﻿{"id":8145,"date":"2017-07-19T01:45:32","date_gmt":"2017-07-19T06:45:32","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=8145"},"modified":"2026-03-23T00:55:32","modified_gmt":"2026-03-23T06:55:32","slug":"gustavo-garmendia-el-heroe-revolucionario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/gustavo-garmendia-el-heroe-revolucionario\/","title":{"rendered":"Gustavo Garmendia, el h\u00e9roe revolucionario."},"content":{"rendered":"\r\n<p>Arturo Garmendia<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 35.<\/strong>\u00a0<\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>Militar por vocaci\u00f3n, deportista multifac\u00e9tico y avezado esgrimista, por un corto tiempo diputado suplente, el teniente coronel oaxaque\u00f1o se hizo a la sombra del general Felipe \u00c1ngeles y fue hombre leal al proceso revolucionario, primero junto a Francisco I. Madero y luego a la par de Venustiano Carranza y \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. Su temprana muerte en el campo de batalla no le quito m\u00e9ritos para ser reconocido como una de las figuras destacadas de aquellos d\u00edas en que la vida implicaba comprometerla por un ideal <\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<figure class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Gustavo_Garmendia.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"716\" class=\"wp-image-8103 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Gustavo_Garmendia.jpg\" alt=\"Gustavo_Garmendia\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Gustavo_Garmendia.jpg 1200w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Gustavo_Garmendia-300x179.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Gustavo_Garmendia-1024x610.jpg 1024w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Gustavo_Garmendia-624x372.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos los hombres de la Revoluci\u00f3n, Gustavo Garmendia Villafagne es el \u00fanico que integra en su personalidad compromiso con la causa, valent\u00eda, coraje y alegr\u00eda de vivir.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia Garmendia Villafagne era oriunda de Oaxaca. Don Demetrio y do\u00f1a Delfina procrearon 15 hijos, entre ellos Emilio Garmendia [mi abuelo, el mayor de todos] y Gustavo, el noveno. Este \u00faltimo naci\u00f3 en 1883. Su vocaci\u00f3n por las armas lo llev\u00f3 a inscribirse en la Academia Militar de Chapultepec cerca de 1897, \u00a0a la temprana edad de 14 a\u00f1os, donde destac\u00f3 desde un principio. Al a\u00f1o siguiente recibi\u00f3 sus insignias de cabo y poco despu\u00e9s la de sargento. Era un atleta consumado, y practicaba la gimnasia, la lucha grecorromana y el boxeo. Tambi\u00e9n era experto en el tiro con rifle o con pistola y a todo ello agreg\u00f3 el cultivo de la esgrima.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1904 se llevaron a cabo las primeras competencias de esgrima en M\u00e9xico, aprobadas por la Secretar\u00eda de Guerra. En ellas Garmendia estuvo presente en el cuadro de honor, ganando el primer premio en la justa de espada de combate, el segundo lugar en la competencia de sable y una menci\u00f3n honor\u00edfica en florete.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuenta una leyenda del Colegio Militar que en esa oportunidad un maestro visitante ret\u00f3 a los asistentes a medir armas con \u00e9l. Los cadetes del Colegio Militar propusieron a coro: \u201c\u00a1Garmendia!, \u00a1Garmendia!\u201d y este pas\u00f3 a combatir. Como se recordar\u00e1, los esgrimistas visten en estas oportunidades coto y careta para protegerse y la punta de su arma est\u00e1 cubierta por un bot\u00f3n de acero. La prueba consiste en lograr tocar con la punta del florete el cuerpo del adversario, que as\u00ed protegido no sufrir\u00e1 da\u00f1o, pero como obligaci\u00f3n de honor deber\u00e1 reconocer haber sido vencido gritando <em>\u00a1Touch\u00e9! [\u00a1Tocado!].<\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras unos asaltos, Garmendia toc\u00f3 a su adversario, pero este no lo reconoci\u00f3. Nuevas escaramuzas, nueva derrota y ning\u00fan reconocimiento. Ante tan poco caballeroso comportamiento, Garmendia golpe\u00f3 con su arma el piso de m\u00e1rmol bot\u00e1ndole la protecci\u00f3n; atac\u00f3 con renovados br\u00edos y de un certero golpe le arranc\u00f3 la careta a su adversario. Tal era la casta de Garmendia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, particip\u00f3 en Argentina como representante de M\u00e9xico en los festejos del Centenario de la Independencia, en la rama de tiro al blanco. Estos episodios le dieron cierta notoriedad, y as\u00ed fue convidado a un suntuoso banquete ofrecido por la orden del \u00c1guila Intelectual Porfirista, evento rese\u00f1ado por el novelista Heriberto Fr\u00edas en el \u00faltimo cap\u00edtulo de su obra <em>\u00bf\u00c1guila o sol?<\/em>, donde detalla la presencia de la crema y nata de la intelectualidad porfirista: periodistas como Filomeno Mata y el propio Fr\u00edas; novelistas como Federico Gamboa, Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo y Rojas y Ciro B. Ceballos;\u00a0 poetas como Salvador D\u00edaz Mir\u00f3n, Amado Nervo, Luis G., Urbina, Efr\u00e9n Rebolledo y Jos\u00e9 Juan Tablada; el escultor Jes\u00fas Contreras y el pintor Julio Ruelas; pol\u00edticos como Querido Moheno, Antonio D\u00edaz Soto y Gama y el mism\u00edsimo sobrino de don Porfirio, F\u00e9lix D\u00edaz. El cadete Garmendia estuvo acompa\u00f1ado por Felipe \u00c1ngeles, despu\u00e9s apodado \u201cel primer artillero de la Revoluci\u00f3n\u201d, quien era su maestro y a cuya sombra finalmente se graduar\u00eda como teniente de la Plana Mayor de la Facultad de Artiller\u00eda, arma dentro de la cual en 1911 fue ascendido al grado de Capit\u00e1n Primero de Ingenieros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En noviembre de ese a\u00f1o Francisco I. Madero lleg\u00f3 a la presidencia del pa\u00eds, y Garmendia fue electo por \u00c1ngeles para formar parte del Estado Mayor Presidencial, con el grado de teniente. La cercan\u00eda con Madero y el apoyo de su cu\u00f1ado, don Fidencio Hern\u00e1ndez, en ese momento gobernador de Oaxaca, contribuyeron para que alcanzara el cargo de diputado suplente al Congreso de la Uni\u00f3n por el XIV Distrito Electoral del Estado de M\u00e9xico, en octubre de 1912. Poco antes hab\u00eda contra\u00eddo matrimonio con Mar\u00eda Luisa Beltr\u00e1n, hija del general Beltr\u00e1n, por ese entonces director del H. Colegio Militar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: justify;\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Asesinato_guardias_de_Madero_1200x748.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"748\" class=\"wp-image-8096\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Asesinato_guardias_de_Madero_1200x748.jpg\" alt=\"Asesinato_guardias_de_Madero_1200x748\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Asesinato_guardias_de_Madero_1200x748.jpg 1200w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Asesinato_guardias_de_Madero_1200x748-300x187.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Asesinato_guardias_de_Madero_1200x748-1024x638.jpg 1024w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Asesinato_guardias_de_Madero_1200x748-624x388.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>Marcha de la Lealtad<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n pol\u00edtica en las postrimer\u00edas del porfiriato no se remedi\u00f3 con la elecci\u00f3n de Madero. La animadversi\u00f3n de los hacendados, medidas como el desarme de las tropas de Zapata y la integraci\u00f3n en su gabinete de personas provenientes del antiguo r\u00e9gimen lo hicieron impopular. En medio de la inconformidad reinante, al siguiente a\u00f1o tanto Emiliano Zapata como Pascual Orozco se levantaron en armas. Para combatir los levantamientos, Madero eligi\u00f3 al general Victoriano Huerta quien, si bien no logr\u00f3 controlar a Zapata, pudo derrotar a Orozco. Mientras esto suced\u00eda F\u00e9lix D\u00edaz, sobrino de don Porfirio, tambi\u00e9n se insubordin\u00f3 pero fue capturado en Veracruz y estuvo a punto de ser ejecutado. Madero, desoyendo a sus colaboradores que aconsejaban fusilar a D\u00edaz, decidi\u00f3 indultarlo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Un complot estall\u00f3 la madrugada del 9 febrero de 1913, encabezado por F\u00e9lix D\u00edaz y Manuel Mondrag\u00f3n, quienes liberaron a Bernardo Reyes (ex gobernador de Nuevo Le\u00f3n, quien ya hab\u00eda intentado derrocar a Madero, por lo que estaba encarcelado). Lo proclamaron l\u00edder de su movimiento e incluso llegaron a atacar el Palacio Nacional, pero las tropas del encargado de la plaza, Lauro Villar, lograron detener a los invasores y ultimar a Reyes. Villar qued\u00f3 seriamente herido. Mondrag\u00f3n y D\u00edaz se refugiaron en una f\u00e1brica de artiller\u00eda conocida como La Ciudadela.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Madero, que resid\u00eda en el Castillo de Chapultepec, hab\u00eda sido informado por tel\u00e9fono de lo sucedido, por lo que sali\u00f3 hacia Palacio, custodiado por cadetes del Colegio Militar comandados por los tenientes Gustavo Garmendia y Federico Montes, en un recorrido a caballo por Paseo de la Reforma, denominado despu\u00e9s la Marcha de la Lealtad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegar a Palacio, el presidente reestructur\u00f3 la defensa y mand\u00f3 llamar a los cuerpos militares de los estados vecinos a la capital. Tambi\u00e9n decidi\u00f3 trasladarse a Cuernavaca para pedir personalmente ayuda al general Felipe \u00c1ngeles, que se hallaba combatiendo con sus tropas a Zapata. Le acompa\u00f1aron en su viaje en autom\u00f3vil los tenientes Garmendia y Federico Montes. Pasaron la noche discutiendo con \u00c1ngeles, qu\u00e9 hacer en esa situaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe hacer aqu\u00ed la siguiente reflexi\u00f3n: \u00bfpor qu\u00e9 decidi\u00f3 el presidente Madero ir personalmente a Cuernavaca a solicitar el apoyo del general \u00c1ngeles, cuando en esa regi\u00f3n los zapatistas estaban levantados en armas? \u00bfPor qu\u00e9 no mand\u00f3 un propio, como hizo en los casos de los estados de Guanajuato, M\u00e9xico y Quer\u00e9taro? La \u00fanica explicaci\u00f3n plausible es que, habiendo estallado una rebeli\u00f3n en el seno del ej\u00e9rcito, el \u00fanico general en quien ten\u00eda confianza era \u00c1ngeles, y a \u00e9l acudi\u00f3 en el momento de peligro. Quer\u00eda su consejo para armar su defensa y trazar un plan. Adem\u00e1s, llev\u00f3 consigo a Garmendia y Montes, toda vez que eran gente de \u00c1ngeles y se hab\u00edan ganado su confianza.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En la ma\u00f1ana del 10 de febrero Madero y sus acompa\u00f1antes volvieron a la capital por Xochimilco siendo recibidos por el ministro de Guerra, \u00c1ngel Garc\u00eda Pe\u00f1a. Pese a la insistencia del presidente por nombrar a \u00c1ngeles jefe de la plaza, el ministro ignor\u00f3 la petici\u00f3n y decidi\u00f3 respetar el escalaf\u00f3n militar dejando a Huerta en el mando. A cambio, Madero consigui\u00f3 el nombramiento de Gustavo Garmendia como Inspector General de Polic\u00eda. Gracias a los refuerzos solicitados, se contaba en total con 6 000 hombres, mientras que los rebeldes ocupaban una instalaci\u00f3n estrat\u00e9gica del ej\u00e9rcito federal. F\u00e9lix D\u00edaz y Manuel Mondrag\u00f3n contaban con una fuerza de 1 200 combatientes. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>La Decena Tr\u00e1gica<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 11 de febrero se recrudecen los combates en la Ciudad de M\u00e9xico. Los opositores a Madero, ubicados en La Ciudadela, tienen a su disposici\u00f3n 50 mil fusiles y carabinas, 26 000 000 de cartuchos Ma\u00fcser, 50 ametralladoras Hotchkiss nuevas, ca\u00f1ones, rev\u00f3lveres, y gran provisi\u00f3n de piezas de artiller\u00eda, as\u00ed como el instrumental necesario para precisar los tiros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El fuego cruzado entre La Ciudadela y Palacio Nacional dura ocho horas. Miles de civiles quedan atrapados entre dos fuegos y la Alameda Central sembrada de cad\u00e1veres. Victoriano Huerta env\u00eda a 800 integrantes del Cuerpo de Rurales a atacar La Ciudadela al descubierto. Masacrados por los rebeldes, son la carne de ca\u00f1\u00f3n cuya sangre empapa literalmente las calles de la capital. Tan solo este d\u00eda hay m\u00e1s de 500 muertos e innumerables heridos. Al d\u00eda siguiente el bombardeo dura d\u00eda y noche. Hay escasez de alimentos. Felipe \u00c1ngeles ataca denodadamente a los rebeldes y causa entre ellos gran mortandad. Los combates en las calles contin\u00faan. Se encienden gigantescas hogueras donde se queman los cientos de cad\u00e1veres regados por la ciudad. Como Inspector General de la polic\u00eda metropolitana, el capit\u00e1n Gustavo Garmendia hubo de prevenir atentados, detener francotiradores, contener la ola de saqueos a tiendas y casas habitaci\u00f3n, mantener el orden y coordinar acciones de rescate y atenci\u00f3n a los heridos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 14 de febrero llega con su tropa el general Aureliano Blanquet, y Victoriano Huerta dispone que sustituya a la guardia que cuida Palacio Nacional, donde se encuentra Madero. El domingo 16 entra en vigor un armisticio decretado por Madero. La gente sale de sus casas, desesperada, en busca de comida. Pero la tregua se rompe sin previo aviso y mueren docenas de civiles inocentes. Madero es informado de que los rebeldes reciben comida y agua sin ning\u00fan problema; le reclama a Victoriano Huerta, pero este le dice que no se preocupe, que todo est\u00e1 bajo control. Madero comete otro error: le cree a Huerta. Como pensaban los griegos: \u201cLos dioses ciegan a los que quieren perder\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A todo esto, Henry Lane Wilson, embajador estadunidense en M\u00e9xico, se confabula con D\u00edaz y Mondrag\u00f3n. El d\u00eda 17 Huerta se re\u00fane con los antedichos para suscribir el Pacto de la Embajada, por el que se compromet\u00edan a derrocar a Madero y colocar a Huerta en la presidencia, a cambio de que \u00e9ste se la entregara m\u00e1s tarde a F\u00e9lix D\u00edaz.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 18, d\u00e9cimo d\u00eda de rebeli\u00f3n, Gustavo A. Madero llega al restaurante Gambrinus. All\u00ed est\u00e1 Huerta, celebrando. Gustavo se sienta con \u00e9l y otros generales; Huerta le pide prestada su pistola y \u00e9l se la da. Huerta se marcha y los otros militares caen sobre Gustavo. Lo arrestan y llevan detenido a La Ciudadela. Es el inicio de su martirio. Esa noche, un &#8220;tribunal&#8221; lo condena a muerte y lo env\u00eda al pared\u00f3n, no sin antes torturarlo salvajemente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>La traici\u00f3n<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ignorando que su hermano hab\u00eda sido detenido, el presidente convoc\u00f3 a reuni\u00f3n de consejo para examinar la situaci\u00f3n. Cerca de la 1:30 de la tarde, mientras Madero y sus colaboradores se encontraban en el sal\u00f3n de acuerdos de Palacio Nacional, el teniente coronel Teodoro Jim\u00e9nez Riveroll y el mayor Rafael Izquierdo, acompa\u00f1ados por dos filas de soldados, irrumpieron en el lugar para aprehenderlo por \u00f3rdenes de Victoriano Huerta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Gustavo Garmendia y Federico Montes se encontraban en el mismo sal\u00f3n. Jim\u00e9nez Riveroll e Izquierdo se apostaron en la puerta y se dirigieron directamente a Madero. \u00c9ste les pregunta qu\u00e9 hacen all\u00ed. Riveroll se turba y le dice \u201cque va a poner centinelas en los balcones\u201d. Madero protesta y pide que se retire con sus tropas pero Riveroll, increp\u00e1ndolo con dureza, lo toma violentamente del brazo y Madero le da una bofetada. Gustavo Garmendia exclama: \u201c\u00a1Al Presidente nadie lo toca!\u201d y le dispara mat\u00e1ndolo. Entonces el mayor Izquierdo ordena a los soldados hacer fuego, pero Montes dispara su pistola sobre \u00e9l. Mientras, los soldados tambi\u00e9n hacen fuego matando a un joven asistente, Marcos Hern\u00e1ndez, que se interpone entre las balas y Madero. En la confusi\u00f3n, los ayudantes del presidente restablecen el orden y hacen que la tropa desaloje el sal\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Se convence a Madero de que en Palacio Nacional ya no est\u00e1 seguro y todos salen apresuradamente por el elevador para buscar protecci\u00f3n. En el patio se encuentran con el 29\u00ba batall\u00f3n al mando de Aureliano Blanquet, listo para aprehenderlo. Este dispuso que se le recluyera en las oficinas de la Intendencia, en compa\u00f1\u00eda de Jos\u00e9 Mar\u00eda Pino Su\u00e1rez y del general Felipe \u00c1ngeles, en tanto se decid\u00eda su suerte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El embajador cubano, Manuel M\u00e1rquez Sterling, ofreci\u00f3 a los depuestos mandatarios asilo pol\u00edtico en La Habana: su gobierno hab\u00eda dispuesto el crucero <em>Cuba <\/em>en Veracruz para tal fin. Huerta asegur\u00f3 que respetar\u00eda sus vidas si firmaban sus renuncias y aceptaban el ofrecimiento cubano. El Congreso se encontraba reunido en sesi\u00f3n extraordinaria, para aprobarlas. Victoriano Huerta fue nombrado primero secretario de Gobernaci\u00f3n, y despu\u00e9s Presidente. \u00a0De esta forma se cubri\u00f3 con un manto de legalidad el golpe de Estado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A las 10:00 horas de esa noche se despert\u00f3 a Madero y Pino Su\u00e1rez con la noticia de que ser\u00edan trasladados a la Penitenciar\u00eda de Lecumberri. El general \u00c1ngeles se incorpor\u00f3 preguntando si \u00e9l ser\u00eda trasladado, a lo cual se le contest\u00f3: &#8220;No, general, usted se queda aqu\u00ed&#8221;. El ex presidente y el ex vicepresidente fueron bajados al patio de Palacio donde dos veh\u00edculos les esperaban. \u00a0En el momento de llegar a Lecumberri, los autom\u00f3viles pasaron de largo la entrada principal y se desviaron hacia el extremo m\u00e1s apartado de la penitenciar\u00eda. Se le orden\u00f3 a Madero: &#8220;Baje usted, carajo&#8221; y ante su negativa se le dispar\u00f3 en la cabeza, muriendo en el asiento del coche. Por su parte Pino Su\u00e1rez intent\u00f3 huir, pero tambi\u00e9n fue herido de muerte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">La huida<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Isidro Fabela, destacado jurisconsulto mexicano, recuerda en sus memorias su encuentro con Gustavo Garmendia en Hermosillo, Sonora, cuando acompa\u00f1aba a Venustiano Carranza en su campa\u00f1a contra Huerta:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Cu\u00e1n fuertemente le abrac\u00e9, con cu\u00e1nto entusiasmo y orgullo lo estrech\u00e9 contra mi pecho. \u00a1\u00c9l entre nosotros! \u00a1El matador de Jim\u00e9nez Riveroll! El que fuera fiel ayudante del Presidente Madero, el popular cadete del Colegio Militar que conoc\u00ed en Chapultepec\u2026 Gustavo conservaba las caracter\u00edsticas personales que lo hac\u00edan tan simp\u00e1tico y estimable: jovial siempre, charlador, vivaz, caballeroso e ir\u00f3nico, al propio tiempo que dign\u00edsimo soldado y caballero sin tacha.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, tras dar muerte a Jim\u00e9nez Riveroll y al mayor Izquierdo, Gustavo y Montes hab\u00edan huido aprovechando la confusi\u00f3n del momento, trepando con los codos por entre los muros de colindancia, corriendo por las azoteas hacia la calle de Corregidora. De inmediato se dirigieron al castillo de Chapultepec, para dar cuenta de lo sucedido a do\u00f1a Sara P. de Madero, quien con su suegro y sus cu\u00f1adas solteras se puso a salvo en la embajada de Jap\u00f3n, desde donde abogaba infructuosamente por la vida de su marido.\u00a0 A continuaci\u00f3n, los amigos se separaron y Garmendia se escondi\u00f3 varios d\u00edas en una casa cercana a su domicilio en Tacubaya, ya que el general Mondrag\u00f3n lo hab\u00eda declarado desertor y ordenado su b\u00fasqueda. Con ayuda de su esposa prepar\u00f3 su fuga: para evitar ser reconocido se quem\u00f3 la cara con un compuesto qu\u00edmico que le dej\u00f3 temporalmente manchas amarillas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Isidro Fabela relata que Gustavo sali\u00f3 de la ciudad de M\u00e9xico por ferrocarril, para trasladarse a Morelos y de all\u00ed a Acapulco. En ese puerto hab\u00eda sido reconocido por la polic\u00eda, con la cual trab\u00f3 un verdadero combate logrando escapar sano y salvo para embarcarse en un vapor que sal\u00eda rumbo a San Francisco, California. Desembarc\u00f3 all\u00ed para marchar a Los \u00c1ngeles, donde se enter\u00f3 de la efervescencia revolucionaria en que se encontraba la Rep\u00fablica, especialmente en Sonora, Chihuahua y Coahuila.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Carranza, gobernador de este \u00faltimo estado, hab\u00eda proclamado el Plan de Guadalupe, por el cual se desconoc\u00eda al gobierno golpista de Huerta. Mediante este pronunciamiento se autoproclam\u00f3 Primer Jefe del Ej\u00e9rcito Constitucionalista y el movimiento armado para derrocar a Huerta se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente al norte del pa\u00eds, uni\u00e9ndose al Plan Pablo Gonz\u00e1lez, \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, Francisco Villa y Felipe \u00c1ngeles. Cuando Garmendia lleg\u00f3 a M\u00e9xico, se dirigi\u00f3 a Sonora y se present\u00f3 ante el Primer Jefe, quien lo incorpor\u00f3 al ej\u00e9rcito revolucionario, ascendi\u00e9ndolo al grado de teniente coronel y asign\u00e1ndosele el mando del 5\u00ba Batall\u00f3n de Sonora, bajo las \u00f3rdenes del general Obreg\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>El reposo<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Carranza tan importante era derrotar al enemigo militar como ganar en alianza a los representantes de la estructura social, para los cuales organiz\u00f3 un baile. As\u00ed es que antes de entrar en batalla reuni\u00f3 a sus huestes para explicarles su segundo prop\u00f3sito. Les dijo: \u201cEste es un sarao de car\u00e1cter oficial, por lo que para nosotros significa m\u00e1s un deber que un esparcimiento. Nuestra misi\u00f3n se reduce a lograr que las se\u00f1oritas y las se\u00f1oras de Magdalena queden contentas de nosotros. Que ninguna dama se crea olvidada; todas deben recibir frecuentes invitaciones, sea para bailar o para ir a la mesa\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Venustiano no bailaba, o bailaba poco \u2013afirma el cronista Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n- pero se sent\u00eda en su elemento en el trato con las damas. \u00a0Siguiendo sus instrucciones, el Estado Mayor constitucionalista en pleno cortej\u00f3 asiduamente a sus invitadas; y no fue sino hasta las primeras luces del alba que la fiesta se dio por concluida. Tras descansar todo el d\u00eda, esa noche en el cuartel sus ocupantes dieron rienda suelta a las confidencias: empez\u00f3 la elaboraci\u00f3n del recuerdo. Y el tema recurrente era la marca que hab\u00eda establecido Garmendia: en unas cuantas horas hab\u00eda conseguido cinco novias\u2026<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>La batalla de Culiac\u00e1n<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo inmediato era la ocupaci\u00f3n de la ciudad de Culiac\u00e1n, estrat\u00e9gica en un sentido militar. \u00a0Obreg\u00f3n hizo reconocimientos sobre los sitios neur\u00e1lgicos para el ataque; y ya enterado de las posiciones que ocupaban los federales se reuni\u00f3 con su equipo para formular el plan de guerra. Las tropas fueron divididas en cinco columnas, que deber\u00edan iniciar el asalto en la madrugada del d\u00eda 10, con el apoyo de la secci\u00f3n de artiller\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El mayor obst\u00e1culo eran los dos fortines que custodiaban la plaza, en el llamado cerro de la Capilla. Cay\u00f3 el que asediaba el 4\u00ba. batall\u00f3n, m\u00e1s el otro fort\u00edn manten\u00eda en jaque a las tropas revolucionarias comandadas por Garmendia. Un testigo presencial narr\u00f3 que \u201cven\u00eda como los bravos, a la cabeza de sus hombres y seguro del triunfo. Estaba a unos cuantos metros del fort\u00edn; los defensores flaqueaban visiblemente. Entonces \u00e9l, para abreviar la lucha, se lanz\u00f3 al asalto. Atleta hasta el final, salv\u00f3 de unos cuantos brincos el espacio que lo separaba de la posici\u00f3n enemiga y lleg\u00f3 a ella solo, o casi solo\u2026 Una bala le alcanz\u00f3 una pierna al saltar el parapeto\u2026 Cay\u00f3 Garmendia herido con bala expansiva que le produjo intensa hemorragia y a pesar de haber sido desde luego ligado fuertemente y sacado del sitio en que con tanta bizarr\u00eda se bat\u00eda, sobrevino la muerte en medio de una serenidad que impresion\u00f3 a los presentes\u201d. Su sacrificio redund\u00f3 en la victoria constitucionalista.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En diciembre de 1916 sus restos fueron trasladados de Sinaloa a la ciudad de M\u00e9xico, por \u00f3rdenes del presidente Venustiano Carranza. Su sepelio se realiz\u00f3 en el Pante\u00f3n Franc\u00e9s de M\u00e9xico, con los honores militares que su hero\u00edsmo y bizarr\u00eda merecieron.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cualidades propias del hero\u00edsmo son la valent\u00eda, el esfuerzo y la ayuda desinteresada. Gustavo Garmendia hizo gala de todas ellas a lo largo de los 30 breves a\u00f1os de su vida.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Guzm\u00e1n, Mart\u00edn Luis, <em>El \u00e1guila y la serpiente<\/em>, M\u00e9xico, Porr\u00faa, 1995.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Fabela, Isidro, \u201cEn honor de Gustavo Garmendia\u201d, en <a href=\"https:\/\/goo.gl\/Ixlh7t\">https:\/\/goo.gl\/Ixlh7t<\/a><\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Obreg\u00f3n, \u00c1lvaro, <em>Ocho mil kil\u00f3metros en campa\u00f1a<\/em>, en <a href=\"https:\/\/goo.gl\/GkEC85\">https:\/\/goo.gl\/GkEC8<\/a><\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arturo Garmendia En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 35.\u00a0 Militar por vocaci\u00f3n, deportista multifac\u00e9tico y avezado esgrimista, por un corto tiempo diputado suplente, el teniente coronel oaxaque\u00f1o se hizo a la sombra del general Felipe \u00c1ngeles y fue hombre leal al proceso revolucionario, primero junto a Francisco I. Madero y luego a la par de Venustiano Carranza y \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. Su temprana muerte en el campo de batalla no le quito m\u00e9ritos para ser reconocido como una de las figuras destacadas de aquellos d\u00edas en que la vida implicaba comprometerla por un ideal De todos los hombres de la Revoluci\u00f3n, Gustavo Garmendia Villafagne es el \u00fanico que integra en su personalidad compromiso con la causa, valent\u00eda, coraje y alegr\u00eda de vivir. La familia Garmendia Villafagne era oriunda de Oaxaca. 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