Andrea Villela
En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 29-30
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Durante más de cinco décadas este fotógrafo de origen holandés documentó la vida del país en rostros de personajes públicos y anónimos, paisajes, fiestas, las olimpiadas de 1968, el crecimiento urbano, la arqueología y hasta la gastronomía. su acervo de más de 400 000 piezas, muchas de ellas aún sin catalogar, crece a diario por la inquietud profesional de un artista que trabaja por retratar los muchos Méxicos.

Bob Schalkwijk, nacido en Rotterdam, Países Bajos, en 1933, llegó a México en 1958. Tras dejar sus estudios de Ingeniería en Petróleo en la Universidad de Stanford, California, decidió residir en el país y ganarse la vida por medio de su verdadera pasión, la fotografía, la cual había practicado desde los trece años en su país natal. Su primera cámara fue una Baby Brownie de Kodak.
Aprendió fotografía en varios laboratorios europeos como Agfa, en Alemania, y Kodak, en Francia. Por medio de una serie de contactos que consiguió a través de la embajada de los Países Bajos en México, conoció personajes de la escena cultural y artística capitalina en momentos en que la llamada Generación de la ruptura se hacía presente.
Schalkwijk no se limitó a un solo tema. Los rollos del archivo datan sus primeros trabajos en 1959 e incluyen tomas de la bahía de Acapulco, el centro histórico capitalino, Azcapotzalco y otros sitios alrededor de la ciudad. También dan cuenta de una serie de fotografías del estado de Morelos, tomas del jardín Borda, de la tradición de corridas de toros y la carretera, entre otros. Ese mismo año realizó un viaje a Oaxaca donde fotografió parte del proceso de producción del mezcal, el sitio arqueológico de Mitla y una serie sobre producción alfarera, así como la fiesta de la Guelaguetza, entre otras.
Salir de la ciudad y fotografiar lo que denominó como los muchos Méxicos fue desde el principio el motor que hizo crecer su acervo fotográfico. Su interés personal por fotografiar lo otro, lo diverso, se sumó a la serie de trabajos por encargo. 
Fue corresponsal de la agencia de fotoperiodismo Black Star, de Nueva York, para la que cubrió eventos como las Olimpiadas de 1968, el Festival de Cine en Acapulco, el Grand Prix y, de manera más general, el desarrollo industrial y urbano de la moderna ciudad de México. Para los años setenta trabajaba como fotógrafo de diversos artistas y de empresas en fotografía publicitaria
Contemporáneo de fotógrafos como Enrique Bostelmann y Mariana Yampolsky, era cariñosamente llamado por Manuel Álvarez Bravo, el Maestro Schalkwijk.
Su método de trabajo se caracterizó por una búsqueda del proceso perfecto. En el área técnica buscó tener el mejor equipo, trataba con el debido cuidado su dispositivo de iluminación (a la fecha funciona y lo utiliza) e instaló un laboratorio en su estudio desde donde controlaba también el proceso de revelado e impresión, ayudado por su asistente de toda la vida, Javier Tinoco. Schalkwijk trabajó con diferentes formatos –35mm, 6x6cm, 4 x 5” y unos pocos en formato 5 x 7”– así como con diferentes marcas de cámaras y ópticas. La mayoría de sus fotografías de los primeros 20 años en México fueron tomadas con una cámara Hasselblad y un par de cámaras Leica: una para color y otra para blanco y negro. Las fotografías de formato grande fueron tomadas con una Sinar.
Siempre ordenado en sus materiales, diseñó una nomenclatura para distinguir formatos y llevar cronológicamente una numeración de los originales en película, por medio de listas que incluían fechas y lugares.
Contenidos
Desde un inicio, la formación del archivo fotográfico fue una decisión compartida entre Bob y su esposa Nina Lincoln. Invertirían parte de sus recursos en construirlo, como una inversión a futuro, y crecería a partir de los múltiples proyectos en los que Schalkwijk tuvo la oportunidad de trabajar, así como de las fotografías capturadas en su tiempo libre, proyectos personales y viajes. Así, se han llegado a atesorar más de 400 000 fotografías en película, de las cuales cerca de 70% han sido revisadas. A tantos años de haber sido tomadas, muchas de ellas no habían sido vistas nuevamente.
Uno de los temas más retratados es el de los grupos indígenas de México, siendo los tarahumaras los que más fascinación le causaron. El conjunto de fotografías tomadas durante varias décadas de viajes a la sierra Tarahumara suma 7 500, que van desde 1965 hasta 2015.
La ciudad de México ha sido también ampliamente retratada por Bob. Su constante transformación quedó registrada desde el primer proyecto que le fue encargado en 1963 para proveer las fotografías que ilustrarían el libro Mexico City, editado por la casa Spring Books, de Londres. Quedarían también registradas la construcción de los espacios urbanos como las vías rápidas (Periférico, Viaducto, el drenaje profundo), el Museo de Antropología y las afectaciones ocurridas durante los sismos de 1985, por mencionar algunos temas.
Chiapas es uno de los estados que aporta buen porcentaje de imágenes al catálogo de México; en sus primeros trabajos vemos un territorio de fuerte tradición indígena en ciudades como San Cristóbal de Las Casas y San Juan Chamula. También fueron fotografiadas las ciudades principales de Oaxaca, Morelos e Hidalgo, así como sus poblados rurales.
En términos generales, el catálogo de México abarca temáticas como naturaleza, arquitectura, urbanismo, industria, arqueología, grupos indígenas, actividades agrícolas, tradiciones, vida cotidiana y gastronomía, entre otros. Una parte del archivo incluye fotografías de obra artística. Bob tuvo el encargo de reproducir gran parte de la obra de los tres grandes muralistas mexicanos: Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco. Buena parte de las publicaciones que se han hecho en los últimos 30 años sobre este tema está ilustrada con las fotografías de este archivo. El acervo cuenta también con ora de otros artistas plásticos como Feliciano Béjar, Helen Escobedo, Francisco Toledo, Frida Kahlo, Raúl Anguiano y Xavier Guerrero. La lista sigue hasta completar 500 artistas contenidos en su catálogo de Arte.
México y Arte sumas un aproximado de 60 000 fotografías catalogadas. Además de estas dos, existen otros inventarios más pequeños como Fotografía de Producto y moda.
Un archivo activo
El Archivo Bob Schalkwijk continúa creciendo, financiando con sus propios recursos y sin apoyo institucional. Se ha buscado constantemente desarrollar proyectos que permitan mantenerlo y seguir creciendo.
Aquí se resguardan los materiales originales en película y las impresiones de época, así como las fotos que desde 2005 se toman con cámaras digitales. Las tareas que se realizan se dividen en cuatro áreas de trabajo: ordenamiento, digitalización, catalogación y difusión. El proceso de digitalización comenzó hace más de diez años y, a partir de entonces, se ha redescubierto la riqueza visual contenida en el archivo. Este proceso consiste en la reprografía del material en película para su posterior edición digital, lo cual implica hacer una limpieza de las imperfecciones y ajuste de color pues, para el caso de las películas en transparencia, los colores tienden a cambiar con el envejecimiento de los materiales. Es un trabajo muy laborioso, consume recursos y puede tomar mucho tiempo dependiendo del del estado de conservación del original. Pero el resultado es muy satisfactorio y conlleva la ventaja de que ya no se trabaja sobre los originales, lo cual procura su conservación por más tiempo.
Bajo los principios de ordenamiento y registro, el proceso de catalogación se ha especializado y optimizado. La construcción de los catálogos digitales comenzó en 2004. Para esto, se utilizó el software Cumulus diseñado por la empresa Canto. Este programa, de tipo DAM (por su nombre en inglés: Digital Asset Managment), es ampliamente configurable y permite crear campos según el tipo de información que se requiere catalogar. Cuenta con una herramienta que facilita la consulta remota por internet.
Como resultado de la investigación del material del Archivo, los huecos en la información se han completado poco a poco. A partir de los diarios de campo de Bob, las listas de registro de las tomas, las publicaciones y el cotejo entre materiales, es que se ha logrado más precisión sobre fechas y lugares, personajes y contenidos de las fotografías.
Poco a poco el trabajo de Schalkwijk se ha dado a conocer en diversos medios, impresos y digitales. La colaboración entre el Archivo, investigadores e instituciones ha crecido en los últimos años. La difusión de su historia así como de sus imágenes se ha llevado a cabo en diferentes seminarios de investigación. Durante 2015 la obra estuvo presente en importantes proyectos, como las exposiciones conmemorativas de los 30 años de los sismos de 1985, en el Museo del Estanquillo y el Museo de la Ciudad de México.
Por otro lado, el Archivo brinda actualmente servicios especializados a diferentes clientes. Schalkwijk continúa trabajando como fotógrafo de colecciones y piezas de arte: en 2014 se fotografió la colección particular de Brigita Anderson de Anguiano, con obra de Raúl Anguiano; la colección de obra de mujeres surrealistas del Museo de Arte moderno, y la obra de Fanny Rabel expuesta en la Universidad Iberoamericana. Se inició también la gestión de otras compilaciones, como la colección Béjar-Foley, que guarda el registro de la mayor parte de la obra del artista Feliciano Béjar.
En el Archivo se digitalizaron materiales en película de particulares o de instituciones. Así la Fundación Tarahumara encargó la digitalización de los negativos tomados por el médico de espíritu aventurero Otto Röer, quien visitó la sierra Tarahumara a finales de la segunda década del siglo XX.
El Archivo Schalkwijk es aún poco conocido entre los investigadores, pero tiene las puertas abiertas a la colaboración entre instituciones y particulares. Nuestro deseo es poder compartir el trabajo que aquí realiza y difundir la excepcional trayectoria de Bob Schalkwijk, quien ha tenido la fortuna de trabajar en los que más le apasiona: la fotografía.
para saber más
- Bob Schalkwijk Photography/ Archivo Bob Schalkwijk aguacate 92, Santa Catarina, Coyoacán, Ciudad de México Teléfono: +52 (55) 5554 0434
- Página web: bobschalkwijkphotography.com
- Facebook: bobschalkwijkphotography
- Twitter: @bobschalkwijk

