El patrimonio de las ciudades ante el asedio de la modernidad
Carlos Véjar y Pérez Rubio CENTRO DE INVESTIGACIONES DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE-UNAM En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 72. Diez ciudades mexicanas, de un total de 34 en Latinoamérica, están catalogadas como Patrimonio de la Humanidad por LA UNESCO. La conservación de sus Centros Históricos requiere conciliar la renovación con el desarrollo sostenible y humano, pero también hacer frente a las interpretaciones arbitrarias de los desarrolladores urbanos que privilegian el capital especulativo. En 1972, cuatro décadas después de que el tema fuera planteado por los arquitectos del movimiento moderno en la Carta de Atenas, UNESCO aprobó la Convención de Patrimonio Mundial, Cultural y Natural para promover la identificación, protección y preservación del patrimonio particularmente valioso para la humanidad. Lo mismo que en los temas ambientales, la comunidad internacional había tomado conciencia, al fin, de que la conservación del patrimonio histórico es una responsabilidad compartida y
La modernidad con acento extranjero
María Guadalupe Rodríguez López – Universidad Juárez del Estado de Durango. En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México / Durango 450 años de historia, edición especial. El aporte de los inmigrantes franceses, alemanes, estadounidenses, ingleses y chinos con nuevas ideas, negocios y tecnologías desconocidas contribuyó a transformar las costumbres de la élite durangueña durante el siglo XIX. Fue una influencia recíproca que se extendió a todas las capas de la sociedad. De los países más lejanos, llegaron pausadamente a Durango las habilidades, gustos, saberes y fantasías que, como un exótico equipaje, los extranjeros parecían ir sacando del interior de sus bailes. Franceses, alemanes, estadounidenses, ingleses y chinos, entre otros, arribaron a Durango a lo largo del siglo XIX dejando sentir su extranjería en el diario convivir con una cultura receptora que, al contacto, los obligaba a una recíproca comparación e implicaba una mutua transformación. A partir del acercamiento con lo ajeno, lugareños
