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Dos miradas al sitio de Cuautla: Bustamante y AlamA?n

Revista BiCentenario # 18

Guadalupe Villa y Laura SuA?rez de la TorreAi?? /Ai?? Instituto Mora

JosAi?? MarAi??a Morelos y PavA?n era, en 1812, elAi??dolor de cabeza de las autoridades peninsulares.Ai??La muerte de Miguel Hidalgo el aAi??o anterior habAi??aAi??enardecido mA?s la guerra contra las huestes insurgentes,Ai??con Morelos al frente. El orden en sus tropas, laAi??tA?ctica militar bien llevada, las victorias continuasAi??hicieron que el virrey designara al destacado militarAi??FAi??lix MarAi??a Calleja como su perseguidor. Fue asAi??Ai??que Ai??ste se concentrA? en Ai??l y su ejAi??rcito como A?nicosAi??objetivos. SiguiA? sus pasos, estudiA? sus movimientos,Ai??le dedicA? tiempo y cuando Morelos y sus hombres seAi??asentaron en Cuautla, decidiA? enfrentarlos. Los sitiA?,Ai??los obligA? durante 72 dAi??as a vivir entre la muerte, elAi??hambre y el sufrimiento, del 19 de febrero al 1Ai?? deAi??mayo de 1812. Los dos jefes, el insurgente y el realista,Ai??pusieron en marcha sus mejores talantes paraAi??oponerse como enemigos, para alcanzar el triunfo.

Morelos

Ese pasaje de nuestraAi??historia fue captado por dosAi??escritores que narraron enAi??sus obras dos versiones deAi??lo que aconteciA? entonces yAi??del significado de ese episodioAi??que mostrA? la lucha deAi??dos hombres por sus ideales:Ai??para uno la insurgencia,Ai??para otro, la fidelidad a laAi??metrA?poli.
Veamos pues como nosAi??describen este hecho CarlosAi??MarAi??a de Bustamante enAi??su Cuadro histA?rico de laAi??RevoluciA?n Mexicana, yAi??Lucas AlamA?n en la HistoriaAi??de MAi??jico desde losAi??primeros movimientos queAi??prepararon su independenciaAi??en el aAi??o de 1808 hastaAi??la Ai??poca presente [1840].

La maAi??ana del 17 [de febrero supo Morelosai??i??]Ai??que Calleja estaba en camino para CuautlaAi??[ai??i??].

SerAi??an las siete de la maAi??ana [del 19] cuandoAi??Calleja avanzA? en cuatro columnas: traAi??a la artillerAi??aAi??en el centro, y su caballerAi??a cubrAi??a los costados:Ai??sus caAi??ones graneaban el fuego lo mismoAi??que sus fusiles, y se notaba una especie de furorAi??nada comA?n en aquellos soldados. Calleja se habAi??aAi??quedado a la retaguardia en su coche, y pareceAi??que tenAi??a por tan seguro el triunfo, que no creAi??aAi??que necesitase montar a caballo. Las arpAi??as de su
ejAi??rcito, es decir aquellas vilAi??simas rameras que loAi??acompaAi??aron en sus expediciones de tierra dentro,Ai??ocupadas en desnudar los cadA?veres, cual avesAi??de rapiAi??a o halcones que se lanzan sobre la presa,Ai??fueron de las primeras en presentarse al ataqueAi??con una animosidad desconocida en su sexo; masAi??en breve encontraron la muerte. AguardA?se aquelAi??enjambre de asesinos con serenidad; los americanosAi??respondAi??an a sus fuegos pausadamente, y todosAi??se propusieron emplear bien sus tiros certerosAi??lanzados desde los parapetos.

Mapa sitio Cuautla

Mapa del sitio de Cuautla (1812)

Para leer el artAi??culo completo,Ai??suscrAi??baseAi??a la RevistaAi??BiCentenario.

Reloj de arena #16

Ai??

  • 1812-V-2

Sitiado en Cuautla por las tropas realistas mandadas por el general FAi??lix MarAi??a Calleja desde el 9 de febrero, JosAi?? MarAi??a Morelos y PavA?n decide romper el cerco despuAi??s de 70 dAi??as en que Ai??l y sus hombres sufrieron por hambre, sed y enfermedades contagiosas. SobreAi??ellos el propio Calleja expresA?:

Si la constancia y actividad de los defensores de Cuautla fuese con moralidad y dirigida a una causa justa, merecerAi??a algA?n lugar distinguido en la historia; estrechados por nuestras tropas y afligidos por la necesidad, manifiestan alegrAi??a en todos los sucesos, entierran sus cadA?veres con algazara, bailes y borrachera, alAi??regreso de sus frecuentes salidas cualquiera que haya sido el Ai??xito, imponiendo penaAi??de la vida al que habla de desgracias o de rendiciA?n.

  • 1862-IV-14

El general Ignacio Zaragoza, aquienel presidente BenitoJuA?rez ha puesto al mandodelEjAi??rcito de Oriente, tiene la difAi??cil misiA?n de detener alejAi??rcito francAi??s que desde Veracruz avanza hacia Puebla. Sinamedrentarse en momento alguno dirige a sus soldados las palabrassiguientes:

Valor amigos mAi??os… Tengouna feciegaen nuestro triunfo;en el delos ciudadanos sobrelosesclavos:muy prontose convencerA? el usurpador del trono francAi??s que pasA? ya la Ai??poca de las conquistas; vamos a poner la primera piedra del grandioso edificio que librarA? a Francia del vasallaje a que la han sujetado las bayonetas de un dAi??spota.

  • 1912-V-24

El presidente Francisco I. Madero declara que, una vez que se terminen ai???las convulsionesai??? que sacuden el paAi??s, la repA?blica entrarA? en ai???una franca era de progreso materialai???, que acrecentarA? el bienestar de ai???las clases proletariasai???, permitirA? que el gobierno resuelva el problema agrario y favorecerA? el desarrollo de la educaciA?n pA?blica. Los tres factores:Ai??democracia, leyes agrarias apropiadas y un buen sistema educativo ai???permitirA?n que el pueblo mexicano, sin dolorosas ni violentas sacudidas, siga desenvolviAi??ndose lenta, pero seguramente,Ai??hacia el logro de sus mA?s altas aspiracionesai???.

  • 1962-V-23

RubAi??n Jaramillo, un tenaz defensor del reparto agrario, sostiene la resistencia armada en las montaAi??as de Morelos; apenas habAi??a recibido la amnistAi??a presidencial, cuando es sorprendido en su casaAi??de Tlalquitenango por varios vehAi??culos militares y trasladado, con su esposa embarazada y tres hijos, al centro ceremonial de Xochicalco, donde ai??i??relata el escritor Carlos Fuentes:

los bajan a empujones. Jaramillo no se contiene [...] a culatazos lo derrumban, le saltan un ojo. Disparan las ametralladoras Thompson. EpifanAi??a se arroja contra los asesinos [...], la tiran sobre las piedras. FilemA?n los injuria; vuelven a disparar [...] Ahora todo es mA?s rA?pido; caen Ricardo y Enrique acribillados [...] La partida espera el fin de los estertores. Se prolongan. Se acercan con las pistolas en la mano a las frentes de la mujer y los cuatro hombres. Disparan el tiro de gracia. Otra vez el silencio en Xochicalco.

 

 

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