Carta desde Nuevo MAi??xico. Alexander B. Dyer

Gerardo AlcalA? Dyer /Ai??Facultad de FilosofAi??a y Letras, UNAMAi??

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Alexander B. Dyer

A menos de un aAi??o de la declaraciA?n de guerra contra MAi??xico por parte del Congreso de Estados Unidos, tuvo lugar la ocupaciA?n de las provincias del noroeste de MAi??xico por este paAi??s: Nuevo MAi??xico y California, en los primeros meses de 1847. El mando del ejAi??rcito que invadirAi??a la primera fue confiado al general Stephen Watts Kearny, un veterano que se habAi??a distinguido en la guerra de 1812 contra Gran BretaAi??a. Como medida preparatoria para su avance hacia territorio mexicano, Kearny publicA? una proclama el 22 de agosto de 1846, anunciando su intenciA?n de buscar la alianza con, y mejorar la condiciA?n de sus habitantes. Ai??stos eran una mezcla seudo civilizada de espaAi??oles e indios, en ese entonces bajo la completa influencia de Manuel Armijo, el gobernador de Nuevo MAi??xico, quien habAi??a reunido una fuerza compuesta por indios y unos cuantos soldados regulares, en un caAi??A?n cercano a la capital, Santa Fe, para detener el avance del enemigo. Sin embargo, no llegA? a dar la batalla pues el miedo lo dominA? y huyA? de manera precipitada, dejando a la provincia desprotegida ante la invasiA?n.Ai??

Sin hallar resistencia alguna, Kearny tomA? posesiA?n de Santa Fe el 15 de agosto. ErigiA? allAi?? un fuerte para una guarniciA?n de 250 hombres y estableciA? un gobierno civil semejante al de los territorios de Estados Unidos. Fue asAi?? que, en un periodo de 100 dAi??as, se las habAi??a arreglado para reunir y organizar a sus tropas, marchado 1,600 km, adquirido una nueva posesiA?n y establecido en ella el gobierno estadunidense. MAi??xico, en cambio, habAi??a perdido un territorio. Kearney se dirigiA? despuAi??s hacia California.Ai??

Todo pareciA? continuar armoniosamente en Nuevo MAi??xico hasta el 15 de diciembre, cuando el coronel Sterling Price, quien estaba al mando, recibiA? informes de una prA?xima insurrecciA?n, la cualAi??en efecto estallA? el 14 de enero de 1847. Congregando sus fuerzas con rapidez, Price partiA? al valle de Taos con 350 efectivos, y el 24 rastreA? y encontrA? a 1,500 insurgentes cerca del pueblo de Santa Cruz de la CaAi??ada. Poco despuAi??s, con el refuerzo de los dragones del capitA?n John Burgwin, marchA? a travAi??s de pasos escabrosos y profundas capas de nieve rumbo al pueblo de Taos, el cual tomA? por asalto el 14 de febrero con una cuantiosa baja de mexicanos.Ai??

La siguiente carta de Alexander Brydie Dyer, en ese entonces teniente de artillerAi??a del ejAi??rcito invasor, nos ilustra, entre otros aspectos, acerca del pensamiento de un soldado estadunidense situado en Nuevo MAi??xico respecto a la guerra, asAi?? como sobre los sucesos ocurridos en las semanas posteriores a la toma del pueblo de Taos, y la represiA?n del complot para acabar con los invasores. Nos brinda tambiAi??n detalles acerca de los ataques que las tribus indAi??genas de Nuevo MAi??xico emprendAi??an contra los convoyes militares y cA?mo su relaciA?n con las nuevas autoridades estadunidenses se tornaba cada vez mA?s tensa. A lo largo de la carta, Dyer puso Ai??nfasis en la disciplina y la superioridad del ejAi??rcito al que pertenecAi??a, en comparaciA?n con el ejAi??rcito enemigo. En esta carta, asAi?? como en otros escritos que elaborA? durante su estancia en Nuevo MAi??xico, califica a los mexicanos de ignorantes y pobres diablos, considerando que no merecAi??an el privilegio de convertirse en ciudadanos estadunidenses. Se hacAi??a vocero, de esta manera, de la ideologAi??a del ai???Destino manifiestoai???, que veAi??a a las poblaciones al sur del rAi??o Bravo como racial y culturalmente inferiores.

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A?QuiAi??n era el autor de esta carta? Alexander Brydie Dyer naciA? el 10 de enero de 1815, en Richmond, Virginia. A temprana edad habAi??a adquirido una buena educaciA?n primaria, sentando asAi?? bases formativas que le servirAi??an en el futuro. A los 18 aAi??os de edad, apoyado por el general William H. Ashley, un integrante del Congreso por parte del estado de Missouri, Dyer fue designado cadete, y el 1A? de julio de 1833 ingresA? a la Academia Militar de West Point, en la cual se graduA? aAi??os mA?s tarde como sexto de su clase. El 1A? de julio de 1837 fue promovido al rango de teniente segundo en el tercer regimiento de artillerAi??a, con el que desempeAi??A? labores en el Fuerte Monroe, Virginia, y durante la segunda guerra contra los indios seminolas en Florida. A partir de la ampliaciA?n del Departamento de Ordenanza, el 9 de julio de 1838 fue transferido a Ai??l, y desempeAi??A? labores en varios arsenales hasta los aAi??os de la guerra con MAi??xico. En este conflicto no tuvo la suerte de servir bajo las A?rdenes de los generales Zachary Taylor o Winfield Scott, en cualquiera de las grandes lAi??neas de invasiA?n. Asignado a una esfera de menor actividad militar, fue en cierto modo recompensado, a pesar de ser apenas teniente segundo, con el nombramiento de jefe de Ordenanza del ejAi??rcito que ocupA? Nuevo MAi??xico. Al aceptar este cargo, Dyer asumiA? la responsabilidad de garantizar el abastecimiento de armas y municiones para las tropas de ocupaciA?n. A. B. Dyer demostrA? tal energAi??a, fervor y habilidad en el manejo de la artillerAi??a que el 16 de marzo de 1848, cuando el conflicto aA?n no se habAi??a terminado, fue ascendido al grado de capitA?n, por su valiente y meritoria conducta.

Trece aAi??os despuAi??s de la salida de las tropas invasoras de la repA?blica mexicana y, ante la amenaza de secesiA?n por parte de los estados del Sur, se vio obligado a elegir entre la ConfederaciA?n y la UniA?n. A pesar de haber nacido en Virginia, un estado sureAi??o, no dudA? en jurar lealtad a la segunda. No le fue fA?cil pues, en un principio, fue calumniado por su origen. Sin embargo, todas las calumnias y las sospechas cedieron ante la incansable industria y la eficiencia que Dyer demostrA? en todos los departamentos que tuvo bajo su mando. AsAi??, el 21 de agosto de 1861 el Congreso no encontrA? razones para no otorgar a un sureAi??o el mando de la ArmerAi??a de Springfield, Massachussetts, en ese entonces uno de los mA?s importantes centros de producciA?n armamentAi??stica de Estados Unidos. El modo en como desempeAi??ara tal cargo determinarAi??a en gran medida el triunfo o la derrota de la UniA?n. No decepcionA? a la A?ltima, pues mientras sirviA? como superintendente de la ArmerAi??a, sus instalaciones se ampliaron y la calidad del personal mejorA? notablemente. Estos aspectos se vieron reflejados en la producciA?n, que se cuadruplicA? a mil rifles por dAi??a. DesempeAi??A? el cargo hasta el 12 de septiembre de 1864, dAi??a en que, con el rango de general brigadier, fue nombrado jefe del departamento de Ordenanza a nivel federal, con la responsabilidad de supervisar la producciA?n y distribuciA?n de armamento, asAi?? como la modernizaciA?n de las instalaciones para el aumento de la producciA?n de armas cortas y municiones. Al tAi??rmino de sus labores en Springfield, 3 mil oficiales y empleados le otorgaron como felicitaciA?n por haber sido promovido a jefe de su departamento una charola de plata de 82×50 cm, con una imagen grabada de la ArmerAi??a.Ai??

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El 13 de marzo de 1865, un mes antes de ser asesinado, el presidente Lincoln, quien lo estimaba grandemente, le confiriA? el rango de general de divisiA?n del ejAi??rcito de Estados Unidos, por sus fieles, meritorios y distinguidos servicios en el departamento de Ordenanza durante la guerra civil, cargo que desempeAi??A? hasta su muerte, el 20 de mayo de 1874. Dyer fue inhumado en el Cementerio Nacional de Arlington, Virginia. Yacen en la misma tumba su esposa, Elizabeth Allen Dyer y 4 de sus 6 hijos.Ai??

La carta que sigue, dirigida por Dyer al coronel George H. Talcott, se localiza en la secciA?n de Documentos Familiares (colecciA?n 2087), en la DivisiA?n de Manuscritos y Colecciones Raras de la biblioteca de la Universidad de Cornell, en Nueva York.Ai??

Ai??

Para leer el artAi??culo completo,Ai??suscrAi??baseAi??a la RevistaAi??BiCentenario.