Los niAi??os en el festejo del Centenario de la ConsumaciA?n de la Independencia

Mercedes AlanAi??s / Instituto Mora

BiCentenario #6

Teniendo la naciA?n niAi??os sanosAi??y vigorosos, podrA? contarAi??en el futuro con ciudadanosAi??capaces de prestarle los mayores serviciosAi??

CadaAi??sociedad y cada Ai??poca han delineado su visiA?n acerca de los niAi??os. Los discursos y las imA?genes que nos han llegado son testimoniosAi??que dan cuenta de cA?mo los adultos de otro tiempo dotaron de significados a los infantes y cA?mo los han incorporado a la dinA?mica social. En las primeras dAi??cadas del siglo xx en los paAi??ses occidentales se generA? un creciente interAi??s por la infancia, que se vio reflejado en buena medida por el impulso en el sistema escolar y la prA?ctica mAi??dica; algunos de los espacios desde los cuA?les se fue moldeando una concepciA?n de la niAi??ez.

Captura de pantalla 2013-09-20 a las 18.18.55La disminuciA?n de los altos Ai??ndices de mortandad infantil, la desnutriciA?n y el analfabetismo; la regulaciA?n del trabajo a temprana edad, mejorar las escasas condiciones salubres en que se encontraban cientos y cientos de niAi??os, muchos de ellos abandonados a su suerte, sobre todo cuando se atravesaba por un conflicto armado; fueron preocupaciones que animaron a los gobiernos a emprender acciones que mejoraran las condiciones de vida de aquellos que se convertirAi??an en futuros ciudadanos. Este complejo proceso se puede mirar desde el MAi??xico posrevolucionario. El arribo de A?lvaro ObregA?n a la presidencia promoviA? un proceso de reconstrucciA?n nacional, una vez que se dio por acabada la lucha en armas. Una de sus inquietudes fue mejorar las condiciones de salud y alfabetizaciA?n de la poblaciA?n desvalida, cuestiones que quedaron plasmadas en la ConstituciA?n de 1917; a la vez de que se inculcaron valores morales y cAi??vicos, de manera particular en los niAi??os.

En este contexto, en 1921 el gobierno de ObregA?n llevA? a cabo los festejos del centenario de la consumaciA?n de la Independencia. Por este motivo el presidente solicitA? por oficio del 7 de mayo de ese aAi??o que todas las secretarAi??as de Estado y departamentos gubernamentales organizaran diferentes actividades que dieran forma a un amplio programa de eventos acordes a la conmemoraciA?n, que se debAi??an destacar por tener ai???un carA?cter netamente popular y nacionalai???; es decir, que todas las clases sociales participaran y disfrutaran de las festividades sin distinciones. Acorde con este sentir se invitA? a la poblaciA?n de la Ciudad de MAi??xico a engalanar las fachadas de sus domicilios o establecimientos y unirse a la celebraciA?n que dio inicio el 8 de septiembre en Ai??el teatro Esperanza Iris. Acto que fue seguido por juegos florales,

concursos populares como ai???la india bonitaai???; artAi??sticos como ai???los volcanes de MAi??xicoai???, e histA?ricos como el torneo sobre AgustAi??n de Iturbide. Esto sin dejar de lado el concurso hAi??pico, diversas recepciones oficiales, quermeses, bailes, la inauguraciA?n de un parque de juegos para niAi??os por parte de la colonia americana; la instalaciA?n de candelabros en la calle de capuchinas por parte de la comunidad libanesa y la del reloj monumental de Bucareli por parte de la comunidad china.

El presente relato muestra uno de los festejos ai???mA?s trascendentales del programa oficial de festejosAi??del centenarioai??? -segA?n testimonios de la Ai??poca- y que el tiempo ha dejado en el olvido. Se tratA? de un evento organizado por el Departamento de Salubridad PA?blica en la Ciudad de MAi??xico que girA? en torno a la figura del niAi??o. Tras trabajar tres meses en los preparativos de un proyecto que resultara ai???eficiente y econA?micoai???, que fue sometido a la consideraciA?n y aprobaciA?n del consejo de ministros, y la solicitud de un presupuesto que oscilA? entre 50 000 y 100 000 pesos para su realizaciA?n, del domingo 11 al sA?bado 17 de septiembre se llevA? a cabo la Semana delAi??niAi??o. Organizada por el Departamento de Salubridad PA?blica, con motivo de la celebraciA?n del primer centenario de la consumaciA?n de la Independencia. Se trataba de un evento a favor de la higiene y el bienestar de la infancia; elementos vitales si se querAi??a que la patria contara con futuros ciudadanos saludables que velaran por su integridad.

La semana del niAi??oAi??

Para principios de la dAi??cada de 1920, los mAi??dicos mexicanos opinaban que ai???en todos los paAi??ses cultos, la salud y educaciA?n del niAi??o son motivo de preferente y constante preocupaciA?n tanto para los pueblos como para los gobiernos.ai??? La idea era que ai???el niAi??o de hoy serAi??a el hombre del maAi??ana;ai??? por lo tanto, al representar a las generaciones futuras, habAi??a que procurar una niAi??ez sana que asegurara el porvenir de la humanidad. Los mAi??dicos sostenAi??an que las sociedades que mA?s se habAi??an distinguido por sus adelantos eran las que mA?s se habAi??an preocupado por mejorar las condiciones fAi??sicas, morales e intelectuales de sus hijos; es decir, las que habAi??an sabido acatar los principales preceptos de la higiene y, por tanto, las disposiciones sanitarias de las autoridades. Por tal razA?n, sustentaban la idea de que ai???la salud era la condiciA?n primordial para todo orden y perfeccionamiento.ai???

Acorde con este pensamiento, el Departamento de Salubridad PA?blica actuaba para que los mexicanos estuvieran sanos y con ello lograr unAi??paAi??s ai???fuerte y progresista;ai??? asAi?? que se considerA? que la mejor manera de conmemorar el centenario de la consumaciA?n de la Independencia era organizar una serie de festejos que hicieran una intensa propaganda relacionada con la salud y el cuidado de los niAi??os. La preocupaciA?n central de las autoridades del Departamento fue que trascendieran el simple festejo vistoso para dejar algo mA?s que un recuerdo en los asistentes; el eje debAi??a ser una campaAi??a de educaciA?n higiAi??nica significativa que se reflejara en el quehacer cotidiano de los asistentes.

MAi??dicos como Gabriel Malda, jefe del Departamento de Salubridad PA?blica, y Alfonso Pruneda, vocal del mismo e higienista importante, se apresuraron a organizar el evento pues estaban convencidos de que era urgente trabajar en lo que consideraron la acciA?n mA?s importante, conseguir el bienestar del niAi??o. El Dr. Malda expuso en su emotivo discurso inaugural de la semana del niAi??o que: ai???Este nA?mero de nuestro centenario que se ha designado con el calificativo de semana del niAi??o tiene que fijar nuestra atenciA?n, no sA?lo para el presente, sino en la repercusiA?n haciaAi??un futuro. Considero esta inauguraciA?n patrocinada por nuestro primer mandatario, como algo muy grandioso, que va a prodigar caricias a la miseria y robustez a la patria.ai???

El programaAi??

Para la realizaciA?n de los eventos que se llevarAi??an a cabo en esa semana, distintas instancias gubernamentales y particulares proporcionaron los recursos necesarios para que se proyectaran en los cinematA?grafos vistas fijas y pelAi??culas alusivas a la infancia; ademA?s de que se consiguiA? que las principales casas comerciales de la ciudad arreglaran uno o mA?s aparadores en los cuA?les exhibieran objetos relacionados con el bienestar de los niAi??os. Para la difusiA?n del festejo, se buscaron medios de propaganda, principalmente notas relativas a la infancia que aparecieron en distintos diarios de la capital como El Universal.

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El Departamento de Salubridad PA?blica, en Paseo de la Reforma 93, se abriA? al pA?blico de las 9:00 a las 12:00 y de las 16:00 a las 19:00 hrs. El programa comenzA? el domingo 11 a las 17:00 hrs. con la solemne inauguraciA?n a cargo del Dr. Gabriel Malda, pues el presidente ObregA?n no pudo asistir. Entre laAi??concurrencia al evento estaban Manuel MalbrA?n, embajador especial de Argentina; Luis Felipe ObregA?n, enviado extraordinario de Guatemala; K. T. Ouang, embajador especial de China; capitA?n Bartolo Klinger, attachAi?? de la misiA?n de Brasil; el Sr. Enrique Bordes Mangel, presidente de la CA?mara de Diputados; numerosos mAi??dicos y los vocales del Consejo de Salubridad General, entre otros.

Se adaptaron diversos espacios en el local del Departamento de Salubridad para que los niAi??os que acudieran tuvieran un lugar adecuado para jugar. Por su lado, los adultos recorrerAi??an la exposiciA?n, en la que se mostraban los cuidados que los niAi??os recibAi??an en paAi??ses como Nueva Zelanda, Estados Unidos e Inglaterra. TambiAi??n podAi??an asistir a las conferencias dadas por los mAi??dicos, pasar por la oficina de informaciA?n y a las exhibiciones para las madres y los padres; a Ai??stos se les exhortA? acerca de sus deberes como ciudadanos, sus obligaciones con respecto al bienestar de las madres y los niAi??os y los cuidados que debAi??an tener con sus esposas durante la gestaciA?n. Aunado a esto, se distribuyeron entre los asistentes diversos folletos informativos sobre salud infantil y calendarios para el aAi??o de 1922, por medio de los cuales se difundiA? propaganda relacionada con la higiene de la infancia. Uno de los folletos mA?s difundidos fue: ai???El niAi??o. Folleto para uso de las madres mexicanas sobre el cuidado que reclama la salud y perfecto desarrollo de la infancia.ai???

Como se puede apreciar, la higiene fue el tema principal en todas las actividades de la semana. De hecho los mAi??dicos la llamaron ai???la fiesta de la higieneai??? y algunos de ellos, como JoaquAi??n Izquierdo, Rafael Carrillo, Ernesto A. GonzA?lez Tejeda, Gustavo Baz y Juan JosAi?? Bada, entre otros, impartieron conferencias acerca de las condiciones en que debAi??an estar los esposos para tener hijos sanos; los preparativos para que en un parto no corrieran peligro la vida de la madre ni del niAi??o; cuidados con los reciAi??n nacidos, la alimentaciA?n infantil en diversas etapas; el destete, el vestido y la habitaciA?n, el llanto, el cuidado de los dientes y los cuidados que debAi??an observarse durante enfermedades contagiosas.

Sumado a lo anterior, se realizaron pequeAi??as fiestas literario musicales en otros espacios, como las escuelas primarias dependientes de la Universidad y del Ayuntamiento, y se difundiA? un reglamento para niAi??os en el que se explicaban las prA?cticas de la higiene y, ademA?s de folletos ilustrados, se les obsequiaron cepillos para el cuidado dental. TambiAi??n se organizaron eventos complementarios. El primero fue el ai???dAi??a de la banderaai???, que consistiA? en distinguir con una bandera las casas en que se sabAi??a que habAi??a un reciAi??n nacido para que miembros del Departamento de Salubridad acudieran y brindaran informaciA?n sobre los cuidados para los reciAi??n nacidos. Otro evento fue la visita a diversos establecimientos infantiles de la Beneficencia, tales como la Casa de Cuna, la Casa de niAi??os expA?sitos, la Casa amiga de la obrera y la Sociedad protectora del niAi??o, con el fin de que diversos funcionarios, miembros de la alta sociedad y el pA?blico en general conociera las actividades que allAi?? se desarrollaban y se interesaran por ayudarlas.

A lo anterior, se sumA? el ai???dAi??a de los padresai???, que consistiA? en una fiesta infantil al aire libre dedicada exclusivamente a los niAi??os pobres, similar a la que la esposa del presidente habAi??a organizado en diciembre del aAi??o anterior. TambiAi??n se celebrA? el ai???dAi??a de las madresai???, que consistiA? en la realizaciA?n de una fiesta para aquellas que se encontraban recluidas en maternidades o en establecimientosAi??de la Beneficencia. AdemA?s, se hizo una declaraciA?n sobre los derechos de los niAi??os y un reconocimiento a las madres que llevaron a sus hijos al Departamento y los mAi??dicos los consideraron como ai???modelos de salud.ai??? Eventos que intentaron abarcar a diversos sectores de la poblaciA?n infantil y mostrar que el gobierno estaba atendiendo a los grupos desvalidos.

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Otras dos actividades fueron apoyadas de manera especial: la campaAi??a del registro civil y la de vacunaciA?n infantil. Se animA? a los padres a que dieran importancia a la obligaciA?n que tenAi??an de presentar a sus hijos ante el registro civil. A los niAi??os que fueron registrados durante el evento se les otorgA? un certificado especial y un diploma firmado por el presidente. Para la campaAi??a de vacunaciA?n se necesitA? de una propaganda intensa, pues a pesar de la difusiA?n de la importancia de las vacunas para preservar la vida y la salud de los niAi??os, la poblaciA?n se resistAi??a a que sus hijos fueran inoculados.

Uno de los actos mA?s llamativos de la celebraciA?n fue la procesiA?n infantil, en la que los niAi??os fueron el centro de las miradas; algo que no se habAi??a visto con anterioridad en la Ciudad de MAi??xico. Para lograr una amplia difusiA?n del ai???original y simpA?tico desfileai??? se solicitA? a la prensa que difundiera la noticia, se colocaron cartulinas en los aparadores de las principales casas comerciales de la ciudad e incluso se hicieron anuncios especiales que fueron arrojados desde varios aeroplanos de la Escuela Nacional de AviaciA?n.

VariasAi??secretarAi??as, algunas instituciones, funcionarios pA?blicos, junto con particulares, pusieron a disposiciA?n del comitAi?? organizador de la semana del niAi??o, camiones y automA?viles que se unieron a los que fueron alquilados y dieron ocasiA?n para que ai???millares de chiquillos en franca y alegre promiscuidadai??? -tal como comentA? la prensa- ai???pasearan en plena felicidad por las principales avenidas de la ciudadai???. AsAi??, a las 11 de la maAi??ana del martes partiA? de Paseo de la Reforma 93 una procesiA?n de cerca de 500 automA?viles y camiones en los cuales iban alrededor de 5 000 niAi??os y niAi??as de distintas edades de todas las clases sociales al cuidado de enfermeras de las Cruces Roja y Blanca y damas distinguidas. Algunos de los niAi??os que tomaron parte del desfile fueron los hijos de las familias Pani, de Algara, Pruneda, MondragA?n, Meneses y Malda.

Los automA?viles y camiones recorrieron la ciudad acompaAi??ados de algunas bandas de mA?sica y llevaron cartelones y banderolas con inscripciones llamativas sobre el bienestar de la infancia. El desfile fue organizado por los Dr.es Malda y Pruneda, quienes personalmente dispusieron el orden de la procesiA?n, que fue seguida de cerca por numerosas familias y curiosos. Al frente iba la caballerAi??a proporcionadaAi??por el jefe de la guarniciA?n de la plaza, la seguAi??a una banda de mA?sica, despuAi??s una larga fila de automA?viles encabezados por dos grandes camiones en los que iban los niAi??os del Hospicio de pobres, a continuaciA?n seguAi??a otra gran hilera de autos con una banda de mA?sica al frente y otras dos intermedias donde iban el resto de los pequeAi??os.

La procesiA?n que partiA? del tramo de Reforma que estA? entre la estatua de ColA?n y la glorieta, dio vuelta por Ai??sta hacia la estatua de Carlos iv, siguiA? por las avenidas JuA?rez y Francisco I. Madero hasta rodear la Plaza de la ConstituciA?n, para proseguir por el lado poniente de la catedral y dar vuelta por avenida 5 de mayo, continuA? por la calle del teatro nacional y entrA? de nuevo a la avenida JuA?rez, para llegar finalmente al punto de partida. Muchas familias que ocupaban los balcones de la avenida Madero, arrojaron al paso de ai???los graciosos chiquillosai??? flores, serpentinas y confeti. Al tAi??rmino del desfile los niAi??os tuvieron una convivencia en las instalaciones del Departamento de Salubridad y disfrutaron de dulces, helados y pasteles ofrecidos por las autoridades y damas de la sociedad.

El creciente interAi??s por los niAi??osAi??

La semana del niAi??o habAi??a tenido una asistencia concurrida y en opiniA?n de las autoridades del Departamento de Salubridad PA?blica cumpliA? su objetivo. Se calculA? la visita de cerca de 60,000 personas, mientras que diarios como El Universal hablaron acerca del ai???extraordinario fenA?meno social al que acudieron millares y millares de hombres y mujeres de todas las edades y clases.ai??? El Dr. Alfonso Pruneda ofreciA? un discurso en la ceremonia de clausura, en el que afirmA? que 1921 serAi??a recordado como el ai???aAi??o del niAi??oai??? pues se estaban llevando a cabo acciones en pro del bienestar de la infancia de gran trascendencia y ai???sin precedentes en nuestra patria.ai??? Esta semana fue una celebraciA?n que se sumA? a los trabajos que los mAi??dicos estaban realizando en su quehacer cotidiano para reflexionar y articular acciones en favor de la niAi??ez mexicana.

En la prensa capitalina aparecieron diversas notas que elogiaron el evento. Se mencionA? que ai???la importancia y hermosura de estos festejos patriA?ticos apenas si necesitan comentario.ai??? AA?n asAi??, ai???El Universalai??? comentA? que ai???entre la multitud de actos, ceremonias y fiestas destinadas a conmemorar el primer centenario de la consumaciA?n de la Independencia, no podAi??a haberse imaginado algo tan inmediatamente A?til, y a la vez tan hermosa y trascendentalmente patriA?ticoai??? como la semana del niAi??o. SeAi??alA? que en el marco del centenario de la Independencia contribuAi??a a demostrar que la defensa y la protecciA?n de la infancia favorecerAi??an al engrandecimiento de la naciA?n.

Las palabras del Dr. Gabriel Malda en la clausura enfatizaron que la celebraciA?n destacA? una labor primordial del Departamento de Salubridad, cuya mira fue hacer un llamado a toda la RepA?blica para que se preocupara por los cuidados de los infantes. Se trataba de ai???sembrar hoy para que otro recoja maAi??ana.ai??? ConcluyA? expresando que:Ai??Cuando los aAi??os pasen y se dirija una mirada retrospectiva a los libros de nuestra historia, se encontrarA? que en este centenario hubo un gobierno que pensA? en un mA?s allA?. Se me representan enAi??estos momentos -como una visiA?n luminosa- los ciudadanos de esos tiempos, padres ya, con sus niAi??os sentados en las piernas, acariciA?ndolos y enseAi??A?ndoles a prodigar al que hoy es nuestro primer mandatario, la palabra mA?s bella que se ha escrito en el lenguaje humano: gratitud.

Las palabras del Dr. Malda fueron aceradas. 1921 dio inicio a una serie de acciones de los gobiernos posrevolucionarios en favor de la infancia. Ese aAi??o se realizA? el Primer Congreso Mexicano del NiAi??o, patrocinado por el Ing. FAi??lix Palavicini, director de El Universal, y que reuniA? a numerosos mAi??dicos, abogados y profesores a exponer su opiniA?n sobre el estado en que vivAi??an los niAi??os mexicanos asAi?? como las acciones que juzgaban precisas para reducir los altos Ai??ndices de mortandad, mejorar la alimentaciA?n, los hA?bitos de higiene y la educaciA?n y generar leyes adecuadas. Dos aAi??os despuAi??s se celebrA? el Segundo Congreso Mexicano del NiAi??o, y en la dAi??cada de 1930 se sucedieron el VII Congreso Panamericano del NiAi??o y el Primer Congreso Mexicano de PediatrAi??a. En estos foros se prosiguiA? el intercambio de opiniones sobre la niAi??ez y propuestas para mejorar su atenciA?n, lo cual se tradujo en campaAi??as educativas, la formaciA?n de Centros de Higiene Infantil, la Junta Federal de ProtecciA?n a la Infancia, el Departamento de PsicopedagogAi??a e Higiene Infantil, el Tribunal para Menores y la AsociaciA?n Nacional de ProtecciA?n a la Infancia.

A la vez diversas organizaciones adoptaron diversas funciones en torno al niAi??o, como la Sociedad Mexicana de Puericultura y despuAi??s la de PediatrAi??a que difundieron sus escritos y actividades con diversas publicaciones. Esto, sin dejar de lado las acciones cotidianas en diversos establecimientos tanto del Departamento de Salubridad PA?blica, como de la Beneficencia PA?blica y la Privada, a fin de mejorar las condiciones de vida de la ai???niAi??ez desvalidaai???, y que en muchas ocasiones fueron difundidas y elogiadas por la prensa capitalina y diversas publicaciones oficiales. AsAi??, la semana del niAi??o puede ser vista como el testimonio de una Ai??poca de reconstrucciA?n nacional que, entre otros rubros de interAi??s general, prestA? creciente atenciA?n a la infancia inculcA?ndole valores cAi??vicos que sirvieron para exaltar los momentos relevantes de la historia patria, como fue el caso del Centenario de la Independencia. Esto invita a reflexionar acerca de las condiciones actuales de nuestros niAi??os y, s bien, podemos ver los avances en el campo de la salud o la educaciA?n, la realidad que aA?n falta mucho por abarcar a todos los niAi??os mexicanos.

PARA SABER MA?SAi??

Alberto del Castillo Troncoso, Conceptos, imA?genes y representaciones de la niAi??ez en la ciudad de MAi??xico 1880-1920, MAi??xico, Instituto Mora/ El Colegio de MAi??xico, 2006.

Antonio Padilla Arroyo, La infancia en los siglos xix y xx. Discursos e imA?genes, espacios y prA?cticas, MAi??xico, Casa Juan Pablos, 2008.

Beatriz Alcubierre y Tania CarreAi??o, Los niAi??os villistas. Una mirada a la historia de la infancia en MAi??xico, 1900-1920, MAi??xico, INEHRM, 1996.

Eugenia Meyer, NiAi??os de ayer, niAi??os de hoy, MAi??xico Lumen, 2008.

Ignacio A?vila Cisneros et al., Historia de la pediatrAi??a en MAi??xico, MAi??xico, Fondo de Cultura EconA?mica, 1997.