La venganza por amor de un hijo de Santa Anna
Araceli Medina Chávez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 22. El coronel José María de Santa Anna ayudó a su padre a mantenerse en el poder a base de represión y muerte. Cuando la dictadura cayó, escapó a La Habana a rehacer su vida. Tuvo casas de empeño y una economía holgada. Pero volver a casarse, luego de enviudar, fue una decisión que no se perdonaría. Según deja leer Antonio López de Santa Anna en sus memorias y otros escritos, amó a sus descendientes y a su manera se preocupó por todos y cada uno de ellos. Aunque pueda suponerse –dada la reputación de mujeriego de la cual gozaba– que procreó numerosos vástagos, solamente reconoció haber engendrado cuatro hijos legítimos con su primera esposa, Inés de la Paz García, y cinco con otras mujeres, según su testamento. José María fue su hijo con Rafaela
