La expediciA?n de la vacuna de Balmis a Nueva EspaAi??a

Claudia Patricia Pardo HernA?ndez
Instituto Mora

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 36.

En junio de 1804 llegarAi??a a la penAi??nsula de YucatA?n una expediciA?n espaAi??ola encabezada por el mAi??dico francisco Balmis que recorrerAi??a varias ciudades con el objetivo de vacunar a la poblaciA?n que podrAi??a ser vAi??ctima del virus de la viruela. Las medidas preventivas, que incluyeron la enseAi??anza a mAi??dicos y ciudadanos sobre cA?mo aplicar el procedimiento, resultaron todo un Ai??xito.

Pustulas_de_viruela

La viruela, que por fortuna fue erradicada en el pasado siglo XX, fue una de las mA?s terribles enfermedades a las que se enfrentA? la humanidad. En el MAi??xico colonial la llegada de una epidemia de viruela causaba terror, muerte y desolaciA?n entre la poblaciA?n. Cuando la calamidad reaparecAi??a en una ciudad o pueblo, se trataba por todos los medios de detener el avance del contagio, aunque nunca fun-cionaba. Su diseminaciA?n era prA?cticamente inevitable, la muerte llegaba y afectaba sobre todo a los niAi??os.

El virus de la viruela una vez que atacaba al cuerpo se manifestaba despuAi??s de diez o catorce dAi??as como una infecciA?n que provocaba fiebre alta, malestar generalizado y en todo el cuerpo aparecAi??a salpullido que despuAi??s se convertAi??a en pA?stulas, primero llenas de un lAi??quido transparente que al pasar de los dAi??as se transformaba en pus y, al secarse, si el enfermo sobrevivAi??a, se descamaba, pero quedaba marcado de por vida por las cicatrices que eran muy evidentes, principalmente en la cara. TambiAi??n podAi??a quedar ciego pues las pA?stulas aparecAi??an en ocasiones en los ojos. La viruela era una enfermedad inmunizante, muy contagiosa, epidAi??mica debido al virus de la variola y solamente la padecAi??an los humanos. La propagaciA?n se daba por la cercanAi??a y contacto con el enfermo ya que las gotas de saliva o el desprendimiento de las costras eran las principales vAi??as de contagio.

Viruela_Sahagun

Se cree que el virus apareciA? en el continente africano hace unos 10 000 aAi??os a. C. En algunas momias egipcias se encontraron lesiones semejantes a las producidas por la viruela, pero no se ha constatado que se deban a ella. La observaciA?n de la enfermedad a lo largo de los siglos demostrA? que los sobrevivientes no la volvAi??an a padecer. Tanto en China como en la India, de una forma empAi??rica, se ensayA? la variolizaciA?n, con el fin de ai???enfermar benignamenteai???, principalmente a los niAi??os, para que ya no volvieran a sufrir las temidas viruelas.

Sintomas_de_viruela

El procedimiento consistAi??a en moler las costras provenientes de la descamaciA?n de un enfermo e introducir el polvo obtenido con un palillo por la nariz. Otra prA?ctica era vestirlos con las ropas utilizadas por los infectados. El otro mAi??todo, de la inoculaciA?n, se fundamenAi??taba en el mismo principio, ai???enfermarai??? a los que no habAi??an padecido la enfermedad para prevenirla. Esta tAi??cnica, utilizada por los turAi??cos, consistAi??a en introducir linfa proveniente de la pA?stula de un enfermo, en una pequeAi??a escoriaciA?n en la piel que se hacAi??a a una perAi??sona sana, la cual enfermaba ai???ligeramenteai??? y ya no volvAi??a a padecer el mal. El mAi??todo fue llevado a Inglaterra en 1721 como una noveAi??dad en medicina, pero fue recibido con reserva tanto allAi?? como en el resto de Europa. Ahora bien, aunque el principio de inmunidad se coAi??nocAi??a de una forma prA?ctica, no era seguro ya que no siempre se obtenAi??an viruelas benignas y el inoculado o variolizado podAi??a enfermar de gravedad, morir o desatarse una epidemia.

[...]
Para leer el artAi??culo completo, consulte la revistaAi??BiCentenario.