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Francisco Iván Méndez Lara Facultad de Filosofía y Letras, UNAM En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 34. El papel de la prensa fue destacado en la sucesión presidencial, tanto por los apoyos que dio como en la “construcción” de candidaturas. Álvaro Obregón y Pablo González parecían las opciones más seguras, pero Venustiano Carranza optó por un desconocido Ignacio Bonillas. Corría el año de 1919. Cerca de la Alameda capitalina, un organillo reproducía la música de un cuplé cuya letra decía: Flor de té es una linda zagala Que a estos valles a poco llegó Nadie sabe de dónde ha venido Ni cuál es su nombre, ni dónde nació Flor de té, flor de té no desdeñes mi amor que contigo es la vida un encanto y sin ti es un dolor. La melodía había cobrado fama en los últimos meses no solamente por su ritmo agradable

Marisa Pérez Domínguez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 34. El general tuvo múltiples agasajos y realizó un buen número de inauguraciones de obras a su paso por Mérida, a principios de 1906. Pero su presencia significó también un fuerte respaldo a los hacendados henequeneros, denunciados por el maltrato laboral y las prácticas esclavistas de sus jornaleros.     Como fecha “memorable” fue calificada la llegada del general Porfirio Díaz a tierras yucatecas en los primeros días del mes de febrero de 1906. El viaje presidencial, o “Las Fiestas Presidenciales”, como fue bautizada la inédita visita, revestía gran importancia, pues por primera vez honraba al Estado la visita de un presidente de la República. El acontecimiento adquiría aún mayor relevancia porque, desde 1902, se había obtenido finalmente la “pacificación” de los mayas rebeldes, que habían permanecido en pie de lucha en el entonces territorio

Rodrigo Laguarda Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 34. La población lésbica, gay, bisexual, travesti, transgénero, transexual e intersexual ha tenido en la marcha del orgullo su primera plataforma de visibilización en la lucha por el reconocimiento de derechos y aceptación social. Los primeros pasos los dieron un 2 de octubre de 1978 y hasta hoy se ha convertido cada celebración, trasladada al mes de junio, en la búsqueda por la reafirmación de las múltiples diferencias.     Un sábado del mes de junio, desde hace algunas décadas, los habitantes de la capital mexicana presencian la Marcha del Orgullo en su versión local. Este evento se celebra globalmente para conmemorar los disturbios ocurridos en Nueva York una noche de junio de 1969. Entonces, la policía efectuó una redada en el bar Stonewall Inn. De manera inusual hasta ese momento, los clientes respondieron a la

Fausta Gantús y Alicia Salmerón Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 34. ¿Las elecciones en el México del siglo XIX carecían de significado y estuvieron siempre marcadas por manipulación y vicios? No ciertamente. Se llevaban a cabo con regularidad, aun en momentos de guerra, y tenían un papel fundamental en la vida política del país.     Sentado en el sillón presidencial y estratégicamente parapetado tras un sólido muro, que a la vez que lo esconde, lo protege, Porfirio Díaz sostiene y hala la cuerda que mueve al títere que representa al ciudadano votante que deposita su boleta en la urna. La urna se encuentra sobre la mesa electoral atendida por un par de contentos individuos, cuyo aspecto remite a los sectores medios urbanos y rurales. El voto que emite el ciudadano-títere es la supuesta expresión de la “voluntad nacional”. Y la “voluntad nacional”

Jaime Lozano Alcázar Fundación Hospital Nuestra Señora de la Luz En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 34. Llamada calzada de Tacuba en tiempos de Tenochtitlán, tiene una historia única que va desde el paso por allá de las huestes derrotadas de Hernán Cortés hasta la construcción de distintos edificios emblemáticos para la ciudad que aún se pueden apreciar, como el Museo Nacional de Arte, el Palacio de Minería, la iglesia de San Hipólito o el Palacio de los condes de Buenavista.     La calle de Tacuba es la más rica en historia de la capital, el país y el continente, pues se dice que es la más antigua de América. Espero contribuir con este texto a que el transeúnte la disfrute y crezca en el amor por nuestra ciudad, pues como se dice de París, para amarla hay que conocerla. ¡Nuestra ciudad capital ha perdido

REVISTA COMPLETA EDITORIAL CORREO DEL LECTOR ARTÍCULOS La calle de TacubaDr. Jaime Lozano Alcázar Elecciones en el México del siglo XIX. El fin de una leyenda negraFausta Gantús & Alicia Salmerón El pulque en el imperio de MaximilianoRodolfo Ramírez Rodríguez Porfirio Díaz en Yucatán. Una visita TriunfalMarisa Pérez Domínguez “Flore de Té” en las elecciones presidenciales de 1920Francisco Iván Méndez Lara La radicalidad perdida de unos jóvenes católicosAriadna Guerrero Medina DESDE HOY La marcha del orgullo deja ver a la comunidad LGBTTTIRodrigo Laguarda TESTIMONIO Mariachito entre la política, el espectáculo y los deportesOralia García Cárdenas ARTE José Juan Tablada en Nueva York. Un gestor cultural del nacionalismoJosué David Piña Valenzuela CUENTO Dilema.Ana Suárez ENTREVISTA Recuerdos de una maestraGraziella Altamirano Cozzi SEPIA La CondesaDarío Fritz

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