Carta desde la cárcel de Dolores Jiménez y Muro al general Aureliano Blanquet
Diego Bautista Páez El Colegio Mexiquense En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. El 3 marzo 1914, la reconocida luchadora del Ejército Libertador del Sur envió una misiva en la que explicaba sus postulados para contribuir a la paz del país. Le pedía a Huerta la liberación de los presos políticos, discutir los reclamos de sus opositores y garantías de pacificación para todos los mexicanos. ¿Qué se le puede escribir a tu carcelero? Sin duda esta pregunta se la planteó la autora de la carta que a continuación se presenta. Fue el propio Secretario de Guerra y Marina del gobierno de facto de Victoriano Huerta, Aureliano Blanquet, quien solicitó –vía otra revolucionaria capturada, Juana Belén Gutiérrez de Mendoza–, “mis proposiciones y mis pretensiones, hablándole con toda claridad”, al darse cuenta de que las tropas federales habían apresado a la reconocida agitadora en los linderos entre la ciudad
