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Correo del Lector #25

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 25.

CARTAS

El cuento ai???Estreno de residenciaai??? (BiCentenario nA?mero 8), que habla de laAi??inauguraciA?n de La CastaAi??eda, llevA? aAi??Francisco J. VA?zquez a recapitular sobreAi??su cierre, que dice conocer bien. La desapariciA?n de este centro de salud tuvoAi??lugar durante el gobierno de GustavoAi??DAi??az Ordaz. Toda la operaciA?n financiera de construcciA?n de un desarrollo habitacional en los terrenos de La CastaAi??eda estuvo a cargo de la AsociaciA?n Ai??Hipotecaria Mexicana, dirigida por Antonio EsperA?n Unzueta, quien ademA?s de poblano, era cuAi??ado del presidente.Ai??CastaAi??eda 296475 (640x450)El desarme, traslado y reconstrucciA?n del edificio no generaron problema alguno:Ai??lo hizo Ingenieros Civiles AsociadosAi??(ICA), gracias a que el dueAi??o del desarrollo era Arturo Quintana, hermanoAi??de Bernardo Quintana, a su vezAi??dueAi??o de ICA.

La obra, que generA? millones de pesosAi??al patrimonio de los familiares directosAi??e indirectos de DAi??az Ordaz, se guardA?Ai??en el mA?s preclaro de los silencios. EnAi??cuanto a los enfermos, afirma VA?zquez, fueron llevados a granjas muy cerca deAi??la carretera a Puebla y ahAi?? se quedaron aAi??morir, la mayorAi??a en gran soledad. ConcluyeAi??que casi todos perdieron: enfermos,Ai??afanadores, mAi??dicos, enfermerosAi??y familiares de los residentes. Otros noAi??tanto, porque DAi??az Ordaz y sus huestes disfrutaron el banquete.

Cross Jahern relacionA? el artAi??culo ai???LosAi??arcos triunfales en las fiestas del Centenarioai??? (BiCentenario nA?mero 9) con elAi??desfile cAi??vico militar que cada 3 de octubreAi??se hace en su pueblo, MiahuatlA?n, Oaxaca, para conmemorar el aniversarioAi??de la batalla librada allAi?? por Porfirio DAi??azAi??contra los franceses en 1866. El desfileAi??pasa por arcos de ese tipo.

Espacios de hospedaje en el S. XIX (500x467)

El artAi??culo ai???Los espacios de hospedaje en el siglo XIXai??? (BiCentenario nA?mero 23) le hizo recordar a Yolanda Margarita Sandoval Rivera que en los aAi??os sesentaAi??del siglo pasado fue con su familiaAi??a Talpa de Allende, Jalisco, a la visitaAi??anual a la Virgen del Rosario. AllAi?? seAi??hospedaron en un hotel o mesA?n, dondeAi??en vez de puertas y ventanas los cuartosAi??tenAi??an cortinas, el piso era de tierra, lasAi??camas consistAi??an en una especie de bancosAi??con un colchA?n de carrizo encima,Ai??y el baAi??o, que estaba al final del pasillo,Ai??lo compartAi??an todos los huAi??spedes. ParaAi??Yolanda fue toda una aventura, diferenteAi??si se piensa que hoy en dAi??a los hotelesAi??son de muy buena calidad y la carreteraAi??que lleva hasta Talpa de Allende es unaAi??autopista de cuatro carriles.

Museo Costumbrista, A?lamos, SonoraPOR AMOR A LA HISTORIA

En la ciudad sonorense de A?lamos, queAi??fue una estaciA?n de paso importanteAi??del Camino Real entre la capital novohispanaAi??y Santa Fe, Nuevo MAi??xico,Ai??se abriA? el Museo Costumbrista deAi??Sonora, cuya propuesta es fomentar laAi??conciencia de la identidad estatal. LasAi??salas instaladas en una antigua casa delAi??siglo XVII exhiben los usos, tradicionesAi??y costumbres del estado.

DEL COSTURERO DE LA ABUELA

Postal Mujercitas (500x325)

A?SABA?AS QUAi???

Tres municipios, QuerAi??taro, AguascalientesAi??y Nuevo Laredo, obtuvieronAi??el Premio Escoba de Platino 2014, porAi??la limpieza de sus calles e industriasAi??asAi?? como por sus buenos proyectos de reciclaje, manejo de residuos, administraciA?nAi??de la basura, entre otros. El premioAi??es entregado cada aAi??o en MadridAi??por la AsociaciA?n TAi??cnica para la GestiA?nAi??de Residuos y Medio Ambiente (ATEGRUS), que propone recompensarAi??esfuerzos y realizaciones, a fin de estimularAi??los avances tecnolA?gicos y de concientizaciA?n e innovaciA?n social queAi??sirvan para mejorar la calidad de vidaAi??de los ciudadanos.

RELOJ DE ARENA

17 de agosto de 1814
Virrey_FAi??lix_MarAi??a_CallejaAnte el anuncio de la restauraciA?n de la monarquAi??a absoluta, Ai??el virrey FAi??lix MarAi??a Calleja decreta que ninguna persona hableAi??ni fomente de modo alguno especies que ataquen o contradiganAi??directa ni indirectamente los derechos y prerrogativas del trono,Ai??divulgue o guarde papeles que conspiren contra la autoridadAi??de Fernando VII, propendan al liberalismo exaltado y fanA?ticoAi??con que los enemigos del Estado encubren sus miras subversivas yAi??revolucionarias o empleen el lenguaje de la constituciA?n. OrdenaAi??a todos conformarse con prestar una ciega obediencia al rey.

15 de septiembre de 1864
Maximiliano (500x499)En su primer viaje por MAi??xico, el emperador MaximilianoAi??se detiene en la humilde casa del cura Hidalgo y a las 11 deAi??la noche, desde la ventana del piso superior, se dirige a losAi??mexicanos haciAi??ndoles ver cA?mo ha pasado mA?s de medioAi??siglo desde que allAi?? resonA? la independencia. Dice que se hanAi??sucedido aAi??os de guerras entre hermanos hasta que llegA? elAi??magnA?nimo auxilio, que muestra el camino de la moderaciA?n yAi??de la ley. Invita desde allAi?? a juntar el germen de la independencia de Hidalgo con el de la uniA?n.

23 de septiembre de 1914
ConvenciA?n de Aguascalientes SINAFO-33412 (500x258)DespuAi??s de las declaraciones de Venustiano Carranza en lasAi??que se niega a formar una ConvenciA?n sobre bases democrA?ticas,Ai??y ante la certeza de que serA? imposible obligarlo a entregar oportunamente el poder al que la voluntad popular designara,Ai??Francisco Villa lo desconoce como Primer Jefe del EjAi??rcitoAi??Constitucionalista y Encargado del Poder Ejecutivo. Llama alAi??pueblo mexicano a hacer un nuevo sacrificio para que la revoluciA?nAi??pueda definitivamente realizar sus mA?s caros ideales.Ai??

26 de julio de 1964
Sede de la OrganizaciA?n de los Estados Americanos 3 (500x332)En la Novena ReuniA?n de Consulta de la OrganizaciA?n deAi??Estados Americanos (OEA) celebrada en Washington, MAi??xicoAi??vota en contra de la exclusiA?n de Cuba del organismo,Ai??junto con sus pares de Chile, Bolivia y Uruguay. De todosAi??modos, estos tres paAi??ses sudamericanos no mantendrAi??an la posiciA?n por mucho tiempo. En las semanas siguientes acabaronAi??por romper sus vAi??nculos diplomA?ticos con el gobiernoAi??que encabezaba Fidel Castro.

Si desea contribuir al correo del lector, mA?ndenos sus escritos a: bicentenario@institutomora.edu.mx

Ilusiones

DarAi??o Fritz

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 25.

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NiAi??os en la vAi??a del tren, [s.f.]. ColecciA?n de Graziella Altamirano Cozzi.

La escenografAi??a ha cambiado, pero el presente y el pasadoAi??de los niAi??os que piden ayuda ai??i??seguramente unas monedas ai??i??Ai??se mantienen en su lugar. Manos alzadas que imploran porAi??algo que llevar a casa. Del otro lado de las vAi??as entonces, oAi??del otro lado de una vereda, un camellA?n, una avenida, en laAi??actualidad. SA?lo pueden ofrecer a cambio la bondad de susAi??rostros aA?n inocentes. Son solidarios con las necesidades deAi??quienes los arropan todos los dAi??as, les aportan unos bocadosAi??y los duermen en las noches. DetrA?s de ellos hay quienes estA?nAi??fuera del mercado laboral, que seguramente pasaron porAi??situaciones similares a sus edades, que por poco rato fueronAi??a la escuela y no les quedA? mA?s que aprovechar las oportunidadesAi??de hacer los trabajos mA?s duros. Los tiempos cambianAi??y la humanidad hace sus progresos, pero la pobreza noAi??deja de regenerarse. La esperanza de vida de ellos no era laAi??misma de sus contemporA?neos de hoy, que por necesidad losAi??evocan. Ahora podemos hablar de 75 aAi??os de expectativas deAi??vida, aunque para ellos ai??i??sean los niAi??os de la foto o los queAi??vemos hoy en nuestras callesai??i??, quizA? las cifras se mantenganAi??en los 35 aAi??os de principios del siglo XX, cuando fue tomadaAi??la imagen. La actual no deja de ser una realidad mA?s dura.

Los niAi??os de la calle habitan las calles. Y hasta alcantarillas.Ai??Muchos han perdido familias. Sus familias son otros comoAi??ellos, de la misma edad. Con suerte y caen en manos generosasAi??de casas-hogar donde pueden comer, baAi??arse y compartir unAi??colchA?n. Es el lujo de cada dAi??a. Si los tratan con respeto, seAi??habrA?n sacado la loterAi??a. Los niAi??os de nuestra foto vivAi??an enAi??poblaciones que por su tamaAi??o aA?n se fundAi??an con el campo.Ai??Alimentarse, al menos, estaba mA?s al alcance de la mano.Ai??Las milpas cercanas proveAi??an del maAi??z, el nopal o los frijoles,Ai??y hasta frutas. Y era posible criar una gallina o un cerdo en unAi??terreno vecino. Sufrir es un concepto que en la marginalidadAi??los niAi??os deben aprenden demasiado pronto. Nunca regalesAi??dinero, deben aprender el esfuerzo del trabajo, decimos muchos.Ai??A?Pero se les puede inculcar si los adultos no podemosAi??ofrecerles la educaciA?n, el alimento o la compensaciA?n de unAi??juguete? Seis de los niAi??os que nos miran desde la fotografAi??aAi??estA?n distraAi??dos en la curiosidad de ser retratados o atentosAi??a algA?n truco del fotA?grafo. Pero dos ai??i??semioculta apareceAi??lo que sus cabellos largos y vestimentas denotan una niAi??aai??i??,Ai??permanecen imperturbables en su objetivo: el sombrero y lasAi??manos se alzan para pedir. Arriba del vagA?n un adulto que noAi??vemos posiblemente se preste a entregar algo. O a permanecerAi??indiferente y esperar a que el tren se mueva para dejarlos allAi??Ai??con sus esperanzas truncas. A?Acaso no es esa la imagen queAi??podemos descubrir en algunas de nuestras calles de hoy?

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Regino HernA?ndez Llergo, el office boy que se hizo periodista

Graziella Altamirano Cozzi – Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 25.

Un colega del Colegio Militar lo salvA? de un pelotA?n de fusilamiento y a partir de allAi?? cambiA? radicalmente la vida de este tabasqueAi??o. SA?lo por sobrevivir llegA? a las puertas de un periA?dico y aprovechA? la primera oportunidad que le dieron para comenzar el recorrido que lo harAi??a leyenda. FundA? diarios y revistas que hicieron historia. Villa, Calles y CA?rdenas contestaron a sus preguntas. SabAi??a dA?nde estaba parado: la libertar de prensa no existe si se le teme a los presidentes, decAi??a.

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Regino HernA?ndez en entrevista, fotografAi??a, ca. 1940. Archivo Casasola, inv. 228569. SINAFO, CONACULTA-INAH-MAi??X.

El periodismo del siglo XX en MAi??xico tuvo enAi??Regino HernA?ndez Llergo (1894-1976) a unoAi??de sus principales exponentes, como fundadorAi??y director de publicaciones de contenido polAi??ticoAi??y social, y como partAi??cipe en el impulsoAi??innovador que se dio al fotoperiodismo enAi??nuestro paAi??s.

Sus primeros pasos periodAi??sticos los dioAi??en el diario El Universal y luego en La OpiniA?nAi??de Los A?ngeles, California, del cual fueAi??fundador y que llegA? a ser considerado comoAi??un baluarte del periodismo mexicano en losAi??Estados Unidos.

Junto con su primo JosAi?? PagAi??s Llergo recorriA?Ai??una larga ruta profesional desde la dAi??cadaAi??de los treinta trabajando en La OpiniA?nAi??y despuAi??s, ya en MAi??xico, al fundar la revistaAi??Hoy, que tuvo como principal objetivo cubrir laAi??demanda social de informaciA?n que hacAi??a faltaAi??en el medio editorial mexicano. Regino ocupA?Ai??la direcciA?n y JosAi?? la jefatura de redacciA?n.

Los primos Llergo, como se los conocAi??a,Ai??empezaron a cambiar la polAi??tica editorial queAi??hasta entonces existAi??a en MAi??xico al invitarAi??como redactores a los mejores periodistas yAi??articulistas de la Ai??poca, de distintas tendenciasAi??polAi??ticas, no sA?lo con la intenciA?n de crearAi??polAi??mica sino de lograr equilibrio informativoAi??y evitar caer en alguna tendencia ideolA?gica.Ai??Una de las principales innovaciones de la revistaAi??Hoy fue dar una mayor importancia a lasAi??imA?genes, con la integraciA?n de caricaturasAi??polAi??ticas y numerosas fotografAi??as que la hicieronAi??mA?s atractiva, llegando a ocupar unAi??lugar importante entre las revistas de circulaciA?nAi??nacional. En la lista de sus principales colaboradores destacaban Xavier Villaurrutia,Ai??Salvador Novo, Rosario Sansores, JosAi?? BarrosAi??Sierra y Nemesio GarcAi??a Naranjo, entreAi??otros, asAi?? como JosAi?? Vasconcelos, NarcisoAi??Bassols y FAi??lix F. Palavicini, entre articulistasAi??y ensayistas.

Regino HernA?ndez Llergo fundA? otras publicacionesAi??de tinte polAi??tico como MaAi??ana eAi??Impacto que tuvieron larga vida, y algunas deAi??orientaciA?n popular y populista como Alarma,Ai??un periA?dico sensacionalista y de notaAi??roja que le valiA? el mote de amarillista.

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Portada del periA?dico El Universal del miAi??rcoles 22 de junio de 1922. FotografAi??a: Ai??Agencia El Universal.

Lo que dio fama a HernA?ndez LlergoAi??desde sus primeros pasos en el periodismoAi??fue la entrevista que le hizo a Pancho VillaAi??en la hacienda de Canutillo y que publicA? porAi??entregas en El Universal, entre el 12 y el 18 deAi??junio de 1922, la cual fue considerada comoAi??el impacto periodAi??stico del momento.

El texto que a continuaciA?n presentamosAi??contiene la ediciA?n de dos entrevistas que seAi??le hicieron en momentos distintos de su vidaAi??y que forman parte del Archivo de la PalabraAi??del Instituto Mora: la entrevista realizada porAi??Jaime Alexis Arroyo en noviembre de 1960Ai??(PHO/1/10) y la realizada por Alicia OliveraAi??de Bonfil y Eugenia Meyer el 4 de octubre deAi??1972 (PHO/4/7).

18142 (2) (539x640)EL ENTREVISTADOR

NacAi?? en CunduacA?n, Tabasco, y estudiAi?? mi educaciA?n primaria en BalancA?n, donde miAi??padre fue maestro. De ahAi?? me mandaron aAi??Villahermosa para continuar mis estudios y aAi??los quince aAi??os mi padre me llevA? al ColegioAi??Militar de Chapultepec cuando era presidenteAi??Victoriano Huerta. AhAi?? lo conocAi?? porque Ai??lAi??vivAi??a allAi?? mismo en el castillo, y me acuerdo que en esos tiempos hubo una invasiA?n deAi??soldados gringos en Veracruz y decidimosAi??casi todos los alumnos ir a hablar con Ai??l paraAi??decirle que nosotros tenAi??amos muchas ganasAi??de irnos a Veracruz a pelear contra los gringos.Ai??Huerta nos dijo: No muchachos, ustedesAi??son muy jA?venes todavAi??a, tienen la obligaciA?n deAi??estar aquAi?? en MAi??xico en el colegio, por si acasoAi??ocurriera algo, que no lo creo, toda esa labor queAi??ustedes estA?n diciendo es para nosotros los que yaAi??sabemos cA?mo pelear con ellos, quizA? en el mismoAi??Veracruz se acaba todo. Como en efecto asAi?? fue.

[...]

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Amaneceres de junio

Silvia L. Cuesy – El Colegio de MAi??xico.

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 25.

Once dAi??as despuAi??s de la coronaciA?n de Franz Joseph como rey de HungrAi??a, asesinaron a Max. AsAi?? terminA? su imperio en un paAi??s de fanA?ticos conservadores monA?rquicos y de taimados indAi??genas republicanos.

Familia Imperial (Maximiliano, Carlota, SofAi??a, Franz Joseph) 1

Ludwig Angerer, Familia imperial de Austria, fotografAi??a, ca. 1860.

De mi calendario desprendo la A?ltima hoja de mayo. LosAi??sentimientos se arremolinanai??i?? A?Ha pasado un aAi??o?, A?dos?,Ai??A?una dAi??cada?, A?un siglo acaso? El corazA?n de una madre noAi??distingue tiempo. Los hijos son nuestro eterno presente; asAi??,Ai??el sufrimiento de antaAi??o me persigue ahora. En especial junioAi??me estremece trayendo imA?genes de irA?nicas jugarretas de losAi??hados, lejanas a todo entendimientoai??i?? El deseo de vivir noAi??existe mA?s en mAi??. A?CA?mo? A?Por quAi??? A?En quAi?? momento elAi??designio de la Providencia bifurcA? por tan diferentes sendasAi??los destinos de mis dos bien amados hijos? OcurriA? en susAi??mocedades, supongo, en el transcurso de unas cuantas horas.Ai??Ai??pocas turbulentas aquellas.

A?Ah!, la avanzada tecnologAi??a de la era ferrocarrilera y telegrA?ficaAi??habAi??a esparcido la explosiA?n revolucionaria iniciadaAi??en ParAi??s. LlegA? hasta Viena cimbrando los cimientos de laAi??monarquAi??a; la violencia trastocA? lo establecido. Por doquierAi??se pretendAi??a tumbar gobiernos. A?Dios mAi??o!, Praga y BerlAi??nAi??bombardeados. Las monarquAi??as, aquAi?? y allA?, sacudidas por laAi??nueva ideologAi??a. Dinamarca y Holanda prometAi??an reformas,Ai??era impensable; en Londres hubo manifestaciones. Mis hijos,Ai??los dos hermanos adolescentes, huyeron de Viena. En EuropaAi??se reprimAi??a a los rebeldes a sangre y fuego.

Franz Joseph, Maximiliano y Carlos de Habsburgo (652x800)

Johann HAi??felich, Francisco JosAi??, Fernando Maximiliano y Carlos Ludwin, litografAi??a, 1844.

En Austria se precisA? un cambio de mando. La sucesiA?nAi??designaba al inA?til archiduque Francisco Carlos, ese estA?pidoAi??que en mala hora me tocA? por marido; estorbo inservible,Ai??por lo que me convertAi?? en el hombre de la casa, moteAi??con el que pronto fui conocida en la corte. A?VA?lgame si noAi??he sido el hombre de la casa! Gracias a mi carA?cter salvAi?? al imperio al obligar a mi cA?nyuge a abdicar a favor de FranzAi??Joseph. A?AdiA?s dAi??as de mi juventud!, suspirA? desconcertadoAi??mi primogAi??nito, a sus 18 aAi??os. Su majestad, musitA? Max, inclinA?ndose ante su hermano, apenas dos aAi??os mayor. EraAi??el 1 de diciembre de 1848.

SA?lo Dios y yo sabemos que la inteligencia y apostura deAi??mis dos primeros hijos no se deben a la rAi??mora a la que meAi??unAi?? para formar una familiaai??i?? A?Ah!, los santos del cielo y yoAi??no podemos engaAi??arnos: claramente vemos en ellos las virtudesAi??de aquel tierno mozuelo, amante mAi??o, a quien la parcaAi??alzA? en brazos y huyA? robA?ndomelo. En cuanto al resto deAi??mi descendencia, la imbecilidad de mi esposo se refleja en lasAi??costumbres y el temperamento de que a diario dan muestra.Ai??Si estuviera en mAi?? volver a vivir, a diferencia de ayer, hoy implorarAi??aAi??que mi entraAi??able Max no quisiera levantarse y dejarAi??atrA?s su lecho. Imagino ese lecho, tal vez ahuecado por suAi??silueta fetal, y quiero rescatar su forma y con desesperaciA?nAi??ponerlo a salvo en el vientre mAi??o donde otrora se escanciA?Ai??el amor. AnhelarAi??a que la luz tempranera no se filtrara porAi??la carcelaria ventana hiriendo de nuevo sus azules ojos conAi??falsas promesas de vida. Que no se diera cuenta del encierroAi??al que esa puerta y sus cA?mplices paredes lo confinaban. NoAi??mA?s visitas, no mA?s escritura de cartas, no mA?s consejos. A?NoAi??mA?s trajAi??n y llanto en los cuartos vecinos, por piedad!

[...]

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JoaquAi??n Sorolla y los pintores espaAi??oles en la otra AmAi??rica

Roberto FernA?ndez Castro – Facultad de FilosofAi??a y Letras, UNAM.

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 25.

Para la primera dAi??cada del siglo XX en desarrollo de la pintura en MAi??xico encontrA? un impulso relevante en la ExposiciA?n EspaAi??ola de Artes e Industrias Decorativas de 1910. Sorolla fue el mA?s encumbrado de los autores espaAi??oles, pero allAi?? estaban tambiAi??n las obras de Ignacio Zuloaga, un artista de fuerte influencia en figuras emergentes como A?ngel ZA?rraga y Juan TAi??llez HellAi??n.

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JoaquAi??n Sorolla, Playa de Valencia, sol de maAi??ana, A?leo sobre tela, 1901. Ai??ColecciA?n PAi??rez SimA?n.

Las celebraciones del primer centenario deAi??la independencia de los paAi??ses hispanoamericanos brindaron la oportunidad de organizarAi??diferentes actos con fines culturales y econA?micosAi??en Chile, MAi??xico, Venezuela, ColombiaAi??y Argentina. Entre los actos oficiales y otrosAi??organizados por sociedades particulares, lasAi??exposiciones nacionales e internacionales deAi??arte celebradas en MAi??xico y Argentina figuranAi??entre las mA?s importantes de principios delAi??siglo XX, pues en ellas se encontraron obrasAi??de los artistas espaAi??oles mA?s destacados de suAi??tiempo y a quienes la mayorAi??a de los americanos,Ai??incluyendo jA?venes artistas, sA?lo entoncesAi??tuvieron ocasiA?n de apreciar por primera vezAi??en persona y no sA?lo a travAi??s de las revistasAi??ilustradas que llegaban desde Europa. AunqueAi??cercanos por una historia y cultura compartidasAi??durante centurias, a finales del siglo XIXAi??los pueblos iberoamericanos se encontrabanAi??separados por el mar y distanciados aA?n mA?sAi??por motivos polAi??ticos, pero encontraron unAi??camino para reducir las divergencias nacidasAi??de la leyenda negra que pesaba sobre la historiaAi??de la conquista espaAi??ola en AmAi??rica, reconocerAi??de manera oficial las independenciasAi??e interpretar el hispanoamericanismo comoAi??un concepto histA?rico que, enriquecido con elAi??concepto de la raza, ofreciA? entonces un firmeAi??baluarte como reacciA?n al creciente imperialismo estadunidense.

Aunque parece contradictorio que precisamenteAi??la celebraciA?n de las independencias hispanoamericanas haya servido para volver aAi??acercarlas a EspaAi??a, las paradojas de aquella empresa que culminA? en 1910 estA?n presentesAi??en todos los A?mbitos de nuestra historia; tambiAi??nAi??en la historia del arte mexicano. A pesarAi??de que ha trascurrido ya mA?s de un siglo, porAi??varias razones sigue siendo muy poco lo queAi??se sabe acerca de la ExposiciA?n EspaAi??ola deAi??Arte e Industrias Decorativas que se realizA?Ai??en MAi??xico en septiembre de 1910 como parteAi??de los festejos del primer centenario de laAi??independencia.

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JoaquAi??n Sorolla, Bueyes en la playa, gouache sobre papel, 1894. Ai??ColecciA?n PAi??rez SimA?n.

La idea original de Justo Sierra, ministro deAi??InstrucciA?n PA?blica y Bellas Artes desde 1905,Ai??apuntA? hacia una posible exposiciA?n organizadaAi??y patrocinada por la RepA?blica FrancesaAi??y su colonia radicada en MAi??xico, misma queAi??tendrAi??a como propA?sito dar a conocer al puebloAi??mexicano el espAi??ritu artAi??stico de la FranciaAi??contemporA?nea, e incluirAi??a para tal efecto, laAi??construcciA?n sobre la avenida JuA?rez de unAi??edificio al estilo del Petit Palais o del GrandAi??Trianon. Sin embargo, la falta de acuerdos entreAi??los miembros de la colonia francesa, y deAi??estos con el representante oficial de FranciaAi??en MAi??xico, obligA? a Sierra a dirigirse entoncesAi??al embajador espaAi??ol Bernardo CA?logan. LoAi??importante era que una exposiciA?n de arte eAi??industrias de EspaAi??a, que contara con el patrocinioAi??de la colonia espaAi??ola y el subsidioAi??del gobierno mexicano, se difundiera pA?blicamenteAi??como iniciativa de la propia colonia.

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