Tobías Melchor Palafox: un paracaidista en la guerra sucia
Iván Lópezgallo Instituto Mora En revista BiCentenario, el ayer y hoy de México, núm. 70. Integrante de la Brigada de Fusileros Paracaidistas desde los 17 años como soldado raso, formado en artes marciales, Melchor Palafox da cuenta en el siguiente relato de su participación en este cuerpo del ejército durante los años 1970 del siglo pasado, una época marcada por la represión de estudiantes, sindicalistas y opositores, además de la campaña militar en Guerrero que acabó con la vida de Lucio Cabañas. “Las órdenes había que cumplirlas, no discutirlas. Es lamentable, pero ni modo.”, dice. La Brigada de Fusileros Paracaidistas es una de las unidades del Ejército Mexicano más reconocidas y respetadas. Sus orígenes se remontan a 1946, con la Compañía Mínima de Aerotropas –integrada por elementos capacitados en Fort Benning, Estados Unidos– y el 1º de enero de 1969 se pasó revista de entrada a la Brigada de Fusileros Paracaidistas,
Orden presidencial
Kenji Hernández Revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 46. Mi nombre es Hernán Colos y trabajé 35 años para el servicio secreto de mi país. Sólo que, en mi país, lo secreto es bien sabido por todos y lo que debería ser sabido por todos es un secreto. Inicié mi carrera en las Fuerzas Militares de Choque y Control de Situaciones que surgió a raíz de las fuertes luchas del gobierno contra el pueblo. No se crean, ese gobierno y ese pueblo eran uno mismo hace apenas cinco generaciones, cuando, juntos, formaron una gran fuerza que se enfrentó con las armas al antiguo gobierno. La historia de siempre, no se crean, nada es nuevo bajo el sol. Hace 40 años, a falta de servicio secreto (cuando yo aún era un niño preocupado por el hambre y no por llegar a tiempo a pasar lista al batallón de
