﻿{"id":8791,"date":"2018-04-08T20:05:36","date_gmt":"2018-04-09T01:05:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=8791"},"modified":"2024-07-08T12:53:02","modified_gmt":"2024-07-08T18:53:02","slug":"tres-leyendas-del-soconusco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/tres-leyendas-del-soconusco\/","title":{"rendered":"Tres leyendas del Soconusco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Antonio Cruz Couti\u00f1o<\/strong><br \/>\n<strong>Universidad Aut\u00f3noma de Chiapas<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 38.<\/strong><\/span><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como un rompecabezas, los mitos ancestrales se van reconfigurando siempre a partir de reconstrucciones verbales y relatos previamente escriturados. Fragmentos y retazos que a partir de un paciente trabajo de intersecci\u00f3n pueden hilvanarse como historias. He aqu\u00ed una selecci\u00f3n de leyendas fant\u00e1sticas del estado de Chiapas.<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/image002.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8730\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/image002.jpg\" alt=\"image002\" width=\"800\" height=\"531\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/image002.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/image002-300x199.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/image002-624x414.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace m\u00e1s o menos 35 a\u00f1os le\u00ed por primera vez un texto publicado por el arque\u00f3logo maestro Carlos Navarrete, centroamericano de origen, aunque chiapaneco por adopci\u00f3n, relacionado con algunos mitos de origen, propios de Mesoam\u00e9rica, propios del Soconusco, Guatemala y Chiapas. La versi\u00f3n que le\u00ed se encuentra en el n\u00famero 9 de la revista del ICACH, publicada en diciembre de 1962 y se intitula <em>Cuentos del Soconusco<\/em>. Tiempo despu\u00e9s supe que el pasaje, recortado, proven\u00eda de alguna revista llamada <em>Lanzas y Letras<\/em> y, finalmente, por esos a\u00f1os descubr\u00ed su versi\u00f3n \u201coriginal\u201d en un ejemplar de <em>Summa Anthropologica<\/em>, de 1966.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tres relatos principales a los que se refiere el texto son a tal grado perfectos, representativos del pensamiento mesoamericano, que desde ese tiempo decid\u00ed indagar sobre ellos y descubrir su vigencia. Hurgar en la conversaci\u00f3n, en el recuerdo y en la rememoraci\u00f3n de la gente del Soconusco, aunque en especial en la memoria de la gente grande, los m\u00e1s ancianos de los municipios de Tapachula, Tuxtla Chico y Cacahoat\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esos a\u00f1os iniciaba mi inter\u00e9s por descubrir, leer, comprender la esencia de los mitos ancestrales contenidos en las leyendas contempor\u00e1neas de los pueblos de Chiapas. Emprend\u00eda la tarea de compilar leyendas previamente escrituradas, aunque inclu\u00eda tambi\u00e9n, registrar por primera vez, algunas, directamente. Debido a ello con el tiempo reun\u00ed versiones varias, s\u00edntesis, trozos desfigurados y fragmentos. Todos relacionados entre s\u00ed, acordes con los relatos originalmente publicados por Navarrete. As\u00ed que \u201cdecid\u00ed\u201d hacer con ellos labor de <em>tru-tru<\/em>: recortar, pegar, entretejer, modelar. Y por fin ahora me animo a divulgarlos. Se trata de tres leyendas: 1. El origen del volc\u00e1n Tacan\u00e1 y los seres humanos; 2. La historia del hombre que busca al sol; y 3. El sol, la luna y las estrellas. Expreso las gracias a mi suegro, el le\u00f3n cronista de mayor fama en el Soconusco, don Armando Parra Lau, por facilitarme algunos contactos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">El origen del tacan\u00e1 y los humanos<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace mucho, mucho tiempo, despuesito que el sol todav\u00eda ni pensaba alumbrar; cuando Dios, despu\u00e9s de tanta preocupaci\u00f3n por todos nosotros, termin\u00f3 de hacer la tierra junto con los r\u00edos, los animales y todas las monta\u00f1as, dej\u00f3 a todos los hombres. Unos por un lado y otros por otro. Para que trabajaran la tierra, para que hicieran sus milpas, consiguieran su comida y lo quisieran como un padre. Desde ese tiempo los animales y los \u00e1rboles andaban de un lado para otro, sin rumbo andaban, y los hombres no ten\u00edan nombre de persona, ni les preocupaba que todo el d\u00eda estuvieran trabajando; que fueran de una sola pieza para el trabajo como si todos fueran una sola mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios, de tanto trabajo para hacer la tierra y de tanta cabeza para hacer cuanto hombre que dej\u00f3 en la tierra, se cans\u00f3 y regres\u00f3 a su casa para descansar. Bien confiado regres\u00f3 al cielo, creyendo en la honradez de la gente que hab\u00eda dejado. Nunca m\u00e1s se preocup\u00f3 por acordarse de ellos, no de lo que hac\u00edan, ni de lo que dec\u00edan; digamos que m\u00e1s bien pensaba que su trabajo hab\u00eda sido bueno y que ser\u00eda respetado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero va sucediendo que de repente, un d\u00eda se le ocurri\u00f3 bajar a la tierra para ver c\u00f3mo estaban sus hijos. C\u00f3mo les hab\u00eda ido en sus milpas y en su trabajo. Quer\u00eda averiguar si lo sab\u00edan venerar, si todav\u00eda lo respetaban. Y as\u00ed observ\u00f3 todo a tinta y papel, al derecho y al rev\u00e9s, y ya que termin\u00f3 de echar su vuelta, ya que termin\u00f3 de ver tantas cosas, se puso triste; tal vez nunca ser\u00eda visto tan apenado como ese d\u00eda y \u00bfC\u00f3mo no? Si las milpas estaban abandonadas. La muchachada y los chamaquitos no hac\u00edan caso a los viejos, y de \u00e9l casi nadie se acordaba. Contim\u00e1s que lo adoraran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que hizo Dios no fue castigarlos de una vez. Mejor pens\u00f3 echarles una ayudadita para ver si se compon\u00edan, por si volv\u00edan a agarrar el rumbo: primero se puso delante de ellos y con ojos de <em>miranube<\/em> no lo supieron ver; despu\u00e9s se present\u00f3 como un ruidito y los testarudos creyeron que era el r\u00edo; otra vez lleg\u00f3 con ellos como en forma de nube y plumas, y menos que lo sintieran. A pesar de estas cosas tan malas que le hac\u00edan a Dios, \u00e9l todav\u00eda no daba su brazo a torcer, todav\u00eda no quer\u00eda condenarlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso es que una ma\u00f1ana, otra vez les dio prueba de su voluntad; todo su poder amaneci\u00f3 arriba de la monta\u00f1a, como otra monta\u00f1a todav\u00eda m\u00e1s grande pero en medio de retumbos, truenos y temblores; como un volc\u00e1n sin boca. Al ver este gran terremoto los hombres se asustaron, temblaron de miedo, corrieron de un lado para otro de tanto espanto y hasta parec\u00eda que hab\u00edan visto al mismo diablo. Despu\u00e9s de todo el alboroto no les qued\u00f3 m\u00e1s que cultivar sus siembras y cuidar sus trabajos abandonados; ah\u00ed iban con la cabeza agachada, todos miedosos iban arrepentidos. As\u00ed fue como naci\u00f3 el Tacan\u00e1, volc\u00e1n que siempre nos mira.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero como siempre ha de pasar una pendejada, aqu\u00ed tambi\u00e9n hubo una de buen tama\u00f1o. Sucede que apareci\u00f3 un muchacho muy atrevido, un chamaco con bastante valor que fue y le dijo a la gente:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Regresen hermanos, para qu\u00e9 hacen caso de tanto esc\u00e1ndalo, tiren su miedo por el suelo, total que toda la tierra es de nosotros\u2026 y si es como dicen, que fue regalada, no puede volverse a quitar. As\u00ed fue que les habl\u00f3 y todos pararon las orejas, a cu\u00e1l m\u00e1s le hizo caso al muchacho y todo el d\u00eda se pusieron a echar trago, bailando hasta que ya no pod\u00edan; se acostaron como quisieron con las mujeres y se durmieron hasta que ya el sol se quer\u00eda levantar de nuevo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, Dios volvi\u00f3 a llegar, volvi\u00f3 a hablar con ellos, pero para su desgracia ya estaba como agua <em>pa\u2019<\/em> chocolate. Entonces les habl\u00f3, pero ya no como antes, con palabras buenas, con voces de hombre. No. Les habl\u00f3, pero con fuego, con piedras, con chapapote, con terremotos, con temblores y chiflones. Estaba esta tierra como un sart\u00e9n hirviendo. As\u00ed fue como nuestro Dios contest\u00f3; todo lo que hab\u00eda por este rumbo se quem\u00f3, todo se estaba muriendo y hasta los r\u00edos se comenzaron a secar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gente se muri\u00f3 pero por carretadas; s\u00f3lo de imaginarlo, uno hasta se orina, y a\u00fan con esto, muchos todav\u00eda se salvaron; algunos porque se metieron en el agua fresca para aguantar el calor, aunque se convirtieron en pescados; otros que se subieron arriba de los \u00e1rboles para descansar del suelo que herv\u00eda, se transformaron en monos; algunos hombres que por miedo brincaron hasta paredones altos, volaron y se hicieron p\u00e1jaros y algunos hasta zopilotes, de esos pescuezudos. Los que se agacharon, se acurrucaron, se arrastraron o se pusieron en cuatro patas para meterse en las cuevas y esconderse, son los que se volvieron culebras, tlacuaches, taltuzas y todo ese animalero que perjudica y anda escondido en los zacatonales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, de todo ese gent\u00edo que muri\u00f3, de todos los que cambiaron de cuerpo para convertirse en animales y de todos los que el diablo se llev\u00f3\u2026 aquellos hombres que se arrepintieron de coraz\u00f3n fueron perdonados, y Dios hasta permiso les dio para que se casaran de nuevo. Fue de ese acuerdo que nacieron todos los hombres, de los que ya se dan pocos: los que saben trabajar como barraco y aprendieron a respetar a Dios. Por eso es que hasta la fecha, el que es vagabundo muere mal y nadie lo guarda en su memoria; el de coraz\u00f3n malo muere de enfermedad, el que a hierro mata a hierro muere, la mala culpa se lleva en la conciencia y Dios mejor se qued\u00f3 a cuidarnos cerquita de nosotros y para siempre. Desde arriba del volc\u00e1n Tacan\u00e1, que es el mejor de todos los volcanes; el que vigila a todos los hombres para que nunca vuelvan a salir del camino.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">El hombre que busc\u00f3 el sol<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esto ya hace bastante tiempo, tanto, que nadie se acuerda del a\u00f1o en que sucedi\u00f3. De cuando las palabras de los j\u00f3venes que ahora ya son viejitos; de sus t\u00edos, de sus abuelos primeros. En esa \u00e9poca hubo un hombre que viv\u00eda en su rancho, antes que se hiciera Tuxtla Chico. Era com\u00fan y corriente, pero decidido, inteligente, de buen tanto\u2026 fornido \u00e9l, empez\u00f3 a pensar que quer\u00eda saber en d\u00f3nde viv\u00eda el sol, cu\u00e1l era su casa, de qu\u00e9 puerta sal\u00eda y con qui\u00e9n se miraba por las noches.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como un mes lo estuvo pensando, le daba una vuelta y le daba otra, hasta que se decidi\u00f3: se fue a su cant\u00f3n \u2013porque estaba en su milpa\u2013 y se lo cont\u00f3 todo a su mujer. A ver si estaba de acuerdo\u2026 pero \u00a1qu\u00e9 va a ser! Ella no lo consinti\u00f3; pens\u00f3 que el sol pod\u00eda enojarse y pod\u00eda castigar al marido por andarse metiendo onde no lo llamaban. Por andar de <em>shute<\/em>. En ese tiempo no hab\u00eda Dios como el que ahora tenemos. El sol era el mero Dios y era como un padre que siempre se respeta. Pero como siempre, la curiosidad del hombre pudo m\u00e1s que los ruegos de la mujer. Se fue y luego encontr\u00f3 ayuda de otras fuerzas, de seguro las fuerzas del mal. \u00a1Qui\u00e9n lo creyera! Luego-luego se volvi\u00f3 gavil\u00e1n; seg\u00fan esto para poder volar y as\u00ed encaminarse rumbo a la casa del sol. Pero va ocurriendo que por m\u00e1s que volaba, ni siquiera se acercaba a donde estaba el sol, sus fuerzas no le alcanzaron y \u00e9l estaba m\u00e1s all\u00e1 todav\u00eda, m\u00e1s lejos que el vuelo de los p\u00e1jaros y\u2026 entonces el hombre regres\u00f3 a su casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al otro d\u00eda volvi\u00f3 a hacer otro esfuerzo, de seguro con ayuda del <em>cachudo<\/em>. En un acto se convirti\u00f3 en \u00e1guila y ya as\u00ed, se fue volando derechito pa\u2019onde est\u00e1 el nacimiento del sol. \u00a0Lleg\u00f3 hasta all\u00e1, divis\u00f3 el lugar que buscaba pero <em>pa\u2019su<\/em> desgracia no lo encontr\u00f3; hab\u00eda salido como siempre, tempranito, a regar las siembras y las milpas con sus rayos y su calor. Volvi\u00f3 a regresar. Esper\u00f3 el otro d\u00eda en su casa y se fue temprano para encontrarlo antes de amanecer, ah\u00ed donde se esconde, donde duerme el sol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 hasta all\u00e1 y <em>pa\u2019su<\/em> desgracia lo que encontr\u00f3 fue el final de la tierra, ah\u00ed mero <em>onde<\/em> principia el mar. Susto que se peg\u00f3 este hombre. Se escondi\u00f3 detr\u00e1s de un \u00e1rbol y desde ah\u00ed comenz\u00f3 a mirar; se dio cuenta c\u00f3mo el sol iba dejando bastante oro en medio del agua de esos mares, de esa agua que se lo estaba tragando. El hombre r\u00e1pido pens\u00f3 en c\u00f3mo recoger todo ese oro, pens\u00f3 que el oro pesaba mucho y que s\u00f3lo no iba a poder recogerlo. Fue as\u00ed que fue a buscar gente para que lo ayudara, gente que quisiera tambi\u00e9n un poco de riqueza, un poco de tesoro. Fue al cant\u00f3n y nadie le hizo caso, nadie se quer\u00eda comprometer. Pero de regreso se encontr\u00f3 a unos enanos que le invitaron a pasar a su casa que era una cuevona, grande y profunda. La cuevona era la puerta del centro de la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00e1 en el pueblo de los enanos la vida era m\u00e1s bonita, se viv\u00eda mejor que en la tierra de arriba, donde se da el aire y se da el sol. En esas grandes cuevas todos trabajaban con ganas y viv\u00edan contentos; aparte ten\u00edan sus ratas y <em>taltuzas<\/em> especiales para buscar la comida arriba, donde hay plantas y frutas. Tambi\u00e9n ten\u00edan sus <em>sompopos<\/em> que eran algo parecidos a los cochis de aquella gente. Se pusieron de acuerdo para ayudarlo a cargar el oro. Despu\u00e9s, juntos se fueron a esperar en la orilla del mar, a mirar c\u00f3mo se escond\u00eda el sol en el agua. Cuando baj\u00f3 el sol, el hombre y los enanos se alistaron con sus redes y costales para recoger el oro que dejaba sobre las olas. Se pusieron en la orilla del agua, listos para recoger todo lo que las olas tra\u00edan hasta la arena. Y as\u00ed, aunque no lograron cargar cuanto oro hab\u00eda escupido, s\u00ed rejuntaron bastante y a cual m\u00e1s regres\u00f3 contento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no vayan a creer que la historia ah\u00ed hab\u00eda acabado. Este hombre ten\u00eda otro defecto: no s\u00f3lo era arg\u00fcendero, sino tambi\u00e9n de mala semilla. Ten\u00eda su coraz\u00f3n podrido, su coraz\u00f3n era negro como la <em>pepa<\/em> del chicozapote. Cuando calcul\u00f3 que ya estaba cerca de su casa se puso a toser recio sobre los pobres enanos, los que r\u00e1pido se cayeron al suelo y se lastimaron y se <em>machucaron<\/em> con los costales; en eso aprovech\u00f3 el hombre para rejuntar todo el oro de los enanos, todo lo ech\u00f3 en su costal grande y con el bulto cargado se fue a su casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hab\u00eda caminado mucha vereda cuando empez\u00f3 a sentir que el costal iba pesando m\u00e1s. Ba\u00f1ado en sudor iba y hasta la carga se resbalaba\u2026 ya casi no lo aguantaba y no era porque se hiciera m\u00e1s grande el bulto. Era que el hombre se estaba achaparrando, se iba poniendo m\u00e1s chiquito, como del tama\u00f1o de un <em>chucho<\/em>. As\u00ed fue cambiando de color; negro y morado se fue poniendo, le nacieron alas grandes, pico sucio le sali\u00f3, y en lugar de pies le crecieron tama\u00f1as u\u00f1otas y escamas y arrugas. En vil zopilote se convirti\u00f3 el pobre hombre; pobre desgraciado, porque eso y m\u00e1s se merec\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los enanos al ver esto, lo que hicieron fue recoger el oro que hab\u00eda tirado, fueron con la mujer del hombre-zopilote y le regalaron su parte que le tocaba, principalmente porque era muy pobre y ten\u00eda varios hijos y porque ahora ni de marido hab\u00eda esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los enanos, con los desconocidos eran muy buenas gentes; tanto es que dec\u00edan que el coraz\u00f3n lo ten\u00edan de az\u00facar: con el resto del oro se fueron a su casa, llegaron a la cueva y bajaron rumbo al centro de la tierra. Ya estando ah\u00ed, descargaron su tesoro y lo fueron colocando en montoncitos bajo unas raicitas que crec\u00edan para arriba hasta llegar a la tierra de afuera. Y va sucediendo que estas fueron las primeras matitas de ma\u00edz. De esto sale que las mazorcas de ma\u00edz tengan pelitos y granos del color del oro; porque los enanos de la tierra son como los rayos del sol que se meten en las rendijas, y desde ese tiempo se la han pasado trabaje y trabaje, haciendo elotes y todas las frutas y alimentos de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del hombre que se hizo zopilote, se sabe que de zopilote no pas\u00f3. Mala suerte lleva, pues fue castigado por el mismo sol. Es por eso, por su mala acci\u00f3n, por ser tan ventajoso y por arg\u00fcendero, que <em>onde<\/em> quiera le va mal y le pusieron color negro, color de muerte. Hasta ahora no se convence: sigue buscando el oro que los enanos se llevaron. Lo bueno es que por m\u00e1s que busca, lo \u00fanico que encuentra sobre la tierra son animales muertos y podridos; la mierda vil.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">El sol, la luna y las estrellas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esto ya nadie se acuerda, s\u00f3lo la pl\u00e1tica queda. Hace mucho tiempo hubo una se\u00f1ora que era bien pobrecita ella. Ten\u00eda una hija grande, morena; dec\u00edan que bastante hermosa\u2026 estaba lista para <em>encasamentarse<\/em>, pero no encontraba hombre bonito. No quer\u00eda casarse con ninguno porque era presumida \u2013cre\u00edda y alzada la pobre\u2013 y pensaba que no hab\u00eda hombres de su tama\u00f1o y ni uno <em>pa\u2019l<\/em> gusto de ella. Muchos llegaban, le quer\u00edan hablar pero lueguito los corr\u00eda. Si tanto es que un d\u00eda se present\u00f3 el mismito Dios, vestido de milpero, o de pe\u00f3n, para pedirle la mano, para que se casara con \u00e9l, aunque tambi\u00e9n fue rechazado por no ir vestido como catr\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pas\u00f3 el tiempo y de repente una tarde aconteci\u00f3 algo extra\u00f1o: estando esta muchacha lavando ropa en el r\u00edo, se present\u00f3 Dios pero agarrando forma de pajarito; lleg\u00f3 y se par\u00f3 en las piedras de lavar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed, pajarito molestoso? \u2014le dijo esta mujer, y el pajarito en lugar de contestar sigui\u00f3 haciendo travesura. Entonces la muchacha agarr\u00f3 una ramita y le dio un golpe en la mera cabeza. Por eso el pajarito rod\u00f3 entre las piedras y se muri\u00f3. Al ver lo que hab\u00eda hecho, la muchacha se asust\u00f3 ante el pajarito patas <em>pa\u2019rriba<\/em> y se compadeci\u00f3. Lo agarr\u00f3 con sus manos y, para darle calor, lo peg\u00f3 a sus pechos y a su coraz\u00f3n, pues no encontraba un guacal para esconderlo debajo y golpearlo encima, que as\u00ed es como se reviven estos animalitos. Y van a ver qu\u00e9 pas\u00f3: que en cuanto sinti\u00f3 el calor, el pajarito se revivi\u00f3, pic\u00f3 las puntas de los chiches de la muchacha y en tropel se huy\u00f3 con sus alas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasaron algunos d\u00edas y otra vez fue esta muchacha al r\u00edo con su mam\u00e1. Ella se llamaba Viento. La mam\u00e1 al ver a su hija desnuda como estaba\u2026 que se va espantando al ver que se estaba hinchando su barriga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1De seguro ha de ser sin padre! \u2014le rega\u00f1\u00f3, y nunca le volvi\u00f3 a dirigir la palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el traj\u00edn y el trabajo de la casa luego se pas\u00f3 el tiempo; de la muchacha nacieron dos preciosos chamaquitos, pero al estar pariendo no aguant\u00f3 todas las fuerzas y el dolor, y as\u00ed fue que se muri\u00f3. Pero es que muriendo y lueguito se convirti\u00f3 en todo lo que miramos, en todo lo que es la tierra. La abuela que se llamaba Viento, luego-luego trat\u00f3 muy mal a los hermanitos; les hac\u00eda la vida imposible y los quer\u00eda abandonar. Eso fue lo primero, porque despu\u00e9s los quiso comer y de \u00faltimo hasta los quer\u00eda matar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta malosa mujer ten\u00eda m\u00e1s hijos; unos los ten\u00eda aqu\u00ed, otros los ten\u00eda all\u00e1. Digamos que los ten\u00eda regados en todas partes, y un d\u00eda los llam\u00f3 a todos para que le ayudaran a desaparecer al par de nietos, porque tambi\u00e9n esos hijos eran malos, ten\u00edan las entra\u00f1as podridas. Y de todas partes fueron llegando: hab\u00eda unos negros como el carb\u00f3n, otros p\u00e1lidos que viv\u00edan en tierra caliente y otros colorados de tierra fr\u00eda. Unos altos, otros chiquitos como sacos de ma\u00edz. Llev\u00f3 a los hermanitos a la orilla de un barranco para que los tiraran los t\u00edos, los hermanos de la muchacha, sus hijos regados que ya estaban juntos. Y de la tierra sali\u00f3 un grupo de hormigas que hablaron a los hermanitos:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Somos la palabra de su madre, las letras de su nombre, sus pensamientos chiquitos. No tengan miedo y salten. Ella los va a recoger.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Pero s\u00f3lo uno salt\u00f3, el m\u00e1s listo, aunque cuando ya se ca\u00eda le sali\u00f3 fuego y, enrojecido, ardiendo, subi\u00f3 hasta el cielo, pero\u2026 al pasar cerca le quem\u00f3 el pelo a su abuela. Desde entonces el viento es como la noche porque tiene la cabeza negra. La viejita dio un grito y salt\u00f3 para seguir al sol, para castigarlo, aunque\u2026 hasta ahora, nunca lo ha podido alcanzar; s\u00f3lo lo empuja, aunque siempre lo persigue con su cabeza negra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El otro hermanito, al ver el milagro, salt\u00f3 al barranco porque ya casi lo ten\u00edan agarrado los t\u00edos, los hijos de la abuela, los que hab\u00edan venido de todos los rincones. Ya estaba cayendo cuando se puso blanco, le sali\u00f3 luz, y se fue para arriba convertido en la luna. Los t\u00edos se enojaron y para castigarlo se tiraron tambi\u00e9n, y ya casi lo deten\u00edan de su ropa \u2013de donde lo hab\u00edan agarrado\u2013 cuando se rompi\u00f3 su camisa. Por eso es que les qued\u00f3 en la mano un poco de luz y entonces los t\u00edos subieron convertidos en estrellas. Ahora las estrellas rodean a la luna, pero no la pueden tentar; no la pueden alcanzar.<\/p>\n<p>Y fue as\u00ed como Dios form\u00f3 la tierra, el viento que es cabeza de noche, la luna y las estrellas del cielo.<\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ < ![CDATA[\n\/\/ < ![CDATA[\n\/\/ < ![CDATA[\n\/\/ < ![CDATA[\n\/\/ < ![CDATA[ var 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El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 38. Como un rompecabezas, los mitos ancestrales se van reconfigurando siempre a partir de reconstrucciones verbales y relatos previamente escriturados. Fragmentos y retazos que a partir de un paciente trabajo de intersecci\u00f3n pueden hilvanarse como historias. He aqu\u00ed una selecci\u00f3n de leyendas fant\u00e1sticas del estado de Chiapas. Hace m\u00e1s o menos 35 a\u00f1os le\u00ed por primera vez un texto publicado por el arque\u00f3logo maestro Carlos Navarrete, centroamericano de origen, aunque chiapaneco por adopci\u00f3n, relacionado con algunos mitos de origen, propios de Mesoam\u00e9rica, propios del Soconusco, Guatemala y Chiapas. La versi\u00f3n que le\u00ed se encuentra en el n\u00famero 9 de la revista del ICACH, publicada en diciembre de 1962 y se intitula Cuentos del Soconusco. 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