De la carpa al cine
Ramón Aureliano Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. Los modismos, gestos, argot y sentido del humor del mexicano de mediados del siglo XX configuran el personaje de “Resortes”, un artista “espontáneo” como se decía él, que de niño hacía títeres y luego recorrería la carpa y los salones de bailes hasta saltar al teatro y el cine. Actor y diestro “bailador”, según sus propias palabras, “Resortes” no fue únicamente un actor cómico del cine mexicano, sino el resultado vivo de una cultura popular que se forjó en las carpas, los salones de baile y en la observación aguda de la vida cotidiana. Antes de consolidarse como una figura reconocida en el cine, su trayectoria estuvo atravesada por la precariedad económica, la resistencia de sus padres hacia el mundo artístico y una formación completamente autodidacta. Aprendió del contacto directo con el público, la improvisación y en la capacidad de transformar la experiencia popular en recurso escénico. Comenzó su amplia carrera en las carpas, como comediante y en el
