Ese rectángulo
Darío Fritz En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 72. La esperanza se renueva día a día. O en todo caso cada fin de semana. Es la esperanza de vivir el llano, el potrero, el barro, la calle, sobre un terreno polvoriento o sobre el cemento. El futbol que se solventa con pasión, sueños, sudor, agotamiento, dolores, derrotas o alegrías. Está allí. En cualquier rincón donde un balón pueda correr y lo alimenten una serie de almas desconfiguradas de todo interés que no sea el de la devoción y el amor por el juego. Postales como esta se encuentran en tantos lugares como una cascarita reúne el entusiasmo de dos bandos por romperse el corazón y las espinilleras en cada combate. Son el aprendizaje que unos pocos agraciados por el temperamento, el físico, la persistencia, y tantas otras virtudes, los lleva a lo que todos quieren alcanzar,
