un centro de historia o de ciencias sociales, cuA?l ha sido el significado del ingreso al CONACyT, y la importancia de sus A?rganos colegiados, cA?mo debemos mirar hacia al futuro. Cinco ex directores y la actual titular del Instituto Mora reflejan aquAi?? sus pasos en proyectos, ideas y objetivos a lo largo de 35 aAi??os de vida de la instituciA?n.

INCLUIR InaguraciA?n de la ExposiciA?n Mixcoac un pueblo en la memoria, 20 de mayo de 1994 (640x428)

A lo largo de sus 35 aAi??os de vida, el motor de las actividades que realizamos en el Instituto Mora ha sido la bA?squeda de la excelencia. Con ese faro como guAi??a y bajo la premisa de que se trata de una apuesta compartida por el personal acadAi??mico, administrativo y de apoyo, el futuro prA?ximo abre el camino para generar conocimiento de punta en las lAi??neas de investigaciA?n bA?sica y aplicada que hemos desarrollado, para formar recursos humanos de alto nivel en los programas de licenciatura y posgrado que impartimos y para vincular nuestra labor con una sociedad que, ademA?s de requerir respuestas para los problemas que en el dAi??a a dAi??a la aquejan, enfrenta desafAi??os cuya soluciA?n pasa por el diseAi??o de miradas de largo aliento.

20 febrero 2015 013 Altar de la capilla vista desde el coro ca 2015 (480x640)Al iniciar la segunda dAi??cada del siglo XXI, seremos referente obligado dentro y fuera de MAi??xico en los campos de la historia, las ciencias sociales y la cooperaciA?n internacional. Los resultados del esfuerzo y compromiso que su comunidad ha sostenido desde que el Instituto dio sus primeros pasos en 1981, se traducirA?n en mA?s y mejores contribuciones para el desarrollo de la ciencia y en decididos apoyos para el diseAi??o y la evaluaciA?n de la polAi??tica pA?blica. Asimismo se afianzarA? el amplio reconocimiento a la calidad de nuestro sello editorial y, con el apoyo de formatos innovadores en el terreno de la divulgaciA?n, se ampliarA? el acercamiento a un auditorio amplio; nuestros programas docentes se consolidarA?n como opciones internacionalmente atractivas y a partir de las oportunidades propias de la era digital, la Biblioteca refrendarA? el papel estratAi??gico que jugA? en la creaciA?n del Instituto Mora.

Quienes hemos acompaAi??ado un andar que ha dejado invaluables frutos, tenemos razones para sentirnos privilegiados. Hemos visto modificarse desde la fisonomAi??a de los espacios que nos albergan, hasta las lAi??neas de investigaciA?n y docencia que desarrollamos, pero sobre todo hemos atestiguado las bondades de asumir colectivamente el reto de mirar siempre hacia adelante. Por ello, estoy convencida de que el futuro prA?ximo es promisorio yAi??dentro de Ai??l la A?nica forma de visualizarnos es como interlocutor proactivo y vigoroso de otras instancias acadAi??micas y educativas, de esferas de gobierno local, estatal y nacional, de organismos internacionales, y, en general, de los distintos sectores de una sociedad a la que como Centro PA?blico de InvestigaciA?n nos debemos.

Ernesto de la Torre Villa
(1981-1983)

Estuve al frente del Instituto Mora por casi cuatro aAi??os, y una de mis tareas principales fue formar una buena biblioteca para el uso de los investigadores. Fernando Solana, secretario de EducaciA?n, me dijo: ai???Mire maestro, en la SecretarAi??a tenemos muchos libros que no conocemos; lo autorizo para que saque los libros que le puedan servir.ai??? Y resultA? que aquellos libros eran de las bibliotecas que habAi??a organizado JosAi?? Vasconcelos y que luego habAi??an sido refundidos en bodegas. De ahAi?? sacamos preciosidades. Con el apoyo de Solana, expurgamos tambiAi??n la Biblioteca MAi??xico y la Cervantes, gracias a lo cual el acervo del Instituto Mora se acrecentA?. El objetivo era integrar una biblioteca especializada en historia de AmAi??rica. El Instituto habAi??a sido creado para preparar estudiantes que no compitieran con otras instituciones. La Facultad de FilosofAi??a y Letras de la unam tenAi??a la carrera de historia que impartAi??a una formaciA?n muy general y El Colegio de MAi??xico estaba interesado en formar principalmente historiadores de MAi??xico, de manera que pensamos que el Mora debAi??a preparar alumnos en historia de AmAi??rica. MA?s adelante, bajo otra direcciA?n, el Instituto cambiA? su interAi??s a favor de la historia regional, y las polAi??ticas para acrecentar la biblioteca sufrieron cambios. [Por otro lado, Solana]ai??i?? nos enviA? la escuela de encuadernaciA?n. Aquello fue muy bueno porque con ella se daba un magnAi??fico apoyo a la biblioteca y se podAi??a aspirar a crear un taller de restauraciA?n. Entiendo que el Instituto Mora no perdiA? del todo aquel taller. Creo que en esos aAi??os de fundaciA?n pudimos sentar buenas bases, bases intelectuales y materiales, me parece que el Mora va muy bien y estA? dando sus frutos. Creo que estA? llamado a tener todavAi??a gran desarrolloai??i?? tengo muy buenos recuerdos del Instituto.

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Octavio Paz SolA?rzano, un zapatista entre llamas

Javier Rico M.
FFyL, UNAM.

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 33.

Octavio, como su padre Ireneo, tuvo una vida signada por abrazar causas polAi??ticas e ideolA?gicas, aunque por ello se alejara de la familia, caerAi??a en las penurias econA?micas o viviera en la soledad. Fiel seguidor del ideario zapatista, en tiempos de su juventud, obtuvo escaso reconocimiento para sus compromisos. Cuando parecAi??a alcanzarlos, las circunstancias polAi??ticas y la muerte misma se lo impidieron.

Ovtavio Paz Solorzano, tomado de AlbA?m a JuA?rez editado por el Lic. Octavio Paz, MAi??xico, Imprenta Mundial, 1931 (419x640)

Nunca se percatA? que lo observaban. No supoAi??que seguAi??an sus pasos y tomaban nota de losAi??lugares que frecuentaba y de sus reunionesAi??con personajes que el destino convirtiA? enAi??sus correligionarios. Es probable que en susAi??momentos de soledad lo asaltara la nostalgiaAi??en aquel lugar tan al norte, tan lejano delAi??barrio que lo habAi??a visto crecer. Quienes loAi??espiaban llegaron incluso a tramar un planAi??muy complicado para confirmar las sospechasAi??que lo seAi??alaban como un sujeto peligroso yAi??para echar abajo sus planes. Al menos desdeAi??mediados de 1917, cuando las fuerzas constitucionalistasAi??parecAi??an dominar la mayor parteAi??del escenario de la revoluciA?n, Ai??l era objeto deAi??una red de espionaje montada por el servicioAi??exterior mexicano. En uno de los telegramasAi??en clave que circularon entre el cA?nsul de MAi??xicoAi??en la ciudad de San Francisco; CA?ndidoAi??Aguilar, secretario de Relaciones Exteriores,Ai??y Rafael Nieto, subsecretario de Hacienda, seAi??le identificA? como el responsable directo deAi??una maniobra para enviar armamento a losAi??enemigos del gobierno:

Algunos elementos enemigos de este
gobierno estA?n tratando de fletar
barco a los EE.UU. para llevar a los
zapatistas elementos de guerra, que
serA?n desembarcados en algA?n punto
de la Costa Chica, Edo. de Guerrero.
Se me informa que el seAi??or Octavio
Paz, que estA? o ha estado recientemente
en El Paso, Tex., es el que irA?
como jefe del barco.

Se me dice tambiAi??n que el seAi??or
SAi??ntora, que reside en Los A?ngeles,
Cal., tiene ya arreglado todo
lo relativo al flete del barco, el que
estA? matriculado con bandera americana
y saldrA? con destino a Centro
AmAi??rica, con objeto de aprovechar
su paso por las costas de Guerreo
y desembarcar el envAi??o destinado
a Zapata, que se dice consiste en
parque, armas, telas y maquinaria
para reformar cartuchos y fabricar
monedas.

A cambio de estas mercancAi??as
ha ofrecido algA?n agente zapatista
entregar 40 000 pieles que tienen
ya listas en algA?n punto cercano a
la costa y algunas barras de plata
procedente del mineral de Campo
Morado.

FOP

Las pesquisas seAi??alaban a Octavio PazAi??como cA?mplice de JosAi?? SAi??ntora, un rebeldeAi??michoacano que habAi??a militado en el villismoAi??y que operA? luego de manera independienteAi??en su propio estado, antes de refugiarse en laAi??ciudad de Los A?ngeles. Y no sA?lo era vigiladoAi??por espAi??as mexicanos, sino tambiAi??n por agentesAi??del Departamento de Justicia de Estados Unidos,Ai??quienes, muy al tanto de sus debilidades,Ai??llegaron a urdir un plan para contratar a unaAi??mujer atractiva e inteligente que se enredaraAi??con Ai??l y le sacara informaciA?n.

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