﻿{"id":860,"date":"2011-02-25T18:33:12","date_gmt":"2011-02-26T00:33:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=860"},"modified":"2021-05-04T15:02:41","modified_gmt":"2021-05-04T20:02:41","slug":"lo-que-llego-para-quedarse-asomos-de-la-publicidad-en-el-porfiriato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/lo-que-llego-para-quedarse-asomos-de-la-publicidad-en-el-porfiriato\/","title":{"rendered":"Lo que lleg&oacute; para quedarse: asomos de la publicidad en el Porfiriato"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lillian Brise\u00f1o Senosiain<\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 1rem;\">ITESM<\/span><\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=848\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 11.<\/a><\/h3>\n<address><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"ngg-singlepic ngg-center aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-11\/coca-cola-11.jpg\" alt=\"Coca Cola, tA?mese el refresco\" width=\"700\" height=\"334\" \/><\/address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>&#8220;N<\/strong>o hay nada que cause tanto placer, a tanta gente, por tan largo tiempo, con tan poco gasto, como un gram\u00f3fono Columbia&#8221;. &#8220;\u00bfDesea usted vestirse al estilo americano y que sus trajes le cuesten menos que si se los confeccionara un sastre de su pa\u00eds?&#8221; As\u00ed aparec\u00edan dos de los cientos de anuncios publicados en <em>La Hacienda. Obra mensual ilustrada sobre asuntos campestres y populares<\/em>, revista que lleg\u00f3 a M\u00e9xico durante los \u00faltimos a\u00f1os del Porfiriato e inclu\u00eda noticias \u00fatiles para los agricultores, ganaderos y p\u00fablico en general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con un costo anual de tres pesos oro americanos, <em>La Hacienda<\/em> ofrec\u00eda a sus lectores las \u00faltimas novedades en diversos temas, como la calidad del ma\u00edz, la forma de cosechar el tabaco o el precio del caf\u00e9, pero tambi\u00e9n anuncios sobre los m\u00e1s variados productos que dan cuenta de lo que la burgues\u00eda porfiriana, a la cual estaba dirigida la revista, pod\u00eda consumir en el crep\u00fasculo del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-11\/constantino-columbia-11.jpg\" alt=\"constantino-columbia-11\" width=\"239\" height=\"350\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La publicaci\u00f3n, que conten\u00eda ilustraciones, gr\u00e1ficos y fotograf\u00edas, empez\u00f3 a editarse mes a mes en la ciudad de Buffalo, N. Y., en 1906, con unas 30 p\u00e1ginas foliadas de manera consecutiva de fasc\u00edculo en fasc\u00edculo. Se adquir\u00eda mes a mes, pero tambi\u00e9n se pod\u00eda comprar en dos tomos con los primeros 24 n\u00fameros: &#8220;encuadernados con lujo inusitado [&#8230;] en edici\u00f3n uniforme, precisamente similares a los que existen en las bibliotecas privadas del Presidente D\u00edaz de M\u00e9jico [sic], Rey Alfonso de Espa\u00f1a y Presidente Reyes de Colombia&#8221;, rezaba el n\u00famero 7 correspondiente a las Pascuas de 1908.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La distribuci\u00f3n de <em>La Hacienda<\/em> nos interesa particularmente, pues se trataba de un impreso para un p\u00fablico latino que se distribu\u00eda en varios pa\u00edses hispanoamericanos, pero cuya caracter\u00edstica principal era que se elaboraba e imprim\u00eda en Estados Unidos, lo que deja ver la importancia que ese mercado ten\u00eda para un sector de aquella naci\u00f3n. Conten\u00eda, adem\u00e1s, una secci\u00f3n de preguntas y respuestas, en la que lectores de pa\u00edses como Puerto Rico, Santo Domingo, Ecuador, Per\u00fa, Colombia y, por supuesto, M\u00e9xico, expresaban sus dudas sobre temas distintos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acompa\u00f1ando a los art\u00edculos de fondo se insertaban, al principio y al final de la revista, unas 60 p\u00e1ginas de anuncios que ofrec\u00edan un panorama general de las novedades tecnol\u00f3gicas y la moda. En suma, la publicaci\u00f3n constaba de cerca de 100 p\u00e1ginas por fasc\u00edculo, de las que casi dos terceras partes se destinaban a la comercializaci\u00f3n de productos que promet\u00edan hacer la vida m\u00e1s f\u00e1cil, c\u00f3moda y disfrutable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos encontrar en <em>La Hacienda<\/em> publicidad acerca de objetos que &#8220;llegaron para quedarse&#8221;, que vemos hasta nuestros d\u00edas, como las m\u00e1quinas de rasurar <em>Gillete<\/em> o los rifles <em>Remington<\/em>, que son, en esencia, la idea o la versi\u00f3n pionera de productos que sobreviven con dise\u00f1os m\u00e1s desarrollados y complejos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AsAi?? aparecAi??an dos de los cientos de anuncios publicados en La Hacienda. 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