Las caras del dinero villista
Alfonso Milán Universidad Autonoma Metropolitana – Unidad Azcapotzalco En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 25. Entre 1913 y 1915, Francisco Villa ordenó la creación y circulación de monedas y billetes para hacer frente a los padecimientos económicos de su gobierno en Chihuahua o de la lucha revolucionaria. Algunas de aquellas piezas de papel son ya una leyenda y las monedas hechas en oro, plata o cobre tienen hoy un valor superlativo para los coleccionistas. Sabemos que en los tiempos de la lucha armada más de 126 autoridades estatales, municipales, regionales, civiles y militares, tanto federales como rebeldes e incluso particulares –haciendas, fábricas y comercios–, emitieron grandes cantidades de dinero para financiar sus gastos. Cada facción revolucionaria también emitía su propio dinero, algunos en metal, pero la mayoría en papel o cartón, sin ningún respaldo económico. La consecuencia era que se depreciaba pronto y mucho, además de
Milagros contra la calvicie y otros enjuagues
Lillian Briseño Senosiain Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 25. La publicidad jugó un papel destacado a partir de las últimas décadas del siglo XIX para alentar a los hombres y mujeres de entonces a sostener un alto umbral de belleza que consistía en recuperar la mejor cabellera, alimentar melenas envidiables, colocarse postizos para conseguir marido o aplicar tónicos con el fin de permanecer jóvenes. La vanidad se potenciaba con productos europeos o estadounidenses que atraían consumidores desde las páginas de los periódicos y las vitrinas de los comercios. Desde las puertas de la Sorpresa hasta la esquina del Jockey Club, no hay española, yankee o francesa, ni más bonita, ni má traviesa que la duquesa del duque Job. Ágil, nerviosa, blanca, delgada, media de seda bien estirada, gola de encaje, corsé? de !crac!, nariz pequeña, garbosa, cuca, y
La infancia de Justo Sierra Méndez en Campeche
José Manuel Alcocer Bernés Cronista de Campeche En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 25. El hombre que le dio un vuelco fundamental a la educación en México vivió sus primeros nueve años de vida en una apacible pero también convulsionada ciudad de Campeche. Cobijado en la contención de una de las familias más ricas de la ciudad, su estadía allí se cortó definitivamente por los conflictos políticos locales. Casi medio siglo después regresaría como un hijo pródigo. La ciudad de Campeche mantenía todavía en la primera mitad del siglo XIX un aire colonial, guarnecida de murallas que recordaban ese pasado violento de su lucha contra los enemigos de España: los piratas. Las murallas que la protegían y aislaban permitieron, sin proponérselo, establecer una diferencia de clases que se recrudeció con este cinturón de piedra donde convivían los de adentro y los de afuera. Desde su fundación,
Joseph Hucks Gibbs, el inglés que sostuvo los lazos con Londres
Paris Padilla Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 25. En momentos de tensión en las relaciones entre México y Gran Bretaña, el joven director inglés de la compañía ferroviaria que llevaría el primer tren hasta Veracruz supo ganarse la confianza de los gobiernos de Benito Juárez y Sebastián Lerdo de Tejada, y el respeto de la élite local. Un regreso inesperado a Londres cortó con cinco años clave de su residencia, en los que México entraba en la modernidad de finales del siglo XIX. A finales de enero de 1869 desembarcaron en el puerto de Veracruz el súbdito británico Joseph Hucks Gibbs acompañado de Mary, su joven esposa, provenientes de Inglaterra. El inglés, miembro de la prestigiosa firma financiera internacional Antony Gibbs & Sons, llegaba a México en circunstancias difíciles. Poco más de un año atrás, el presidente Benito Juárez había suspendido las relaciones
Un fraile olvidado entre los independentistas novohispanos
Lucía Hernández Flores Facultad de Filosofía y Letras, UNAM. En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 25. En los primeros esbozos por la emancipación de Nueva España apareció un documento de Fray Melchor de Talamantes, un personaje poco conocido quien llegó de Lima en 1799. Proponía una nueva organización política, disminución de la presión comercial y fiscal de la metrópoli, así como la transformación del virreinato en una nación culta e independiente de cualquier otra. Ideas muy adelantadas para la época. La crisis política que España y sus reinos sufrieron en 1808, después de la renuncia al trono de Carlos IV y de su hijo Fernando VII, aunada a la invasión de la península hispana en manos de Napoleón Bonaparte, generó diversas reacciones en los habitantes del virreinato de Nueva España. Algunos se mantuvieron fieles al orden establecido, otros demandaron autogobierno y unos más se unieron al
Editorial #25
Darío Fritz Revista Bicentenario. El ayer y hoy de México, núm. 25. A principios del siglo XIX, el ferrocarril arrastrado por locomotoras de vapor comenzaba sus primeras pruebas en Inglaterra. La tecnología le daba la mano al incipiente desarrollo industrial que necesitaba trasladar mercancías por tierra en grandes volúmenes de una manera más eficiente y rápida. Su desarrollo fue creciendo a lo largo de las décadas siguientes hasta que, después de la Segunda Guerra Mundial, la creación de carreteras y autopistas frenaron sus años dorados, especialmente para el transporte de pasajeros. Hoy parece revivir en México de la mano de algunos proyectos e iniciativas concentrados en el Distrito Federal y sus vínculos con ciudades cercanas. Pero los trenes mexicanos forman parte de las postales de un rico esplendor del país hace ya más de un siglo. Las imágenes de la revolución mexicana y el valor que tenía por
Sumario #25
REVISTA COMPLETA EDITORIAL CORREO DEL LECTOR ARTÍCULOS Un fraile olvidado entre los independentistas novohispanosLucía Hernández Flores Joseph Hucks Gibbs, el inglés que sostuvo los lazos con LondresParis Padilla La infancia de Justo Sierra Méndez en CampecheJosé Manuel Alcocer Bernés Milagros contra la calvicie y otros enjuaguesLillian Briseño Senosiain Las caras del dinero villistaAlfonso Milán A la sombra de la lunaSusana Biro DESDE HOY El equilibrio frágil de los megaproyectosCarlos Domínguez Virgen DESDE AYER Más vale paso que dure y no trote que canseRegina Hernández Franyuti TESTIMONIO Relatos de un monarquista mexicano desde el castillo de MaximilianoNorberto Nava Bonilla ARTE Joaquín Sorolla y los pintores españoles en la otra AméricaRoberto Fernández Castro CUENTO Amaneceres de junioSilvia L. Cuesy ENTREVISTA Regino Hernández Llergo, el office boy que se hizo periodistaGraziella Altamirano Cozzi SEPIA IlusionesDarío Fritz
Pasiones de un maquinista
Darío Fritz Revista BiCentenario. El ayer y hoy de México núm. 24. Los que nacieron con el ferrocarril a un paso de sus casas o formando parte de sus vivencias personales –subir en él para vacacionar, visitar familiares, asistir a una cita médica importante–, saben de los ritos que podía generar y el respeto que deparaba. Desde preparar maletas, llegar con anticipación a la estación, instalarse a conversar en la sala de espera, divagar por los acompañantes que la fortuna deparaba para la travesía (especialmente para los pasajeros de poblaciones intermedias que subían sin asientos numerados) o si la calefacción ayudaría a hacer más soportables las noches gélidas. El andén de una estación ferroviaria podía ser bullicioso, y nadie dejaba de otear en el horizonte para ver al filo de las vías si aquella mole de hierro se acercaba. Un punto de luz en la inmensidad lo delataba en la
Conrado Zuckermann, el inicio de una vocación médica
Ramón Aureliano Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 24. Su llegada a la medicina estuvo precedida por otras aficiones estudiantiles como el derecho y la ingeniería. Pero cuando le dijeron que sólo podría ser médico, ya nunca dejaría la profesión, de la mano de otras tres preferencias personales: los viajes, los libros y las mujeres. Empezó muy de abajo, trabajando de bibliotecario o empleado administrativo, hasta llegar a ser una de las figuras más destacadas entre los galenos de la ciudad de México. Personaje multifacético, gran conversador, escritor, polemista y destacado alumno de la Facultad de Medicina de la Universidad de México –durante sus seis años de estudios universitarios obtuvo calificación de diez. En 60 años de vida profesional Conrado Zuckermann fue un reconocido oncólogo, cirujano y ginecólogo obstetra. Nació el 7 de noviembre de 1900 en Mérida, Yucatán, y murió el 7 de
Mariposas al vuelo
Gloria María Fulladosa Morales En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 24. En medio del escenario, la voz no se apaga. La solista queda en el centro de una esfera opresora, sujeta a los arbitrios de sus íntimas extrañezas. Siente que pierde su chaqueta y se le estruja el corazón. Cree escuchar los sollozos de la muchedumbre. La función está por terminar.. Gran evento musical tuvo lugar en Lecumberri. Extraordinaria función única a cargo de Guillermo Ferrer Clavé, director del Orfeo Catalá. El Imparcial, septiembre de 1910. Sylvia lamenta ser tan pelirroja y llamativa. Preferiría desaparecer como aquella muchacha que la asombró hace algunos años en el escenario del Teatre Principal de Barcelona, al evaporarse de la escena milagrosamente entre antorchas y fogonazos, mientras el ilusionista sonreía diabólico y profesional. Ahora esto no es posible, está obligada a permanecer al frente del improvisado escenario porque no solamente
