El trabajo propagandAi??stico de los profesores carrancistas durante la revoluciA?n mexicana: el caso de Santiago Pacheco

Jaime Eduardo Figueroa Daza -Ai??TecnolA?gico de Monterrey, Campus Guadalajara

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m.Ai??15.

 

Gral. Venustiano Carranza

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El movimiento constitucionalista se valiA? de profesores para difundir su mensaje y llegar a sectores indAi??genas monolingA?esAi??alejados del desarrollo y el significado de la revoluciA?n mexicana. En seguida daremos a conocer el caso del profesor Santiago Pacheco, quien llevA? a cabo una interesante y bien diseAi??ada campaAi??a por territorio yucateco entre abril y septiembre de 1915, con la misiA?n de convencer a los pobladores de que el proyecto encabezado por don Venustiano Carranza era el A?nico y, por tanto, el mejor que podAi??a llevarse a cabo.

Veamos los sucesos con detenimiento…

Entre noviembre de 1914 y julio de 1915, la revoluciA?n experimentA? una de sus etapas mA?s crAi??ticas, por el endurecimiento militar ai??i??las batallas del BajAi??o guanajuatenseai??i?? y el apogeo de una guerra ideolA?gica que tratarAi??a de legitimar, por un lado al gobierno de Carranza, Primer Jefe del EjAi??rcito Constitucionalista, y por el otro al presidido por los convencionistas, cuyo ejAi??rcito estaba encabezado por Francisco Villa, y tenAi??an el respaldo de Emiliano Zapata.

Presidencia Municipal Yucateca

Presidencia Municipal Yucateca

La lucha armada permitiA? ocupar territorios y declararlos constitucionalistas o convencionistas, segA?n fuera el caso. Sin embargo, persuadir a la desesperada poblaciA?n de que el bando triunfante lograrAi??a la anhelada paz y se abocarAi??a a construir una naciA?n mA?s justa, se convirtiA? en un objetivo difAi??cil de alcanzar. La persuasiA?n, entonces, serAi??a la otra arma que, ai???bien utilizadaai???, otorgarAi??a la aAi??orada legitimidad a los combatientes. En atenciA?n a ello, los constitucionalistas, a diferencia de los convencionistas, pusieron en marcha una campaAi??a propagandAi??stica que, para su tiempo, se puede considerar innovadora, bien planificada, sistemA?tica y certera: su labor informativa girA? en torno a la divulgaciA?n del proyecto de mejora social propuesto por Venustiano Carranza en las Adiciones al Plan de Guadalupe, al tiempo que procuraba contrarrestar la popularidad de Villa, Zapata y los convencionistas.

Los convencionistas, por su parte, publicaban periA?dicos, pegaban avisos, celebraban reuniones y, sobre todo, confiaron en la popularidad que Villa y Zapata tenAi??an entre los mexicanos, lo que, sin duda, les sumaron adeptos. Esto fue insuficiente, pues carecieron de un centro de informaciA?n expreso y oficial que pudiese contraatacar las acciones de los constitucionalistas.

Para lograr su cometido persuasivo, los partidarios del carrancismo encabezados por A?lvaro ObregA?n, Rafael ZubarA?n, Alberto J. Pani, JesA?s Urueta, Luis Cabrera y el Dr. Atl (Gerardo Murillo), entre otros fundaron, en noviembre de 1914, la ConfederaciA?n Revolucionaria, con el fin de coordinar los esfuerzos civiles y militares para unir a la sociedad mexicana en pro del constitucionalismo. Desde su nacimiento, la ConfederaciA?n se convirtiA? en la instancia propagandAi??stica de mayor importancia en la nueva etapa revolucionaria.

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La ConfederaciA?n Revolucionaria delegA? sus responsabilidades a los ministerios de GobernaciA?n y de InstrucciA?n PA?blica y Bellas Artes en febrero de 1915. La primera instancia tuvo a su cargo la Oficina Central de InformaciA?n y Propaganda Revolucionaria (OCIPR),Ai??que al poco tiempo se convirtiA? en un organismo independiente de GobernaciA?n, debido a la envergadura que alcanzA? la guerra civil durante el primer semestre de 1915. La segunda, en coordi- naciA?n con la OCIPR, efectuA? el despliegue oficial de profesores, a lo largo del territorio constitucionalista, como difusores ilustrados de la ai???doctrina carrancistaai???.

A continuaciA?n, damos cuenta del trabajo de convencimiento llevado a cabo por el profesorAi??Santiago Pacheco en algunas comunidades de YucatA?n, labor que ejemplifica la buena organizaciA?n propagandAi??stica que echaron a andar los constitucionalistas durante el periodo de ai???guerra ideolA?gicaai??? que se menciona lAi??neas arriba y de la cual Pacheco Cruz ha dejado memoria impresa en su obra Recuerdos de la propaganda constitucionalista en YucatA?n (1956).

Es importante seAi??alar que el proceso revolucionario en YucatA?n fue diferente al resto del paAi??s, debido fundamentalmente al fAi??rreo dominio social ejercido por la clase gobernante en complicidad con los caciques, situaciA?n que no librarAi??a a la penAi??nsula de las rebeliones y los enfrentamientos bAi??licos, aunque fueron menos si comparamos con otras regiones. Entre 1911 y 1914 YucatA?n tuvo siete mandatarios; uno de ellos, Eleuterio A?vila, el primer gobernador carrancista del estado, decretA? la liberaciA?n de los jornaleros, pero debiA? retractarse ante la amenazante oposiciA?n de los hacendados. Al poco tiempo, una rebeliA?n lo derrocarAi??a, lo cual fue el preA?mbulo de los siguientes gobiernos afines al Primer Jefe: Toribio de los Santos, primero, y Salvador Alvarado, despuAi??s. Alvarado, distinguido militar sinaloense, tuvo como meta la reconciliaciA?n social en YucatA?n, para lo cual se apoyA? en el trabajo de los profesores propagandistas, como veremos a continuaciA?n.

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Para leer el artAi??culo completo,Ai??suscrAi??base a la Revista BiCentenario.