Correo del lector
En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 71. Comentarios en la página electrónica Sobre “El exilio de un villista en Estados Unidos” (BiCentenario, núm. 54). Tengo una historia parecida, la de mi abuelo Eustaquio Pedraza, quien se plegó al villismo de Michoacán. Luego de la derrota de Villa fue perseguido por un coronel carrancista, huyendo por mucho tiempo hasta que se exilió en Chicago hacia 1916. Regresó en 1920, con la amnistía del presidente Adolfo de la Huerta, que reconoció su grado de subteniente. Más tarde combatió a los cristeros y fue autor del reparto agrario en su comunidad. Murió asesinado por el año 1949 por fanáticos religiosos que lo consideraban socialista. Ignacio Emerio Anaya Minjarez Sobre “La dignidad de la viuda de Tomás Mejía” (BiCentenario, núm. 68). Gracias por rescatar el lado humano de la historia de estos personajes que, finalmente, son de carne y hueso, lucharon por sus convicciones y por un México mejor. Edgar Arturo Mendieta Gutiérrez POR AMOR A LA HISTORIA La Academia Mexicana de la Historia, fundada en septiembre de 1919, se ocupa de conservar los intereses históricos de
Los nuevos desafíos tecnológicos y el cine mexicano
Por Ilse Paola Díaz Morales Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 71. El multipremiado director Alejandro Pelayo, autor entre otras películas de la trilogía La víspera, Días difíciles y Morir en el golfo, aborda en esta entrevista el impulso para el cine de la nueva ley reglamentada en mayo pasado, el formato del streaming en la generación de mayor producción de filmes, la floreciente presencia de directoras y la necesidad de potenciar salas según los diferentes públicos. El camino del cine mexicano tiene ya un sendero bastante largo detrás de sí: llegó como el experimento extraño que le dio movimiento a la imagen pétrea del general Porfirio Díaz mientras paseaba por Chapultepec, allá por 1896; explotó en esplendor en los cuarenta y cincuenta, en la efervescencia, ni más ni menos, que de una guerra mundial; observó cómo el campo era engullido por la gran ciudad; relató las manifestaciones políticas de miles de jóvenes, y ahora, con toda esta historia a cuestas, se adecúa a la más reciente forma
La decisión de Benito Juárez
Daniel Eliasib Pérez Villaseñor Preparatoria Varonil de la Universidad Panamericana En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 71. En Paso del Norte, la discusión no cesaba. Juárez, no podía ignorar las súplicas de clemencia que llegaban de toda Europa: cartas de Napoleón III, peticiones de diplomáticos austriacos y mensajes respaldados incluso por representantes de Andrew Johnson. Maximiliano había sido juzgado en Querétaro, junto a Marimón y Mejía. ¿Qué correspondía hacer con ellos? El tañido grave de las campanas de la iglesia principal de Paso del Norte resonaba a lo lejos, en una ciudad en tensa calma. En la austera habitación donde despachaba Benito Juárez, el eco del viento que cruzaba el desierto contrastaba con la opresión que pesaba en el ambiente. La vela parpadeante sobre su escritorio proyectaba sombras inquietantes en las paredes de adobe. Sebastián Lerdo de Tejada, firme ante él, observaba mientras el presidente contemplaba el horizonte polvoriento desde
El patrimonio de las ciudades ante el asedio de la modernidad
Carlos Véjar y Pérez Rubio CENTRO DE INVESTIGACIONES DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE-UNAM En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 71. Diez ciudades mexicanas, de un total de 34 en Latinoamérica, están catalogadas como Patrimonio de la Humanidad por LA UNESCO. La conservación de sus Centros Históricos requiere conciliar la renovación con el desarrollo sostenible y humano, pero también hacer frente a las interpretaciones arbitrarias de los desarrolladores urbanos que privilegian el capital especulativo. En 1972, cuatro décadas después de que el tema fuera planteado por los arquitectos del movimiento moderno en la Carta de Atenas, UNESCO aprobó la Convención de Patrimonio Mundial, Cultural y Natural para promover la identificación, protección y preservación del patrimonio particularmente valioso para la humanidad. Lo mismo que en los temas ambientales, la comunidad internacional había tomado conciencia, al fin, de que la conservación del patrimonio histórico es una responsabilidad compartida y
El último testamento de Antonio López de Santa Anna
Efraím Guízar Castelo Carlos Maltés González Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 71. Tres testamentos fueron los dejados por el dictador antes de fallecer en 1876. En el tercero, elaborado tras regresar del destierro, se refiere a sus propiedades, deja entrever opiniones sobre sus enemigos políticos y pide que se limpie su nombre de las acusaciones por enriquecimiento mientras gobernó el país. En la Colección Documental Alberto María Carreño Carreño que resguarda el Instituto Mora hay, entre otras, una serie de 38 documentos que abarcan diferentes momentos y aspectos de los gobiernos de Antonio López de Santa Anna, que abordan desde la Guerra de Texas (1835-1836), el golpe de Estado de 1844, la Batalla de Guaymas (1854), la Guerra de Intervención Estadunidense (1846-1848), diferentes cuestiones administrativas –los preparativos para los festejos del cumpleaños del presidente de la República, por ejemplo–, así como comunicaciones de militares y políticos del país y del extranjero manifestando su apoyo o su rechazo al dictador. Uno de los
La cultura emo en México
Mariana Pimentel Contreras Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 71. Aunque estigmatizados por su estética andrógina, el uso del fleco largo sobre los ojos, el carácter introspectivo y una estética punk diferente, los chicos y chicas emo lograron desarrollar a principios de los años 2000 su lugar identitario, aún presente, de la mano de las redes sociales, el video y los espacios públicos. La conformación de las tribus urbanas es una parte esencial en la definición de las identidades juveniles, pues a partir del desarrollo del sentido de pertenencia y diferenciación los jóvenes suelen expresar su comprensión del mundo. El surgimiento de tribus urbanas en México, a finales del siglo pasado, estuvo condicionado por el quiebre generacional, las desigualdades sociales y la influencia de los medios de comunicación. De ese modo, las tribus urbanas devinieron refugio al permitir a los jóvenes experimentar con su imagen, gustos musicales y formas de socialización. Lejos de ser una moda pasajera, cada tribu urbana operó como una micro cultura que compartía códigos propios, consolidó vínculos afectivos y creó sentido de comunidad
Gabriela Brimmer El derecho a ser independiente
Giovanni Alejandro Pérez Uriarte Posdoctorante – Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 71. Una parálisis cerebral no tiene porqué relegar a la persona discapacitada a disociarse del mundo exterior. El respeto a su derecho a vivir plenamente, libre y con autonomía ha sido una lucha permanente ante una sociedad que no logra comprenderla cabalmente. Corría 1987 cuando las salas de cine estrenaron Gaby: A True Story, una coproducción mexicana y estadounidense dirigida por Luis Mandoki. La historia relataba la vida de una mujer mexicana que padecía parálisis cerebral y solo podía mover su pie izquierdo. A pesar de su condición, conseguía comunicarse a través de una máquina de escribir, la cual tecleaba lenta pero decididamente con los dedos de su pie izquierdo. El filme relataba sus dificultades cotidianas, molestias y reflexiones frente a un mundo que excluye a quienes no poseen cuerpos considerados “normales”. Asimismo, exploraba las más profundas emociones de la protagonista, su indignación ante las injusticias, su aspiración de estudiar y convertirse
El esplendor del tren a Papaloapan
Maribel Porragas Domínguez En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 71. En las últimas décadas del siglo xix y las primeras del xx, México empezó a desplazarse sobre rieles y ruedas de acero. El porfiriato abrió puertas a la inversión extranjera buscando mejorar la infraestructura del país, situación que auguraba su modernización. Antes del estallido de la revolución contaba aproximadamente con 20 000 kilómetros de líneas ferroviarias. Durante ese periodo se construyó una línea de Córdoba a Jesús Carranza, Veracruz que, además de conectar mediante un ramal la estación de Tierra Blanca con el puerto, incluyó algunas estaciones de las colindancias con Oaxaca. Más tarde, cuando el gobierno mexicano obtuvo el control de las concesiones extranjeras y creó Ferrocarriles Nacionales de México, dicha línea sería incorporada como parte de la ruta Veracruz-Istmo, conocida como la Línea G, habiéndose realizado su construcción entre 1899 y 1903. La construcción del puente ferroviario sobre el rio Papaloapan estuvo contemplado
Los proyectos transoceánicos por el Istmo de Tehuantepec
Héctor L. Zarauz López Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 71. En años recientes se ha impulsado un proyecto ferroviario e industrial a través del Istmo de Tehuantepec a fin de comunicar el océano Atlántico con el Pacífico. El presente artículo pretende realizar una visión panorámica de los intentos e intenciones al construir un paso transoceánico por esa ruta. La importancia geopolítica y comercial del Istmo de Tehuantepec surgió debido a su ubicación estratégica, al ser el istmo más septentrional del continente americano. Tal consideración fue hecha desde la llegada de los españoles a lo que hoy es territorio mexicano. Desde entonces y hasta los años del porfiriato (1877-1911), fueron recurrentes las exploraciones e intentos por establecer una ruta interoceánica. Así, el Istmo de Tehuantepec se constituyó en el punto idóneo para facilitar la conexión entre los puntos neurálgicos del comercio internacional de esa época: de los puertos europeos (Liverpool, Londres o Hamburgo) y los de la costa este de Estados Unidos (Nueva York, Nueva Orleans), con San Francisco California, así como Hawái, Japón o Australia. El proyecto transoceánico de Tehuantepec se impuso a otros de ese
PEPITA, LA MARISCALA
Diego Covarrubias En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 71. María Josefa Azcárate participó activamente en la ocupación napoleónica en México. Supo vivir bien y en el centro del poder en esos pocos años, primero junto a Carlota y luego con su esposo, el influyente mariscal François Achille Bazaine. Antes de caer Maximiliano, escapó a Europa y allí salvó a su marido del pelotón de fusilamiento. Se llamaba María Josefa de las Angustias Bonifacia Brígida Federica Pascuala Feliciana de la Santísima Trinidad Peña Azcárate, pero era mejor conocida como “Pepita Peña”, primero, y como “La Mariscala”, después. Nació en 1847, en el seno de una familia conservadora muy activa en la vida política del México independiente, y junto con otras familias notables de la época patrocinó el viaje de la Junta de Conservadores a Europa, con el objetivo de pedirle encarecidamente a Napoleón III, emperador de Francia, que
