El muerto y el Atoyac
Rosalía Martha Pérez / Instituto Alfonso Vélez Pliego, BUAP Revista BiCentenario # 19 Fotografía de Adalberto Ríos Szalay Es el mes de septiembre y el Atoyac se derrama sobre los pastizales tlaxcaltecas. Se esparce mansamente, desentumiendo sus aguas con el sol matinal que reverbera suavemente, lejos de los bosques de encinos. Va discurriendo, lamiendo la base de los lomeríos y arrastrando desde las alturas un fértil limo arcilloso. Sonriente, ve internarse en el tembloroso cristal de sus aguas a tlacuaches y conejos cuyos sorbos espantan a las parvadas de aves canoras, que con cualquier pretexto escapan hacia el sur. Su corriente surge de los escurrimientos de la vertiente norte del Iztaccíhuatl, en la Sierra Nevada, a 4,200 metros de altura; viene drenando las tierras tlaxcaltecas y los valles de Puebla, Atlixco y Matamoros hasta reunirse en amoroso abrazo con las poderosas aguas del Nexapa dos mil metros abajo. Después de…
Don Casimiro Cázares
…gritamos y hasta relinchamos de gusto. No lo podAi??a creer, despuAi??s de tanto batallar, nos habAi??an cedido un cacho del latifundio de la BavAi??cora; ni la revoluciA?n habAi??a logrado que se repartieran esas tierras, propiedad de un gringo, William Randolph Hearst…
9 de abril, la víspera
A?Me carga la chingada!, me oyen gritar mientras humedezco de orines el tronco de un cazahuate, A?ya estoy harto!
La falta de un varón
1894. Hacienda ai???Los Tres Zapotesai???. Un cigarrillo y otro mA?s. El patio entero donde se secaba el fruto de higuerilla se le hacAi??a chico y las cuatro horas de espera le parecAi??an veinte minutos.
Crónica de dos hermanos
Una maAi??ana luminosa de abril de 1812, un barco llegA? de EspaAi??a al puerto de Veracruz. El recibimiento corrAi??a por parte de la Guardia Real y espaAi??oles notables en espera de noticias, A?rdenes y sobre todo de armamento para hacer frente a los motines insurgentes que se sucedAi??an en diferentes puntos.
¡Muera el mal gobierno! ~ cuento histórico
Los campos permanecieron intactos, la fragua dejA? de rugir, el mazo no retumbA? en el yunque, las vacas fueron ordeAi??adas mA?s temprano que de costumbre.
Cuentos para sobrevivir al Bicentenario
El Instituto Mora se congratula por presentar este libro de cuentos, resultado del Taller de Artificios al que da albergue en su sede principal y que coordinan Ana SuA?rez y Arturo SigA?enza. La propuesta de constituir este taller de narrativa literaria surgio del hallazgo, a partir del trabajo para BiCentenario.
EL CÓDIGO ITURBIDE
El revolucionario corre hacia la puerta de la sucursal bancaria como si se tratara de una enorme rata gris salida de una cloaca. Se agacha por instinto. Voltea por precauciA?n. En realidad, podrAi??a caminar cA?modamente erguido; no hay un alma.
El maíz de Raquel
AprendAi?? a hacer tortillas cuando contaba con doce aAi??os, hecho que resulta normal de haber sido hija de tortillera. Pero no fue asAi??.