﻿{"id":839,"date":"2011-02-25T18:14:44","date_gmt":"2011-02-26T00:14:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=839"},"modified":"2021-05-04T15:03:03","modified_gmt":"2021-05-04T20:03:03","slug":"una-boda-por-conveniencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/una-boda-por-conveniencia\/","title":{"rendered":"Una boda por conveniencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Maddelyne Uribe<\/strong><br \/>\n<strong>Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=848\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 11.<\/a><\/h3>\n<address><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-11\/carmen-romero-17-annos.jpg\" alt=\"Carmen Romero a los 17 aAi??os\" width=\"218\" height=\"300\" \/><\/address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>U<\/strong>na noche del ya lejano a\u00f1o de 1878, en el n\u00famero 5 de la calle de San AndrA\u00e9s (hoy Tacuba) en la Ciudad de M\u00e9xico, Carmen Romero Castell\u00f3 despertaba de una horrible pesadilla en la que, como escribi\u00f3 a su padrino unos d\u00edas despu\u00e9s, <em>vestida de novia y ya en camino para el templo, aparec\u00eda una nube que deshaci\u00e9ndose en tempestad dejaba escapar un rayo que fulminaba a Pepe, quien iba sonri\u00e9ndose con inefable ternura. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan perturbada por el sue\u00f1o, avanz\u00f3 hasta el tocador de su habitaci\u00f3n para contemplar con la mirada fija su reflejo. A los catorce a\u00f1os, Carmen era una sonriente jovencita de maneras distinguidas cuya espontaneidad y ameno trato (dec\u00eda el poeta) eran <em>capaces de encantar de un modo casi inconsciente a todos cuantos la rodeaban<\/em>. Sin presentar en su conjunto una fisonom\u00eda hermosa, no dejaba por ello de ser agradable: era delgada y de proporciones armoniosas, la cara ligeramente redonda enmarcada por una rizada cabellera azabache; peque\u00f1os ojos negros muy expresivos, frente y ment\u00f3n amplios, nariz aguile\u00f1a y labios delgados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un dejo de a\u00f1oranza se dibuj\u00f3 en su rostro al intentar recordar aquellos ef\u00edmeros tiempos mejores en que las comidas familiares transcurr\u00edan en absoluta paz, ajenas a las penurias econ\u00f3micas; los cumplea\u00f1os al lado de sus hermanas Mar\u00eda Luisa y Sof\u00eda eran motivo de verdadero regocijo cuando su padre, Manuel Romero Rubio, ejerc\u00eda como secretario de Relaciones Exteriores del gabinete presidencial de Sebasti\u00e1n Lerdo de Tejada, a quien ella llamaba &#8220;querido pap\u00e1 Lerdo&#8221; por ser su padrino de bautismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras concluir con estas cavilaciones e intentando vencer en lo posible su preocupaci\u00f3n, Carmen decidi\u00f3 volver a la cama. Las primeras luces del amanecer comenzaban a surgir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El retrato esbozado parece testimoniar la sensibilidad de su car\u00e1cter, pero, al mismo tiempo revela el desconocimiento de lo que, en t\u00e9rminos de estrategia pol\u00edtica, transformar\u00eda su tranquila existencia en un c\u00e1lculo de ventajas e intereses que, con astucia, su padre se dio a la tarea de asegurar. En el invierno del a\u00f1o siguiente, todos los miembros de la familia Romero Castell\u00f3 estaban nuevamente reunidos, tras el dif\u00edcil exilio de don Manuel en Nueva York, causado por la rebeli\u00f3n de Tuxtepec que, bajo el liderazgo de Porfirio D\u00edaz, hab\u00eda logrado capitalizar desde 1876 una amplia oposici\u00f3n pol\u00edtica y popular contra Lerdo y sus partidarios oblig\u00e1ndolos a salir del pa\u00eds el 25 de diciembre del mismo a\u00f1o a bordo del vapor <em>El Colima<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ser\u00eda congruente pensar, la felicidad de recibir al padre ausente debi\u00f3 contrastar con los sentimientos adversos que la joven hab\u00eda desarrollado hacia <em>aquel jacobino<\/em> causante de todas sus penas. Cabr\u00eda entonces preguntarnos lo siguiente, \u00bfc\u00f3mo puede explicarse que en el transcurso de 1880 a 1881 su relaci\u00f3n con el general Porfirio D\u00edaz se estrechara con tanta rapidez? La figura que se impone desde un principio es, naturalmente, la de Carmen Romero Castell\u00f3, pues sobre ella gira, el episodio que a continuaci\u00f3n narramos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ma\u00f1ana del 26 de octubre de 1881, Carmen, a\u00fan sin haberse peinado, se reuni\u00f3 en el despacho de su padre, don Manuel, con \u00e9l y con su madre, do\u00f1a Agustina Castell\u00f3. No pod\u00eda evitar recordar una y otra vez aquellas palabras que la noche anterior la hab\u00edan mantenido en vela:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carmelita: yo debo avisar a usted que la amo. Comprendo que sin una imperdonable presunci\u00f3n no puedo esperar que el \u00e1nimo de usted pase otro tanto y por eso no se lo pregunto; pero creo que en un coraz\u00f3n bueno, virgen y presidido de una clara inteligencia como la de usted puede germinar ese generoso sentimiento, siempre que sea un caballero el que lo cultive y sepa amar tan leal, sincera y absolutamente como usted merece y yo lo hago ya casi de un modo inconsciente. [&#8230;] si usted me dice que debo prescindir no necesita usted decirme por qu\u00e9, yo siempre juzgar poderosas su razones e hijas de una prudente meditaci\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una noche del ya lejano aAi??o de 1878, en el nA?mero 5 de la calle de San AndrAi??s (hoy Tacuba) en la Ciudad de MAi??xico, Carmen Romero CastellA? despertaba de una horrible pesadilla en la que, como escribiA? a su padrino unos dAi??as despuAi??s, vestida de novia y ya en camino para el templo, aparecAi??a una nube que deshaciAi??ndose en tempestad dejaba escapar un rayo que fulminaba a Pepe, quien iba sonriAi??ndose con inefable ternura. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,314,20],"tags":[2308,334,751,754,755,753,752,198,333,36],"class_list":{"0":"post-839","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-11","8":"category-revistanumero","9":"tag-boda","10":"tag-carmen-romero","11":"tag-carmen-romero-rubio","12":"tag-conciliacion","13":"tag-lerdismo","14":"tag-manuel-romero-rubio","15":"tag-matrimonio","16":"tag-porfiriato","17":"tag-porfirio-diaz","18":"tag-vida-cotidiana"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=839"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16053,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839\/revisions\/16053"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}