Alas de LIVERTAD

Darío Fritz

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm.  20.

aniversario independencia 1910 (640x459)

Adolfo MartAi??nez, Tulancingo, 1910. Col. Particular.

La perfecciA?n reina por un instante en este patio frondosoAi??de enredaderas y macetas, mientras un caballitoAi??de juguete guarda compostura sobre sus ruedas. En TulancingoAi??corre el aAi??o 1910. La figura esbelta de AdolfoAi??MartAi??nez posa orgullosa junto a su carro alegA?rico queAi??simula una mariposa. El centenario de la independenciaAi??se festeja con mucha pompa en todo el paAi??s. PorfirioAi??DAi??az mostraba el esplendor de MAi??xico, el esplendorAi??de su marca personal. Abundan las inauguraciones, losAi??edificios brillosos, las fiestas y los desfiles. En la cercanaAi??Pachuca se terminaba de construir el Reloj MonumentalAi??que lo identificarAi??a como icono de la ciudad. TulancingoAi??no podAi??a derramar tanta estirpe, pero los vecinosAi??podAi??an participar en un concurso de carros alegA?ricosAi??que simbolizarA? la primera centuria independentista.Ai??El creativo ebanista y carpintero Adolfo MartAi??nezAi??montA? su espAi??ritu ingenieril sobre dos bicicletas queAi??al echarse a andar movAi??an las dos alas de la mariposa.Ai??Parado junto a su obra, mostacho afilado, gorra con visera de Ai??poca, reloj de cadena al cinto, solemne ante elAi??fotA?grafo, y seguramente admirado por sus familiaresAi??y vecinos detrA?s de cA?mara, Adolfo ajustA? las mediasAi??dispuesto a montarse sobre una de las bicicletas paraAi??salir a recorrer las calles. SerAi??a la A?ltima imagen de aquelAi??constructor y sus sueAi??os. En ese mismo aAi??o en el que aAi??la par de los festejos se incubaban las primeras batallasAi??de lo que serAi??a la revoluciA?n mexicana, el carpinteroAi??ya no podrAi??a ver el comienzo de la transformaciA?n deAi??MAi??xico. En alguno de sus traslados, un burro le cayA?Ai??encima antes de desbarrancarse por un desfiladero. SobreviviA?Ai??tres meses. FalleciA? a los 33 aAi??os. Su muerteAi??trajA? como consecuencia el desperdigamiento familiar.Ai??Algunos rehicieron sus vidas en Tulancingo y unos pocosAi??migraron a la ciudad de MAi??xico. Ai??l les dejo aquellaAi??imagen sepia y el fruto de su sueAi??o: la mariposa libertariaAi??obtendrAi??a el primer lugar del concurso de carros alegA?ricos. Al menos asAi?? se transmitiA? en la familia deAi??generaciA?n en generaciA?n.

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