Archivo de la etiqueta: ciencia

Un inventor en tiempos de la ilustraciA?n mexicana

Mauricio SA?nchez M.
Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, UNAM

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 31

A JosAi?? Antonio Alzate y RamAi??rez le nacAi??an ideas de desarrollos tecnolA?gicos con naturalidad. Propuso mAi??todos de recolecciA?n de basura y vinculA? el mercurio con la exploraciA?n de minas. ProyectA? una manera de desaguar la Laguna de Texcoco, asAi?? como mejorar las caAi??erAi??as que distribuAi??an el agua en la ciudad de MAi??xico. PrA?ctico y experimental, no temAi??a al error, le interesaba la divulgaciA?n y que las ideas se pudieran comprobar aunque la autorAi??a final no fuera suya.

DSC00168 (709x1024)

H. Iriarte, JosAi?? Antonio Alzate, litografAi??a en Hombres ilustres mexicanos, MAi??xico, Imprenta de Ignacio Cumplido, 1873. Biblioteca ai???Ernesto de la Torre Villarai???, Instituto Mora.

JosAi?? Antonio Alzate y RamAi??rez naciA? en 1737Ai??y su infancia la pasA? en las inmediaciones deAi??Chalco. A sus 19 aAi??os de edad se graduA? comoAi??bachiller de TeologAi??a en la Real y PontificiaAi??Universidad, pero desde entonces mostrA? unaAi??inclinaciA?n por el mundo de la ciencia. Y aunqueAi??careciA? de una formaciA?n cientAi??fica formal,Ai??pudo Ai??l mismo generar un aprendizaje a travAi??sAi??de lecturas autodidactas y la experimentaciA?n.Ai??Alzate nos ayuda a entender el A?mbito delAi??Siglo de las Luces bajo las variables de etnia,Ai??profesiA?n y religiA?n en el preA?mbulo del MAi??xicoAi??independiente. Para ello nos valemos deAi??las Gacetas de Literatura, un semanario que seAi??encargA? de difundir informaciA?n diversa, enAi??ocasiones acompaAi??ada de ilustraciones.

La confianza que tuvo Alzate en la generaciA?nAi??de conocimiento por propia manoAi??lo llevA? a realizar varias investigaciones que,Ai??gracias a los recursos econA?micos de sus padres,Ai??pudo ver publicadas en sus MemoriasAi??y Gacetas. En cuanto a sus trabajos, hay queAi??seAi??alar que algunos respondieron a la peticiA?nAi??de alguna autoridad eclesiA?stica o del virreyAi??en turno. AsAi??, la lista de memorias, noticiasAi??o informes que redactA? es extensa y variada.Ai??Propuso mAi??todos de recolecciA?n de basura y,Ai??en beneficio de la minerAi??a, escribiA? informesAi??relacionados con la exploraciA?n de nuevas minasAi??y la mejora en la producciA?n de mercurio.Ai??Incluso propuso mA?quinas para fundir metalesAi??o para hacer circular el aire mediante fuellesAi??y caAi??ones en las profundidades de las minas.

El bachiller Alzate tambiAi??n hizo algunasAi??propuestas al Ayuntamiento de MAi??xicoAi??como el Proyecto para desaguar la laguna deAi??Tezcocoai??i?? (1767) y el MAi??todo fA?cil para mejorarAi??las caAi??erAi??as que sirven para la distribuciA?nAi??de las aguas de que se abastece el pA?blico de estaAi??capital de MAi??xico (1768). Resulta evidenteAi??su interAi??s por brindar soluciones a los problemasAi??de su entorno. Y para ello estableciA?Ai??lazos con sus pares en el extranjero. Es decir,Ai??fue socio corresponsal de la AcadAi??mie RoyaleAi??des Sciences de ParAi??s (1771-1786) y del RealAi??JardAi??n BotA?nico de Madrid (1785), asAi?? comoAi??integrante de la Real Sociedad BascongadaAi??de Amigos del PaAi??s (1773).

DSC00173 (640x463)

JosAi?? Antonio Alzate, Mecanismo, litografAi??a en Gacetas de Literatura de MAi??xico, Puebla, Oficina del Hospital de San Pedro, 1831. Biblioteca ai???Ernesto de la Torre Villarai???, Instituto Mora.

Dichos contactos le permitieron conocerAi??y comunicar en sus Gacetas los avances de laAi??ciencia en diferentes campos, como el de laAi??medicina. Destaca la noticia sobre el tema deAi??la inoculaciA?n contra la viruela. AsAi?? publicA?,Ai??durante la epidemia de 1779, una Carta escritaAi??al autor del Diario de fAi??sica por Mr. Maupetitai??i??Ai??acerca de las viruelas, julio de 1776. LaAi??apropiaciA?n que hizo Alzate del texto provinoAi??no sA?lo de su traducciA?n al espaAi??ol, sinoAi??de sus notas a pie de pA?gina. De esta formaAi??daba a conocer que el primero en introducirAi??la inoculaciA?n en suelo mexicano habAi??a sidoAi??el doctor francAi??s Stephen Morell, tal y comoAi??en Inglaterra profesionalmente lo ejecutaron Edward Jenner y la viajera lady Mary Wortley.Ai??Alzate escribiA? sobre Morell que en la epidemia de 1779 no sA?lo dispuso en la casa de su morada unAi??pequeAi??o hospital en que inoculA? a varios niAi??os,Ai??sino que verificA? en varias personas de la ciudadAi??lo A?til que es la inoculaciA?n, las que se libertaronAi??del contagio general… A su solicitud la nobleAi??ciudad [de MAi??xico] estableciA? en el hospital deAi??San HipA?lito una sala para que se vacunasen losAi??pequeAi??os que allAi?? se condujesen.

[...]
Para leer el artAi??culo completo, consulte la revistaAi??BiCentenario.

Los pioneros de la astronomía mexicana

Rogelio JimAi??nez Marce
Universidad Iberoamericana-Puebla

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm.  21.

Escasos de recursos econA?micos y de instrumentos tAi??cnicos, un grupo de astrA?nomos mexicanos brillaron en diciembre de 1874, en JapA?n, durante una observaciA?n de Venus que permitirAi??a calcular la distancia entre el sol y la tierra. Demostraron que los cientAi??ficos locales podAi??an estar a la altura de sus pares en las naciones mA?s avanzadas

El 5 de junio de 2012 se observA? en territorio nacional el trA?nsito de Venus por el Sol. Este fenA?meno astronA?mico, que ocurre cada 113 aAi??os y se puede observar en dos ocasiones con una diferencia de ocho aAi??os -el trA?nsito anterior sucediA? en el 2004-, se considera en nuestros dAi??as como un acontecimiento espectacular, si bien carece de la importancia que se le dio en el pasado.

Observatorio de Francisco DAi??az Covarrubias, Viaje de la ComisiA?n AstronA?mica Mexicana al JapA?n para observar el trA?nsito del planeta Venus por el disco del sol el 8 de diciembre de 1874, por Francisco DAi??az Covarrubias, MAi??xico, C. Ramiro y Ponce de LeA?n, 1876

Observatorio de Francisco DAi??az Covarrubias, Viaje de la ComisiA?n AstronA?mica Mexicana al JapA?n para observar el trA?nsito del planeta Venus por el disco del sol el 8 de diciembre de 1874, por Francisco DAi??az Covarrubias, MAi??xico, C. Ramiro y Ponce de LeA?n, 1876

Los astrA?nomos antiguos consideraban que la contemplaciA?n de ese paso permitirAi??a determinar la paralaje, esto es, la medida de la distancia que parece recorrer un cuerpo celeste en relaciA?n con los objetos que estA?n detrA?s de Ai??l. Uno de los primeros intentos de especificarla fue hecho por el astrA?nomo inglAi??s Edmund Halley, quien enAi?? 1716 presentA? ante la Royal Society de Londres el trabajo titulado Un nuevo mAi??todo para determinar la paralaje del sol, o su distancia desde la tierra.

AllAi?? planteaba que para conocer la distancia entre la tierra y el sol, se requerAi??a hacer dos observaciones, a fin de obtener la paralaje con base en las diferencias del tiempo de trA?nsito y la exacta posiciA?n de los lugares desde donde las mismas se llevaron a cabo. Y como los trA?nsitos siguientes ocurrirAi??an el 6 de junio de 1761 y el 3 de junio de 1769, dejA? instrucciones precisas de los lugares en donde se deberAi??an llevar a cabo las mediciones.

A partir de sus ideas, el mundo cientAi??fico se preparA? para presenciar el evento cA?smico. El astrA?nomo francAi??s Joseph Jerome Le FranAi??ais de Lalande preparA? un mapa en el que mostraba los lugares del globo en el que Ai??ste se advertirAi??a.

ImA?genes de las expediciones de 1874 y 1882. Publicado en MAINREVIEW

ImA?genes de las expediciones de 1874 y 1882. Publicado en MAINREVIEW

La observaciA?n de 1761 movilizA? a 120 observadores que se repartieron en 62 estaciones. Sin embargo, y a pesar de los buenos oficios de los astrA?nomos, la contemplaciA?n no fue del todo satisfactoria. El segundo trA?nsito reuniA? a 151 observadores, de los cuales 80 eran ingleses, 32 franceses, 15 suecos, trece rusos, siete espaAi??oles y cuatro alemanes. Los cientAi??ficos se instalaron en 77 estaciones y una de ellas, integrada por los espaAi??oles Salvador de Medina y Vicente Doz, y el francAi??s Chappe Dai??i??Auteroche, se estableciA? en la penAi??nsula de Baja California en Nueva EspaAi??a.

Los espaAi??oles calcularon que la distancia del sol a la tierra era de 98 480 020 millas, en tanto que el francAi??s la determinA? en 96 162 840 millas. Ahora bien, como estas observaciones y las de 1761 proporcionaron datos dispares, los astrA?nomos confiaron en obtener mejores cA?lculos en los trA?nsitos del 9 de diciembre de 1874 y el 6 de diciembre de 1882, y en que con los avances de la fotografAi??a y el desarrollo de aparatos como el heliA?metro y el espectroscopio, pudiera determinarse el valor de la paralaje con un margen de error mAi??nimo.

Diversos paAi??ses enviaron comisiones para el primer trA?nsito: Rusia preparA? 25, Estados Unidos ocho, Inglaterra y Francia seis, Alemania cinco e Italia una. Para sorpresa de propios y extraAi??os, MAi??xico, un paAi??s carente de tradiciA?n cientAi??fica, mandA? a la ComisiA?n AstronA?mica Mexicana, expediciA?n dirigida por el astrA?nomo Francisco DAi??az Covarrubias. A diferencia de otras naciones, los mexicanos contaron con poco tiempo y dinero para llevarla a cabo.

Venus collage 10 trA?nsito de Venus. Col. RamA?n Aureliano AlarcA?n

Venus collage 10 trA?nsito de Venus. Col. RamA?n Aureliano AlarcA?n

Primeros pasos

Los estudios astronA?micos en el MAi??xico independiente estaban circunscritos, en su mayor parte, al A?mbito privado. Por iniciativa de Benito JuA?rez y con la asesorAi??a de DAi??az Covarrubias, en enero de 1863 se estableciA? el primer observatorio oficial en Chapultepec, pero dejA? de funcionar el 31 de mayo del mismo aAi??o debido a la ocupaciA?n de la ciudad de MAi??xico por las tropas francesas. DespuAi??s de la victoria sobre el segundo imperio, el gobierno de JuA?rez pidiA? al mismo DAi??az Covarrubias que evaluara la situaciA?n en la que esa instituciA?n habAi??a quedado. El informe fue deprimente, decAi??a que la mayorAi??a de los instrumentos se habAi??an estropeado por la falta de uso.

La situaciA?n econA?mica y polAi??tica del paAi??s impidieron que el observatorio se reinstalara. Sin embargo, en 1870, cuando los medios cientAi??ficos internacionales comenzaron a discutir sobre el mejor lugar para observar el trA?nsito de Venus por el disco solar, el debate encontrA? eco entre los cientAi??ficos mexicanos, que al aAi??o siguiente plantearon la posibilidad de enviar una expediciA?n. El interAi??s de constituirla aumentA? en 1872, a raAi??z de un artAi??culo que Francisco JimAi??nez publicA? en el BoletAi??n de la Sociedad Mexicana de GeografAi??a y EstadAi??stica.Ai?? Un aAi??o despuAi??s, se instA? de manera informal en el seno de la CA?mara de Diputados a preparar una comisiA?n nacional para observar el fenA?meno, pero la propuesta fue descartada por considerarse que aA?n faltaba mucho tiempo.

Para saber mA?s

ARGUETA ACEVEDO, JOSAi??, ai???IntroducciA?nai???, en Viaje de la ComisiA?n AstronA?mica Mexicana al JapA?n, Francisco DAi??az Covarrubias, ediciA?n facsimilar, MAi??xico, Senado de la RepA?blica, Mesa Directiva LX Legislatura, 2008, pp. 7-24.

BIRO, SUSANA, ai???La fundaciA?n del Observatorio AstronA?mico Nacional en MAi??xicoai???, MAi??xico, UNAM, 2010, http://xurl.es/v9d3c

DIEGO, HUGO, ai???Itinerario astronA?mico. CientAi??ficos mexicanos en JapA?nai???, en Elementos, Ai??MAi??xico, BUAP, enero-marzo del 2006, pp. 3-7,Ai?? HYPERLINK “http://bit.ly/12qXpkQ” http://bit.ly/12qXpkQ

GALINDO TREJO, JESAsS, ai???MayapA?n y el trA?nsito de Venus de 2012ai???, ArqueologAi??a Mexicana, MAi??xico, RaAi??ces, 2012, pp. 43-45.Ai?? HYPERLINK “http://bit.ly/1d6pQKJ” http://bit.ly/1d6pQKJ

SMOOT, GEORGE F., DE LA MACORRA. AXEL y CERVANTES COTA, JORGE L.Ai?? ai???Los misterios del Universoai???, en Ciencia. Revista de la Academia Mexicana de Ciencias, MAi??xico, Academia Mexicana de Ciencias, 2012, pp. 85-92.Ai?? HYPERLINK “http://bit.ly/17LPvm2″ http://bit.ly/17LPvm2

[...]
Para leer el artículo completo, consulte la revista BiCentenario

 

Una historia desconocida: la primera expedición científica mexicana (1827-1832)

Erica Adán Morales
Universidad de Santiago de Compostela

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 12.

Manuel Mier y TerA?n, 1832

Al contemplar que para mí desaparecían los terrenos montuosos donde vi la luz primera, una feroz melancolía se apoderó de mi alma, y volví el rostro a México para dar un adiós tal vez a las personas que allí quedaban y merecían mis afectos y ternura.

Nostalgia es lo que reflejan estas palabras escritas por el teniente José María Sánchez Tapia a unos metros de adentrarse en la provincia de Texas en enero de 1828. Sánchez era el dibujante de la Comisión de Límites encabezada por el general Manuel Mier y Terán y el botA?nico Jean Louis Berlandier. Esta expedición, patrocinada por el gobierno, tenía como propósitos delimitar la frontera con Estados Unidos de manera definitiva y emprender el estudio científico de la naturaleza en los lugares recorridos. Se trataba de dar a conocer los recursos de la región a los inversionistas que tuvieran interés en explotarlos.

La exploración de la frontera y su establecimiento fue planeada desde 1819 en el Tratado de la Transcontinentalidad o tratado Onís-Adams, firmado por los delegados de España y Estados Unidos, en el que señalaron la frontera preliminar entre la Nueva España y el segundo país. Dicho convenio estipulaba que:

Para fijar esta línea con más precisión, y establecer los mojones que señalen con exactitud los límites de ambas naciones, nombrará cada año una de ellas, un Comisario y un geómetra que se juntarán antes del término de un año, contado desde la fecha de la ratificación de este tratado.

Sin embargo, el cumplimiento de esta parte fue retrasada porque al gobierno le hacía falta dinero y Estados Unidos no tenAóa la disposición de concretar la empresa, alegando a través de Joel R. Poinsett, su ministro en nuestro país, que lo más conveniente era negociar un nuevo acuerdo que significase mayores ventajas para ambas partes.

Lucas Alamán, ministro de Relaciones Exteriores e Interiores de México, rechazó esta explicación. Como estaba al tanto de las ambiciones expansionistas del vecino del norte, se convirtió en el principal promotor de la empresa de deslinde e investigación, la cual se aprobó en 1825 y se organizó a lo largo de un periodo de dos años.

[...]
Para leer el artículo completo, consulte la revista BiCentenario.

México, ¿la Ciudad Luz?

Lillian Briseño -ITESM

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de Mexico, núm. 3.

ai???La avenida de San Francisco iluminada, Cróica 1911.

…por los datos que hemos recogido, por los proyectos que se vienen estudiando y por los que se han aceptado, seguramente que la Ciudad de los Palacio, en esos días robará, aunque temporalmente, el orgulloso título que ostenta París y México será la Ciudad-luz.

El Imparcial, 15 de junio de 1910.

En septiembre de 1910, la Ciudad de México inaugurará una serie de obras estéticas y de infraestructura que posicionaron a esta urbe como una de las más importantes del mundo. Para que la gente pudiera apreciar y disfrutar de estos impresionantes avances, fue necesario que los pudiera ver en toda su majestad, y que ese poder ver se prolongara a lo largo de todo el día, pero también, de toda la noche. Esto se logró gracias a la electricidad que permitió alumbrar las noches del Centenario, dándole con ello un brillo especial y un glamour no imaginado hasta entonces a la capital.

Con la ayuda de la luz artificial, las fiestas que se hicieron en 1910 nos permiten pensar hoy a ese año, no como aquel en que estalló la Revolución Mexicana, sino como el que celebró las fiestas que aplaudían los primeros cien años de vida como nación libre e independiente. y como parte de esos festejos, debemos pensar también a 1910 como un gran año para la electricidad ya que en ese momento el país alcanzó una producción récord de esa fuente de energía.

ai???El edificio de ai???La Esmeraldaai??i?? iluminadoai???, A?lbumai??i?? 1810-1910. Foto: Guillermo Kahlo.

El edificio de La Esmeraldaai iluminadoai Albumina 1810-1910. Foto: Guillermo Kahlo.

Lograrlo no fue poca cosa ni producto de la improvisación. El desarrollo tecnológico alcanzado al despuntar el siglo permitió aprovechar la caída de agua para generar, mediante elaborados, complejos y modernísimos sistemas, la energía que requería el país y en especial su capital en los festejos que se organizaron para la ocasión. Para ello, se construyó la presa hidroeléctrica de Necaxa, la cual desde 1905 pudo enviar electricidad a la Ciudad de México, pero que en 1910 alcanzó grandes niveles de suministro, según señaló un alto funcionario de la compañía, sólo comparables con los obtenidos por la presa de Buffalo, en el estado de Nueva York, que aprovechaba la caída de las cataratas del Niágara.

[...]

Para leer el artículo completo, suscríbase a la Revista BiCentenario.