Los estudios afroamericanos y el indigenismo
Cynthia García Martínez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 32. El antropólogo Manuel Gamio y el médico Gonzalo Aguirre Beltrán tuvieron un papel destacado en estudiar a las poblaciones indígenas y afromexicana para ser integradas al concepto de nación. La Asamblea General de la ONU declaró al periodo de 2015 al 2024 “Decenio Internacional para los Afrodescendientes”, con la finalidad de que los Estados miembros, las organizaciones y la sociedad civil llevemos a cabo actividades a favor del reconocimiento, la justicia y el desarrollo de este grupo que ha sido históricamente marginado. Sirva esto para reflexionar en torno al surgimiento de as primeras investigaciones sobre la población de origen o con ascendencia africana en México, de dónde provino el interés en el tema y cuáles eran las ideas que se tenían en torno a esta población. El primer estudio sobre la esclavitud de personas africanas
Olimpiadas de París 1924. Un debut con tropezones
Miguel Esparza Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 32. Los orígenes del olimpismo mexicanos están atravesados por disputas de organizaciones y liderazgo. La convocatoria internacional para asistir a las olimpiadas parisinas ayudó a establecer la conformación de un equipo. Los resultados no fueron los esperados, pero la participación fue un parteaguas para el deporte amateur. Las olimpiadas son uno de los eventos que a nivel mundial generan mayor impacto social y captan gran atención mediática. Cada cuatro años, las naciones del mundo se preparan para disputarse la hegemonía deportiva en todas y cada una de las competencias. México no ha sido ajeno al movimiento olímpico y en la actualidad existen instituciones como el Comité Olímpico Mexicano (COM) y la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), que fueron creadas con el objetivo de administrar y fomentar el desarrollo de las diversas disciplinas deportivas
Columbus 1916. El destino de los prisioneros villistas
Guadalupe Villa Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 32. Las razones por las que el ex jefe de la División del Norte incursionó en aquella población estadounidense siguen siendo, un siglo después, materia de hipótesis antes que de conclusiones. Francisco Villa se ganó un poderoso enemigo que lo persiguió infructuosamente en México, pero terminó por generarle importantes pérdidas. Hace ya 100 años, el 9 de marzo de 1916, una fuerza armada encabezada por Pancho Villa atacó la población estadounidense de Columbus, Nuevo México. La periodista Eileen Welsome la describe como: Un pueblo sin importancia, feo, en el que no había ni un solo árbol ni pastos que pudieran contener las resecas tierras levantadas por las tormentas de viento. Las tiendas y casas, cubiertas de polvo, parecían un espejismo. Un lugar donde, en lo más intenso de la primavera, el calor lo inmovilizaba todo; donde el
Un ilusionista estadounidense hipnotiza a México
Ana Rosa Suárez Argüello Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 32. Ilusionistas, prestidigitadores, espiritistas, magos o charlatanes abundaron en el país hacia fines del siglo XIX. Uno de ellos fue Washington Irving Bishop, quien en 1888 reunió multitudes que seguían sus hallazgos sobrenaturales. Entre los admiradores estaba la propia esposa del presidente Porfirio Díaz y miembros de su gabinete. El año 1888 pareció presentarse cargado de promesas. Era como si el progreso hubiese llegado y la política de conciliación rindiera sus frutos, de modo que las voces de quienes se oponían a un tercer mandato presidencial de Porfirio Díaz y se percataban de que las mieles del crecimiento no llegaban más que a unos cuantos, se viesen opacadas. En este contexto, el arribo de personajes como Washington Irving Bishop desempeñaba un doble papel: por un lado llenaba las expectativas de aquellos que consideraban que el
Cuando el ejército introdujo la gimnasia en los cuarteles
María José Garrido Asperó Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 32. Las derrotas militares dejan enseñanzas. La incapacidad física de la tropa ante un enemigo mejor entrenado, es una de ellas. Por eso México introdujo entre sus soldados hacia 1850 la escuela francesa de gimnasia que sirvió para tener una mejor preparación. Y si bien ya por entonces los deportes y el cuidado físico habían comenzado a permear en la sociedad, queda claro que atender al cuerpo no es sólo una preocupación de nuestro tiempos. Uno de los casos más interesantes en la historia de la educación física, los deportes y la gimnasia en México fue la creación de la Escuela General de Gimnástica del Ejército: el primer esfuerzo serio del Estado mexicano de echar a andar, a mediados del siglo XIX, la capacitación de militares en ese sentido. Resulta interesante porque se dio en
Vicente Riva Palacio en el Colegio de San Gregorio
José Ortíz Monasterio Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 32. La educación tradicional católica, tanto en su casa como en las aulas, del autor de Los Ceros, no le impidió transitar hacia el liberalismo y convertirse en un protagonista destacado de la reforma. Fue un estudiante notorio, el hijo admirado por sus padre y protector de su hermano Carlos. Vicente Riva Palacios fue educado en la tradición católica más pura. Su padre tenía firmes creencias religiosas y las oraciones, los santos y toda esa encantadora milagrería del cristianismo debieron ser el ambiente natural de su casa, algo común en cualquier hogar de los años treinta y cuarenta del siglo XIX. Curas, chantres, canónigos y presbíteros, lo mismo que su ilustrísima, tenían un papel importante en aquella sociedad, al igual que las órdenes monacales de hombres y mujeres. La suerte de los padres jesuitas corría
Editorial
En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 32. A?QuAi?? nos puede unir mA?s a los ciudadanos fuera de las fronteras de nacionalidades y cultura? La religiA?n puede ser un motivo para los que profesan una misma creencia, aunque en su nombre se han levantado las espadas tambiAi??n. El cuidado del medio ambiente adquiere poco a poco ese interAi??s comA?n, a pesar de los intereses econA?micos que se desentienden de propugnar una vida sana. La globalizaciA?n del celular, si hablamos de avances tecnolA?gicos, nos une podrAi??an decir otros, aunque hasta por sus marcas hay seguidores y detractores. Las Olimpiadas parecen resumir una mayor confluencia de acuerdos y aceptaciones de los seres humanos sobre lo que es el respeto por las virtudes de los otros y la dignidad tanto en el triunfo como en la derrota. La confraternidad no encuentra rivales, como nos dice el símbolo tan lúcido de
Los elegidos del exilio cardenista
Martín Manzanarez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 31 La solidaria política mexicana de recibir a miles de desterrados extranjeros tuvo en su gran impulsor, el gobierno de Lázaro Cárdenas, acciones y actitudes selectivas vinculadas a cercanías políticas con los exiliados, motivaciones raciales y otras claramente discrecionales. A lo largo del siglo XX, nuestro país dio refugio a los perseguidos políticos de distintas latitudes del mundo. La presencia más numerosa de exiliados, en el transcurso de la primera mitad de la centuria, fue la de cerca de 20 000 refugiados españoles que debido a la guerra civil (1936-1940) se instalaron en el país. Durante los gobiernos de Lázaro Cárdenas y su sucesor Manuel Ávila Camacho se brindó asilo a otros actores políticos desterrados, entre ellos León Trotsky, organizador clave de la revolución rusa, y desde la muerte de Lenin, líder de la oposicón de
Sombras y ¿nada más?
Lillian Briseño Senosiain Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe. En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 31 Alumbrada por velas y faroles, y tan sólo en algunas calles, la vida nocturna era limitada en México antes de que el milagro de la luz eléctrica se hiciera presente en el último cuarto del siglo XIX. La vida se desarrollaba entre el amanecer y los últimos rayos de luz de la tarde, pero la actividad en las noches era muy reducida. Trabajar, ir al teatro, bailes, reuniones sociales o caminar, implicaban ciertos riesgos que sólo algunos estaban dispuestos a correr. La noche ha sido, de manera tradicional, un espacio para el descanso y el recogimiento de la población, aunque también un ámbito de relajamiento y diversión tras días o semanas de trabajo. Sin embargo, esto último parece no haber sido siempre así, y quizás el uso de la noche
La decepción de los monarquistas
Víctor A. Villavicencio Navarro ITAM En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 31. Francisco Miranda, José María Gutiérrez de Estrada, Juan N. Almonte, Ignacio Aguilar y Marocho, monseñor Labastida y Dávalos, y José Manuel Hidalgo y Esnaurrizar estaban convencidos hacia 1860 que la monarquía era la única solución política para la crisis de México. Trabajaron para su instalación, pero muy pronto se sentirían decepcionados. Durante el siglo XIX varios mexicanos se fueron convenciendo de que sólo la instauración de un gobierno monárquico pondría fin al caos, la inestabilidad, el desprestigio internacional y los apuros económicos que atravesaba su patria desde que consiguió su independencia. Fue por ello que desde mediados de la centuria pusieron manos a la obra para volver a levantar un trono en México. A principios de la década de 1860, los acontecimientos convergieron de tal forma que sus esfuerzos rindieron fruto: Francia otorgó el
