Correo del lector #18

Captura de pantalla 2013-09-27 a las 20.44.11

Cartas

Los felicito por el número 16. ¡Quedó bellísimo! Me agradó que el contenido abarcara de Texas hasta Yucatán, lo que me parece una labor excelente de integración nacional.

Rosalóa Pérez Ramírez, Puebla

Gracias por tus comentarios.

Hola, en la revista han publicado algún artículo relacionado con el golpe de 1913?

Alma L. Parra , DEH-IN AH

Recomendamos la revisión del “Diario de la Decena Trágica”, de Kumaichi Horigoutchi, el entonces el encarga do de negocios de Japón en México (BiCentenario núm . 4) y el artículo de Graziella Altamirano: “El fantasma de la intervención: las argucias del embajador Henry Lane Wilson” (BiCentenario núm.13).

Captura de pantalla 2013-09-27 a las 20.45.57

Leí “El juego de pelota vasca en México en los siglos XIX y XX”. ¿Podrían sugerirme algunas lecturas respecto a los padres camilos, que gustaban de jugarlo?

Captura de pantalla 2013-09-27 a las 20.46.41

Linda Moreno

Héctor Olivares, autor del texto, respondió que el juego de pelota de los padres camilos se menciona en Memorias de mis tiempos, de Guillermo Prieto, La vida en México en 1810, de Luis González Obregón y Relajados o reprimidos; diversiones públicas y vida social en la Ciudad de México durante el Siglo de las Luces, de Juan Pedro Viqueira y que sobre los camilos, el mejor trabajo es el de Mónica Verdugo: Usos y ocupaciones del conjunto conocido como ex-convento de los padres camilos (tesis de maestría de la Universidad Iberoamericana, 2006), el cual se puede consultar en internet.

Comentarios en Facebook

Les transmitimos algunos comentarios que surgieron ante dos fotos aparecidas en nuestra revista y publicadas en los números 11 y 16. Una es la de Benito Juárez y Margarita Maza el día de su boda: ¡Qué bárbaro, qué interesante fotografía! y ¿Por qué será que el tiempo no causa estragos al Benemérito y se agiganta cada vez más, pese a los ataques de retrógrados e ignorantes?

Captura de pantalla 2013-09-27 a las 20.47.13Otra es la foto de Carmen Romero Rubio de Díaz, que causó una plática: ¡Wooow! ¡La que educó al general Díaz!Creo que no tuvo mucho éxito, porque ni lo educó ni tampoco le enseñó a hablar inglés, que ése fue el pretexto de su padre para acercarla a Díaz. ¿Se sabe dónde está enterrada? Tengo entendido que en el Panteón Francés de La Piedad, aunque creo que sí tuvo éxito y además el inglés no era primordial en su época. Mucho del gusto francés de Díaz fue por la influencia de ella; tengo entendido que Carmen Romero tenía más gusto por los “gringos” que por los franceses, a quienes su padre detestaba. Un tercero agrega: “Pues como señorita de sociedad, le enseñó algunos modales al general Díaz; recordemos que éste ejerció varios oficios para mantener a su familia, que su interés era sobrevivir y no ser un dechado de buenas maneras”.