La ira sobre Valentín

La ira sobre Valentín

Norberto Nava Bonilla
Instituto Mora

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 33.

En el proyecto político de Valentín Gómez Farías por quitarle a la Iglesia católica espacios de poder y decisión, la vida del propio vicepresidente de Santa Anna corrió peligro cuando se echaron atrás sus decisiones. Una turba que lo buscó quiso deshacerse hasta de un retrato personal. El cuadro no fue hallado, pero lo interesante es que la obra tuvo su símil.

Copia del óleo original que fue robado

Valentín Gómez Farías se encontraba en su casa de Mixcoac acompañado de su familia. Allí encontró el refugio ante una rebelión que se levantó en su contra en la capital. Con arma en mano, más por precaución que por miedo, proyectaba la ruta más conveniente para salir del país, no sin antes vender su biblioteca para hacerse de recursos. Estos sucesos no le causaban sorpresa ni asombro, en el tiempo que estuvo en el ejecutivo siempre hubo un sector que reprobó su política. ¿Su culpa? Desde la vicepresidencia del país decretó varias leyes que buscaban mermar el poder que la Iglesia tenía sobre la sociedad; hoy en día calificaríamos estas medidas como progresistas, pero en ese entonces fueron la causa de discordias entre una sociedad altamente religiosa y Gómez Farías.

Don Valentín había iniciado su cuatrienio como vicepresidente en abril de 1833. Con un Congreso liberal, sus leyes no encontraron obstáculos y fueron aprobadas una tras otra, pero bastaron dos meses para que se escucharan las primeras protestas al grito de “Religión y Fueros”; el presidente Antonio López de Santana salió a sofocar a los rebeldes y tras un breve enfrentamiento logró someterlos. Superado esto, la tempestad continuó cuando el cholera morbus llegó a la capital. El clero y la sociedad más conservadora culparon al vicepresidente de esta epidemia, pues sus leyes, decían, “atentaban contra los bienes y derechos de la Iglesia y lo sucedido no era más que un castigo divino para la sociedad mexicana.”

Con la mayor rapidez posible, el vicepresidente instruyó órdenes de sanidad e higiene para contrarrestar los efectos de la epidemia. Además, como médico, ayudó a atender a los enfermos en los improvisados centros de salud que se colocaron en distintos puntos de la capital. Para finales de 1833, la plaga que había matado a 15 000 personas, entre ellas a la hija de don Valentín, había sido controlada.

Mientras tenía las riendas del país, Gómez Farías no vacilaba en aplicar su proyecto político, sus leyes atacaban cada vez más los privilegios que la Iglesia había disfrutado por centurias. Los distintos grupos conservadores continuaban organizándose para frenar la “destrucción”. A diario aparecían escritos pegados en las paredes de la capital que criticaban al vicepresidente, lo llamaban “sans-culotte, ladrón, demagogo y orate” que “de mala fe” había roto la armonía de la nación con su “gobierno demoniocrático”.

A fin de mantener la paz en la capital, Gómez Farías armó a un cuerpo de civiles y dictó leyes que prohibían, entre otras cosas, la reunión de más de dos hombres en las calles, el toque de campanas y que los habitantes montaran a caballo; aprehendió a varios jefes del ejército y duplicó la vigilancia al caer la noche.

En el resto del país la situación era distinta. Grupos antagónicos a Gómez Farías enviaban cartas a Santa Anna, quien se encontraba en Veracruz, suplicando que retome la presidencia para detener al “destructor de la fe”. Por fin se decidió a hacerlo y en abril de 1834 echó para atrás todas las leyes y disposiciones que su vicepresidente había emitido, además de alejarlo brevemente del teatro político.

Copia del Segundo óleo que se hizo BAJA

Don Valentín se retiró a su casa en Mixcoac mientras la situación se tranquilizaba; sin embargo, en la villa de Cuernavaca, un grupo conservador emitió un plan el 25 de mayo que desconocía la autoridad de todas personas que habían apoyado las leyes que “sumergieron a la República mexicana en el caos más espantoso de confusión y desorden” y pedían auxilio al presidente. Tras días de incertidumbre, el 14 de junio de 1834, el Ayuntamiento de la Ciudad de México adoptó el plan. Las injurias en contra del ex vicepresidente no se hicieron esperar. Una turba deseaba confrontar a don Valentín, pero en vista de que este no se encontraba cerca, buscaron su retrato en Palacio Nacional para descargar su ira.

A continuación presentamos dos expedientes localizados en el Archivo Histórico de la Ciudad de México, en los que se cuenta la historia de este retrato. En ellos se describe cómo un grupo de personas lo escondió antes de caer en manos de la multitud enfurecida y, once años más tarde, no lo quisieron devolver pues ya formaba parte de una herencia familia. Esto motivó que se elaborara otro con urgencia debido a que en 1846 Gómez Farías entraba de nuevo a Palacio Nacional con el cargo de vicepresidente. En algún momento fue recuperado, razón que explica la existencia de dos retratos contemporáneos. El lector puede observar la copia de uno de ellos en el Instituto Mora, lugar que fuera la casa de don Valentín y donde se ocultó durante esos días de disturbios. 


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Año 1845 Número del Expediente 11. 

Que se recoja de la persona en cuyo poder se halle el retrato del E. S. D. Valentín Gómez Farías. 

México, a 14 de junio de 1834. 

El Lic. D. José María Guridi y Alcocer, secretario del Exmo. Ayuntamiento de esta Capital, de que soy presidente, por disposición verbal reservada del mismo cuerpo, que se le ha dado la mañana de hoy, se encargó de extraer y en el acto ha sacado de la sala capitular para ocultar cómo y dónde le parezca más seguro y oportuno, el retrato del Exmo. S. D. Valentín Gómez Farías, sin que el concurrido reunido en el corredor de estas Casas Consistoriales que intentaba echarse sobre él para desgarrarlo, provisione el modo en que desapareció y para que haya constancia de dicha orden cuando convenga y sea necesario, como también para resguardar de toda responsabilidad al referido secretario de su pedimento. Firmó el presente en la Sala Capitular del Exmo. Ayuntamiento de México.  

José Mexía. 

México, a 14 de junio de 1834. 

Como obrero mayor encargado del ornato y compostura de las Casas Consistoriales, me he hecho cargo de extraer, y he extraído en efecto, el retrato del Exmo. S. Vicepresidente, D. Valentín Gómez Farías, porque el Pueblo que acudió hoy en pelotones a la Sala Capitular con motivo del pronunciamiento del Exmo. Ayuntamiento por el plan de Cuernavaca, hecho a consecuencia del que en la madrugada se había verificado por los barrios de esta Capital, quiso echarse sobre dicho retrato arrancándolo de dónde se hallaba colocado, para despedazarlo y quemarlo, según de publicarlo pedían expresa y terminantemente lo que se evitó con la medida de pedir, el que suscribe, un cabildo secreto bajo pretexto de arreglar el orden que debería guardarse en los regocijos de este día, logrando de esta manera la oportunidad de ocultar el enunciado retrato y sacarlo, como se verificó, con consentimiento y beneplácito de todos los S. S. Capitulares; y para resguardo del Sr. Secretario en la responsabilidad que pudiera resultarle por la falta del mencionado retrato entre los efectos de la pertenencia de este Exmo. Ayuntamiento le doy este documento. Retrato con marco dorado Sin clavos dorados, ni su cordón.  

Mariano de Villaurrutia. 

 

México, a 17 de junio de 1834. 

He recibido del Secretario del Ayuntamiento de esta capital bajo mi responsabilidad para que como obrero mayor reserve y tenga en seguridad y custodia el retrato del E. S. Vicepresidente D. Valentín G. F. con su marco igual a los demás que se hallan en la Casa Capitular de dicha corporación a cuya propiedad pertenece, obligándome a su devolución.  

Mariano de Villaurrutia. 

México, a 30 de abril de 1845.  

En cabildo de hoy hizo moción el S. Regidor D. Fernando Agreda para que se recobrara el retrato del S. Don Valentín Gómez Farías, o su importe de los herederos del S. D. Mariano de Villaurrutia, quien lo sacó de la Sría. de este Exmo. Ayuntamiento, según consta de los documentos que se leyeron, y habiéndose acordado que los S. S. Síndicos, abran dictamen sobre este asunto, tengo el honor de comunicárselos en la inteligencia de que el Sr. Regidor Agreda les entregará directamente en alivio de demoras, los documentos ya cuidados, para que los tengan ustedes presentes y los agreguen al expediente que va a formarse sobre este negocio.  

Sin firma 

México, a 16 de mayo de 1845.  

El síndico que suscribe a quien por acuerdo del 30 del próximo pasado abril se le encargó que abriera dictamen sobre la manera con que deba recobrarse de la testamentaria del Sr. Don Mariano de Villaurrutia, el retrato que este sacó de la secretaría de V. E. o su importe, en vista de los documentos que se le han pasado y de las razones que en el cabildo del referido día 30 manifestó el Sr. Regidor D. Fernando Agreda, encargado de recoger el retrato, pase a verificado en cumplimiento del citado acuerdo. No hay duda en que el Sr. Villaurrutia extrajo de la Secretaría de V. E. al retrato del E. S. D. Valentín Gómez Farías, que lo extrajo bajo su responsabilidad y que este subsiste aún por parte de su testamentaria, supuesto que los documentos que otorgó para la seguridad del retrato obran en favor de V. E. y no se ha presentado por parte de la testamentaria ningún recibo u otro documento que quiten a aquella su validez. 

Como según tiene manifestado el Sr. Agreda, la testamentaria del Sr. Villaurrutia no se halla en disposición de entregar el retrato ni de pagar su importe, anteriormente y como en comunicación de la obligación se le ha manifestado que tiene de verificarlo el que suscribe sujeta a la deliberación de V. E. las siguientes dos proposiciones: 

Se encargara desde luego a uno de los abogados de ciudad que demande judicialmente a la testamentaria de don Mariano Villaurrutia el retrato del Exmo. S. D. Valentín Gómez Farías o su importe, calculando este por el que tenga cualquiera de los otros retratos que se hallan colocados en la sala capitular para que cotejando el documento firmado por el Sr. Villaurrutia que es el que él extrajo era absolutamente igual en calidad y en adornos a los otros ya expresados. Se pedirá el permiso correspondiente a la superioridad para poder entablar este litigio. 

Mariano Navarro. 

México, a 23 de mayo de 1845.  

En sesión ordinaria de hoy se dio primera lectura al anterior dictamen y con diligencia de los trámites fue puesto a discusión y aprobado designándose para los efectos de la primera de las proposiciones con que termina al Sr. abogado de ciudad D. José Antonio Macías.  

Secretario Lic. Cástulo Barreda. 

Sin fecha.  

En atención a que ha transcurrido mucho tiempo sin que el Sr. Lic. Macías haya dicho qué pasos ha dado para recobrar el retrato del E. S. D. Valentín Gómez Farías hago la siguiente preposición:  

Se librara oficio al Sr. Lic. Macías pidiéndole que para el próximo cabildo informe a V. E. del estado que guarda el negocio relativo a recobrar el retrato del E. S. D. Valentín G. Farías.  

Mariano Navarro 

México, a 4 de noviembre de 1845.  

A consecuencia de la renuncia hecha por el Sr. D. Mariano Navarro del cargo de Síndico 1° devolvió este expediente para que lo pasara la Secretaría al que acompañase por su renuncia dicho cargo; por cuya razón y en cumplimiento del anterior acuerdo separa al S. Vargas para que S. S. dicte lo que estime conveniente.  

M. Morali.

Año de 1846 Expediente 13.  

Acuerdo para que se mande construir el retrato del E. S. D. Valentín Gómez Farías. 

México, a 18 de diciembre de 1846.  

Estimado señor  

Pido a V. E. se sirva nombrar a una comisión especial para que a la mayor posible brevedad mande hacer el retrato del S. D. Valentín Gómez Farías, mandando también V. E que la tesorería entregue la cantidad necesaria para este efecto de toda preferencia.  

Juan José Baz 
Miguel Buenrostro 

México, a 19 de diciembre de 1846.  

En cumplimiento del anterior acuerdo fueron nombrados para componer la comisión especial de que habla la anterior proposición los Sres. Baz, Buenrostro y Beraza.  

Secretario Lic. Cástulo Barreda. 

PARA SABER MÁS

  • Briseño Senosiáin et. alValentín Gómez Farías y su lucha por el federalismo 1822-1858. México, Instituto Mora, 1991. 
  • Rojas, Beatriz, coord. Mecánica política: para una relectura del siglo XIX mexicano. Antología de correspondencia política. México, Instituto Mora, 2006. 
  • Visitar el Museo Nacional de Historia para apreciar el segundo cuadro de Valentín Gómez Farías.