Archivo de la etiqueta: Cine de oro

Sara GarcAi??a. La actriz joven que quiso ser vieja

Graziella Altamirano
Instituto Mora

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 31.

Una de las actrices mA?s emblemA?ticas del cine nacional fue Sara GarcAi??a Hidalgo (1895-1980), conocida como La Abuelita del cine mexicano por sus estereotipadas interpretaciones de una abuela, lo mismo severa y regaAi??ona que protectora y tierna, una figura imprescindible de la Ai??poca de oro del cine nacional. Recuperamos dos entrevistas don de la propia actriz habla de su llegada al cine, los escenarios compartidos con Pedro Infante y Jorge Negrete, asAi?? como la huella que querAi??a dejar para las futuras generaciones de actores y actrices.

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Sara GarcAi??a en Mauricio de la Serna, Las seAi??oritas Vivanco, fotograma, 1958. AGN, Fondo Hermanos Mayo, Filmaciones, concentrados sobre 12666.

Actriz de teatro por vocaciA?n y por intuiciA?n,Ai??Sara GarcAi??a se vinculA? a la carrera cinematogrA?ficaAi??y transitA? casi a la par con la historia delAi??cine nacional del siglo XX, a partir de la apariciA?nAi??del cine sonoro en los aAi??os 30, cuando esteAi??se fue perfilando y desarrollando en las dAi??cadasAi??siguientes, como uno de los entretenimientosAi??con mayor producciA?n y diversidad de gAi??neros.

Surgieron por entonces los melodramasAi??con actuaciones exageradas como una herenciaAi??tanto del teatro como del cine mudo, se dioAi??impulso a las pelAi??culas musicales, fue inauguradoAi??el gAi??nero de comedia ranchera y apareciA?Ai??el cine cA?mico con artistas procedentes de lasAi??carpas populares. Fueron aAi??os en los que proliferaronAi??los directores y el cine experimentA? unAi??importante crecimiento debido a la instalaciA?nAi??de los grandes estudios cinematogrA?ficos. TodoAi??ello habrAi??a de dar forma y brillo a la Ai??poca deAi??Oro del cine mexicano en la que se realizaronAi??obras de enorme calidad de distintos gAi??nerosAi??y alcanzaron su mA?ximo esplendor las grandesAi??estrellas y los Ai??dolos populares que se volvieronAi??inmortales, entre ellos, Sara GarcAi??a.

DSC00093 (419x640)La abuelita del cine mexicano se ganA? esteAi??mote a pulso, sacrificando juventud y aparienciaAi??al hacerse extraer los dientes para dejar a unAi??lado las actuaciones de dama joven y convertirseAi??en actriz de carA?cter representando papelesAi??dramA?ticos. Como ella misma expresA?,Ai??siendo joven quiso ser vieja y asAi?? llegA? al cine,Ai??adaptA?ndose a los modelos que se impusieronAi??entonces, con estereotipos de personajes queAi??representaban una sociedad que no siempreAi??era un fiel reflejo de la realidad.

Sara fue lo mismo la madre y esposa sumisa,Ai??dulce y abnegada de un matrimonio ejemplar,Ai??que la mujer recia, dominante y mandona queAi??impone su voluntad; la abuelita dulce y tiernaAi??o la abuela regaAi??ona que fumaba habanos. SeAi??adaptA? en el cine a lo que Carlos MonsivA?isAi??llamA? la dictadura de gestos y palabras dondeAi??la maternidad es la partera del melodrama. ParaAi??Ai??l, Sara fue insuperable en el cine como madre yAi??abuela y en el melodrama tuvo su espacio vital.

La actriz actuA? bajo la direcciA?n de renombradosAi??directores de la Ai??poca de Oro y en suAi??trayectoria participA? de los tiempos de auge,Ai??decadencia y crisis del cine nacional. AparteAi??de su carrera cinematogrA?fica, tambiAi??n trabajA?Ai??en radio y televisiA?n. CompartiA? crAi??ditosAi??con reconocidos actores como FernandoAi??y AndrAi??s Soler, Mario Moreno Cantinflas,Ai??JoaquAi??n PardavAi??, Jorge Negrete y Pedro Infante,Ai??de quien decAi??a orgullosa que lo habAi??aAi??impulsado en la actuaciA?n.

Las pA?ginas siguientes corresponden a laAi??ediciA?n de dos entrevistas que reflejan su personalidadAi??y su trayectoria en el cine mexicano,Ai??las cuales forman parte del Archivo de la PalabraAi??del Instituto Mora. Fueron realizadas porAi??Aurelio de los Reyes, el 7 de marzo de 1974;Ai??y Eugenia Meyer, el 23 de agosto y 2 de septiembreAi??de 1975 (PHO/2/5).

Sara GarcAi??a en primera persona

Mi padre era ingeniero arquitecto y escultor.Ai??Ai??l era de CA?rdoba, EspaAi??a, [y] mi madre deAi??Granada. NacAi?? en Orizaba, Veracruz. DespuAi??sAi??nos fuimos a Monterrey, porque a mi padre loAi??llamaron para restaurar la catedral. AhAi?? hizoAi??diversas obras, pero le dio un ataque de parA?lisis.Ai??Por ese motivo, la colonia espaAi??ola loAi??mandA? a MAi??xico a lo que era antes la BeneficenciaAi??EspaAi??ola, ahora el sanatorio espaAi??ol.Ai??Me eduquAi?? en el Colegio de las VizcaAi??nas.Ai??AhAi?? hice mi instrucciA?n primaria, secundariaAi??y luego la preparatoria, porque en el mismoAi??colegio fui maestra de tercer aAi??o y de cuartoAi??[ai??i??] Fue cuando nos tocaron los trancazosAi??de la revoluciA?n, durante la Decena TrA?gica.Ai??Como el colegio estaba en la zona de fuego,Ai??porque estaba La Ciudadela, el Palacio NacionalAi??y de ahAi?? eran los cocolazos, pues seAi??incendiA? la fAi??sica [el laboratorio], uno de losAi??dormitorios, la enfermerAi??a. Nos llevamos unAi??susto espantoso. Fue una cosa terrible. Tan esAi??asAi?? que le fueron a pedir a la directora, doAi??aAi??Cecilia Mallet, las azoteas del colegio paraAi??estar mA?s cerca de La Ciudadela y la seAi??oritaAi??se negA? y con todo el valor les dijo: Por ningA?nAi??motivo. AquAi?? no entra nadie. Se fajA? lasAi??enaguas la directora y no entrA? nadie.

A mAi?? me encantaba todo lo que fuera teatro,Ai??era una gran aficionada porque desde muyAi??pequeAi??ita vi teatro, y buen teatro. Me aficionAi??Ai??muchAi??simo al grado de que cuando era colegiala,Ai??en el santo de la directora, hacAi??amosAi??comedias, fiestas, y yo era la primera actriz,Ai??A?imagAi??nese, nada mA?s una muchachita! DespuAi??s,Ai??cuando ya fui maestra, les daba de premioAi??a mis discAi??pulas, ponerles versos, comedias.Ai??Era el premio si salAi??an bien en el colegio [ai??i??]Ai??AhAi?? conocAi?? de cerca a Porfirio DAi??az, porqueAi??en aquella Ai??poca Ai??l repartAi??a los premios. IbaAi??cada aAi??o a la reparticiA?n de premios.

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Para leer el artAi??culo completo, consulte la revistaAi??BiCentenario.

De las salas A?nicas de cine al multicinema

Felipe Mera Reyes
Universidad de Guanajuato

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 29-30

Las polAi??ticas de privatizaciA?n de la industria nacional cinematogrA?fica de los aAi??os 90 han arrasado con la producciA?n nacional, que pese a recientes Ai??xito internacionales no logra tener un incentivo econA?mico privado o estatal suficiente que le permita competir en las salas con las pelAi??culas que llegan de Hollywood. El cine ya es exclusivo de las grandes urbes y su consumo alcanza A?nicamente a las clases medias y altas.

Cines 40's

Exterior del cine Latino, ca. 1955, negativo de 35 mm. AGN, Fondo Hermanos Mayo, concentrados sobre 732-A.

Hacia finales de la dAi??cada de 1970 MAi??xico vivAi??aAi??severas crisis, la mayorAi??a de ellas productoAi??de las constantes devaluaciones de la monedaAi??y, sobre todo, gracias al endeudamiento queAi??trajo consigo la apuesta por la exportaciA?nAi??petrolera como A?nico medio para alentar elAi??desarrollo del paAi??s. Al parecer, y en respuestaAi??ante tal panorama, MAi??xico decidiA? cambiarAi??de sistema polAi??tico y econA?mico. Se incorporA?Ai??a la OrganizaciA?n Mundial del ComercioAi??y comenzA? a atender a las recomendacionesAi??polAi??ticas y econA?micas del Banco Mundial yAi??del Fondo Monetario Internacional, a travAi??sAi??de pactos y tratados econA?micos que buscabanAi??aminorar los efectos de las crisis, y encaminarseAi??a la adopciA?n del sistema econA?mico yAi??polAi??tico neoliberal.

DSC04240 (1024x682)Los cambios profundos y estructurales seAi??ofrecAi??an como la panacea para la salvaciA?n deAi??nuestro paAi??s. Por aquel entonces se comenzaronAi??a abandonar las polAi??ticas proteccionistasAi??y se permitiA? la entrada masiva de capitales transnacionales que, en pos de la libre competencia,Ai??barrieron literalmente con las empresasAi??mexicanas. Por otro lado, comenzA? unAi??lento desmantelamiento y venta de empresasAi??paraestatales, como parte del cambio hacia unaAi??economAi??a de verdadero libre mercado.

La industria cinematogrA?fica mexicana se convirtiA? entonces en una carga para elAi??gobierno mexicano. Hasta entonces, el EstadoAi??habAi??a sido dueAi??o de dos estudios de cineAi??(Churubusco y AmAi??rica), un sistema de financiamiento (Banco Nacional CinematogrA?fico),Ai??tres productoras (CONACINE, CONACITE 1 y 2)Ai??cuatro distribuidoras (Pelmex, Pelnal, PelimexAi??y Cimex), una exhibidora (CompaAi??Ai??a Operadora de Teatros), la Cineteca NacionalAi??y el Centro de CapacitaciA?n CinematogrA?fica.Ai??La polAi??tica oficial habAi??a sido bA?sicamenteAi??proteccionista, ya que participaba en todasAi??las ramas de la cinematografAi??a, produciendo,Ai??distribuyendo y exhibiendo.

En 1977 se cerrA? la productora CONACITE 1 y en 1978 se iniciA? el proceso de liquidaciA?nAi??del Banco Nacional CinematogrA?fico. ParadA?jicamenteAi??y al parecer de acuerdo con losAi??tiempos, en 1982 se incendiA? la Cineteca Nacional,Ai??consumiAi??ndose rA?pidamente entre lasAi??llamas parte del legado histA?rico y fAi??lmico deAi??nuestro paAi??s. La quiebra de las empresas distribuidorasAi??fue posterior: en 1988, PelAi??culasAi??Mexicanas, y en 1991, PelAi??culas Nacionales,Ai??que anunciaron sus respectivos cierres.

Estados Unidos y Gran BretaAi??a habAi??anAi??adoptado previamente el sistema neoliberalAi??y, sobre todo el primero, estaba especialmenteAi??interesado en que MAi??xico lo adoptara yAi??siguiera siendo su aliado latinoamericano nA?meroAi??uno. AsAi?? que en 1994 entrA? en vigor elAi??Tratado de Libre Comercio de AmAi??rica delAi??Norte (TLCAN), firmado junto con CanadA?.Ai??Desafortunadamente, MAi??xico dejA? fuera delAi??apartado cultura a la cinematografAi??a nacional,Ai??con lo cual adoptA? una posiciA?n mucho menos proteccionista y mA?s abierta a la competencia deAi??mercados. En realidad se buscaba dinamizar la economAi??a del consumo de cine, colocando enAi??bandeja de plata a los espectadores mexicanos para las grandes productoras de Hollywood.

El cine mexicano dejA? de recibir entoncesAi??el apoyo en todas sus ramas: producciA?n,Ai??distribuciA?n y exhibiciA?n. Sobre todo en estaAi??A?ltima se redujo el 50% en pantalla del queAi??gozaba desde la dAi??cada de 1950. Esta situaciA?n,Ai??obviamente, nada gustA? al gremio deAi??directores y productores mexicanos. Todo eraAi??producto del plan estatal de desincorporaciA?nAi??de la industria del cine mexicano.

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Si bien el principal problema era precisamenteAi??que el Estado pasaba de un extremo aAi??otro en poco tiempo, se ha demostrado en losAi??hechos que desde aquellos aAi??os y hasta nuestrosAi??dAi??as, la polAi??tica neoliberal de apertura deAi??mercados no ha mejorado sustancialmente laAi??situaciA?n del cine mexicano. El investigadorAi??NAi??stor GarcAi??a Canclini opina al respecto, enAi??su libro Las industrias culturales y el desarrolloAi??en MAi??xico: Algunos datos sobre la declinaciA?nAi??del cine mexicano, a partir de la firma del TratadoAi??de Libre Comercio de AmAi??rica del Norte,Ai??indican que la liberalizaciA?n de los mercados noAi??ha cumplido las promesas de dinamizar en estaAi??como en otras A?reas. VAi??ctor Ugalde compara losAi??distintos efectos de las polAi??ticas con que CanadA? yAi??MAi??xico situaron su cine en relaciA?n con el tlc aAi??partir de 1994. Los canadienses, que exceptuaronAi??su cinematografAi??a y le destinaron mA?s de 400 millonesAi??de dA?lares, produjeron en la dAi??cada posteriorAi??un promedio constante de 60 largometrajes cadaAi??aAi??o. Estados Unidos hizo crecer su producciA?n deAi??459 pelAi??culas a principios de la dAi??cada de los noventaAi??a 680, gracias a los incentivos fiscales a sus empresas y al control oligopA?lico de su mercadoAi??y del de otros paAi??ses. MAi??xico en cambio que en la dAi??cada de anterior a 1994 habAi??a filmado 747Ai??pelAi??culas, redujo su producciA?n en los 10 aAi??os posterioresAi??a 212 largometrajes.

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Para leer el artAi??culo completo, consulte la revista BiCentenario.

Luis BuAi??uel, el cineasta que querAi??a pintar y escribir

Anuar Fernando GonzA?lez Amaya – Instituto de Investigaciones EstAi??ticas, UNAM

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 26.

Venerado y aplaudido, incomprendido tambiAi??n, el vanguardista que llevA? como ningA?n otro el surrealismo al cine, nunca pasA? desapercibido. LlegA? a MAi??xico por casualidad y en un momento clave: la Ai??poca de oro de la cinematografAi??a local. “Cantinflas” le abriA? las puertas, y despuAi??s, su propia originalidad y creatividad lo convertirAi??an en un director de culto.

retrato de Luis BuA?Ai??uel, Salvador DalA?-, 1924 Museo Reina SofA?-a (546x640)

Salvador DalAi??, Retrato de Luis BuAi??uel, 1924, A?leo sobre tela, inv. AS10530. Ai??Museo Nacional Centro de Arte Reina SofAi??a.

En poesAi??a, la vanguardia europea iniciA? enAi??Francia en 1857 con Las flores del mal (Les fleursAi??du mal), de Charles Baudelaire. En efecto,Ai??desde la antigA?edad hasta el romanticismo elAi??arte habAi??a coincidido siempre con la realidad;Ai??pero ahora, por primera vez en la historia,Ai??podAi??a faltar dicha coincidencia. Por ejemplo,Ai??en el poema LXXVIII, Baudelaire habla de unaAi??multitud muda de infames araAi??as que vienen aAi??tender sus redes en el fondo del cerebro, y de queAi??largos cortejos fA?nebres, sin tambores ni mA?sica,Ai??desfilan lentamente por el alma: visiones queAi??significan angustia y congoja.

A partir de esa Ai??poca los poetas se valen deAi??estas imA?genes, irreales, y acaso consideradas disparates, que son una forma de expresiA?n.Ai??Junto con tal giro de 180 grados, ocurriA? otroAi??en el concepto de belleza. En el siglo XIXAi??prendiA? la idea del arte por el arte, el cual seAi??volviA? superior a la vida. Por lo tanto, se podAi??aAi??desairar a las convicciones dominantes: nacenAi??la rareza y los temas poco afines a lo virtuoso,Ai??lo decoroso o lo aceptable socialmente.

En su trA?nsito de la objetividad a la subjetividad,Ai??el progresivo abandono de la tradiciA?nAi??da otro paso. ConsiderA?ndolo carente deAi??gusto, mediocre, los artistas desprecian al granAi??pA?blico, la burguesAi??a. AsAi??, ya no se dirigieronAi??a ninguna clase sino a sus propios colegas oAi??a quienes lograran comprender sus extraAi??asAi??cosmovisiones.

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La vanguardia y su serie de rupturas tocaronAi??su punto mA?s alto en el surrealismo: noAi??se podAi??a ir mA?s lejos en el repudio del materialismoAi??burguAi??s ni en la inconexiA?n lA?gicaAi??y emocional de las imA?genes. De este modo,Ai??en 1924 Max Morise escribiA?: El color de lasAi??medias de una mujer no es forzosamente igualAi??al de sus ojos, lo que ha hecho decir a un filA?sofo,Ai??cuyo nombre no vale la pena mencionar: Los cefalA?podosAi??tienen mA?s motivos que los cuadrA?pedosAi??para odiar el progreso. Los poetas que nacieronAi??a principios del siglo XX serAi??an influidos porAi??este A?ltimo trecho de la revoluciA?n empezadaAi??por Baudelaire. Uno de ellos es conocidoAi??principalmente por sus pelAi??culas.

AAi??os de formaciA?n

Luis BuAi??uel PortolAi??s, primogAi??nito de MarAi??aAi??PortolAi??s Cerezuela y Leonardo BuAi??uelAi??GonzA?lez, naciA? el 22 de febrero de 1900 enAi??Calanda, EspaAi??a. Su padre tomA? parte en laAi??guerra contra Estados Unidos en Cuba; al finalAi??montA? un negocio de quincallerAi??a en la isla.Ai??De regreso en la penAi??nsula se casA? y adquiriA?Ai??tierras de labranza con el cuantioso capitalAi??amasado. Tal condiciA?n, mA?s la profundaAi??devociA?n de su esposa, define los estudios deAi??Luis, que asiste a colegios religiosos fraguandoAi??un sentimiento de amor y repulsiA?n por la feAi??catA?lica. Un encuentro de la adolescencia seAi??extenderA? al imaginario del futuro cineasta:Ai??paseando con su padre por un olivar vio a unosAi??metros de ellos a un burro muerto, hinchado,Ai??del que se alimentaban una docena de buitres.

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