﻿{"id":8153,"date":"2017-07-19T21:56:12","date_gmt":"2017-07-20T02:56:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=8153"},"modified":"2026-04-03T00:46:50","modified_gmt":"2026-04-03T06:46:50","slug":"al-borde-de-una-nueva-guerra-con-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/al-borde-de-una-nueva-guerra-con-estados-unidos\/","title":{"rendered":"\u00bfAl borde de una nueva guerra con Estados Unidos?"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Mar\u00eda del Carmen Collado <br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 35.<\/strong>\u00a0<\/span><\/h4>\r\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>Xenofobia, racismo, prejuicios y desconfianza han sido el mejor caldo de cultivo para colocar en conflicto las relaciones diplom\u00e1ticas de los estadunidenses con M\u00e9xico. Los gobiernos de Washington encontraron en el anticomunismo de los a\u00f1os 20 del siglo pasado, el adjetivo que diferenciaba la buena o mala vecindad. Frases descalificadoras, esp\u00eda de escasos escr\u00fapulos y hasta el an\u00e1lisis de una posible invasi\u00f3n militar condimentaron los agrios v\u00ednculos de entonces.<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: justify;\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Calles_en_evento_606x328.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"606\" height=\"328\" class=\"wp-image-8098 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Calles_en_evento_606x328.jpg\" alt=\"Calles_en_evento_606x328\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Calles_en_evento_606x328.jpg 606w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Calles_en_evento_606x328-300x162.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 606px) 100vw, 606px\" \/><\/a><\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno actual mantendr\u00e1 relaciones con el gobierno de M\u00e9xico, s\u00f3lo en tanto este proteja las vidas y los intereses estadunidenses y cumpla con sus obligaciones y compromisos internacionales. El gobierno de M\u00e9xico est\u00e1 a prueba ante el mundo. Tenemos el mayor inter\u00e9s en la estabilidad, prosperidad e independencia de M\u00e9xico. Hemos sido pacientes y desde luego sabemos que toma tiempo lograr un gobierno estable, pero no podemos tolerar el incumplimiento de sus obligaciones ni su incapacidad de proteger a los ciudadanos estadunidenses.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas amenazantes declaraciones del secretario de Estado, Frank B. Kellog, de junio de 1925, evidenciaban la nueva crisis de las relaciones entre M\u00e9xico y Estados Unidos que hab\u00edan ca\u00eddo en una espiral de confrontaciones desde que fue promulgada la Constituci\u00f3n de 1917 que, por su contenido nacionalista, afectaba los intereses agrarios y petroleros del vecino del norte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La advertencia intimidatoria de Kellog respondi\u00f3 a las quejas del embajador James R. Sheffield porque la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores hab\u00eda ignorado sus reclamaciones por tierras expropiadas. Plutarco El\u00edas Calles recibi\u00f3 las palabras del canciller como un insulto a la naci\u00f3n y rechaz\u00f3 las advertencias diciendo que ning\u00fan pa\u00eds extranjero ten\u00eda derecho a intervenir en M\u00e9xico y que no estaba dispuesto a supeditar la naci\u00f3n a las exigencias externas. Tampoco acept\u00f3 que los intereses estadunidenses pretendieran tener privilegios sobre los mexicanos y declar\u00f3 tajante que se trataba de \u201cuna amenaza a la soberan\u00eda de M\u00e9xico.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: justify;\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Calles_y_funcionarios_642x465.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"465\" class=\"wp-image-8099 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Calles_y_funcionarios_642x465.jpg\" alt=\"Calles_y_funcionarios_642x465\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Calles_y_funcionarios_642x465.jpg 640w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Calles_y_funcionarios_642x465-300x217.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Calles_y_funcionarios_642x465-624x453.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la llegada de Calles a la presidencia se hab\u00eda deteriorado el trato con el embajador Sheffield, un fervoroso nacionalista republicano, convencido de que era necesario garantizar a toda costa los intereses de los propietarios de tierras y las compa\u00f1\u00edas petroleras. El diplom\u00e1tico cre\u00eda que la mejor manera de lograr la defensa de las inversiones de sus paisanos era mediante el uso de la fuerza, pues el gobierno mexicano, opinaba, se hab\u00eda envilecido, estaba inmerso en la barbarie y era proclive a desconocer los derechos de los extranjeros. Era un ardiente anticomunista que confund\u00eda el nacionalismo revolucionario con el bolchevismo y estaba persuadido de que M\u00e9xico, en alianza con la URSS, se convertir\u00eda en la punta de lanza de la expansi\u00f3n comunista en Latinoam\u00e9rica. Sheffield se relacionaba exclusivamente con los miembros de la colonia estadunidense y los porfiristas, era racista y despreciaba a los mexicanos, como lo muestra la quejosa carta que escribi\u00f3 al presidente de la Universidad de Columbia, Nueva York:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muy poca sangre blanca en el gabinete [\u2026] Calles es armenio e indio, Le\u00f3n, un torero aficionado y casi totalmente indio, el canciller jud\u00edo e indio, Morones con m\u00e1s sangre blanca, pero no de la mejor, Amaro, el secretario de Guerra, un indio de pura sangre y muy cruel. Dispar\u00f3 a muerte a su mozo de cuadra anteayer por montar en lugar de conducir su caballo de polo \u2014incidente atestiguado por al menos un ingl\u00e9s y un estadunidense. Ni se mencion\u00f3 en los peri\u00f3dicos por supuesto, ni hubo castigo alguno. Le cuento esto para que visualice con qu\u00e9 me enfrento.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<figure class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Bienvenida_al_embajador641x421.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"641\" height=\"421\" class=\"wp-image-8097 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Bienvenida_al_embajador641x421.jpg\" alt=\"Bienvenida_al_embajador641x421\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Bienvenida_al_embajador641x421.jpg 641w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Bienvenida_al_embajador641x421-300x197.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Bienvenida_al_embajador641x421-624x409.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 641px) 100vw, 641px\" \/><\/a><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El embajador pensaba que los ind\u00edgenas eran seres degradados, al igual que los gobiernos posrevolucionarios y estaba convencido de la superioridad anglosajona, una mentalidad similar a la que hoy enfrenta M\u00e9xico con el triunfo de Donald Trump. Sheffield hac\u00eda bromas ridiculizando a los mexicanos y le horrorizaba su atraso y pobreza. En cambio, admiraba a Porfirio D\u00edaz y sosten\u00eda que aunque fue un dictador: \u201cM\u00e9xico necesitaba ese trato. [Porque] Entonces era y a\u00fan es totalmente inepto para gobernarse a s\u00ed mismo.\u201d Con semejantes prejuicios era previsible que su relaci\u00f3n con Calles fuera desastrosa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>Esp\u00edas, desinformaci\u00f3n y petr\u00f3leo<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El reconocimiento de M\u00e9xico a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en 1924 increment\u00f3 las suspicacias entre el <em>establishment<\/em> estadunidense de la \u00e9poca, para quien los gobiernos revolucionarios estaban emparentados con el \u201cprimitivismo comunista\u201d. La capital mexicana se convirti\u00f3 en un avispero de esp\u00edas de Estados Unidos, la URSS, M\u00e9xico y de algunos gobiernos dictatoriales latinoamericanos. Washington espi\u00f3 a los diplom\u00e1ticos sovi\u00e9ticos, preocupado por la posible expansi\u00f3n del comunismo en M\u00e9xico. El esp\u00eda Jacob Nisovitsky infiltr\u00f3 a la embajada de la URSS y elabor\u00f3 informes y cartas ap\u00f3crifas que involucraban a Calles. Una de estas misivas hablaba de una revoluci\u00f3n comunista que estaba a punto de estallar en M\u00e9xico, la cual se extender\u00eda a Am\u00e9rica Latina e incluso podr\u00eda llegar a Estados Unidos. Estos documentos comenzaron a circular en el pa\u00eds vecino del norte en octubre de 1924 y es posible que hayan incrementado los recelos de Sheffield e influido en las declaraciones amenazantes de Kellogg.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El conflicto entre los vecinos se exacerb\u00f3 a finales de 1925, cuando las empresas de hidrocarburos extranjeras protestaron por la promulgaci\u00f3n de la ley reglamentaria del petr\u00f3leo que convert\u00eda sus propiedades y contratos de arrendamiento en concesiones a 50 y 30 a\u00f1os, haciendo realidad lo estipulado por el art\u00edculo 27 de la Constituci\u00f3n de 1917, que establec\u00eda que el petr\u00f3leo pertenec\u00eda a la naci\u00f3n. Para las empresas petroleras esta ley era confiscatoria e inaceptable y sus enormes inversiones en M\u00e9xico recibieron el respaldo del Departamento de Estado, en una etapa en la que los intereses de los barones del petr\u00f3leo ten\u00edan un peso desmedido sobre la pol\u00edtica exterior estadunidense.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando fue promulgada la ley reglamentaria del petr\u00f3leo en diciembre de 1925, Kellog pidi\u00f3 al funcionario de inteligencia del Departamento de Estado, Robert F. Kelley, un furioso anticomunista, que le remitiera toda la informaci\u00f3n sobre los v\u00ednculos entre la URSS y M\u00e9xico. Kellogg recibi\u00f3 informes sobre la influencia comunista en este pa\u00eds y el peligro que representaba para Estados Unidos, basados en recortes de peri\u00f3dicos socialistas en ambas rep\u00fablicas, fragmentos de informes de organismos y personajes sovi\u00e9ticos y de sindicatos como la CROM y la American Federation of Labor. A fin de presionar a M\u00e9xico por la promulgaci\u00f3n de la ley de hidrocarburos y porque estaba apoyando al gobierno liberal en Nicaragua, contraviniendo la diplomacia estadunidense, Kellogg decidi\u00f3 dar el expediente a la cadena period\u00edstica de Hearst, quien la filtr\u00f3 en sus diarios. En respuesta, Calles, a trav\u00e9s de Alfredo El\u00edas, su t\u00edo y c\u00f3nsul en Nueva York, emprendi\u00f3 una campa\u00f1a en la prensa estadunidense en la que se divulgaban las opiniones de los senadores opuestos a la diplomacia de la Casa Blanca y que tambi\u00e9n abarc\u00f3 a asociaciones simpatizantes con el gobierno posrevolucionario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los informes de inteligencia que circulaban en aquellos d\u00edas, el agregado militar de la embajada de Estados Unidos, Edward Davis, se refiri\u00f3 a una supuesta carta de Obreg\u00f3n a Calles, en realidad un documento ap\u00f3crifo, que recibi\u00f3 credibilidad en la embajada por la paranoia reinante. La referida misiva hablaba de eliminar los intereses de Estados Unidos en el pa\u00eds y de que M\u00e9xico planeaba impulsar a gobiernos afines en Centroam\u00e9rica, e incluso en Venezuela.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sheffield era partidario de una intervenci\u00f3n armada y tuvo mucha responsabilidad en el endurecimiento de la pol\u00edtica hacia M\u00e9xico. Era un republicano de la vieja guardia, el t\u00edpico anglosaj\u00f3n protestante estadunidense convencido de la superioridad moral, cultural y econ\u00f3mica de Estados Unidos, que consideraba despreciables a la herencia hispana y a los pueblos ind\u00edgenas. No obstante, la postura intransigente de Washington y las amenazas de intervenci\u00f3n armada que flotaban en el ambiente, produjeron un resultado contrario al que Estados Unidos esperaba. En lugar de que Calles diera marcha atr\u00e1s en sus intentos por someter a las compa\u00f1\u00edas petroleras a lo establecido en el art\u00edculo 27 de la Constituci\u00f3n, se aviv\u00f3 el nacionalismo y el grupo radical del gobierno callista se fortaleci\u00f3. Dicho grupo, encabezado por Luis N. Morones, secretario de Industria y Comercio, quer\u00eda el sometimiento de las empresas petroleras a las leyes mexicanas, deseaba fortalecer la soberan\u00eda nacional y estaba decidido a que la iglesia cat\u00f3lica acatara el contenido laico de la Constituci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>Entramado nicarag\u00fcense<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En este ambiente de polarizaci\u00f3n progresiva debe entenderse la decisi\u00f3n de Calles de apoyar a los rebeldes liberales nicarag\u00fcenses, en abierto desaf\u00edo a la Casa Blanca, que respaldaba a los conservadores. El apoyo a los liberales estaba en l\u00ednea tambi\u00e9n con el inter\u00e9s de M\u00e9xico de ampliar su influencia en Centroam\u00e9rica y con las coincidencias entre el programa liberal de Nicaragua y el nacionalismo revolucionario mexicano. Calles envi\u00f3 varios miles de d\u00f3lares y siete barcos mercantes cargados de armas, municiones y exiliados para apoyar la insurgencia. En parte, gracias a esta ayuda, los rebeldes controlaron las costas nicarag\u00fcenses y se dirigieron a la zona monta\u00f1osa en octubre de 1926. Costa Rica y El Salvador denunciaron en Washington la intervenci\u00f3n mexicana y la Casa Blanca reconoci\u00f3 al conservador Adolfo D\u00edaz como presidente, patrull\u00f3 las costas nicarag\u00fcenses para impedir la llegada de m\u00e1s pertrechos mexicanos y estableci\u00f3 el embargo de armas contra M\u00e9xico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Kellogg ten\u00eda informes falsos sobre la participaci\u00f3n mexicana en Nicaragua que hablaban de la firma de un tratado entre el vicepresidente derrocado Juan B. Sacasa y Calles, mediante el cual M\u00e9xico tendr\u00eda derechos sobre la ruta canalera nicarag\u00fcense gracias al desconocimiento del Tratado Bryan-Chamorro, que confer\u00eda a Estados Unidos el control sobre el paso interoce\u00e1nico. En este ambiente crispado Kellog asisti\u00f3 a una reuni\u00f3n a puertas cerradas en el Senado en la que se discuti\u00f3 el asunto mexicano en enero de 1927, entreg\u00f3 el expediente armado por Kelley y un escrito intitulado \u201cIntenciones y pol\u00edticas bolcheviques en Am\u00e9rica Latina.\u201d El comunicado trataba de convencer a la c\u00e1mara alta de la infiltraci\u00f3n sovi\u00e9tica en M\u00e9xico, afirmaba que este pa\u00eds y Latinoam\u00e9rica eran la plataforma desde la cual la URSS planeaba destruir la democracia estadunidense.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, el presidente Calvin Coolidge dio un mensaje al Congreso refrendando su compromiso con el gobierno de D\u00edaz en Nicaragua a fin de preservar los derechos estadunidenses sobre el canal y salvaguardar las vidas y capitales de sus nacionales en aquella rep\u00fablica. La revoluci\u00f3n, afirmaba, podr\u00eda extenderse al resto de Am\u00e9rica Latina y era imperativo evitarla, por lo que el env\u00edo de armas y municiones del gobierno mexicano era inaceptable. De manera categ\u00f3rica se\u00f1al\u00f3:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es mi deber usar los poderes que me han sido conferidos para asegurar la adecuada protecci\u00f3n de todos los intereses estadunidenses en Nicaragua, as\u00ed sean amenazados por problemas internos o por la intervenci\u00f3n extranjera en los asuntos de la rep\u00fablica.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Miles de marinos estadunidenses desembarcaron en Nicaragua, al tiempo que se enviaron expertos para organizar elecciones. El canciller mexicano y Sacasa desmintieron la informaci\u00f3n del supuesto tratado con Nicaragua y el primero asegur\u00f3 que M\u00e9xico no albergaba inter\u00e9s alguno en ese pa\u00eds.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En tanto, se hablaba de la inminente invasi\u00f3n de Estados Unidos a M\u00e9xico al iniciar 1927. Se dec\u00eda que algunos buques de guerra se dirig\u00edan a la costa de Tamaulipas y cuenta en sus memorias el gobernador de aquel estado, Emilio Portes Gil, que Calles le pidi\u00f3 que en caso de que se concretara el desembarco, le dijera al Jefe de Operaciones Militares de la zona, general L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, que incendiara los pozos y refiner\u00edas para que los invasores s\u00f3lo encontraran cenizas y escombros. Es posible que Coolidge haya considerado fugazmente la intervenci\u00f3n en alguno de los complicados momentos que se vivieron entre 1926 y 1927, pero la empresa era arriesgada por la dificultad de invadir un pa\u00eds de las proporciones de M\u00e9xico, un pa\u00eds que adem\u00e1s ten\u00eda fama de nacionalista. El presidente no ten\u00eda el apoyo un\u00e1nime del Congreso ni de los diversos intereses estadunidenses. Los banqueros estaban en contra de una soluci\u00f3n armada que pusiera en peligro su negocio, dependiente de la existencia de un gobierno estable, capaz de pagar su deuda externa; lo mismo suced\u00eda con los comerciantes, mineros y empresas establecidas en M\u00e9xico como la Ford.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El apoyo que Coolidge recibi\u00f3 del Congreso cuando orden\u00f3 el nuevo desembarco de marines en Nicaragua se fue diluyendo poco a poco. Los senadores aislacionistas criticaron la diplomacia de la Casa Blanca, ridiculizaron el supuesto complot comunista que se gestaba en M\u00e9xico y Nicaragua y se pronunciaron porque las diferencias con el vecino del sur se resolvieran mediante el arbitraje. La prensa liberal arremeti\u00f3 contra la pol\u00edtica de confrontaci\u00f3n que manten\u00eda la Casa Blanca, el prestigioso periodista Walter Lippmann afirm\u00f3 que su gobierno confund\u00eda nacionalismo con comunismo y grupos de la iglesia protestante, pacifistas, acad\u00e9micos y la American Federation of Labor se pronunciaron contra la intervenci\u00f3n. Adem\u00e1s de la oposici\u00f3n de otros capitalistas con intereses en M\u00e9xico a una salida de fuerza, encabezados por el secretario de Comercio, Herbert Hoover, los petroleros, quienes eran los principales instigadores de la pol\u00edtica de mano dura, perdieron credibilidad a causa del encarcelamiento del ex secretario del Interior, Albert B. Fall, un vehemente intervencionista, que recibi\u00f3 sobornos de Edward L. Doheny\u00a0 y Harry Sinclair, magnates de la industria de hidrocarburos, a cambio del arrendamiento sin licitaci\u00f3n de algunas reservas petroleras de la marina. \u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>Infiltraci\u00f3n riesgosa<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Del lado mexicano, a Calles le urg\u00eda resolver la controversia con Estados Unidos, pues la guerra cristera hab\u00eda estallado a finales de 1926 y los cat\u00f3licos cabildeaban en aquel pa\u00eds y en Am\u00e9rica Latina para derrotar al gobierno de M\u00e9xico. Cuando los tambores de guerra parec\u00edan a punto de sonar, el gobierno callista recurri\u00f3 a una arriesgada estrategia, utiliz\u00f3 los oficios de un esp\u00eda en la embajada de Estados Unidos. El agente, en realidad un doble agente, extrajo decenas de documentos con informaci\u00f3n confidencial, que eran fotografiados o resumidos, entregados al secretario particular de Morones o a la secretaria privada de Calles, y luego eran devueltos a los archivos de la embajada. Al menos dos funcionarios estadunidenses colaboraron con el esp\u00eda: un asistente del embajador protegido por\u00a0 el agregado militar Edward Davis, y William Copeland, su oficial de claves. Esta audaz maniobra fue orquestada por Morones, quien comision\u00f3 para estas tareas al esp\u00eda 10B, Miguel R. \u00c1vila, un estadunidense hijo de padres mexicanos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Calles utiliz\u00f3 la informaci\u00f3n confidencial para suavizar a Washington, enviando copia de algunos documentos a Coolidge a trav\u00e9s del periodista George Barr Baker. Seg\u00fan el mayor Harold Thompson, el revuelo que caus\u00f3 el asunto evit\u00f3 la ocupaci\u00f3n de las zonas petroleras de M\u00e9xico. Se trataba de papeles comprometedores en los que Sheffield y Kellog mostraron el desprecio que ten\u00edan por Calles, y algunos planes para una intervenci\u00f3n en M\u00e9xico. En uno de los documentos se afirmaba que el mayor del ej\u00e9rcito Joseph F. Cheston, quien hab\u00eda sido enviado a M\u00e9xico por el Departamento de Estado, conferenci\u00f3 con el embajador y le inform\u00f3:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">que en la Casa Blanca se est\u00e1n ultimando los planes para desarrollar una nueva pol\u00edtica respecto a M\u00e9xico, durante las primeras semanas del entrante marzo, pues se ha sacado para su estudio el PLAN DE INTERVENCI\u00d3N EN M\u00c9XICO, [elaborado] por el mayor general Hugo Dickson [en 1918-1919\u2026 y ] que el presidente Coolidge est\u00e1 determinado a llevar adelante su pol\u00edtica de BIG STICK en el caso M\u00e9xico.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n mencionaba que hab\u00edan llamado al general Pablo Gonz\u00e1lez para persuadirlo de que iniciara una rebeli\u00f3n contra Calles. En otra carta, por ejemplo, Kellogg escribi\u00f3 al embajador:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Calles se ha declarado un enemigo peligroso de nuestra pol\u00edtica y debemos acabar con \u00e9l de todas maneras\u201d. Por su lado, Sheffield afirm\u00f3, en otro documento interceptado, que los nuevos gobernantes de M\u00e9xico eran \u201cuna clase de bolcheviques m\u00e1s radicales y m\u00e1s peligrosos que los rusos.\u201d<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El contenido explosivo de estos papeles marc\u00f3 el fin de la estancia de Sheffield en M\u00e9xico y el inicio un nuevo periodo en las relaciones diplom\u00e1ticas. La sombra de la guerra se desvaneci\u00f3 y como un gesto amistoso fue inaugurada la larga distancia telef\u00f3nica entre el Palacio Nacional y la Casa Blanca con una conferencia entre Calles y Coolidge. Ese d\u00eda fue nombrado embajador en M\u00e9xico, Dwight W. Morrow, hombre de un talante totalmente opuesto a su predecesor, quien en esta coyuntura logr\u00f3 que se arreglaran los asuntos pendientes entre M\u00e9xico y Estados Unidos y se iniciara una etapa de colaboraci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Richard, Carlos Mac\u00edas, &#8220;El embajador James R. Sheffield, 1924-1927: una relectura&#8221;,\u00a0<em>Bolet\u00edn del Fideicomiso Plutarco El\u00edas Calles y Fernando Torreblanca, <\/em>\u00a02003, <a href=\"https:\/\/goo.gl\/2g5gua\">https:\/\/goo.gl\/2g5gua<\/a><\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Katz, Friedrich, &#8220;El gran esp\u00eda de M\u00e9xico&#8221;, <em>Nueve ensayos mexicanos,<\/em>\u00a0M\u00e9xico, Era, 2006, <a href=\"https:\/\/goo.gl\/Fawxhh\">https:\/\/goo.gl\/Fawxhh<\/a><\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Meyer, Lorenzo, &#8220;El espionaje mexicano al servicio del antiimperialismo&#8221;, <em>Bolet\u00edn del Fideicomiso Plutarco El\u00edas Calles y Fernando Torreblanca, <\/em>2007, <a href=\"https:\/\/goo.gl\/zP2xta\">https:\/\/goo.gl\/zP2xt<\/a><\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda del Carmen Collado Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 35.\u00a0 Xenofobia, racismo, prejuicios y desconfianza han sido el mejor caldo de cultivo para colocar en conflicto las relaciones diplom\u00e1ticas de los estadunidenses con M\u00e9xico. Los gobiernos de Washington encontraron en el anticomunismo de los a\u00f1os 20 del siglo pasado, el adjetivo que diferenciaba la buena o mala vecindad. Frases descalificadoras, esp\u00eda de escasos escr\u00fapulos y hasta el an\u00e1lisis de una posible invasi\u00f3n militar condimentaron los agrios v\u00ednculos de entonces. El gobierno actual mantendr\u00e1 relaciones con el gobierno de M\u00e9xico, s\u00f3lo en tanto este proteja las vidas y los intereses estadunidenses y cumpla con sus obligaciones y compromisos internacionales. El gobierno de M\u00e9xico est\u00e1 a prueba ante el mundo. Tenemos el mayor inter\u00e9s en la estabilidad, prosperidad e independencia de M\u00e9xico. 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