La oposición en los primeros lustros del porfiriato
Adán Rodríguez Ávila Programa de maestría y doctorado en Historia, UNAM En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 69. Los inconformes al régimen de Porfirio Díaz nunca pudieron hacer pie ante el régimen sino hasta su final. Ni conservadores ni católicos, reunidos en grupos de alcance insignificante, y enfrentados entre ellos, lograron incomodar a un gobierno que en sus distintos momentos supo manejar a la jerarquía de la Iglesia y los propietarios de los medios impresos, las principales usinas de cualquier posible rebeldía organizada. Una buena dosis concentrada de historia patria nos recuerda a Francisco I. Madero montado en un caballo cuando pensamos en los adversarios del porfiriato. Sin embargo, la aventura maderista comprende apenas tres de los 33 años de gobierno repartidos de manera desigual entre Porfirio Díaz y su compadre Manuel González. Nos imaginamos siempre al país entero alborotado, cuando en realidad, Díaz gozó de buena
Un México neutral ante la emancipación de Cuba
Luis Fidel Acosta Machado Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 69. Una serpenteante muñeca política tuvieron que desplegar, desde Benito Juárez hasta Porfirio Díaz, en los diferentes momentos en que los independentistas cubanos reclamaron el apoyo mexicano a su causa, en tanto España y Estados Unidos presionaban por sus intereses particulares. El espíritu de solidaridad y ayuda es el aspecto que más destacan los historiadores al acercarse al estudio de las relaciones entre México y Cuba durante la segunda mitad del siglo xix, marcada por el desarrollo de la gesta independentista de la mayor de las Antillas. Sin embargo, muchas veces obvian que la actitud mexicana debe analizarse a partir de dos aristas fundamentales: una, la postura de la sociedad civil y la personal de políticos y funcionarios; y otra, la posición oficial del gobierno. En este sentido, debe señalarse que, en cuanto a
La comunidad de la UNAM y los sismos de 1985
Martín Manzanares Ruiz Becario postdoctoral Instituto de Investigaciones Históricas / Universidad Nacional Autónoma de México, Programa de Becas Posdoctorales en la UNAM, Becario del Instituto de Investigaciones Históricas, asesorado por la doctora Claudia Amalia Agostoni Urencio. En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 68. De inmediato a que el terremoto de hace cuatro décadas paralizara a la ciudad de México, la Universidad movilizó a las primeras brigadas de socorro integradas por las áreas de medicina, odontología, ingeniería y enfermería. Luego se sumarían estudiantes, profesores, personal administrativo y sindical, técnicos, egresados, artistas, de toda la comunidad. La mañana del 19 de septiembre de 1985 aconteció un sismo que marcó la historia reciente del país. El epicentro se halló cerca del puerto de Lázaro Cárdenas y su magnitud fue de 8.1 en la escala de Richter. Las ondas sísmicas se propagaron y generaron una amplificación, afectando gravemente a la capital
Los guerrilleros olvidados en la sierra
Erick Manuel Pastén Rozo Doctorado en Historia Moderna y Contemporánea, Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 68. El Comando Guerrillero Óscar González, de la Liga Comunista 23 de Septiembre, operaba desarticulado en la sierra de Sonora en enero de 1975 después de ser sorprendido por el ejército mexicano. Desde once meses atrás estaba desconectado de la diezmada estructura de la organización armada. El 15 de mayo de 1973 se funda la Liga Comunista 23 de Septiembre, como parte de un esfuerzo conjunto entre varias organizaciones armadas del país, y en un corto tiempo pasó a ser considerada por la seguridad del Estado mexicano como la mayor amenaza interna para la estabilidad nacional, dado su número importante de militantes y el amplio territorio en donde se movía. Si bien contaba en sus filas con obreros y campesinos, la gran mayoría de sus integrantes eran estudiantes. Algunos
Un detective entre La Habana y Veracruz
Arturo E. García Niño Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales, Universidad Veracruzana En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 68. Un robo en alhajas por 67 000 dólares en 1919 habla de un hurto millonario. Esto ocurrió en La Habana, en casa de un senador prominente. La historia llevó a México a donde los ladrones llegaron para deshacerse del botín. Los vínculos políticos y un investigador avezado comprueban cómo en estos casos se puede resolver con éxito un delito. El detective Eduardo Ongay arribó a los muelles veracruzanos la tercera semana de junio de 1919, procedente de La Habana, Cuba, según dio a conocer El Dictamen. Diario Independiente de Veracruz, el día 20. Amparado en la cooperación binacional establecida desde 1902, cuando se inauguraron las relaciones diplomáticas entre su país y México, llegó en misión oficial, tras la pista del español Ernesto Villar Muñoz, durante algún tiempo “ayuda de cámara” de
De cómo Estados Unidos reconoció al gobierno de Juárez
Ana Rosa Suárez Argüello Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 68. La mirada positiva que hacían en Washington sobre el gobierno liberal del oaxaqueño tuvo su peso en el reconocimiento político. Pero también influyó con determinación el empresario y excongresista estadunidense, Émile La Sère, conocido de Juárez durante su exilio en Nueva Orleans. Los estadunidenses jugaban con una carta especial: obtener a cambio un tratado para transitar por el istmo de Tehuantepec. La guerra de Reforma llevaba apenas unos meses, cuando John Forsyth, el enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Estados Unidos en México, rompió con Félix Zuloaga, el presidente conservador. El gobierno de James Buchanan aprobó su decisión y el 15 de julio de 1858 le ordenó cerrar la legación, dispuesto a aprovechar la ocasión para revisar las relaciones con México; valoraba ya la posibilidad de entrar en tratos con el gobierno liberal encabezado
Así era el pueblo apacible de Mixcoac
Laura Suárez de la Torre Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 68. La memoria acumulada en documentos y testimonios nos revela lo que fue la cabecera de la prefectura de Tacubaya. De su zona de huertos y jardines, casas de campo amplias, gente sencilla, de trabajo. Que no fue ajena a las consecuencias de los desastres naturales y los conflictos políticos, como tampoco al desarrollo urbano que la despojó de su traza rural y las costumbres pueblerinas. Mixcoac, por su posición geográfica, la belleza de su clima, y la inmediación a la capital y a Tacubaya, era digna de protección. Agustín Rivera Cambas La mayor parte de nuestra vida transcurre dentro de un área determinada de la gran ciudad; es allí donde habitamos o en donde acudimos a nuestra escuela o trabajo o quizás en donde desarrollamos a alguna actividad recreativa. Caminamos muchas veces por
Los castigos implacables en la Coahuila del siglo XVIII
Jairo Eduardo Jiménez Sotero Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Autónoma de Coahuila En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 68. Revelarse contra una autoridad militar en la Nueva España implicaba una ruda respuesta. El mulato Joseph Yermo supo de ella entre azotes y trabajos forzados. Infringir la ley implicaba castigos rehabilitadores y beneficios de mano de obra barata para el rey y las instituciones políticas y económicas. El transgresor de la ley fue visto en el siglo xviii como un riesgo para la estabilidad social. Su castigo sería, desde entonces, una de las potestades del Estado borbónico. El caso del mulato Joseph Yermo que se expone a continuación así lo evidencia, además de mostrar la conflictividad en las interacciones entre la población civil y las tropas. La sociedad novohispana era una entidad histórica predominantemente civil, pero en la que, al mismo tiempo, los militares adquirían cada vez mayor
La cambiante Zona Rosa
Roberto Escartín ArroyoInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 67. Si hay un espacio que se puede definir como transgresor en la Ciudad de México, ese es el de la veintena de cuadras que conforman este sector de la colonia Juárez. Ha sido un espacio de socialización entre jóvenes de clase media, de creatividad cultural y contrastante con cualquier orden conservador. También un lugar de transformaciones arquitectónicas que llegan hasta la actualidad. La década de 1950 se caracterizó por la ruptura, expresada en las movilizaciones de maestros y ferrocarrileros, entre otros, y la consecuente vigilancia policiaca, alerta ante cualquier indicio de oposición política. La severa disciplina paterna dominaba el espacio doméstico. En este ambiente autoritario, en un sector de la colonia Juárez, denominado Zona Rosa, surgió una serie de espacios donde se ejercía una modernidad alternativa: ni roja ni blanca, pero sí artística y literaria; un
La tragedia del magisterio durante la guerra cristera
Julio Alberto Rojas Rodríguez Posdoctorante en la Universidad Autónoma Metropolitana – Xochimilco En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 67. Se calcula que unos 250 maestros perdieron la vida por los enfrentamientos entre tropas federales y los católicos que se alzaron en armas contra la Ley Calles de 1926. Tomar partido por un bando o simplemente realizar el trabajo de enseñar, fue intensamente perseguido en el occidente y zonas del centro del país. La guerra cristera surgió como resultado de un prolongado conflicto entre liberales y conservadores durante el siglo XIX, el cual se vio agudizado por la implementación de las Leyes de Reforma y la publicación de la Constitución de 1857 que tenían como objetivo, reducir la influencia de la Iglesia católica en los asuntos públicos. Este enfrentamiento alcanzó una mayor intensidad después de la revolución mexicana, con la promulgación de la Constitución de 1917, que incluyó
