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La Casa del Estudiante IndAi??gena, ai???un experimento psicolA?gico-socialai??? (1926-1932)

SofAi??a Crespo Reyes
Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 12.Ai??Ai??

El Presidente entrega la bandera en la Casa del estudiante indAi??gena
Ai??

La Casa del Estudiante IndAi??gena o, como tambiAi??n se le llamA?, Internado Nacional IndAi??gena, fue un proyecto educativo pre-sentado en la clausura de la campaAi??a electoral de Plutarco ElAi??as Calles, en junio de 1924, como el mA?s grande experimento psicolA?gicoai??i??social que realizarAi??a el nuevo gobierno, dirigido a incorporar a los grupos indAi??genas a la vida civilizada.

Se trataba de reunir en la ciudad de MAi??xico a indios varones de raza pura, originarios de comarcas con densa poblaciA?n indAi??gena, que hablaran una lengua autA?ctona y contaran con inteligencia, vigor fAi??sico y salud. Los jA?venes seleccionados recibirAi??an instrucciA?n primaria y la enseAi??anza de un oa?i??cio manual, agrAi??cola o industrial. Una vez concluidos sus estudios regresarAi??an a sus comunidades como lAi??deres y gestores del desarrollo, enseAi??ando las formas de vida civilizada y moderna que las motivarAi??an a salir del atraso en que se hallaban.

Casa del estudiante indAi??gena

Pese a que hubo diversos proyectos dirigidos a la incorporaciA?n de estos grupos durante el decenio de 1920, la Casa del Estudiante IndAi??gena sobresaliA? por sus objetivos: anular la distancia evolutiva que separa a los indios de la Ai??poca actual, transformando su mentalidad, tendencia y costumbres, probar su capacidad intelectual por medio de la educaciA?n, promover una solidaridad Ai??tnica que animarAi??a a los alumnos a volver a sus pueblos a enseAi??ar y fomentar el alma nacional en sus hermanos de raza.

Joven huichol y su padre al llegar a la casa del estudiante indAi??gena

El plantel se inaugurA? el 1A? de enero de 1926 ai??i??sin acto polAi??tico algunoai??i??, con 200 alumnos, cuyas edades oscilaban entre los 11 y 19 aAi??os, procedentes de 27 grupos indAi??genas. El plantel se encontraba en la Calzada la VerA?nica nA?m. 85, colonia Santa Julia, Tacuba. El doctor JosAi?? Manuel Puig Casauranc, secretario de EducaciA?n PA?blica, cuenta en La casa del estudiante indAi??gena. 16 meses de labor (1927) cA?mo se pretendiA? que el lugar fuera sobrio y de buen gusto y que se dio un Ai??nfasis particular a los espacios amplios, ventilados, higiAi??nicos y bien iluminados, para acostumbrar a los alumnos a vivir en un ambiente sano y limpio, distinto del jacal al que ai??i??diceai??i?? estaban acostumbrados.

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De vuelta a la vida cotidiana

Ma. Esther PAi??rez Salas -Ai??Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 1

Una vez concluidas las festividades de la ConsumaciA?n de la Independencia, los habitantes capitalinos de la flamante RepA?blica Mexicana retomaron sus actividades, quedando en la memoria Te Deums, verbenas y discursos celebratorios. Al igual que habAi??a sucedido durante el periodo virreinal, plazas, iglesias, canales, conventos, garitas, acueductos, mansiones y jacales continuaron siendo el marco en el que se desarrollaba la agitada vida de los capitalinos de las primeras dAi??cadas de vida independiente. Las plazas y las calles eran A?reas privilegiadas en las que sucedAi??an distintos acontecimientos, ya que eran lugares de encuentro, de recreo, de intercambio, de compra-venta, al igual que mudos testigos de asesinatos, ejecuciones y enfrentamientos militares, lo que nos lleva a considerar que se disfrutaba y vivAi??a la Ciudad de MAi??xico con intensidad. Son los acontecimientos cotidianos en las plazas y calles los que abordaremos en el presente texto a partir de los testimonios visuales con que contamos.

Para darnos una idea del aspecto que tenAi??a el paAi??s en las primeras dAi??cadas de vida independiente, las revistas literarias, asAi?? como A?lbumes y novelas con ilustraciones, ademA?s de las imA?genes publicadas en hojas sueltas, resultan una fuente de informaciA?n inagotable. Dichas publicaciones constituyeron uno de los vehAi??culos a partir de los cuales los habitantes del MAi??xico independiente se crearon una imagen de su ciudad capital a la vez que se identificaron con ella.

Vida cotidiana

La tAi??cnica mediante la cual se reprodujeron las ilustraciones fue la litogrA?fica, convirtiAi??ndose dichas ilustraciones en una imagen prefotogrA?fica en cuanto que fueron capaces de reproducir de una forma bastante cercana a la realidad los distintos lugares que no eran conocidos de manera directa.Ai??AsAi??, la imagen de las plazas de Zacatecas, Veracruz o de la Ciudad de MAi??xico, como la de los paseos tradicionales de la sociedad, satisfacieron las necesidades de afirmaciA?n nacional de los ciudadanos, a la vez que los intereses de la reciAi??n fundada Sociedad de GeografAi??a y EstadAi??stica, A?vida de contar con registros visuales de la flamante RepA?blica Mexicana.

Igualmente se dio especial atenciA?n a la representaciA?n grA?fica de los temas costumbristas mexicanos, lo que favoreciA? la publicaciA?n de estampas de rancheros, cocheros, aguadores, vendedoras de aguas frescas, ademA?s de aquellos personajes que portaban una indumentaria especAi??fica o desempeAi??aban oficios propios del paAi??s, y que por motivos muy concretos utilizaban como centro de trabajo las calles y plazas de la ciudad.

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