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Carlos Domínguez Virgen Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 25.  El desarrollo de proyectos de infraestructura de alto impacto como la minería, represas, carreteras, aeropuertos, parques eólicos o trazos ferroviarios trae como consecuencia costos sociales que se podrían evitar. Algunas de sus consecuencias son el desplazamiento forzado de poblaciones, recrudecimiento de la pobreza por las propias migraciones y violaciones a los derechos humanos. El progreso del país no se debe frenar ni postergar, pero sí se requiere encontrar acciones justas para las poblaciones afectadas y potenciar el medioambiente en lugar de destruirlo.  El término desarrollo se ha vuelto tan común en la jerga de los políticos, de los académicos e, incluso, de los ciudadanos de a pie, que a veces perdemos de vista sus implicaciones y su verdadero significado. Se trata de un concepto que normalmente usamos para referirnos al estado general de nuestra economía, de nuestro sistema político

Darío Frítz En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. El contraste aflora nítido. El plástico amortigua la lluvia ante el desamparo, el frío comienza a calar en algunos y en otros se abre pecho a la resistencia contra un clima impertinente para disfrutar al aire libre. Al fondo, mientras tanto, la figura ancestral del mayor ícono institucional abre dos ojos impasibles, que no son más que ventanas ubicadas al centro de la imagen, preguntándose cuánto pueden llegar a arraigar allí esos hombres, cuando él tiene siglos de mirar pasar lo más granado de la historia. Curtidos en batallas contra la desigualdad, esos hombres ocupan el territorio de todos con la esperanza de que la historia les acerque alguna pizca de justicia social. El contraste los amalgama: la edificación ruda y sobreviviente a las mejores y más deleznables decisiones, los ritos más violentos y las fanfarrias militares más

Darío Fritz En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. Han transcurrido ya más de cinco décadas y el halo de oscuridad y de las peores certezas permanece inalterable. La impunidad, la justicia inconclusa, la ceguera adrede, la indiferencia, la complicidad, la verdad escatimada, van tomando forma de fósil. Pasan los años como agua va y sin darnos cuenta en algún momento puede que aquellos que fue llamarada quede labrado en la piedra sin atenuantes. Las víctimas y sus familiares, y gente más cercana, han sido la fuente inagotable de un empeñoso esfuerzo por un reclamo de justicia que no llega y no hay rastros que asomen un cambio radical en ese sentido. Pasan hombres, pasan mujeres, pasan autoridades, pasan gobiernos, leyes que se hacen vetustas, y el saldo de los crímenes se abona con inmunidad. Cada tanto, sin embargo, se encienden luces de esperanza. Unos documentos, unas

REVISTA COMPLETA EDITORIAL CORREO DEL LECTOR ARTÍCULOS Aproximación digital al verdadero rostro de José María MorelosHéctor Noriega Mendoza Raíces históricas del charro cantorFaustino A. Aquino S. Inspecciones a las boticas de San Luis PotosíSergio A. Cañedo Gamboa, Alejandro Morón Ríos Cómo combatieron los potosinos la pandemia de 1918Flor de María Salazar Mendoza Veracruz en la mirada de Montserrat Pecanins Anna Ribera Carbó, Eulalia Ribera Carbó La última autoridad de Vigía ChicoLorena Careaga Viliesid DESDE HOY Un museo en retribución a los mayas macehualesJosé Alberto Rodríguez Robles, Gabriel Vázquez Dzul TESTIMONIO Carta desde la cárcel de Dolores Jiménez y Muro al general Aureliano BlanquetDiego Bautista Páez ARTE La mano de Pedro Ramírez Vázquez en la Universidad Autónoma de Nuevo LeónSusana Julieth Acosta Badillo CUENTO El enigma de la Hacienda de las ÁnimasAna Suárez ENTREVISTA Tobías Melchor Palafox: un paracaidista en la guerra suciaIván Lópezgallo SEPIA Lluvia milenariaDarío Fritz

Iván Lópezgallo Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. Integrante de la Brigada de Fusileros Paracaidistas desde los 17 años como soldado raso, formado en artes marciales, Melchor Palafox da cuenta en el siguiente relato de su participación en este cuerpo del ejército durante los años 1970 del siglo pasado, una época marcada por la represión de estudiantes, sindicalistas y opositores, además de la campaña militar en Guerrero que acabó con la vida de Lucio Cabañas. “Las órdenes había que cumplirlas, no discutirlas. Es lamentable, pero ni modo.”, dice. La Brigada de Fusileros Paracaidistas es una de las unidades del Ejército Mexicano más reconocidas y respetadas. Sus orígenes se remontan a 1946, con la Compañía Mínima de Aerotropas –integrada por elementos capacitados en Fort Benning, Estados Unidos– y el 1º de enero de 1969 se pasó revista de entrada a la Brigada de Fusileros Paracaidistas,

Ana Suárez Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. Un crimen se ha cometido. La silla del caballo de la víctima tiene todas las pruebas. Los autores intelectuales y materiales no podrán escapar con facilidad. La llegada El sol enrojecía los cerros que rodeaban la Hacienda de las Ánimas, despidiendo el día. Un viento frío soplaba sobre los magueyales. En medio de una calma inquietante, un hombre montado en un caballo negro llegó al acceso principal. Era el detective al que la viuda de don Fernando Treviño, el poderoso empresario que controlaba el suministro de pulque a la capital, había mandado llamar. Doña Clara, una mujer de apariencia frágil, lo aguardaba en la entrada. Llevaba un vestido negro y un velo que apenas dejaba ver unos ojos enrojecidos por el llanto. A su lado, Tomás, un sirviente viejo y encorvado, sostenía una lámpara de aceite.

Diego Bautista Páez El Colegio Mexiquense En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. El 3 marzo 1914, la reconocida luchadora del Ejército Libertador del Sur envió una misiva en la que explicaba sus postulados para contribuir a la paz del país. Le pedía a Huerta la liberación de los presos políticos, discutir los reclamos de sus opositores y garantías de pacificación para todos los mexicanos. ¿Qué se le puede escribir a tu carcelero? Sin duda esta pregunta se la planteó la autora de la carta que a continuación se presenta. Fue el propio Secretario de Guerra y Marina del gobierno de facto de Victoriano Huerta, Aureliano Blanquet, quien solicitó –vía otra revolucionaria capturada, Juana Belén Gutiérrez de Mendoza–, “mis proposiciones y mis pretensiones, hablándole con toda claridad”, al darse cuenta de que las tropas federales habían apresado a la reconocida agitadora en los linderos entre la ciudad

Susana Julieth Acosta Badillo Preparatoria 3, UANL En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. Con cuatro décadas de diferencia, el arquitecto y urbanista tuvo participaciones directas en la elaboración y ejecución de los proyectos que cimentaron la ciudad universitaria de Monterrey y su escuela industrial. Pedro Ramírez Vázquez no necesita presentación. Uno de los arquitectos más afamados, prestigiosos y referidos en la historia de México, fue autor de múltiples obras icónicas del México del siglo xx, sobre todo museos y mercados, además de ser el encargado del diseño gráfico de las Olimpiadas de 1968, manchadas en la historia por el despreciable actuar del gobierno Gustavo Díaz Ordaz. En una entrevista, Ramírez Vázquez recordó que su carrera inició en el momento idóneo, pues en los años de 1940 el país estaba en un proceso radical de transformación, sobre todo en el aspecto educativo donde la intención era abastecer

José Alberto Rodríguez Robles y Gabriel Vázquez Dzul Centro INAH Quintana Roo En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. Junto a la construcción del Tren Maya se configuró la necesidad de levantar un espacio que diera cuenta de la historia, cultura y lengua de los mayas macehuales. Así nació el Museo Histórico de la Ciudad de Felipe Carrillo Puerto, ideado para exponer una memoria colectiva e histórica a los visitantes y a la propia comunidad. Desde los caminos habilitados por el machete bajo la selva quintanarroense para la marcha de las compañías mayas a mediados del siglo xix, pasando por los caminos de herradura en los que sacaban el chicle y distribuían mercancías a las comunidades, hasta las modernas carreteras petrolizadas y, ahora, con el acompañar del Tren Maya, se crea una visión de conjunto de la historia (memoria colectiva y memoria histórica) de la antigua capital

Lorena Careaga Viliesid Academia Mexicana de la Historia Miembro corresponsal por Quintana Roo En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. Del pueblo costero quintanarroense solo quedan ruinas y un único habitante, Valentín. Pero detrás, en el tiempo, se remonta a una historia de progreso, de la mano del auge de la producción del chicle y su exportación. Esa mañana Don Valentín abrió los ojos más tarde que de costumbre. Eran casi las siete cuando se levantó de la hamaca aún con sueño. Había llovido toda la noche y eso siempre le producía cierta inquietud, como una voz susurrando en su interior que no le permitía dormir profundamente, sino que lo mantenía en una especie de vigilia, de la cual despertaba de inmediato si el golpeteo de la lluvia, persistente y monótono, variaba de algún modo.             Con su tazón de café negro en la mano, observó el

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