﻿{"id":875,"date":"2011-02-26T10:38:02","date_gmt":"2011-02-26T16:38:02","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=875"},"modified":"2021-05-04T15:01:50","modified_gmt":"2021-05-04T20:01:50","slug":"surcar-con-luz-y-abonar-con-miradas-filmando-el-campo-mexicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/surcar-con-luz-y-abonar-con-miradas-filmando-el-campo-mexicano\/","title":{"rendered":"Surcar con luz y abonar con miradas: Filmando el campo mexicano"},"content":{"rendered":"<p><strong>Abe Yillah Rom\u00e1n Alvarado<br \/>\n<span style=\"font-size: 1rem;\">Instituto Mora<\/span><\/strong><\/p>\n<h3><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=848\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 11.<\/a><\/h3>\n<address><span style=\"color: #800000;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-11\/desierto-adentro-rodrigo-pla.jpg\" alt=\"Desierto adentro, Rodrigo Pla\" width=\"300\" height=\"174\" \/> <\/span><\/address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S<\/strong>i consideramos que los materiales f\u00edlmicos son documentos que revelan c\u00f3mo se ha visto e interpretado un tema en diversos momentos y espacios socio-culturales, en el cine mexicano se advirti\u00f3 durante varias d\u00e9cadas la intenci\u00f3n de construir un imaginario social del agro desde la visi\u00f3n de las clases en el poder, las cuales ve\u00edan con recelo y reserva las demandas de <em>los de abajo<\/em>. Por ello, desde sus inicios, la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica nacional ocult\u00f3 con un halo rom\u00e1ntico el anhelo agr\u00edcola social de la Revoluci\u00f3n, que busc\u00f3 un cambio completo en la tenencia de la tierra tanto como los esfuerzos de redistribuirla que se alcanzar\u00edan con la reforma agraria cardenista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la Revoluci\u00f3n armada, se produjeron relatos rudimentarios con el campo como escenario (por ejemplo <em>En la hacienda<\/em>, de Ernesto Vollrath y <em>El caporal<\/em>, de Miguel Contreras), que inauguraron el ambiente id\u00edlico campirano y sus personajes arquetipo (campesinos heroicos, caciques malvados, indias sumisas, etc\u00e9tera). Fueron antecedentes directos de c\u00e9lebres filmes posteriores. As\u00ed, dado que el campo era tan cercano y a la vez tan desconocido para las clases en el poder, se engrandec\u00eda la belleza del paisaje e idealiz\u00f3 la <em>pureza y lealtad <\/em>de los campesinos al instaurar en la pantalla grande argumentos dram\u00e1ticos que evidenciaran el maltrato a los peones y defendieran la hacienda como una importante instituci\u00f3n econ\u00f3mico-social amenazada por la <em>insensible y obstinada <\/em>exigencia de hacer ejidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-none alignleft\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-11\/los-herederos-rodrigo-polgovsky.jpg\" alt=\"Los herederos, Rodrigo Polgovsky\" width=\"300\" height=\"210\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cine posrevolucionario de tema rural tom\u00f3 as\u00ed tres vertientes: la primera contempla las im\u00e1genes <em>de postal<\/em>, resultantes del exagerado gusto por las luces y sombras erigido por el cineasta ruso Sergei Eisenstein en la d\u00e9cada de 1930, influyendo en pel\u00edculas apegadas a un nacionalismo a ultranza, con cierto contenido cr\u00edtico, como <em>Janitzio<\/em>, de Navarro y <em>Redes<\/em>, de Zinnemann (ambas de 1934). En esta l\u00ednea, hubo interesantes esfuerzos gubernamentales de producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, algunos patrocinados por la Secretar\u00eda de agricultura y fomento e incluso por el Partido Nacional Revolucionario, en el marco de la Reforma Agraria, pero ninguna de estas cintas se pudo vincular con la pol\u00edtica cardenista. De all\u00ed que el t\u00f3pico virar\u00eda a las historias ingenuas y taquilleras de la comedia ranchera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta segunda vertiente, impulsada por grupos opuestos a L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, desarroll\u00f3 el estereotipo de una provincia mexicana m\u00e1s pr\u00f3xima al siglo XIX que al XX; la intenci\u00f3n era que los reveses que el estado propiciaba a las clases acomodadas pudieran ser revocados en la pantalla grande mediante un falso gusto campirano, tal y como sucede en <em>All\u00ed en el rancho grande, <\/em>de Fernando de Fuentes (1936). Entonces los ambientes fueron haciendas dichosas y pueblos impecables y festivos, que dejaban los del campo propiamente dicho, generando todos los arquetipos de lo mexicano: sarapes, sombreros, un amplio repertorio de trajes t\u00edpicos, canciones populares, mariachis, tequila, cantinas, juegos de azar, muchachas enamoradas y algunas <em>valentonas<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Defini\u00f3 a la tercera vertiente la mancuerna de Emilio &#8220;El Indio&#8221; Fern\u00e1ndez y Gabriel Figueroa, guiados por el auge del indigenismo y la antropolog\u00eda c\u00edvica en nuestro pa\u00eds. Mientras el primero dirig\u00eda escenas agobiadas de dramas protagonizados por <em>indias bonitas <\/em>y nobles campesinos, cuya fatalidad los volv\u00eda indomables, estoicos e impasibles, a trav\u00e9s de sus im\u00e1genes el segundo desarrollaba un estilo sensible, plagado de encuadres e inspirado en el claroscuro del pa\u00eds rural registrado por el muralismo. Este cine inici\u00f3 el mito del campo y los campesinos envueltos por la tragedia, en sitios entre estancados y heroicos, territorios desconocidos de topograf\u00eda infinita y pueblos abandonados o adoloridos por la gesta revolucionaria. Fue un estilo fulminante que impuso la \u00e9<em>poca de oro <\/em>del cine mexicano (caracterizada por actrices-divas como Dolores del R\u00edo, Mar\u00eda F\u00e9lix y Columba Dom\u00ednguez), que encasill\u00f3 toda capacidad expresiva y sirvi\u00f3 de modelo hasta los a\u00f1os 1990 (<em>El cometa<\/em>, de Marise Sistach y Jos\u00e9 Bull, 1998).<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si consideramos que los materiales fAi??lmicos son documentos que revelan cA?mo se ha visto e interpretado un tema en diversos momentos y espacios socio-culturales, en el cine mexicano se advirtiA? durante varias dAi??cadas la intenciA?n de construir un imaginario social del agro desde la visiA?n de las clases en el poder, las cuales veAi??an con recelo y reserva las demandas de los de abajo. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,314,20],"tags":[2266,742,340,692,339,341,2259,78],"class_list":{"0":"post-875","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-11","8":"category-revistanumero","9":"tag-arte","10":"tag-campesinos","11":"tag-campo","12":"tag-cardenismo","13":"tag-cine","14":"tag-cineastas","15":"tag-mexico","16":"tag-revolucion-mexicana"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/875","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=875"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/875\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16049,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/875\/revisions\/16049"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}