﻿{"id":833,"date":"2011-02-11T09:11:01","date_gmt":"2011-02-11T15:11:01","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=833"},"modified":"2021-05-04T16:00:19","modified_gmt":"2021-05-04T21:00:19","slug":"el-gran-circo-chiarini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-gran-circo-chiarini\/","title":{"rendered":"El gran circo Chiarini"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Osiris Arista<\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 1rem;\">Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<\/span><\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=848\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 11.<\/a><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center aligncenter\" style=\"font-size: 14px; text-align: justify;\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-11\/el-circo-chiarini-en-japon-11.jpg\" alt=\"EL CIRCO CHIARINI EN JAPAi??N\" width=\"400\" height=\"394\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l Segundo Imperio Mexicano llegaba a su fin. Mientras el ej\u00e9rcito liberal dirigido por el general Porfirio D\u00edaz sitiaba la capital a mediados de 1867, los espect\u00e1culos trataban vanamente de sobrevivir. Los asistentes eran tan pocos que todos acabaron por cerrar, menos el Gran Circo Chiarini que permaneci\u00f3 abierto, y el mismo 15 de julio, d\u00eda de la entrada triunfal del presidente Benito Ju\u00e1ez, ofreci\u00f3 una funci\u00f3n de gala en su honor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue con la llegada en 1864 de Giuseppe Chiarini, un italiano nacido en Roma, quien hab\u00eda hecho varias giras por Europa, Argentina y el Caribe y que so\u00f1aba con recorrer todo el continente americano, cuando empezaron los &#8220;a\u00f1os dorados&#8221; del circo en M\u00e9xico. Un buen d\u00eda, muy a tono con el esp\u00edritu circense que lo apremiaba a visitar lugares insospechados, se le ocurri\u00f3 venir a nuestro pa\u00eds. A su arribo, se top\u00f3 con el reci\u00e9n proclamado Segundo Imperio, encabezado por Maximiliano de Habsburgo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center alignleft\" style=\"margin-top: 0.857143rem; margin-bottom: 0.857143rem; font-size: 14px; text-align: justify;\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-11\/jules-leotard-11.jpg\" alt=\"Jules Leotard\" width=\"169\" height=\"300\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su empresa presentaba espect\u00e1culos de categor\u00eda y muy refinados, sobre todo si se les comparaba con los que hasta entonces se hab\u00edan presentado en M\u00e9xico. Siendo Chiarini el \u00faltimo descendiente de na importante dinast\u00eda circense italiana (de la que existen noticias desde el siglo XVI), quiso levantar en el mismo z\u00f3calo de la capital mexicana una carpa de madera &#8220;firme, pero a la vez desmontable&#8221; e izar en ella el pabell\u00f3n imperial; incluso proyect\u00f3 una decoraci\u00f3n interna sencilla y elegante que contemplaba la instalaci\u00f3n de un palco especial para la pareja real. No consigui\u00f3 sus prop\u00f3sitos, pero acab\u00f3 por instalarse en la calle de San Agust\u00edn (hoy esquina de Uruguay e Isabel la Cat\u00f3lica), donde har\u00eda una temporada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran debut fue el 17 de octubre de 1864. La &#8220;crema y nata&#8221; de la sociedad mexicana dej\u00f3 de lado las funciones en los teatros m\u00e1s lujosos e importantes para presenciar el nuevo espect\u00e1culo. Ese d\u00eda, cientos de personas se quedaron afuera por no obtener lugar. Estuvieron en el programa Josephine y Katie, hija y esposa de Giuseppe, quienes realizaban ejercicios ecuestres; Palmyra Holloway como amazona; los Orozco Brothers, gimnastas espa\u00f1oles; Beno\u00edt Tourniaire, el primer malabarista h\u00edpico que contemplaron los mexicanos, y Verbut, trapecista. El \u00e9xito fue arrollador<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Segundo Imperio Mexicano llegaba a su fin. Mientras el ejAi??rcito liberal dirigido por el general Porfirio DAi??az sitiaba la capital a mediados de 1867, los espectA?culos trataban vanamente de sobrevivir. 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