ai???Madre corajeai??? y la familia Prestes en MAi??xico, 1938-1945

Ana Buriano -Ai??Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 15.

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La prensa mexicana del 15 de junio de 1943 se vio desbordada de noticias y avisos fA?nebresAi??alusivos a la muerte de Leocadia Felizardo Prestes. La madre del lider comunista brasilero Luis Carlos Prestes, apresado por el gobierno de Getulio Vargas, expirA? en su domicilio de Luz SaviAi??on nA?m. 10, de la colonia Del Valle, la madrugada del 14, donde vivAi??a junto con su hija Ligia y su nieta Anita Leocadia de siete aAi??os de edad. Inmediatamente se hicieron presentes en la casa Alfonso Reyes, Vicente Lombardo Toledano, Amalia SolA?rzano de CA?rdenas y Gabriel Leyva VelA?zquez. Poco despuAi??s llegA? el comitAi?? nacional de la ConfederaciA?n de Trabajadores de MAi??xico (CTM) encabezado por Fidel VelA?zquez. En la tarde, el cuerpo fue embalsamado en espera de la respuesta del gobierno de Brasil a las peticiones que le hicieran personalidades y organizaciones polAi??ticas y sociales mexicanas. Los telegramas pedAi??an a Getulio Vargas que permitiera el viaje de Luis Carlos a MAi??xico para presidir los funerales de su madre. La mA?s impresionante de estas solicitudes, segA?n recuerda la memoria familiar, fue el cable que enviA? LA?zaro CA?rdenas, entonces secretario de Defensa del gobierno de Manuel A?vila Camacho, al presidente de Brasil, ofreciendo enviar un aviA?n militar para trasladar al preso y su persona como garantAi??a y rehAi??n de que Prestes regresarAi??a a prisiA?n una vez que se produjeran las exequias fA?nebres.

Se abriA? entonces una larga espera de cuatro dAi??as en vigilia junto al cuerpo de Leocadia. La capilla ardiente fue instalada en el salA?n de la UniA?n de Empleados de Restaurantes, CafAi??s y PastelerAi??as del D.F., en la calle Orozco y Berra nA?m. 80, permanentemente rodeado por guardias de honor en las que se turnaban dirigentes y primeras figuras de la CTM, la Universidad Obrera, el Partido de la RevoluciA?n Mexicana (PRM), la ConfederaciA?n Nacional Campesina (CNC), el Partido Comunista Mexicano (PCM) y la ConfederaciA?n de Trabajadores de AmAi??rica Latina, asAi?? como representantes del exilio antifascista. Getulio no respondiA?. Lo hizo en su lugar la Embajada de Brasil en MAi??xico a travAi??s de una declaraciA?n que transcribe El Universal del 18 de junio de 1943. Frente a la conmocionada opiniA?n pA?blica mexicana la Embajada puntualizA? que ai???Luis Carlos Prestes fue el primer condenado por el Tribunal de Seguridad Nacional como culpable del crimen de sediciA?n y levantamiento en armas contra el gobierno constituidoai???, responsable de un asesinato y por lo tanto ai???prisionero por crimen comA?nai???. NegA? asAi?? toda entidad polAi??tica a su detenciA?n, siete aAi??os atrA?s.

Perdidas las esperanzas fue necesario proceder al sepelio en ausencia del hijo. El ComitAi?? Antifascista de MAi??xico convocA? a todas las agrupaciones obreras y democrA?ticas a participar. Las honras fA?nebres fueron apoteA?sicas segA?n da cuenta una ai???CrA?nica grA?ficaai??? de El Nacional. El entierro, celebrado el 18 de junio, contA? lo mA?s significativo del mundo polAi??tico y sindical mexicano: todos losAi??secretarios y subsecretarios de Estado encabezados por el general CA?rdenas, los sindicatos mexicanos, el exilio y las organizaciones civiles. A las 10:30 de la maAi??ana la caja mortuoria, cubierta por la bandera de Brasil, fue llevada en hombros 10 km por un cortejo fA?nebre que se encaminA? por el jardAi??n de San Fernando hacia las calles de Rosales para tomar despuAi??s Paseo de la Reforma, el Bosque de Chapultepec y llegar al PanteA?n Civil de Dolores. Precedido por la banda de guerra de las milicias obreras caminA? lentamente durante dosAi??horas hacia las lomas de Tacubaya, rodeado por una guardia de honor que llevaba las banderas de las naciones aliadas que lucha- ban contra el nazifascismo.

Pablo Neruda. En ese momento cA?nsul de Chile en MAi??xico, lee su "Dura elegAi??a" dedicada a la 'Madre herA?ica'. A su izq. el lAi??der sindical chileno Salvador Ocampo

Pablo Neruda. En ese momento cA?nsul de Chile en MAi??xico, lee su “Dura elegAi??a” dedicada a la ‘Madre herA?ica’. A su izq. el lAi??der sindical chileno Salvador Ocampo

Al pie de la tumba la despidieron Manuel Luzardo por el exilio brasilero, el senador Vicente Aguirre por la CNC, Vicente Lombardo Toledano por la CTM, Dionisio Encinas por el PCM, Salvador Ocampo por la ConfederaciA?n de Trabajadores de Chile y Adelina Zendejas por la mujer revolucionaria. Aguirre expresA? que ai???aquAi?? en MAi??xico los revolucionarios cuentan con un regazo acogedor y un ambiente de simpatAi??a sinceraai???; Vicente Lombardo exaltA? la figura de Prestes entre los luchadores de AmAi??rica Latina y dijo ai???DoAi??a Leocadia, hasta luegoai???. La voz de Adelina vibrA? con una encendida arengaAi??sobre la ideologAi??a del hijo de la desaparecida. En su carA?cter de cA?nsul general de Chile en MAi??xico, Pablo Neruda leyA? su poema ai???Dura elegAi??aai???. El gran poeta dijo en sus estrofas: ai???SeAi??ora hiciste grande, mA?s grande, a nuestra AmAi??ricaai???. Y a Vargas le apostrofA?: ai???una madre recorre la casa del tirano, una madre de llanto, de venganza, de flores, una madre de luto, de bronce, de victoria, mirarA? eternamente los ojos del tirano, hasta clavar en ellos nuestro luto mortalai???. La lectura del famoso poema fue ai???mi suicidio diplomA?ticoai???, recordA? Neruda luego. Considerado injurioso, el gobierno de Brasil le acusA? de infringir la neutralidad diplomA?tica. Las grandes presiones que Neruda recibiA? desde el ministerioAi??de Relaciones Exteriores de su paAi??s precipitaron una renuncia que evitA? la destituciA?n. DeclarA? ante la prensa mexicana que los ai???escritores chilenos tenemos una tradiciA?n: al aceptar un cargo pA?blico… no acostumbramos a hipotecar nuestra libertad ni nuestra dignidad de hombres libresai???.

Cerrada la tumba con la inscripciA?n A la madre heroica, fue cubierta por coronas fA?nebres, cuya enumeraciA?n ocupA? una columna y media del periA?dico. Entre quienes las enviaron destacaban el presidente de la repA?blica A?vila Camacho, los secretarios de estado CA?rdenas, Heriberto Jara, Miguel AlemA?n, Maximino A?vila Camacho y Javier Rojo GA?mez, Jefe del Departamento del D.F. Pese a que el gobierno mexicano se deslindA? oficialmente de haber tomado una posiciA?n, las declaraciones a la prensa del embajador de Brasil generaron un incidente diplomA?tico y reclamos ante Itamaraty.

Madre coraje

El mundo conocAi??a a Leocadia Prestes como ai???Madre corajeai???, en un simil algo forzado con la obra teatral de Bertold Brecht, Madre coraje y sus hijos. Nacida en Porto Alegre, capital de Rio Grande do Sul, en 1874, fue una maestra de primeras letras que casA? con Antonio Pereira Prestes, un ingeniero militar con quien procreA? cinco hijos en RAi??o de Janeiro. Muerto tempranamente el esposo, enfrentA? su viudez solventando la vida como maes- tra nocturna de adultos en las escuelas de las favelas de RAi??o, hecho que la aproximA? a la realidad social de Brasil. Madre devota, se mantuvo unida a las inquietudes de Luis Carlos, su hijo mayor. A?Y vaya que esas inquietudes fueron muchas! El joven Prestes naciA? en 1898 en la repA?blica reciAi??n establecida (1889). EstudiA? ingenierAi??a en la Escuela Militar de Realengo en RAi??o de Janeiro, trabajA? como ingeniero ferroviario y con el grado de teniente fue destinado al estado de Rio Grande.

La RepA?blica, conocida como Vieja pese aAi??su juventud, era esencialmente oligA?rquica. SuAi??nuevo producto de exportaciA?n, el cafAi??, tenAi??aAi??gran potencial econA?mico y atraAi??a migracionesAi??europeas, alemana e italiana principalmente. ElAi??paAi??s cambiaba aceleradamente y la repA?blica eraAi??extraordinariamente restrictiva del acceso a losAi??derechos polAi??ticos. Las primeras manifestacionesAi??de descontento se expresaron entre la oficialidadAi??baja del ejAi??rcito en consonancia con una crisisAi??deflacionaria. La irritaciA?n de los tenientes tenAi??aAi??una difusa base social y polAi??tica. Como en otrosAi??paAi??ses del continente, los reclamos de la joven oficialidadAi??se enfocaban preferentemente hacia lasAi??reformas polAi??ticas: deseaban transformaciones enAi??el rAi??gimen electoral y en la educaciA?n pA?blica.Ai??Entre 1922 y 1924 se produjeron rebeliones enAi??San Pablo y RAi??o Grande. Los oficiales paulistasAi??insurrectos unieron sus fuerzas con los riograndensesAi??levantados bajo el mando del teniente LuisAi??Carlos Prestes. Conformaron entonces un enormeAi??contingente guerrillero de 1,500 hombres,Ai??conocido como la Columna Prestes, que recorriA?Ai??trece estados y mA?s de 25,000 km durante casiAi??tres aAi??os, sin haber sido derrotada pero sin llegarAi??tampoco a una rebeliA?n generalizada contraAi??la RepA?blica Vieja. La Columna y su jefe acabaronAi??el periplo asilA?ndose en Bolivia. Prestes entrA? Ai??a la historia latinoamericana bautizado por losAi??sectores populares de Brasil como Caballero de laAi??Esperanza, nombre que inmortalizA? Jorge AmadoAi??cuando escribiA? su biografAi??a novelada, en 1942.

Captura de pantalla 2013-10-25 a las 12.38.26Impedido de regresar a Brasil, Prestes se refugiA?Ai??en Argentina a fines de 1928. AhAi?? tomA?Ai??contacto con el marxismo y el movimiento comunistaAi??internacional. La madre le siguiA? con susAi??hijas y compartiA? las difAi??ciles condiciones de esteAi??exilio. El golpe de estado de JosAi?? Uriburu contraAi??HipA?lito Irigoyen en Argentina supuso su encarcelamientoAi??y expulsiA?n del paAi??s. Prestes debiA? asilarseAi??en Uruguay. Todos los paAi??ses de la regiA?nAi??sufrAi??an los efectos de la crisis del 29. En el muyAi??afectado Brasil un mal acuerdo entre las oligarquAi??asAi??regionales derivA? en una crisis polAi??tica. AmbosAi??conflictos generaron el clima propicio para laAi??revoluciA?n de 1930, liderada desde Rio GrandeAi??por Getulio Vargas, un abogado vinculado a laAi??polAi??tica ai???gaA?chaai???. Getulio aspirA? sumar a su asonadaAi??al muy popular teniente Prestes. La historiaAi??registra dos encuentros entre ambos personajesAi??incompatibles. En mayo de 1930 se produjo laAi??ruptura definitiva. Prestes proclamA? en un manifiestoAi??la necesidad de una revoluciA?n popular,Ai??agraria y antiimperialista, de perfil socialista. SuAi??retorno a Brasil no era ya posible.

Ai??En 1931 viajA? a la URSS y poco despuAi??s leAi??siguieron su madre y hermanas. Desde 1934 seAi??sumA? formalmente al partido comunista y asumiA?Ai??responsabilidades importantes en la Komintern.Ai??A fines de aAi??o iniciA? un viaje clandestino aAi??Brasil, una larga travesAi??a en barco, para liderar laAi??oposiciA?n al gobierno de Getulio que coqueteabaAi??abiertamente con el nazifascismo. Prestes viajA?Ai??con una falsa identidad y acompaAi??ado por quienAi??fungirAi??a como asistente y responsable de su seguridad,Ai??la comunista alemana Olga BenA?rio, radicadaAi??desde tiempo atrA?s en laAi?? URSS y perseguidaAi??en su paAi??s. Durante el viaje surgiA? un romanceAi??entre ambos que incorporarAi??a nuevos lazos a losAi??polAi??ticos y darAi??a mayor realismo a la coberturaAi??clandestina.

A su arribo a Brasil, el Caballero de la EsperanzaAi??impulsA? la polAi??tica de formaciA?n de frentesAi??populares que promoverAi??a el movimiento comunista internacional a partir de suAi?? VII Congreso.Ai??Brasil era un verdadero eje en la polAi??tica hitlerianaAi??de formaciA?n de una zona de influencia germanaAi??en AmAi??rica del Sur. Para detener esta ofensiva,Ai??a principios de 1935 se conformA? la AlianzaAi??Nacional Libertadora, un frente polAi??tico con unAi??programa antifascista, ???i?????i???i???? ?i???i???????i???i?????i???? agrario y antiimperialista,Ai??sintetizado en la consigna Pan, tierra y libertad.Ai??La Alianza encontrA? un gran apoyo de masas peroAi??fue perseguida por Vargas, quien cerrA? sus localesAi??y aprobA? una temible ley de seguridad nacional.Ai??En respuesta, la Alianza dirigida por Prestes radicalizA?Ai??sus posiciones, se insurreccionA? en noviembreAi??de 1935 y fue rA?pidamente derrotada.

La represiA?n que lanzA? Vargas fue terrible. PrestesAi??y Olga fueron detenidos en marzo de 1936. Ai??lAi??fue condenado a largos aAi??os de prisiA?n. Olga, enAi??su sAi??ptimo mes de embarazo, fue deportada a laAi??Alemania hitleriana. Los medios nazifascistas laAi??presentaron ante la opiniA?n pA?blica como la imagenAi??de la judeocomunista. Recluida inicialmenteAi??en la prisiA?n de mujeres de BerlAi??n, dio a luz unaAi??niAi??a, el 27 de noviembre de 1936, a la que llamA?Ai??Anita Leocadia. La niAi??a permaneciA? junto a laAi??madre durante su primer aAi??o de vida y luego fueAi??separada de ella por la Gestapo. Olga fue enviadaAi??a un campo de trabajo forzado y luego transferidaAi??al hospital psiquiA?trico deAi??Bernburg, vuelto centro de exterminio.Ai??PereciA? en una cA?maraAi??de gas con apariencia de ducha,Ai??en febrero de 1942.

La campaAi??a internacional porAi??la libertad de Prestes, paraAi??recuperar a Anita Leocadia yAi??salvar a Olga

Las mujeres de la familia PrestesAi??permanecAi??an en MoscA? hastaAi??que llegA? la noticia de la detenciA?nAi??de Luis Carlos. Entonces laAi??madre junto a Ligia, una de lasAi??hermanas, abandonA? laAi?? URSSAi??para encabezar una campaAi??aAi??de solidaridad que obligara a laAi??liberaciA?n de su hijo. IniciA? suAi??cruzada en la EspaAi??aAi??republicana. AcompaAi??adaAi??por MarAi??a, ai???la delAi??Socorro Rojoai???, comoAi??se conocAi??a entoncesAi??a Tina Modotti, hizoAi??una gira de encendidosAi??actos por el paAi??s.Ai??Pronto iniciA? la GuerraAi??Civil y Leocadia viajA?Ai??a Francia e Inglaterra.

Esta mujer sexagenariaAi??logrA? levantar un movimiento internacional deAi??solidaridad con Prestes que fue la mayor campaAi??aAi??por la liberaciA?n de un preso polAi??tico de su Ai??poca.Ai??Incansable, visitaba periA?dicos, sindicatos, partidos,Ai??parlamentos y jefes de estado. Una verdaderaAi??lluvia de telegramas llegaba a Brasil. ProvenAi??an deAi??intelectuales de la talla de Romain Rolland, AndrAi??Ai??Malraux, Pablo Neruda, de lAi??deres polAi??ticos comoAi??Dolores Ibarruri, LA?zaro CA?rdenas, CAi??sar Uribe yAi??de todo tipo de organizaciones. ComitAi??s de solidaridadAi??con Prestes surgieron en Estados Unidos,Ai??AmAi??rica Latina, Australia y Nueva Zelanda. ConAi??la deportaciA?n de Olga a Alemania la campaAi??a seAi??intensificA?. Leocadia y Ligia viajaron a GinebraAi??para obtener ayuda de la Sociedad de las NacionesAi??y de la Cruz Roja Internacional.Ai??Las gestionesAi??de estos organismos lesAi??permitieron conocer elAi??nacimiento de la niAi??a.Ai??En tres ocasiones fueronAi??a Alemania a gestionarAi??ante la Gestapo la libertadAi??de madre e hija. Finalmente,Ai??lograron queAi??el 21 de enero de 1938Ai??la Gestapo les entregaraAi??a Anita Leocadia. ObtuvieronAi??tambiAi??n la vagaAi??promesa de que Olga, aAi??la que nunca pudieronAi??conocer, serAi??a liberadaAi??mA?s adelante.

MAi??xico y Prestes

El caso Prestes, como bien seAi??ala Guillermo Palacio en su estudio sobre las relaciones entre ambosAi??paAi??ses, fue un permanente foco de tensiA?n entreAi??MAi??xico y Brasil. Pese al importante papel que jugabaAi??el petrA?leo mexicano en las importacionesAi??brasileras desde el periodo de Calles y el Maximato,Ai??los dos paAi??ses grandes del continente noAi??sA?lo tenAi??an modelos polAi??ticos enfrentados, sinoAi??una diferente concepciA?n de la polAi??tica exterior yAi??las cuestiones religiosas. Las relaciones no habAi??anAi??sido tersas y el caso Prestes las agravA? mA?s aA?n.Ai??Aunque la llegada al gobierno de CA?rdenas abriA?Ai??tAi??midas esperanzas de mejorAi??a, muy pronto losAi??diplomA?ticos brasileros lo catalogaron como unaAi??ai???escalada comunistaai??? y la mutua animadversiA?nAi??se intensificA?.

DoAi??a Leocadia con su nieta Anita y la periodista argentina MarAi??a Luisa Cernelli en MAi??xico (1940)

DoAi??a Leocadia con su nieta Anita y la periodista argentina MarAi??a Luisa Cernelli en MAi??xico (1940)

La prisiA?n de Prestes provocA? una reacciA?n inmediataAi??de la intelectualidad mexicana que hizoAi??llegar el 26 de marzo de 1936 una carta a VargasAi??en la que se exaltaba la figura del encarcelado, loAi??comparaban con Batlle y OrdA?Ai??ez de Uruguay,Ai??Irigoyen de Argentina, y Madero en su esfuerzoAi??por sintetizar las aspiraciones nacionales de lasAi??clases medias, los campesinos y los obreros. FueAi??la avanzada de una gran cantidad de telegramasAi??presionando por su liberaciA?n. Carlos Alves deAi??Souza, el encargado de negocios interinoAi??de Brasil en MAi??xico, un nazifascista y antisemitaAi??confeso, no encontraba descanso enAi??sus protestas ante la SecretarAi??a de RelacionesAi??Exteriores mexicana por la injerencia deAi??personalidades del gobierno en la campaAi??aAi??Prestes. En tanto, las manifestaciones se sucedAi??anAi??frente a la embajada de Brasil, queAi??pidiA? protecciA?n de una guardia armada.Ai??Aun mA?s, en junio, el sindicato de la educaciA?nAi??mexicana enviA? una carta a Vargas enAi??la que le anunciaba que los 30 mil maestrosAi??de primaria de MAi??xico se encargarAi??an de hacerAi??conocer a sus alumnos en cada escuelaAi??ai???el rAi??gimen de terror y de falta de libertadAi??que se vivAi??a en Brasilai???.

La situaciA?n se volviA? aA?n mA?s grave enAi??1937, una vez instaurado el Estado NovoAi??en Brasil con su ConstituciA?n totalitaria yAi??corporativista. El nuevo embajador mexicanoAi??en RAi??o, JosAi?? RubAi??n Romero, catalogadoAi??en los cAi??rculos diplomA?ticos brasilerosAi??como un reciAi??n llegado del ai???ambiente rojo Ai??de EspaAi??aai???, recibiA? variasAi??solicitudes de asiloAi??de militares, periodistasAi??y profesionales vinculadosAi??con Prestes. La cancillerAi??aAi??mexicana a cargoAi??de Eduardo Hay no fueAi??muy receptiva, ni deseA?Ai??exponer aA?n mA?s las relaciones.Ai??AconsejA? a RomeroAi??que lograra que losAi??asilados abandonaran laAi??sede diplomA?tica, ya queAi??el gobierno de Vargas leAi??ofrecAi??a garantAi??as de respetarAi??sus derechos. RomeroAi??actuA? con un altoAi??sentido humanitario y se rebelA?, en lo posible,Ai??contra las instrucciones que recibiA?. TratA? de embarcarlosAi??en un navAi??o que llevaba a asilados de laAi??embajada argentina hacia Buenos Aires, pero susAi??protegidos se negaron a ser objeto de una deportaciA?nAi??disfrazada. DebiA? solicitar apoyo policialAi??para defender la embajada mexicana pues AcciA?nAi??Integralista, un agrupamiento polAi??tico fascista,Ai??amenazaba asaltarla. En respuesta, la embajadaAi??de Brasil en MAi??xico solicitA? la protecciA?n correspondienteAi??para defenderse de los manifestantesAi??del 20 de noviembre en la ciudad de MAi??xico. ElAi??gobierno de CA?rdenas desprotegiA? totalmente laAi??embajada de Brasil. RetirA? el A?nico policAi??a que laAi??custodiaba, para desacreditar la acusaciA?n. El altoAi??control que ejercAi??a sobre el movimiento sindicalAi??y popular hizo que, durante las celebraciones delAi??aniversario de la revoluciA?n, la sede brasilera noAi??fuera siquiera molestada. Cuando Romero dejA?Ai??el cargo a principios de 1938, quedaba un soloAi??asilado en la embajada de MAi??xico en RAi??o. Los demA?sAi??se habAi??an reintegrado al paAi??s y la protecciA?nAi??mexicana fue suficiente para que no fueran detenidosAi??por la temible policAi??a varguista. Claro queAi??en Brasil habAi??an cambiado algo las cosas. VargasAi??abandonA? sus efluvios fascistizantes y se alineA?Ai??con la neutralidad que impulsaba Roosevelt, mA?sAi??adelante declarA? la guerra y enviA? tropas a lucharAi??contra el Eje.

Captura de pantalla 2013-10-25 a las 12.29.35MAi??xico estaba decidido a distender las relacionesAi??entre ambos paAi??ses. Leocadia y Ligia solicitaron,Ai??en julio de 1936 visa en la embajada deAi??MAi??xico en ParAi??s para promover la campaAi??a. Se lesAi??negA? entonces el ingreso. La SecretarAi??a argumentA?Ai??que su presencia era inA?til dado que las gestionesAi??para liberar a Prestes estaban a cargo del propioAi??gobierno. En marzo de 1937, el general FranciscoAi??MA?jica insistiA? ante la cancillerAi??a solicitando elAi??ingreso de la familia. La inminencia de la derrotaAi??espaAi??ola y el palpable clima bAi??lico europeo debenAi??haber activado la decisiA?n. Ellas sentirAi??an seguramenteAi??urgencia por abandonar ParAi??s y les aterrorizabaAi??la suerte que pudiera correr la niAi??a reciAi??nAi??rescatada de la Alemania nazi. Aunque no seAi??conocen las circunstancias exactas, por la correspondenciaAi??se sabe que en octubre de 1938, madre,Ai??hija y nieta encontraron refugio en MAi??xico,Ai??asiladas por el gobierno de CA?rdenas. Aunque losAi??aires cambiaron a partir de la llegada de ManuelAi??A?vila Camacho, la presencia de las Prestes en elAi??paAi??s activA? la solidaridad del gobierno mexicano.Ai??Hacia 1941 el Ejecutivo y la CA?mara de DiputadosAi??se plantearon solicitar a Vargas que permitieraAi??el traslado a MAi??xico de Luis Carlos, en calidadAi??de asilado. Lo hacAi??an sin embargo con cautela, yaAi??que la SecretarAi??a instruyA? al embajador para queAi??el tema no generara la impresiA?n de una intromisiA?nAi??en los asuntos internos de Brasil.

Poco conocemos de la vida de esa familiaAi??en el MAi??xico cardenista y avilacamachista.Ai??Ellas continuaron la campaAi??a por la liberaciA?nAi??del Caballero de la Esperanza aunque limitadaAi??al A?mbito latinoamericano. La guerraAi??en Europa hizo que doAi??a Leocadia perdieraAi??contacto con las tres hijas que habAi??an quedadoAi??en la UniA?n SoviAi??tica invadida y conAi??Olga, prisionera en Alemania. Aunque tenAi??aAi??una confianza inconmovible en la derrota delAi??nazifascismo, que finalmente no alcanzarAi??a aAi??ver, temAi??a en cambio por la suerte de su nuera.Ai??Las Prestes vivieron rodeadas del mundoAi??intelectual, polAi??tico y sindical mexicano. ElAi??exilio espaAi??ol reciAi??n llegado fue tambiAi??nAi??su medio. Mantuvieron una amistad estrechaAi??con Tina Modotti quien frecuentaba suAi??casa, al punto que DoAi??a Leocadia presidiA?Ai??el velorio de la fotA?grafa. Este amplio cAi??rculoAi??social debe haber menguado en algo lasAi??angustias e incertidumbres que padecAi??an. LigiaAi??reconociA? que no hubo alegrAi??as duranteAi??su estancia en MAi??xico, sino una larga esperaAi??de correspondencia y noticias. Los peligrosAi??que corrAi??a la familia obsesionaban a la madre.Ai??Por eso, entre marzo-abril de 1942, LeocadiaAi??consultA? dos videntes. Ambas le aseguraron que su nuera habAi??a muerto. SegA?n contA? Neruda aAi??un cAi??rculo de amigos, le enviA? un cable mientrasAi??el poeta visitaba Cuba diciAi??ndole: ai???Dile a PrestesAi??que Olga muriA?ai???. Neruda no encontrA? forma deAi??hacerle llegar la noticia pero guardA? el cable y seAi??lo entregA? a Luis Carlos luego de su liberaciA?n.

Una vez muerta la madre, Ligia y Anita LeocadiaAi??permanecieron en MAi??xico. La hermana deAi??Prestes recibiA? el ofrecimiento que le hicieron llegarAi??el general CA?rdenas y su esposa de adoptar aAi??la niAi??a. En consulta con su hermano preso ambosAi??tomaron la determinaciA?n de mantenerla junto aAi??la familia. Ligia fue su madre adoptiva. Ambas Ai??regresaronAi??a Brasil el 28 deAi??octubre de 1945. AunqueAi??el embajador de MAi??xicoAi??en Brasil sugiriA? a laAi??cancillerAi??a que costearaAi??los gastos de traslado, obtuvoAi??una negativa ante elAi??temor de que fuera considerada unaAi??actitud injerencista.Ai??Se iniciA?Ai??en MAi??xico unaAi??colecta privadaAi??para financiarAi??el traslado, queAi??finalmente fueAi??costeado desdeAi??Brasil por losAi??partidarios deAi??Prestes. LuisAi??Carlos habAi??aAi??sido liberadoAi??por las amnistAi??asAi??de VargasAi??y conociA? entonces a su hija Anita Leocadia deAi??nueve aAi??os. Fue un encuentro fugaz, porque alAi??dAi??a siguiente se produjo un golpe de estado queAi??derribA? a Getulio y se iniciA? una nueva persecuciA?nAi??contra los comunistas. Prestes debiA? pasar aAi??la clandestinidad. PrisiA?n, clandestinidad y exilioAi??siguieron acompaAi??ando a los Prestes duranteAi??gran parte de su futura vida. Con muchas lucesAi??y algunas sombras sobre la polAi??tica mexicana de asilo, el caso Prestes se cerrA? en 1945. La distensiA?nAi??y las buenas relaciones predominaron entreAi??ambos paAi??ses hasta el golpe de estado de 1964,Ai??cuando una nueva ola de asilo polAi??tico se derramA?Ai??sobre la sede diplomA?tica mexicana en Brasil.Ai??Entonces MAi??xico habAi??a acuAi??ado una amplia experienciaAi??que sustentarAi??a su polAi??tica en aAi??os posteriores.Ai??De ella y de la sensibilidad social del paAi??sAi??se favorecerAi??an las nuevas oleadas del exilio sur yAi??centroamericano del A?ltimo tercio del sigloAi?? XX.

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Ai??PARA SABER MA?S:

Fernando Morais, Olga, Caracas, Monte A?vila,Ai??2008.

Guillermo Palacios , Intimidades, conflictos y reconciliaciones:Ai??MAi??xico-Brasil, 1822-1993, MAi??xico, SRE AcervoAi??HistA?rico DiplomA?tico, 2001.

*Olga, Brasil, 2004. DirecciA?n: Jayme Monjardin.Ai??GuiA?n: Rita Buzzar, sobre la novela de Fernando Morais.

En DVD y en la red:

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