El Mixcoac de mis recuerdos

Graziella Altamirano Cozzi
Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 33.

Una testigo de ocho dAi??cadas de la vida del barrio salpica entre anAi??cdotas y vivencias lo que fue vivir en casas de largos corredores, amplios jardines y establos, esconderse en las ladrilleras del parque hundido, convivir travesuras con los Paz, ser testigo de misas clandestinas, escudriAi??ar fantasmas o cargar los judas con frutas en semana santa.Ai??

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Las reminiscencias de la seAi??ora GuadalupeAi??MartAi??nez de Ritz sobre su infancia en elAi??Mixcoac de los aAi??os veinte del siglo pasado,Ai??comprenden la entrevista que presentamosAi??a continuaciA?n. Se refieren al pueblo de losAi??apacibles callejones y nuevas calzadas; el deAi??los establos y huertas de A?rboles frutales; elAi??de los jardines e iglesias; el que ya era recorridoAi??por los nuevos tranvAi??as elAi??ctricos y enAi??el que se detenAi??an los trenes que iban a losAi??pueblos mA?s alejados que rodeaban la ciudad.Ai??El Mixcoac del legendario barrio de San JuanAi??con su placita llena de plantas, su SantuarioAi??de la Virgen de Guadalupe y la vieja y adustaAi??casona decimonA?nica que fuera hogar delAi??prA?cer liberal ValentAi??n GA?mez FarAi??as, y queAi??ahora alberga al Instituto Mora.

El relato estA? salpicado de anAi??cdotas y vivencias,Ai??a veces con un asomo de nostalgiaAi??por los tiempos idos, y a la vez con ese entusiasmoAi??vivaz y esa frescura de la memoria noAi??inmediata, que a menudo permite viajar porAi??los recuerdos de los primeros aAi??os y evocarAi??nAi??tidamente los lugares, las personas y los hechosAi??que dejaron huella y que se observaronAi??a travAi??s de los prismas de la niAi??ez.

Iglesia en la plaza de San Juan (frente al Mora) (640x394)

AsAi??, doAi??a Guadalupe MartAi??nez nos transportaAi??por el tiempo al barrio de San Juan yAi??nos muestra el devenir cotidiano de una familiaAi??de clase media que vivAi??a muy cerca de laAi??plaza, enfrente de la casa de don Ireneo Paz,Ai??el abuelo porfiriano de Octavio Paz y junto aAi??la huerta donde fuera sepultado don ValentAi??nAi??GA?mez FarAi??as porque la iglesia impidiA?Ai??su inhumaciA?n en el camposanto. Es un conjuntoAi??de recuerdos que nos permite visualizarAi??un rincA?n de los alrededores de la ciudad; unAi??espacio donde transcurre el devenir cotidianoAi??del Mixcoac aA?n campirano y en el que seAi??refleja la problemA?tica polAi??tica encarnada enAi??la persecuciA?n religiosa que viviA? la ciudadAi??en los aAi??os posrevolucionarios. EncuentranAi??tambiAi??n un lugar los fantasmas, las leyendasAi??del barrio y las festividades, asAi?? como las calles,Ai??las plazas y las escuelas, mucho de lo cual haAi??logrado sobrevivir al paso del tiempo, a pesarAi??de los cambios vertiginosos sufridos por laAi??gran ciudad.

La colonia y sus leyendas

Entrevista a Guadalupe MartAi??nez viuda de Ritz,
realizada por Graziella Altamirano el 7 de agosto de 2003,
Santa MA?nica, Estado de MAi??xico.

NacAi?? el 4 de octubre de 1918 en la colonia SanAi??Rafael. Mi padre fue el abogado Juan MartAi??nezAi??y mi madre Victoria Meana, dedicada alAi??hogar, como en aquel entonces. Llegamos aAi??Mixcoac porque mi papA? tuvo un accidente,Ai??y al poco tiempo muriA?. En Mixcoac vivAi??a miAi??abuelita con sus otros hijos que eran solteros.Ai??Mis tAi??os y mi abuelita ya no quisieron queAi??mi mamA?, al quedar viuda, regresara hasta laAi??colonia San Rafael, que entonces estaba muyAi??distante, y le dijo: ai???No, tA? ya no te vasai??i?? A?quAi??Ai??vas a hacer con la niAi??a?ai??? Yo tenAi??a un aAi??o deAi??nacida, entonces ya nos quedamos en Mixcoac.

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Uno de mis tAi??os rentA? una casa de ahAi??, enfrenteAi??a la casa de Octavio Paz, era el nA?meroAi??72 de la calle que se llamaba en esa Ai??poca AvenidaAi??CuauhtAi??moc, y ahora se llama Rubens.Ai??Era una casa muy grande que tenAi??a huerta,Ai??un corral, alberca, estaba muy bien. AhAi?? vivimos,Ai??se casA? otra de mis tAi??as, uno de misAi??tAi??os, entonces ya quedamos nosotros ahAi?? conAi??mi abuelita. Vivimos hasta que tenAi??a yo onceAi??aAi??os de edad. De ahAi?? nos cambiamos a la calleAi??de la Empresa, casi esquina con AugustoAi??Rodin, que es tambiAi??n paralela a Rubens. EsAi??el mismo rumbo, pero yo de lo que mA?s meAi??acuerdo es de cuando vivAi?? en Rubens porque,Ai??A?cA?mo le dirAi??? entre mA?s chica es una, comoAi??que recuerda con mA?s claridad que cuandoAi??es mA?s grande.

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