Días de pandemia

Darío Fritz

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 55

Las imágenes de Iván Macías retratan distintos momentos de 2020 y 2021: la valiente lucha diaria del personal de salud de un hospital durante la expansión del virus de la COVID 19, lo cual le valió el premio Word Press Photo; el hartazgo de las mujeres jóvenes cuyos reclamos continúan sin ser escuchados, y la tragedia escalofriante en la Línea 12 del Metro.

El reloj sigue su curso aún en tiempos de pandemia. Cuando el silencio, los miedos, el encierro, la distancia, el vacío, imponían un ajuste de cuentas con la normalidad de antaño, para algunos se hizo necesario, de todos modos, salir a la calle, asomar la cabeza y el cuerpo, aunque el riesgo implicara costos demasiado altos. Estos retratos fotográficos realizados por Iván Macías, que acompañan las siguientes páginas, traducen de algún modo lo que han sido los últimos 18 meses bajo el acecho de la COVID 19: Los rostros desgarrados de médicas, médicos, personal de salud, en su combate permanente por dar vida; la justicia que exigen mujeres hastiadas por la violencia, la discriminación y la negación del gobierno para aceptar su derecho a decidir sobre su cuerpo, y que siguen allí, como la ola del mar desgasta la piedra día a día, y, por último, la tragedia expresada en unos hierros retorcidos del Metro, que la incompetencia fraguó.

Iván Macías se hizo en la fotografía a partir del tiempo libre que le daba la ingeniería. Trazada al cabo de un corto lustro, su obra parte de los retratos aéreos, como lienzos de Edward Hopper, repletos de silencios y significados, de una naturaleza exuberante que advierte su indiferencia a la presencia del hombre –Uxmal y un verde infinito, las nubes flotantes sobre el cerro Coconetla, la playa y la ballena con su cría surcando el agua cristalina del mar de Baja California Sur, la arquitectura ecléctica de la Ciudad de México, luces del amanecer en un centro ceremonial otomí, líneas de carreteras que cortan de tajo cerros frondosos en Veracruz.

Pronto aterrizó esa belleza y estética de panorámicas enclavadas a miles de metros de altura –se pueden explorar en su cuenta de ig@ivan_macias–, en historias de personajes de la vida diaria. Historias de pasajeros circunstanciales, vendedores ambulantes y otros abandonados en las calles del Centro Histórico, rostros de la solidaridad en el terremoto de 2017, escaladores obstinados del Iztaccíhuatl y el Pico de Orizaba, niños de fiesta en la Alameda Central, de miradas concentradas en las artesanas chiapanecas; hasta estos retratos de la lucha por sobrevivir al virus, de la rabia en la marcha por el Día Internacional de la Mujer, de las consecuencias del derrumbe de la Línea 12 del Metro.

“El rostro refleja las emociones, fortalezas y vulnerabilidades que se encuentran impregnadas en la piel, arrugas y cicatrices, sin tener que decir una sola palabra”, escribe el fotógrafo en Huellas de la pandemia, un libro de edición propia donde da cuenta del trabajo del personal de la salud. Uno de esos rostros, el de la médica María Guadalupe Trejo, que lleva la portada del texto, le valió el Word Press Photo 2021, el premio de mayor prestigio a nivel mundial en fotoperiodismo. Son rostros que no reflejan solamente el cansancio, la introspección o la serenidad de médicos y enfermeras, sino también de la incertidumbre, dolor, lamentos, desazón y sueños de los propios pacientes. Y de la muerte misma.

Esa muerte que envuelve las decenas de kilos de hierro y acero inservibles de la destruida Línea Dorada del Metro, sin la necesidad del semblante o el gesto de las víctimas que la enfatice. Las grúas a un costado de la vía elevada, a la espera de remover todo aquello, un par de días después de la tragedia –cuando fueron tomadas las imágenes con el apoyo de un dron–, subrayan el abismo de la caída, la frialdad y el silencio luctuoso. Un tiempo aún lejano para recobrar la pretendida normalidad.

Iván Macías ya había avanzado sobre esa normalidad sospechosa de no ser la misma, en marzo de 2021, cuando las restricciones fueron reblandeciéndose. La furia feminista que da cuenta en sus imágenes ha sido el final de una protesta pacífica contra los crímenes feminicidas y las desapariciones, la exclusión y la desigualdad. El derecho a elegir menospreciado y encarcelado.

María Guadalupe Trejo dice con crudeza en el libro de Macías que, después de un año y medio, la pandemia “nos mostró de cara, lo egoístas, ignorantes y poco empáticos que somos”. Y advierte que: “el mayor riesgo somos nosotros mismos”.