Bajo las ramas del sauce llorA?n

Ana SuA?rez / Instituto Mora

BiCentenario # 6

Captura de pantalla 2013-09-20 a las 18.43.09

 

 

La mujer que amAi??Ai??se ha convertido en fantasma.Ai??

Yo soy el lugar de sus apariciones

Juan JosAi?? Arreola

 

Captura de pantalla 2013-09-20 a las 18.41.11Mis dedos acarician las curvas de tus letras, y me digo que son las comisuras de tus labios y que no importa si te despierto para hacer de nuevo el amor. Pero me digo tambiAi??n que me daAi??a estar aquAi?? otro domingo, como vengo haciendo desde que los vientos enfermos aparecieron y te apartaron ai??i??si bien no me siento muy seguro ni de tu ausencia ni de alejarme del camposanto. Hombre, cA?rate a ti mismo, me dicen y me decAi??an, y nunca he podido hacerlo, de ahAi?? que cada lunes despierte llorando al verte morir, sin que nadie en casa me escuche, ni me consuele tampoco, y que estar aquAi?? y ahora sea todo lo que tengo y soy.

A?CA?mo desisto del andar matutino por la Alameda, y de los niAi??os que ruedan sus aros, y me recuerdan a la pequeAi??a de rizos oscuros y mejillas encendidas por la carrera que un dAi??a se acercA? a abrazar a FAi??lix, y al amigo de FAi??lix se le presentA? con un SeAi??or, soy Lolita, y luego retornA? a su juego? A?CA?mo olvidar a la vendedora de flores que es la misma de esos dAi??as, pero tiene las manos mA?s arrugadas, como si entre ellas hubiera llevado el ramo de muchas vidas, y es que marchante, el tiempo tiene su apuro? A?CA?mo no comprar las rosas blancas que tanto amabas, y me digo que todavAi??a te gustan, rosas como las que te di la semana anterior a tu viaje mortal, y tras de las que escondAi??as la miel de tus ojos mientras me regalabas con el SAi??, JosAi?? MarAi??a que sigue resonando en mis oAi??dos?

Captura de pantalla 2013-09-20 a las 18.42.02Las rosas blancas que colman los cuatro jarrones de mA?rmol, me digo, son hijas de las que coloquAi?? en la vasija de barro frente al ligero tabique de ladrillo con que esa fatAi??dica madrugada de junio tapamos tu nicho. Era mejor allAi??, me dije, y no esperar a que pasara la carreta de los muertos y te echase en la fosa comA?n, pero me jurAi?? que un dAi??a, pronto, tu sepulcro serAi??a mA?s digno. Recuerdo que el perfume de las flores no lograba ocultar la fetidez que aA?n se desprendAi??a de tu cuerpo, y que percibAi?? tan pronto entrAi?? enAi??la habitaciA?n, y golpeA? mi olfato en cuanto me reclinAi?? sobre ti. Tal vez por eso, el amanecer de cada lunes me sorprende con la misma angustia que sufrAi?? entonces, y vuelvo a escuchar a tu familia decir: Se nos va Lolita, Dios santo, se nos va. Tu figura es palpable, la veo en el lecho, pA?lida, seca, los ojos relucidos por la fiebre, el cabello revuelto, las manos extendidas hacia mAi??, como si yo te fuera a salvar, como si, maldita sea,Ai??por desaparecer.

 

PARA SABER MA?S

JosAi?? MarAi??a Lafragua, Ecos del corazA?n, en Obras. Tomo I. Escritos literarios, Puebla, SecretarAi??a de Cultura del Gobierno de Puebla, 2000.

Leo Mendoza, ai???El panteA?n de San Fernando o una revisiA?n del siglo XIXai???, http://lavida-real. com/culturaurbana/714mendoza.pdel-panteon-de-san-fernando/

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