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Los elegidos del exilio cardenista

MartAi??n Manzanarez
Instituto Mora

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 31

La solidaria polAi??tica mexicana de recibir a miles de desterrados extranjeros tuvo en su gran impulsor, el gobierno de LA?zaro CA?rdenas, acciones y actitudes selectivas vinculadas a cercanAi??as polAi??ticas con los exiliados, motivaciones raciales y otras claramente discrecionales.

Los niAi??os y el Presidente, 1937. AGN, Archivo fotogrA?fico Enrique DAi??az Delgado y GarcAi??a, caja 61-12, archiveros 15, gaveta 6.

Los niAi??os y el Presidente, 1937. AGN.

A lo largo del siglo XX, nuestro paAi??s dio refugioAi??a los perseguidos polAi??ticos de distintas latitudes del mundo. La presencia mA?s numerosaAi??de exiliados, en el transcurso de laAi??primera mitad de la centuria, fue la de cercaAi??de 20 000 refugiados espaAi??oles que debido aAi??la guerra civil (1936-1940) se instalaron en elAi??paAi??s. Durante los gobiernos de LA?zaro CA?rdenasAi??y su sucesor Manuel A?vila CamachoAi??se brindA? asilo a otros actores polAi??ticos desterrados,Ai??entre ellos LeA?n Trotsky, organizadorAi??clave de la revoluciA?n rusa, y desde la muerteAi??de Lenin, lAi??der de la oposiciA?n de izquierdaAi??y rival polAi??tico e ideolA?gico de JosAi?? Stalin.Ai??Asimismo, aquellos que huAi??an por el ascensoAi??del fascismo en Europa, entre ellos alemanesAi??y austriacos. El asilo ofrecido a estos actoresAi??sociales configurA? una imagen de MAi??xico frenteAi??a la comunidad internacional de apertura,Ai??fronteras abiertas y calidez. Sin embargo, esaAi??imagen es cuestionable en tanto la polAi??tica deAi??asilo mexicana presentA? una especial predisposiciA?nAi??por ciertos migrantes. El propA?sitoAi??de las siguientes pA?ginas es demostrar cuA?lesAi??fueron los elementos que dotaron de un carA?cterAi??selectivo y discrecional al derecho deAi??asilo en nuestro paAi??s.

Llegada a MAi??xico de los niAi??os espaAi??olesEl Cardenismo

El gobierno de LA?zaro CA?rdenas (1934-1940)Ai??ha sido calificado de populista por sus polAi??ticas sociales y econA?micas, entre las que destacanAi??la reparticiA?n agraria de 20 000 000 de hectA?reas que afectaron la propiedad de losAi??grandes terratenientes ai??i??la cifra mA?s alta de los regAi??menes posrevolucionariosai??i??; el impulso aAi??la educaciA?n bA?sica enmarcado en el proyectoAi??de la educaciA?n socialista; la promociA?n de programasAi??de salud destinados a las poblacionesAi??mA?s desprotegidas del paAi??s; la nacionalizaciA?nAi??de la industria petrolera y ferroviaria; laAi??inversiA?n en infraestructura urbana y rural; yAi??la reforma, o en su defecto, conformaciA?n deAi??sindicatos y confederaciones de trabajadoresAi??obreros y campesinos.

AdemA?s, el gobierno de CA?rdenas es reconocidoAi??por la acciA?n diplomA?tica, en el contexto previo y durante a la segunda guerra mundial.Ai??Los diplomA?ticos mexicanos denunciaron acontecimientos como la invasiA?n de EtiopAi??aAi??por parte de las tropas de Mussolini en 1934,Ai??la intrusiA?n de JapA?n en el territorio chino,Ai??el triunfo de Francisco Franco en EspaAi??a yAi??la ocupaciA?n nazi en Europa central. En esteAi??contexto se ha destacado la intensa actividadAi??de Gilberto Bosques, embajador en Francia,Ai??quien brindA? asilo a los perseguidos porAi??el nazismo y el fascismo. Estos son algunosAi??ejemplos notables de la participaciA?n polAi??ticaAi??de las autoridades mexicanas en el planoAi??internacional durante el gobierno cardenista.

En medio de ese contexto de violencia yAi??persecuciA?n en Europa central, se dio la expulsiA?n de amplios sectores de la poblaciA?n.Ai??De EspaAi??a, miles de hombres, mujeres y niAi??os arribaron a nuestro paAi??s con ayuda de lasAi??autoridades mexicanas, encabezadas por el poder ejecutivo.

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Empresa y turismo en la sierra michoacana

Paulina Martínez Figueroa
El Colegio de México

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 27.

Los hermanos Miguel y Jorge Henríquez Guzmán fueron amigos de Lázaro Cárdenas casi desde la infancia. Ellos serían un sostén económico fundamental para las aspiraciones presidenciales cardenistas. Hacer negocios con el Estado fue la manera en que le pagaron aquel favor y la construcción del Hotel Balneario de San José Purúa, en Michoacán, resultó un ejemplo. Pero cuando quisieron ser una alternativa política, aquella amistad no estaba para protegerlos.

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Balneario San José Purúa México, ca. 1950. Colección Particular.

El turismo y la hotelería moderna surgieron en México entre los años veinte y treinta del siglo XX gracias a la reunión de una serie de condiciones tanto económicas, como políticas y culturales que posibilitaron su desarrollo. Como suele suceder con cualquier actividad nueva, resultó necesario dotarlos de un marco jurídico que los ayudara a funcionar, integrarlos a la vida del país, dar a conocer su importancia y justificar la necesidad de su fomento, de manera que se pudieran incorporar, de forma paulatina, tanto al imaginario como a la realidad nacional.

La creación de una idea de turismo y la manera en que este fue reconocido oficialmente como una actividad formal, legal, viable y digna de apoyo, se consiguió principalmente a través de dos vías: por un lado, gracias a la intervención gubernamental -a través de leyes y dependencias que la supervisaran– y, por otro, debido a la intensa participación de la iniciativa privada que adoptó la actividad y la apoyó financiando infraestructura que la sustentara y la transformara en algo tangible.

A finales de los años treinta, las políticas gubernamentales para fomentar el turismo en la República Mexicana –que inició en la década de los veinte con el apoyo a la construcción de infraestructura carretera– eran importantes en el papel, pero desgraciadamente escasas en la práctica. La falta de organización, debilidad y pobreza del Estado, que apenas se recuperaba de la lucha revolucionaria de 1910-1920, propició la incursión de individuos presentes en la política mexicana como empresarios turísticos.

El candidato (640x434)

El candidato Miguel Enríquez Guzmán, candidato de la Federación de Partidos del Pueblo. AGN, Archivo Fotográfico Díaz, Delgado y García, caja 97/6.

Estos hombres, gracias a sus posiciones en el gobierno, consiguieron espacios adecuados para desarrollar zonas turísticas que en algunos casos los enriquecieron, pero que en otros también resultaron un dolor de cabeza. Desde conflictos con los pobladores, escasez de ser- vicios básicos y abastecimiento de productos hasta problemas de salud ocasionados por las presiones financieras y los endeudamientos continuos, fueron trabas comunes con las que se toparon al tratar de crear lo que en su discurso consideraban nuevas fuentes de empleo y de desarrollo económico nacional.

Personajes como Juan Andrew Almazán, Abelardo L. Rodríguez, Alberto J. Pani o Pascual Ortíz Rubio se aventuraron como empresarios en los primeros años de la posrevolución. A ellos se unieron los hermanos Miguel y Jorge Henríquez Guzmán. Estos militares, casi desde niños, también fueron identificados en esta época por su clara y fraterna amistad con el general Lázaro Cárdenas, oriundo de Michoacán, el estado donde levantaron un nuevo y exitoso espacio turístico, San José Purúa. Hasta allí acudieron lo mismo visitantes extranjeros y nacionales que intelectuales, artistas y, claro está, la elite política del momento

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ai???Madre corajeai??? y la familia Prestes en MAi??xico, 1938-1945

Ana Buriano -Ai??Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 15.

Captura de pantalla 2013-10-25 a las 12.13.40

La prensa mexicana del 15 de junio de 1943 se vio desbordada de noticias y avisos fA?nebresAi??alusivos a la muerte de Leocadia Felizardo Prestes. La madre del lider comunista brasilero Luis Carlos Prestes, apresado por el gobierno de Getulio Vargas, expirA? en su domicilio de Luz SaviAi??on nA?m. 10, de la colonia Del Valle, la madrugada del 14, donde vivAi??a junto con su hija Ligia y su nieta Anita Leocadia de siete aAi??os de edad. Inmediatamente se hicieron presentes en la casa Alfonso Reyes, Vicente Lombardo Toledano, Amalia SolA?rzano de CA?rdenas y Gabriel Leyva VelA?zquez. Poco despuAi??s llegA? el comitAi?? nacional de la ConfederaciA?n de Trabajadores de MAi??xico (CTM) encabezado por Fidel VelA?zquez. En la tarde, el cuerpo fue embalsamado en espera de la respuesta del gobierno de Brasil a las peticiones que le hicieran personalidades y organizaciones polAi??ticas y sociales mexicanas. Los telegramas pedAi??an a Getulio Vargas que permitiera el viaje de Luis Carlos a MAi??xico para presidir los funerales de su madre. La mA?s impresionante de estas solicitudes, segA?n recuerda la memoria familiar, fue el cable que enviA? LA?zaro CA?rdenas, entonces secretario de Defensa del gobierno de Manuel A?vila Camacho, al presidente de Brasil, ofreciendo enviar un aviA?n militar para trasladar al preso y su persona como garantAi??a y rehAi??n de que Prestes regresarAi??a a prisiA?n una vez que se produjeran las exequias fA?nebres.

Se abriA? entonces una larga espera de cuatro dAi??as en vigilia junto al cuerpo de Leocadia. La capilla ardiente fue instalada en el salA?n de la UniA?n de Empleados de Restaurantes, CafAi??s y PastelerAi??as del D.F., en la calle Orozco y Berra nA?m. 80, permanentemente rodeado por guardias de honor en las que se turnaban dirigentes y primeras figuras de la CTM, la Universidad Obrera, el Partido de la RevoluciA?n Mexicana (PRM), la ConfederaciA?n Nacional Campesina (CNC), el Partido Comunista Mexicano (PCM) y la ConfederaciA?n de Trabajadores de AmAi??rica Latina, asAi?? como representantes del exilio antifascista. Getulio no respondiA?. Lo hizo en su lugar la Embajada de Brasil en MAi??xico a travAi??s de una declaraciA?n que transcribe El Universal del 18 de junio de 1943. Frente a la conmocionada opiniA?n pA?blica mexicana la Embajada puntualizA? que ai???Luis Carlos Prestes fue el primer condenado por el Tribunal de Seguridad Nacional como culpable del crimen de sediciA?n y levantamiento en armas contra el gobierno constituidoai???, responsable de un asesinato y por lo tanto ai???prisionero por crimen comA?nai???. NegA? asAi?? toda entidad polAi??tica a su detenciA?n, siete aAi??os atrA?s.

Perdidas las esperanzas fue necesario proceder al sepelio en ausencia del hijo. El ComitAi?? Antifascista de MAi??xico convocA? a todas las agrupaciones obreras y democrA?ticas a participar. Las honras fA?nebres fueron apoteA?sicas segA?n da cuenta una ai???CrA?nica grA?ficaai??? de El Nacional. El entierro, celebrado el 18 de junio, contA? lo mA?s significativo del mundo polAi??tico y sindical mexicano: todos losAi??secretarios y subsecretarios de Estado encabezados por el general CA?rdenas, los sindicatos mexicanos, el exilio y las organizaciones civiles. A las 10:30 de la maAi??ana la caja mortuoria, cubierta por la bandera de Brasil, fue llevada en hombros 10 km por un cortejo fA?nebre que se encaminA? por el jardAi??n de San Fernando hacia las calles de Rosales para tomar despuAi??s Paseo de la Reforma, el Bosque de Chapultepec y llegar al PanteA?n Civil de Dolores. Precedido por la banda de guerra de las milicias obreras caminA? lentamente durante dosAi??horas hacia las lomas de Tacubaya, rodeado por una guardia de honor que llevaba las banderas de las naciones aliadas que lucha- ban contra el nazifascismo.

Pablo Neruda. En ese momento cA?nsul de Chile en MAi??xico, lee su "Dura elegAi??a" dedicada a la 'Madre herA?ica'. A su izq. el lAi??der sindical chileno Salvador Ocampo

Pablo Neruda. En ese momento cA?nsul de Chile en MAi??xico, lee su “Dura elegAi??a” dedicada a la ‘Madre herA?ica’. A su izq. el lAi??der sindical chileno Salvador Ocampo

Al pie de la tumba la despidieron Manuel Luzardo por el exilio brasilero, el senador Vicente Aguirre por la CNC, Vicente Lombardo Toledano por la CTM, Dionisio Encinas por el PCM, Salvador Ocampo por la ConfederaciA?n de Trabajadores de Chile y Adelina Zendejas por la mujer revolucionaria. Aguirre expresA? que ai???aquAi?? en MAi??xico los revolucionarios cuentan con un regazo acogedor y un ambiente de simpatAi??a sinceraai???; Vicente Lombardo exaltA? la figura de Prestes entre los luchadores de AmAi??rica Latina y dijo ai???DoAi??a Leocadia, hasta luegoai???. La voz de Adelina vibrA? con una encendida arengaAi??sobre la ideologAi??a del hijo de la desaparecida. En su carA?cter de cA?nsul general de Chile en MAi??xico, Pablo Neruda leyA? su poema ai???Dura elegAi??aai???. El gran poeta dijo en sus estrofas: ai???SeAi??ora hiciste grande, mA?s grande, a nuestra AmAi??ricaai???. Y a Vargas le apostrofA?: ai???una madre recorre la casa del tirano, una madre de llanto, de venganza, de flores, una madre de luto, de bronce, de victoria, mirarA? eternamente los ojos del tirano, hasta clavar en ellos nuestro luto mortalai???. La lectura del famoso poema fue ai???mi suicidio diplomA?ticoai???, recordA? Neruda luego. Considerado injurioso, el gobierno de Brasil le acusA? de infringir la neutralidad diplomA?tica. Las grandes presiones que Neruda recibiA? desde el ministerioAi??de Relaciones Exteriores de su paAi??s precipitaron una renuncia que evitA? la destituciA?n. DeclarA? ante la prensa mexicana que los ai???escritores chilenos tenemos una tradiciA?n: al aceptar un cargo pA?blico… no acostumbramos a hipotecar nuestra libertad ni nuestra dignidad de hombres libresai???.

Cerrada la tumba con la inscripciA?n A la madre heroica, fue cubierta por coronas fA?nebres, cuya enumeraciA?n ocupA? una columna y media del periA?dico. Entre quienes las enviaron destacaban el presidente de la repA?blica A?vila Camacho, los secretarios de estado CA?rdenas, Heriberto Jara, Miguel AlemA?n, Maximino A?vila Camacho y Javier Rojo GA?mez, Jefe del Departamento del D.F. Pese a que el gobierno mexicano se deslindA? oficialmente de haber tomado una posiciA?n, las declaraciones a la prensa del embajador de Brasil generaron un incidente diplomA?tico y reclamos ante Itamaraty.

Madre coraje

El mundo conocAi??a a Leocadia Prestes como ai???Madre corajeai???, en un simil algo forzado con la obra teatral de Bertold Brecht, Madre coraje y sus hijos. Nacida en Porto Alegre, capital de Rio Grande do Sul, en 1874, fue una maestra de primeras letras que casA? con Antonio Pereira Prestes, un ingeniero militar con quien procreA? cinco hijos en RAi??o de Janeiro. Muerto tempranamente el esposo, enfrentA? su viudez solventando la vida como maes- tra nocturna de adultos en las escuelas de las favelas de RAi??o, hecho que la aproximA? a la realidad social de Brasil. Madre devota, se mantuvo unida a las inquietudes de Luis Carlos, su hijo mayor. A?Y vaya que esas inquietudes fueron muchas! El joven Prestes naciA? en 1898 en la repA?blica reciAi??n establecida (1889). EstudiA? ingenierAi??a en la Escuela Militar de Realengo en RAi??o de Janeiro, trabajA? como ingeniero ferroviario y con el grado de teniente fue destinado al estado de Rio Grande.

La RepA?blica, conocida como Vieja pese aAi??su juventud, era esencialmente oligA?rquica. SuAi??nuevo producto de exportaciA?n, el cafAi??, tenAi??aAi??gran potencial econA?mico y atraAi??a migracionesAi??europeas, alemana e italiana principalmente. ElAi??paAi??s cambiaba aceleradamente y la repA?blica eraAi??extraordinariamente restrictiva del acceso a losAi??derechos polAi??ticos. Las primeras manifestacionesAi??de descontento se expresaron entre la oficialidadAi??baja del ejAi??rcito en consonancia con una crisisAi??deflacionaria. La irritaciA?n de los tenientes tenAi??aAi??una difusa base social y polAi??tica. Como en otrosAi??paAi??ses del continente, los reclamos de la joven oficialidadAi??se enfocaban preferentemente hacia lasAi??reformas polAi??ticas: deseaban transformaciones enAi??el rAi??gimen electoral y en la educaciA?n pA?blica.Ai??Entre 1922 y 1924 se produjeron rebeliones enAi??San Pablo y RAi??o Grande. Los oficiales paulistasAi??insurrectos unieron sus fuerzas con los riograndensesAi??levantados bajo el mando del teniente LuisAi??Carlos Prestes. Conformaron entonces un enormeAi??contingente guerrillero de 1,500 hombres,Ai??conocido como la Columna Prestes, que recorriA?Ai??trece estados y mA?s de 25,000 km durante casiAi??tres aAi??os, sin haber sido derrotada pero sin llegarAi??tampoco a una rebeliA?n generalizada contraAi??la RepA?blica Vieja. La Columna y su jefe acabaronAi??el periplo asilA?ndose en Bolivia. Prestes entrA? Ai??a la historia latinoamericana bautizado por losAi??sectores populares de Brasil como Caballero de laAi??Esperanza, nombre que inmortalizA? Jorge AmadoAi??cuando escribiA? su biografAi??a novelada, en 1942.

Captura de pantalla 2013-10-25 a las 12.38.26Impedido de regresar a Brasil, Prestes se refugiA?Ai??en Argentina a fines de 1928. AhAi?? tomA?Ai??contacto con el marxismo y el movimiento comunistaAi??internacional. La madre le siguiA? con susAi??hijas y compartiA? las difAi??ciles condiciones de esteAi??exilio. El golpe de estado de JosAi?? Uriburu contraAi??HipA?lito Irigoyen en Argentina supuso su encarcelamientoAi??y expulsiA?n del paAi??s. Prestes debiA? asilarseAi??en Uruguay. Todos los paAi??ses de la regiA?nAi??sufrAi??an los efectos de la crisis del 29. En el muyAi??afectado Brasil un mal acuerdo entre las oligarquAi??asAi??regionales derivA? en una crisis polAi??tica. AmbosAi??conflictos generaron el clima propicio para laAi??revoluciA?n de 1930, liderada desde Rio GrandeAi??por Getulio Vargas, un abogado vinculado a laAi??polAi??tica ai???gaA?chaai???. Getulio aspirA? sumar a su asonadaAi??al muy popular teniente Prestes. La historiaAi??registra dos encuentros entre ambos personajesAi??incompatibles. En mayo de 1930 se produjo laAi??ruptura definitiva. Prestes proclamA? en un manifiestoAi??la necesidad de una revoluciA?n popular,Ai??agraria y antiimperialista, de perfil socialista. SuAi??retorno a Brasil no era ya posible.

Ai??En 1931 viajA? a la URSS y poco despuAi??s leAi??siguieron su madre y hermanas. Desde 1934 seAi??sumA? formalmente al partido comunista y asumiA?Ai??responsabilidades importantes en la Komintern.Ai??A fines de aAi??o iniciA? un viaje clandestino aAi??Brasil, una larga travesAi??a en barco, para liderar laAi??oposiciA?n al gobierno de Getulio que coqueteabaAi??abiertamente con el nazifascismo. Prestes viajA?Ai??con una falsa identidad y acompaAi??ado por quienAi??fungirAi??a como asistente y responsable de su seguridad,Ai??la comunista alemana Olga BenA?rio, radicadaAi??desde tiempo atrA?s en laAi?? URSS y perseguidaAi??en su paAi??s. Durante el viaje surgiA? un romanceAi??entre ambos que incorporarAi??a nuevos lazos a losAi??polAi??ticos y darAi??a mayor realismo a la coberturaAi??clandestina.

A su arribo a Brasil, el Caballero de la EsperanzaAi??impulsA? la polAi??tica de formaciA?n de frentesAi??populares que promoverAi??a el movimiento comunista internacional a partir de suAi?? VII Congreso.Ai??Brasil era un verdadero eje en la polAi??tica hitlerianaAi??de formaciA?n de una zona de influencia germanaAi??en AmAi??rica del Sur. Para detener esta ofensiva,Ai??a principios de 1935 se conformA? la AlianzaAi??Nacional Libertadora, un frente polAi??tico con unAi??programa antifascista, ???i?????i???i???? ?i???i???????i???i?????i???? agrario y antiimperialista,Ai??sintetizado en la consigna Pan, tierra y libertad.Ai??La Alianza encontrA? un gran apoyo de masas peroAi??fue perseguida por Vargas, quien cerrA? sus localesAi??y aprobA? una temible ley de seguridad nacional.Ai??En respuesta, la Alianza dirigida por Prestes radicalizA?Ai??sus posiciones, se insurreccionA? en noviembreAi??de 1935 y fue rA?pidamente derrotada.

La represiA?n que lanzA? Vargas fue terrible. PrestesAi??y Olga fueron detenidos en marzo de 1936. Ai??lAi??fue condenado a largos aAi??os de prisiA?n. Olga, enAi??su sAi??ptimo mes de embarazo, fue deportada a laAi??Alemania hitleriana. Los medios nazifascistas laAi??presentaron ante la opiniA?n pA?blica como la imagenAi??de la judeocomunista. Recluida inicialmenteAi??en la prisiA?n de mujeres de BerlAi??n, dio a luz unaAi??niAi??a, el 27 de noviembre de 1936, a la que llamA?Ai??Anita Leocadia. La niAi??a permaneciA? junto a laAi??madre durante su primer aAi??o de vida y luego fueAi??separada de ella por la Gestapo. Olga fue enviadaAi??a un campo de trabajo forzado y luego transferidaAi??al hospital psiquiA?trico deAi??Bernburg, vuelto centro de exterminio.Ai??PereciA? en una cA?maraAi??de gas con apariencia de ducha,Ai??en febrero de 1942.

La campaAi??a internacional porAi??la libertad de Prestes, paraAi??recuperar a Anita Leocadia yAi??salvar a Olga

Las mujeres de la familia PrestesAi??permanecAi??an en MoscA? hastaAi??que llegA? la noticia de la detenciA?nAi??de Luis Carlos. Entonces laAi??madre junto a Ligia, una de lasAi??hermanas, abandonA? laAi?? URSSAi??para encabezar una campaAi??aAi??de solidaridad que obligara a laAi??liberaciA?n de su hijo. IniciA? suAi??cruzada en la EspaAi??aAi??republicana. AcompaAi??adaAi??por MarAi??a, ai???la delAi??Socorro Rojoai???, comoAi??se conocAi??a entoncesAi??a Tina Modotti, hizoAi??una gira de encendidosAi??actos por el paAi??s.Ai??Pronto iniciA? la GuerraAi??Civil y Leocadia viajA?Ai??a Francia e Inglaterra.

Esta mujer sexagenariaAi??logrA? levantar un movimiento internacional deAi??solidaridad con Prestes que fue la mayor campaAi??aAi??por la liberaciA?n de un preso polAi??tico de su Ai??poca.Ai??Incansable, visitaba periA?dicos, sindicatos, partidos,Ai??parlamentos y jefes de estado. Una verdaderaAi??lluvia de telegramas llegaba a Brasil. ProvenAi??an deAi??intelectuales de la talla de Romain Rolland, AndrAi??Ai??Malraux, Pablo Neruda, de lAi??deres polAi??ticos comoAi??Dolores Ibarruri, LA?zaro CA?rdenas, CAi??sar Uribe yAi??de todo tipo de organizaciones. ComitAi??s de solidaridadAi??con Prestes surgieron en Estados Unidos,Ai??AmAi??rica Latina, Australia y Nueva Zelanda. ConAi??la deportaciA?n de Olga a Alemania la campaAi??a seAi??intensificA?. Leocadia y Ligia viajaron a GinebraAi??para obtener ayuda de la Sociedad de las NacionesAi??y de la Cruz Roja Internacional.Ai??Las gestionesAi??de estos organismos lesAi??permitieron conocer elAi??nacimiento de la niAi??a.Ai??En tres ocasiones fueronAi??a Alemania a gestionarAi??ante la Gestapo la libertadAi??de madre e hija. Finalmente,Ai??lograron queAi??el 21 de enero de 1938Ai??la Gestapo les entregaraAi??a Anita Leocadia. ObtuvieronAi??tambiAi??n la vagaAi??promesa de que Olga, aAi??la que nunca pudieronAi??conocer, serAi??a liberadaAi??mA?s adelante.

MAi??xico y Prestes

El caso Prestes, como bien seAi??ala Guillermo Palacio en su estudio sobre las relaciones entre ambosAi??paAi??ses, fue un permanente foco de tensiA?n entreAi??MAi??xico y Brasil. Pese al importante papel que jugabaAi??el petrA?leo mexicano en las importacionesAi??brasileras desde el periodo de Calles y el Maximato,Ai??los dos paAi??ses grandes del continente noAi??sA?lo tenAi??an modelos polAi??ticos enfrentados, sinoAi??una diferente concepciA?n de la polAi??tica exterior yAi??las cuestiones religiosas. Las relaciones no habAi??anAi??sido tersas y el caso Prestes las agravA? mA?s aA?n.Ai??Aunque la llegada al gobierno de CA?rdenas abriA?Ai??tAi??midas esperanzas de mejorAi??a, muy pronto losAi??diplomA?ticos brasileros lo catalogaron como unaAi??ai???escalada comunistaai??? y la mutua animadversiA?nAi??se intensificA?.

DoAi??a Leocadia con su nieta Anita y la periodista argentina MarAi??a Luisa Cernelli en MAi??xico (1940)

DoAi??a Leocadia con su nieta Anita y la periodista argentina MarAi??a Luisa Cernelli en MAi??xico (1940)

La prisiA?n de Prestes provocA? una reacciA?n inmediataAi??de la intelectualidad mexicana que hizoAi??llegar el 26 de marzo de 1936 una carta a VargasAi??en la que se exaltaba la figura del encarcelado, loAi??comparaban con Batlle y OrdA?Ai??ez de Uruguay,Ai??Irigoyen de Argentina, y Madero en su esfuerzoAi??por sintetizar las aspiraciones nacionales de lasAi??clases medias, los campesinos y los obreros. FueAi??la avanzada de una gran cantidad de telegramasAi??presionando por su liberaciA?n. Carlos Alves deAi??Souza, el encargado de negocios interinoAi??de Brasil en MAi??xico, un nazifascista y antisemitaAi??confeso, no encontraba descanso enAi??sus protestas ante la SecretarAi??a de RelacionesAi??Exteriores mexicana por la injerencia deAi??personalidades del gobierno en la campaAi??aAi??Prestes. En tanto, las manifestaciones se sucedAi??anAi??frente a la embajada de Brasil, queAi??pidiA? protecciA?n de una guardia armada.Ai??Aun mA?s, en junio, el sindicato de la educaciA?nAi??mexicana enviA? una carta a Vargas enAi??la que le anunciaba que los 30 mil maestrosAi??de primaria de MAi??xico se encargarAi??an de hacerAi??conocer a sus alumnos en cada escuelaAi??ai???el rAi??gimen de terror y de falta de libertadAi??que se vivAi??a en Brasilai???.

La situaciA?n se volviA? aA?n mA?s grave enAi??1937, una vez instaurado el Estado NovoAi??en Brasil con su ConstituciA?n totalitaria yAi??corporativista. El nuevo embajador mexicanoAi??en RAi??o, JosAi?? RubAi??n Romero, catalogadoAi??en los cAi??rculos diplomA?ticos brasilerosAi??como un reciAi??n llegado del ai???ambiente rojo Ai??de EspaAi??aai???, recibiA? variasAi??solicitudes de asiloAi??de militares, periodistasAi??y profesionales vinculadosAi??con Prestes. La cancillerAi??aAi??mexicana a cargoAi??de Eduardo Hay no fueAi??muy receptiva, ni deseA?Ai??exponer aA?n mA?s las relaciones.Ai??AconsejA? a RomeroAi??que lograra que losAi??asilados abandonaran laAi??sede diplomA?tica, ya queAi??el gobierno de Vargas leAi??ofrecAi??a garantAi??as de respetarAi??sus derechos. RomeroAi??actuA? con un altoAi??sentido humanitario y se rebelA?, en lo posible,Ai??contra las instrucciones que recibiA?. TratA? de embarcarlosAi??en un navAi??o que llevaba a asilados de laAi??embajada argentina hacia Buenos Aires, pero susAi??protegidos se negaron a ser objeto de una deportaciA?nAi??disfrazada. DebiA? solicitar apoyo policialAi??para defender la embajada mexicana pues AcciA?nAi??Integralista, un agrupamiento polAi??tico fascista,Ai??amenazaba asaltarla. En respuesta, la embajadaAi??de Brasil en MAi??xico solicitA? la protecciA?n correspondienteAi??para defenderse de los manifestantesAi??del 20 de noviembre en la ciudad de MAi??xico. ElAi??gobierno de CA?rdenas desprotegiA? totalmente laAi??embajada de Brasil. RetirA? el A?nico policAi??a que laAi??custodiaba, para desacreditar la acusaciA?n. El altoAi??control que ejercAi??a sobre el movimiento sindicalAi??y popular hizo que, durante las celebraciones delAi??aniversario de la revoluciA?n, la sede brasilera noAi??fuera siquiera molestada. Cuando Romero dejA?Ai??el cargo a principios de 1938, quedaba un soloAi??asilado en la embajada de MAi??xico en RAi??o. Los demA?sAi??se habAi??an reintegrado al paAi??s y la protecciA?nAi??mexicana fue suficiente para que no fueran detenidosAi??por la temible policAi??a varguista. Claro queAi??en Brasil habAi??an cambiado algo las cosas. VargasAi??abandonA? sus efluvios fascistizantes y se alineA?Ai??con la neutralidad que impulsaba Roosevelt, mA?sAi??adelante declarA? la guerra y enviA? tropas a lucharAi??contra el Eje.

Captura de pantalla 2013-10-25 a las 12.29.35MAi??xico estaba decidido a distender las relacionesAi??entre ambos paAi??ses. Leocadia y Ligia solicitaron,Ai??en julio de 1936 visa en la embajada deAi??MAi??xico en ParAi??s para promover la campaAi??a. Se lesAi??negA? entonces el ingreso. La SecretarAi??a argumentA?Ai??que su presencia era inA?til dado que las gestionesAi??para liberar a Prestes estaban a cargo del propioAi??gobierno. En marzo de 1937, el general FranciscoAi??MA?jica insistiA? ante la cancillerAi??a solicitando elAi??ingreso de la familia. La inminencia de la derrotaAi??espaAi??ola y el palpable clima bAi??lico europeo debenAi??haber activado la decisiA?n. Ellas sentirAi??an seguramenteAi??urgencia por abandonar ParAi??s y les aterrorizabaAi??la suerte que pudiera correr la niAi??a reciAi??nAi??rescatada de la Alemania nazi. Aunque no seAi??conocen las circunstancias exactas, por la correspondenciaAi??se sabe que en octubre de 1938, madre,Ai??hija y nieta encontraron refugio en MAi??xico,Ai??asiladas por el gobierno de CA?rdenas. Aunque losAi??aires cambiaron a partir de la llegada de ManuelAi??A?vila Camacho, la presencia de las Prestes en elAi??paAi??s activA? la solidaridad del gobierno mexicano.Ai??Hacia 1941 el Ejecutivo y la CA?mara de DiputadosAi??se plantearon solicitar a Vargas que permitieraAi??el traslado a MAi??xico de Luis Carlos, en calidadAi??de asilado. Lo hacAi??an sin embargo con cautela, yaAi??que la SecretarAi??a instruyA? al embajador para queAi??el tema no generara la impresiA?n de una intromisiA?nAi??en los asuntos internos de Brasil.

Poco conocemos de la vida de esa familiaAi??en el MAi??xico cardenista y avilacamachista.Ai??Ellas continuaron la campaAi??a por la liberaciA?nAi??del Caballero de la Esperanza aunque limitadaAi??al A?mbito latinoamericano. La guerraAi??en Europa hizo que doAi??a Leocadia perdieraAi??contacto con las tres hijas que habAi??an quedadoAi??en la UniA?n SoviAi??tica invadida y conAi??Olga, prisionera en Alemania. Aunque tenAi??aAi??una confianza inconmovible en la derrota delAi??nazifascismo, que finalmente no alcanzarAi??a aAi??ver, temAi??a en cambio por la suerte de su nuera.Ai??Las Prestes vivieron rodeadas del mundoAi??intelectual, polAi??tico y sindical mexicano. ElAi??exilio espaAi??ol reciAi??n llegado fue tambiAi??nAi??su medio. Mantuvieron una amistad estrechaAi??con Tina Modotti quien frecuentaba suAi??casa, al punto que DoAi??a Leocadia presidiA?Ai??el velorio de la fotA?grafa. Este amplio cAi??rculoAi??social debe haber menguado en algo lasAi??angustias e incertidumbres que padecAi??an. LigiaAi??reconociA? que no hubo alegrAi??as duranteAi??su estancia en MAi??xico, sino una larga esperaAi??de correspondencia y noticias. Los peligrosAi??que corrAi??a la familia obsesionaban a la madre.Ai??Por eso, entre marzo-abril de 1942, LeocadiaAi??consultA? dos videntes. Ambas le aseguraron que su nuera habAi??a muerto. SegA?n contA? Neruda aAi??un cAi??rculo de amigos, le enviA? un cable mientrasAi??el poeta visitaba Cuba diciAi??ndole: ai???Dile a PrestesAi??que Olga muriA?ai???. Neruda no encontrA? forma deAi??hacerle llegar la noticia pero guardA? el cable y seAi??lo entregA? a Luis Carlos luego de su liberaciA?n.

Una vez muerta la madre, Ligia y Anita LeocadiaAi??permanecieron en MAi??xico. La hermana deAi??Prestes recibiA? el ofrecimiento que le hicieron llegarAi??el general CA?rdenas y su esposa de adoptar aAi??la niAi??a. En consulta con su hermano preso ambosAi??tomaron la determinaciA?n de mantenerla junto aAi??la familia. Ligia fue su madre adoptiva. Ambas Ai??regresaronAi??a Brasil el 28 deAi??octubre de 1945. AunqueAi??el embajador de MAi??xicoAi??en Brasil sugiriA? a laAi??cancillerAi??a que costearaAi??los gastos de traslado, obtuvoAi??una negativa ante elAi??temor de que fuera considerada unaAi??actitud injerencista.Ai??Se iniciA?Ai??en MAi??xico unaAi??colecta privadaAi??para financiarAi??el traslado, queAi??finalmente fueAi??costeado desdeAi??Brasil por losAi??partidarios deAi??Prestes. LuisAi??Carlos habAi??aAi??sido liberadoAi??por las amnistAi??asAi??de VargasAi??y conociA? entonces a su hija Anita Leocadia deAi??nueve aAi??os. Fue un encuentro fugaz, porque alAi??dAi??a siguiente se produjo un golpe de estado queAi??derribA? a Getulio y se iniciA? una nueva persecuciA?nAi??contra los comunistas. Prestes debiA? pasar aAi??la clandestinidad. PrisiA?n, clandestinidad y exilioAi??siguieron acompaAi??ando a los Prestes duranteAi??gran parte de su futura vida. Con muchas lucesAi??y algunas sombras sobre la polAi??tica mexicana de asilo, el caso Prestes se cerrA? en 1945. La distensiA?nAi??y las buenas relaciones predominaron entreAi??ambos paAi??ses hasta el golpe de estado de 1964,Ai??cuando una nueva ola de asilo polAi??tico se derramA?Ai??sobre la sede diplomA?tica mexicana en Brasil.Ai??Entonces MAi??xico habAi??a acuAi??ado una amplia experienciaAi??que sustentarAi??a su polAi??tica en aAi??os posteriores.Ai??De ella y de la sensibilidad social del paAi??sAi??se favorecerAi??an las nuevas oleadas del exilio sur yAi??centroamericano del A?ltimo tercio del sigloAi?? XX.

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Ai??PARA SABER MA?S:

Fernando Morais, Olga, Caracas, Monte A?vila,Ai??2008.

Guillermo Palacios , Intimidades, conflictos y reconciliaciones:Ai??MAi??xico-Brasil, 1822-1993, MAi??xico, SRE AcervoAi??HistA?rico DiplomA?tico, 2001.

*Olga, Brasil, 2004. DirecciA?n: Jayme Monjardin.Ai??GuiA?n: Rita Buzzar, sobre la novela de Fernando Morais.

En DVD y en la red:

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Una siderA?rgica en medio de un palmar

Revista BiCentenario # 18

Francisco ZapataAi?? /Ai?? El Colegio de MAi??xico

El desarrollo del proyecto de la desembocaduraAi??del rAi??o Balsas guarda una relaciA?n estrecha conAi??lo que fuera la estrategia de la industrializaciA?n porAi??sustituciA?n de importaciones. En los aAi??os inicialesAi??del proceso de toma de decisiones (1968-1969), elAi??estado mexicano se encontraba en la encrucijada deAi??decidir nuevos caminos para el adelanto nacional.Ai??Una de las decisiones centrales fue dar cursoAi??a la iniciativa que el general LA?zaro CA?rdenasAi??habAi??a promovido desde que fuera gobernador deAi??MichoacA?n (1932-1934) y presidente de la repA?blicaAi??(1934-1940), relativos a la valoraciA?n de losAi??yacimientos de mineral de hierro de Las Truchas aAi??travAi??s de la construcciA?n de una planta siderA?rgica.Ai??Esa decisiA?n, tomada en 1969 por el presidenteAi??Gustavo DAi??az Ordaz, fue refrendada enAi??agosto de 1971 cuando el presidente Luis EcheverrAi??aAi??acordA? la instauraciA?n de la empresa SiderA?rgicaAi??Las Truchas (SITSA) que, a la muerteAi??del general CA?rdenas en octubre de 1970, pasarAi??aAi??a llamarse SiderA?rgica LA?zaro CA?rdenas-Las TruchasAi??(SICARTSA), su nombre actual.

SiderA?rgica

Para leer el artAi??culo completo,Ai??suscrAi??baseAi??a la RevistaAi??BiCentenario.

PARA SABER MA?S:

  • IlA?n Bizberg, La acciA?n obrera en Las Truchas, MAi??xico, ElAi??Colegio de MAi??xico, 1982.
  • IlA?n Bizberg y Francisco Zapata, ai???Conciencia obreraAi??y participaciA?n sindical en Las Truchasai???, Estudios SociolA?gicos,Ai??1984, en:
  • http://codex.colmex.mx:8991/exlibris/Ai??aleph/a18_1/apache_media/QLJL8EUBKLTG6ULMEG53P3KA2EF7CG.pdf
  • Rainer Godau Schucking, Estado y acero. Historia polAi??ticaAi??de Las Truchas, MAi??xico, El Colegio de MAi??xico, 1980.
  • Nelson Minello y ArAi??stides Rivera, SiderA?rgica LA?zaroAi??CA?rdenas. Historia de una empresa, MAi??xico, El ColegioAi??de MAi??xico, 1982.
  • Francisco Zapata et al., Las Truchas: acero y sociedad enAi??MAi??xico, MAi??xico, El Colegio de MAi??xico, 1978.
  • TambiAi??n existen varios artAi??culos en revistas como ComercioAi??Exterior, Estudios SociolA?gicos, y otras.

Los niAi??os mexicanos de las escuelas elementales socialistas 1934-1940

Eliva Montes de Oca Nava
Sociedad Mexicana de Historia de la EducaciA?n
Revista BiCentenario #10
NiAi??o en escuela

NiAi??o en escuela

Hoy que son tan inciertos los rumbos que sigue el sistema educativo mexicano y que ademA?s se reclama por una pAi??rdida general de valores, resulta A?til revisar los modelos que se han puesto en prA?cticaAi??en nuestro pasado. Y un caso poco conocido es el de la escuela socialista que se implantA? en el paAi??s durante el gobierno de LA?zaro CA?rdenas (1934- 1940), de sumo interAi??s por los valores democrA?ticos y de responsabilidad social, asAi?? como por los sentimientos nacionales que se propuso transmitir a la niAi??ez. Enseguida intentaremos un acercamiento, a travAi??s de su programa de estudios y de varios de los libros de texto que se publicaron de acuerdo con este programa.

El modelo de enseAi??anza socialista ai??i??seguido, por lo demA?s, en otros lugares del mundoai??i?? defendAi??a la educaciA?n laica dentro y fuera de las aulas y criticaba a la educaciA?n liberal del siglo XIX y principios del XX por aceptar que los niAi??os re- cibieran explicaciones basadas en la religiA?n. El propA?sito fundamental era crear en la juventud un concepto racional y exacto del universo y la vida social, para lo cual era preciso excluir toda doctrina religiosa y combatir fanatismos y prejuicios no sustentados en las ciencias y la razA?n.

El proyecto se llevA? a la prA?ctica, pese a la oposiciA?n del clero catA?lico y muchos padres de familia, que la calificaron, entre otros, de impAi??a e inmoral. Pero el gobierno intervino en casi todos los niveles de la enseAi??anza pA?blica y privada ai??i??salvo en la Universidad Nacional de MAi??xico que se pronunciA? por la libertad de cA?tedraai??i??, a travAi??s de inspectores que aplicaron una estrecha vigilancia.

Sin embargo, los valores que se impulsaban no eran ni impAi??os ni inmorales pues se pretendAi??a alcanzar, mediante su enseAi??anza, el Programa de estudios y de acciA?n de la escuela socialista, donde se planteaba que la educaciA?n impartida por el estado debAi??a promover el sentido de servicio a los demA?s, despertar un espAi??ritu de solidaridad humana, entender la cultura como un producto comunitario y social y e impulsar, a travAi??s de las ciencias y la investigaciA?n, que los alumnos adquirieran un concepto racional de su sitio en el mundo natural y en la sociedad asAi?? como conciencia de las posibilidades de cambiarlo.

Esta educaciA?n tendrAi??a que dar al trabajo honrado un valor fundamental para el sano desarrollo de los seres humanos en lo individual y de la sociedad en su conjunto. Las labores manuales gozarAi??an del mismo reconocimiento que las intelectuales, por ser ambas A?tiles y productivas y de importancia igual en hombres y mujeres. Para conseguirlo, se alentarAi??a la formaciA?n de cooperativas escolares de producciA?n, venta y consumo.

La escuela socialista practicarAi??a la igualdad ai??i??a travAi??s de la educaciA?n mixtaai??i??, a fin de que ni- Ai??os y niAi??as fueran vistos como iguales, independientemente de sus diferencias sexuales, raciales, econA?micas, religiosas, etcAi??tera; serAi??a integral, es decir, tenderAi??a a la formaciA?n equilibrada de los alumnos en todos los elementos y facultades que componen al ser humano; ai???desfanatizanteai???, librando con esto a las escuelas y a la sociedad en su conjunto de toda forma de idolatrAi??a y supersticiA?n, que hasta entonces habAi??an fomentado la sumisiA?n y el conformismo en el pueblo mexicano; emancipadora, es decir, se eliminarAi??a todo aquello que favoreciera el acatamiento y la explotaciA?n de unos hombres por otros; y vitalista, en el sentido de pedir que la prA?ctica acompaAi??ara a la teorAi??a y el escolar participase activamente en la obtenciA?n de conocimientos que satisficieran sus intereses y que les fueran A?tiles para mejorar la condiciA?n de sus familias y su comunidad, en par- ticular a los sectores mA?s necesitados.

NiAi??os

NiAi??os

La reforma educativa hizo necesaria la elaboraciA?n de libros de texto que, en cuanto a mAi??todos y contenidos, respondieran al nuevo programa. Se trazA? un plan editorial e integrA? una comisiA?n con ai???escritores revolucionariosai???, a quienes se les dio la tarea de escribir y dictaminar los nuevos textos, mismos que, desde luego, habrAi??an de seguir los lineamientos trazados, sin descuidar las estipulaciones de la enseAi??anza moderna. AdemA?s de ser ideolA?gica y pedagA?gicamente distintos, los nuevos libros tendrAi??an que estar al alcance de todas las posibilidades econA?micas y, si era posible, serAi??an gratuitos.

Una recomendaciA?n fue retirar de las escuelas los libros que se estuvieran usando en ellas, en especial los de lectura y literatura ai??i??como la serie titulada Rosas de la infancia de MarAi??a Enriqueta Camarillo. Se argumentA? que estos libros estaban llenos de personajes fantA?sticos que ai???domesticabanai??? a los lectores, inculcA?ndoles sentimientos de resignaciA?n frente a la situaciA?n en que vivAi??an. Representaban una sociedad ideal en la que la armonAi??a reinaba entre las clases y los trabajadores recibAi??an salarios justos de los patrones y se ocupaban alegremente en sus labores. Asimismo, los hijos de los hacendados eran amigos de los hijos de los campesinos y los hijos de los obreros de los hijos de los empresarios. La religiA?n tenAi??a un peso definitivo; de acuerdo con ella, los ricos se mostraban caritativos con los pobres, obsequiA?ndoles sus sobrantes.

Libro de lectura de primer grado

Libro de lectura de primer grado

Para sustituir estos textos, el maestro Rafael RamAi??rez escribiA? la serie llamada Plan SexenalAi??Infantil. AquAi?? nos referiremos al Libro de Lectura para el Ciclo Intermedio de las Escuelas Rurales, que ilustra con claridad acerca de la formaciA?n de los niAi??os en las escuelas socialistas. En este libro, destinado al tercero y cuarto aAi??o de primaria, el autor se propuso impulsar a la acciA?n a sus pequeAi??os lectores, sumarlos a las inquietudes de los mayores e incorporar la escuela a la comunidad, de forma que dejara de verse como una instituciA?n separada del resto social.

La trama del libro se desarrolla en un pequeAi??o pueblo campesino llamado ai???El porvenirai???, que evidentemente representaba la sociedad que, a juicio de los educadores socialistas, se tenAi??a que construir. El trabajo en la escuela era siempre en grupo, el maestro instruAi??a a los niAi??os, pero tambiAi??n se encargaba de alfabetizar y dirigir a los padres en sus demandas sociales, entre ellas la tierra y el ejido. Se discutAi??an y solucionaban los problemas en asambleas de distinto tipo ai??i??por toda la poblaciA?n, o los padres, o los alumnos, o un grado o grupo escolarai??i??, en las que se oAi??an y valoraban todas las opiniones. Tarea central acordada en estas reuniones para los niAi??os fue que lucharan contra la injusticia y la explotaciA?n humana. Para el profesor RamAi??rez, se trataba de es- cuelas efectivas de organizaciA?n social futura.

La escuela socialista mexicana

La escuela socialista mexicana

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