Voces afromexicanas: lenguas, denominaciones y usos lingüísticos
John E. Rueda Chaves El Colegio de Veracruz – Universidad del Atlántico En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 69. La normalidad, para estas comunidades desperdigadas por diferentes partes del país, pasa por ocultarlas. Pero la Constitución las reconoce desde 2019 como parte de la estructura plurilingüística de la nación. La identidad nacional mexicana fue un proyecto de Estado que se construyó de forma deliberada desde la dicotomía criollo-indígena. El reconocimiento de los mestizos (español-indígena) y de los miembros de las comunidades originarias como parte del “nosotros” reforzó la idea de lo que constituía “ser mexicano”, dibujando un boceto incompleto que pretendía representar la compleja realidad del país. Al mismo tiempo, en el territorio nacional persistía, y persiste aún, una disidencia a tal andamiaje identitario. Los afromexicanos subsistieron y subsisten gracias a su resiliencia, motivados por su capacidad de sobrevivir a situaciones adversas. En el presente, los ampara
Sin frenos. El papel del Autódromo Hermanos Rodríguez en la transformación del espacio de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca, 1962–2015
Renato Alejandro Flores Chinchot Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 69. A lo largo de seis décadas, en el transcurso de varias remodelaciones, la creación del Autódromo Hermanos Rodríguez le cambió la fisonomía a la ciudad deportiva, que de área verde mutó a un espacio artificial. La Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca fue inaugurada en noviembre de 1958 por el entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines. Este complejo deportivo fue ideado originalmente por Jesús Martínez “Palillo” [empresario y actor crítico del gobierno y de los políticos, a través de la sátira ejercida en teatros de carpa y revista] como una forma de acercar a los jóvenes a la cultura física y al deporte. Sin embargo, para que fuera posible su realización, fue necesario conseguir un lugar con las dimensiones necesarias para llevar a cabo dicha obra. Fue así como mediante un decreto presidencial emitido el 29 de
Esplendor y declive de la Orden de María Reparadora
Araceli Medina Chávez Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 69. La vida de esta orden católica en el país, desde que en 1895 comenzó las gestiones para instalarse, ha pasado por diversas vicisitudes, en especial en tiempo de la guerra cristera. Persisten sus labores de catequización y de servicio social para los más necesitados y las comunidades indígenas, aunque sin el despliegue que se le conoció, como en ciudad de México. ¿Sabías que el edificio de la sede Poussin del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora fue otrora un convento de monjas de la Orden de María Reparadora? A continuación, algunas noticias históricas al respecto de la fundación de la congregación y su establecimiento en México. Fue el 17 de diciembre del año de 1857 cuando Emilia d’Oultremont d’Hooghvorst (1818-1878), dama perteneciente a la alta nobleza belga e hija del ministro plenipotenciario permanente
La muerte del arzobispo de México conmueve a los feligreses
Marisa Pérez Domínguez Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 69. El 31 de marzo de 1908 el periódico El Imparcial de la ciudad de México dio a conocer la noticia del fallecimiento del arzobispo de México, Próspero María Alarcón y Sánchez de la Barquera. En la primera plana del rotativo se informaba extensamente de la larga trayectoria eclesiástica del difunto, la prolongada agonía que padeció, así como la profunda tristeza que este acontecimiento causaba en la feligresía católica. Sin embargo, lo que más se destacó en la crónica fue la inédita asistencia del medio informativo a la “toilette suprema” del prelado, noticia que venía acompañada de sendas fotografías de la labor ejecutada por los facultativos en el proceso de embalsamamiento y la exposición del cuerpo en el salón del trono. Asimismo, se dio seguimiento sobre quién lo sucedería en el cargo. En virtud de la
La oposición en los primeros lustros del porfiriato
Adán Rodríguez Ávila Programa de maestría y doctorado en Historia, UNAM En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 69. Los inconformes al régimen de Porfirio Díaz nunca pudieron hacer pie ante el régimen sino hasta su final. Ni conservadores ni católicos, reunidos en grupos de alcance insignificante, y enfrentados entre ellos, lograron incomodar a un gobierno que en sus distintos momentos supo manejar a la jerarquía de la Iglesia y los propietarios de los medios impresos, las principales usinas de cualquier posible rebeldía organizada. Una buena dosis concentrada de historia patria nos recuerda a Francisco I. Madero montado en un caballo cuando pensamos en los adversarios del porfiriato. Sin embargo, la aventura maderista comprende apenas tres de los 33 años de gobierno repartidos de manera desigual entre Porfirio Díaz y su compadre Manuel González. Nos imaginamos siempre al país entero alborotado, cuando en realidad, Díaz gozó de buena
Un México neutral ante la emancipación de Cuba
Luis Fidel Acosta Machado Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 69. Una serpenteante muñeca política tuvieron que desplegar, desde Benito Juárez hasta Porfirio Díaz, en los diferentes momentos en que los independentistas cubanos reclamaron el apoyo mexicano a su causa, en tanto España y Estados Unidos presionaban por sus intereses particulares. El espíritu de solidaridad y ayuda es el aspecto que más destacan los historiadores al acercarse al estudio de las relaciones entre México y Cuba durante la segunda mitad del siglo xix, marcada por el desarrollo de la gesta independentista de la mayor de las Antillas. Sin embargo, muchas veces obvian que la actitud mexicana debe analizarse a partir de dos aristas fundamentales: una, la postura de la sociedad civil y la personal de políticos y funcionarios; y otra, la posición oficial del gobierno. En este sentido, debe señalarse que, en cuanto a
Editorial #68
En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 68. El pasado siempre dejará enseñanzas a las cuales asirnos para entender de qué están hechos los mensajes del presente. Y hasta por qué ciertas maquinaciones e intrigas que hoy cuesta comprender, tuvieron su explicación en tiempos no tan añejos. Que se plantee en estos días la cesión de un país –Canadá–, la venta u ocupación de los territorios de otro –Groenlandia–, el control de un paso económico estratégico –Canal de Panamá– y más cercano a nuestra historia, la oferta para que soldados extranjeros ingresen a México con fines militares, no trata de ocurrencias descabelladas si el pasado ofrece antecedentes. Entre 1835 y 1846, los colonizadores angloamericanos comenzaban a llegar a Texas en carretas para obtener prosperidad, pero principalmente hacerse de esas tierras ricas para la producción agropecuaria. Pero su mentor, el empresario Esteban Austin, consideraba que lo más importante para
Civilidad
Darío Fritz En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 68. El contexto tiene la virtud de dejarnos las cosas en claro. Su ausencia confunde y obliga a dar rienda suelta a la imaginación. Un número por sí solo dice poco. Una fotografía también, aunque alguien puede decir que una imagen de Zapata no lo necesitaría. Y tiene razón. El joven afrodescendiente llevado en andas puede ser el ganador de unos juegos olímpicos recibido con entusiasmo por la muchedumbre, quizá el alcalde electo después de unos comicios reñidos o la despedida para el astronauta que viajará a Marte. Hay cierta algarabía allí pero en realidad el contexto va en sentido contrario. El cuatro de noviembre de 1910, cuando Madero estaba a pocas semanas de lanzar el alzamiento revolucionario, en Rocksprings, Texas, un chico mexicano migrante de apenas 20 años fue sacado de una cárcel dos días después de ser
Sumario #68
REVISTA COMPLETA EDITORIAL CORREO DEL LECTOR ARTÍCULOS Los castigos implacables en la Coahuila del siglo XVIII Jairo Eduardo Jiménez Sotero Así era el pueblo apacible de Mixcoac Laura Suárez de la Torre De cómo Estados Unidos reconoció al gobierno de Juárez Ana Rosa Suárez Argüello Un detective entre La Habana y Veracruz Arturo E. García Niño Los guerrilleros olvidados en la sierra Erick Manuel Pastén Rozo La comunidad de la UNAM y los sismos de 1985 Martín Manzanares Ruiz DESDE HOY El cambio climático y una palma Cintia Velázquez Marroni TESTIMONIO La otra guerra de Texas José Roberto Campos Cordero ARTE Los desenfadados años veinte José Angel Beristáin Cardoso CUENTO Diálogo en Ciudad Madero Laura Moreno Solís ENTREVISTA La dignidad de la viuda de Tomás Mejía Iván López Gallo SEPIA Civilidad Darío Fritz
Diálogo en Ciudad Madero
Laura Moreno Solís Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 68. En el silencio Fortino se pregunta si lo ha hecho bien. Mostrarse tibio o poner las manos en el fuego, ¿dónde está la trampa? El chofer espera, siempre leal, afuera del auto. Se pregunta cuánto se tardará su patrón. Ojalá no mucho, les espera un viaje largo de regreso a Tabasco desde Ciudad Madero. De pronto se abre la puerta, su jefe sale de la casa con paso apresurado y rostro congestionado. Aureliano, recargado sobre la puerta de pasajeros del costado derecho, se incorpora de inmediato. Por el semblante que muestra, la conversación debió de haber salido mal; le han dicho que Él, el dueño de la casa y anfitrión de su patrón, es un hombre poderoso y de los más cabrones. Tiene un apodo singular, cinco sencillas letras, pero que muchos temen y respetan.
