La presión empresarial a Ruiz Cortines y López Mateos
César Cruz ÁlvarezInstituto Mora Revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 54. Las efervescentes demandas obreras de 1958 y 1959 por mejoras salariales fueron motivos de duros cuestionamientos de las instituciones patronales que reclamaban represión para ponerles un alto. El contexto de la guerra fría y el antagonismo capitalismo-comunismo potenciaban diferencias y desacuerdos. En febrero de 1959, el boletín de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (CONCANACO) advirtió que la embajada de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) financiaba a los movimientos obreros del país. Desde la mirada de los hombres de negocios, el objetivo era romper la paz social y desestabilizar el gobierno de Adolfo López Mateos, quien había logrado reestablecer la confianza de los inversores privados nacionales y extranjeros, después de las numerosas huelgas del año anterior. Como consecuencia de las protestas sindicales de 1958-1959, las cuales marcaron un hito en la historia del movimiento
La fiesta del “niño pobre” en el centenario de 1921
Sergio Moreno JuárezUniversidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco Revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 54. El régimen que siguió a la revolución aplicó otra impronta social para festejar los primeros cien años de la independencia nacional. El caso de la infancia, desatendida hasta entonces, fue una de ellas. Se creó una semana destinada para reflejar las nuevas políticas para los niños y visibilizarlos con actos en los que ellos fueron los principales protagonistas. En septiembre de 1921, la ciudad de México se convirtió en el escenario principal de la conmemoración del centenario de la consumación de la independencia nacional. El festejo –enmarcado en el proceso de reconstrucción nacional– permitiría a las elites políticas e intelectuales del régimen obregonista (1920-1924) incentivar la confianza en el proceso de pacificación y difundir una cultura nacionalista con tintes indigenistas y populares. Asimismo, la conmemoración, denominada el “otro” centenario –forma de diferenciación ideológica respecto al lujo
José Vasconcelos y el proyecto de educación y cultura
José Ángel Beristáin CardosoUniversidad Abierta y a Distancia de México Revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 54. Nadie como el intelectual oaxaqueño fue capaz de interpretar la necesidad de integrar educación y cultura dentro de un proyecto federal de largo plazo para México. Su propuesta, que llevaría a cabo con tanto éxito, está enraizada con las definiciones que había establecido en Pitágoras: una teoría del ritmo, libro que escribió en su exilio en Nueva York. A cien años de la fundación de la Secretaría de Educación Pública (SEP), vale la pena rescatar que la política cultural emprendida desde 1920 por José Vasconcelos, designado como jefe del Departamento Universitario y de Bellas Artes, gestó sus principales ideas sobre el papel de la educación y la cultura en México, proyectó la federalización de la educación pública y la creación de una secretaría de Estado que se ocupara de todos los
El exilio de un villista en Estados Unidos
Ignacio Emerio Anaya MinjarezUniversidad Iberoamericana Revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 54. El mayor de caballería Antonio Ochoa Insunza optó por el exilio en Arizona a los 23 años, luego de la derrota de las fuerzas villistas en Agua Prieta (1915). Allí trabajó como obrero minero y supo de la discriminación, la vigilancia y los peligros de la persecución por ser un militar enfrentado al carrancismo. En México, la segunda década del siglo XX estuvo marcada por una lucha política y social en todo el territorio: la revolución mexicana. Como en cualquier contienda, hubo ganadores y perdedores durante las distintas fases del conflicto. Estos últimos los podemos dividir en distintas facciones, como porfiristas, maderistas, huertistas, villistas, etc. Una característica que compartieron dichos grupos, con sus respectivas variaciones, fue el exilio hacia distintos países, siendo uno de ellos Estados Unidos. Desde los inicios de la revolución, a la medida
Las fiestas del Rey Momo en la Mérida porfiriana
Marisa Pérez DomínguezInstituto Mora Revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 54. En pleno auge de la exportación de la fibra del henequén, la capital yucateca se vestía de gala a fines del siglo XIX para festejar el carnaval y dar muestra de una sociedad opulenta. Entre bailes, disfraces y alegría, se trataba de integrar a toda la sociedad, a pesar de la fragmentación, producto de desigualdades sociales, económicas y raciales. Durante el régimen porfirista, el carnaval fue una de las manifestaciones festivas por excelencia en Yucatán, particularmente en Mérida. Durante este periodo, la figura central siempre fue el Rey Momo, personaje de la mitología griega que representa el sarcasmo, la ironía y la burla. Su fama fue tal, que la prensa nacional y local de la época comparó y equiparó estas festividades con las carnestolendas de la ciudad de México, París, Niza y Nueva Orleans, por lo que
Charros y Jockeys. Encuentro de dos mundos
Faustino A. Aquino SánchezMuseo Nacional de las Intervenciones Revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 54. La tradición campirana de la charrería tuvo su conquista urbana en la segunda mitad del siglo XIX, cuando se instaló en la ciudad de México y tuvo su principal centro de exhibición en Canal de la Viga y el pueblo de Santa Anita. La posterior incorporación entre los sectores acaudalados de la tradición inglesa de las carreras de caballos pura sangre generó reticencias y recelos. Es un lugar común decir que las actividades ecuestres y vaqueriles mexicanas, que en conjunto conocemos como charrería, comenzaron a ser consideradas como un deporte de exhibición hasta después de la revolución mexicana, cuando las grandes haciendas ganaderas desaparecieron y la creciente urbanización obligó a que fuesen trasladadas del campo a la ciudad para ser practicadas en lo que hoy conocemos como lienzo charro. Tal idea ignora varias
Un insulto a México: Los hijos de Sánchez
María del Carmen Collado Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 59. Una obra que es un hito en el análisis de la pobreza en el país es el libro del antropólogo estadunidense Oscar Lewis, que vino a romper la mirada edulcorada que se tenía sobre el denominado “milagro mexicano” de mediados de la década de 1960. Los intentos por acallarla terminaron cuando la Procuraduría General de la República negó que allí hubiese delitos de difamación, perturbación de la paz o ataque a la soberanía. Un gran alboroto sacudió a la opinión pública a principios de 1965 por la publicación de un libro sobre la pobreza urbana en la ciudad de México: Los hijos de Sánchez. Autobiografía de una familia mexicana. Se trataba de la segunda edición de un texto cuya primera tirada se había agotado rápidamente. En medio de la autocomplacencia sobre el supuesto
La visita de André Breton a México
Arturo Garmendia En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 59. Arropado por Diego Rivera, en su ansiada visita al país en 1938, el padre del surrealismo hizo un recorrido de cuatro meses que lo llevó por diversos estados, acompañado, entre otros, por el muralista y León Trotski. A su regreso a Europa contribuyó con elogios y recomendaciones para difundir a México entre su círculo intelectual. André Breton recordaba que desde que era adolescente había querido visitar México, motivado por la lectura de un popular folletín de moda en aquellos tiempos, titulado El Indio Costal: “México era un país que, en mi mente, siempre había asociado con la idea de la lucha con la liberación”. Este deseo se reavivó al conocer las experiencias entre los tarahumaras del escritor, actor teatral y cinematográfico y precursor en el uso de las drogas (el peyote) Antonín Artaud. Su deseo se hizo
La rebelión argumedista en Yucatán
Marisa Pérez DomínguezInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 59. En febrero de 1915, Abel Ortiz Argumedo dirigió una rebelión contra los enviados del carrancismo, con el fin, decía, de recobrar la soberanía interna de la entidad sin romper con el poder central. Al mes siguiente, el general Salvador Alvarado, por órdenes de Carranza, aplastó la revuelta que respondía a los intereses de los hacendados locales. Tras la entrada de las tropas constitucionalistas a la ciudad de México en 1914, Venustiano Carranza procedió al nombramiento de los gobernadores, procurando que estos fueran nativos de la entidad que iban a dirigir. Para hacerse cargo de Yucatán, fue designado el mayor de ingenieros Eleuterio Ávila, nacido en Valladolid, aunque radicado fuera del estado desde hacía muchos años. Ávila se hizo cargo del gobierno provisional y de la comandancia militar de Yucatán en septiembre de 1914, con el
Obreras del tabaco contra la explotación
Nancy Lizbeth López SalaisFacultad de Filosofía y Letras-UNAM En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 59. En el México decimonónico, grupos de mujeres desafiantes y transgresoras que trabajaban en la industria del tabaco dieron su lucha por reivindicaciones laborales y sociales. A pesar de los intentos por socavarlas, dejaron una huella que otras mujeres retomarían años más tarde. Era el año 76 de un siglo convulso de un día caluroso de mayo en la capital porfiriana, en una de sus calles centrales algunas mujeres y otros curiosos pararon su andar al escuchar el clamor de las palabras de una mujer que, con el entrecejo fruncido y el puño en alto, proclamaba: ¡El hombre no puede ser superior a la mujer, puesto que ambos son de una misma materia, del hombre se hace un libre pensador; de la mujer una esclava! Consideremos cuán interesante es la educación de
