﻿{"id":8066,"date":"2017-07-14T16:26:36","date_gmt":"2017-07-14T21:26:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=8066"},"modified":"2026-03-23T00:50:16","modified_gmt":"2026-03-23T06:50:16","slug":"el-medico-que-modernizo-la-medicina-militar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-medico-que-modernizo-la-medicina-militar\/","title":{"rendered":"El m\u00e9dico que moderniz\u00f3 la medicina militar"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Sergio Hebert Caffarel P\u00e9rez <br \/>Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 35.<\/strong>\u00a0<\/span><\/h4>\r\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>Muertes in\u00fatiles en el campo de batalla, que se podr\u00edan haber evitado con una mejor educaci\u00f3n m\u00e9dica, movieron a Francisco Montes de Oca a convencer a militares y pol\u00edticos de que la medicina en el ej\u00e9rcito requer\u00eda despu\u00e9s de la guerra contra el imperio franc\u00e9s de un salto abrupto de calidad. El cambio vendr\u00eda a partir de la fundaci\u00f3n de la Escuela Pr\u00e1ctico M\u00e9dico Militar (EPMM).<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: justify;\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Homenaje-a-Francisco-Montes-de-Oca.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"915\" class=\"wp-image-8088 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Homenaje-a-Francisco-Montes-de-Oca.jpg\" alt=\"Homenaje a Francisco Montes de Oca\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Homenaje-a-Francisco-Montes-de-Oca.jpg 1280w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Homenaje-a-Francisco-Montes-de-Oca-300x214.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Homenaje-a-Francisco-Montes-de-Oca-1024x732.jpg 1024w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Homenaje-a-Francisco-Montes-de-Oca-624x446.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/a><\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Corr\u00eda el d\u00eda 5 de mayo de 1862 en alg\u00fan edificio de la ciudad de Puebla. Los ca\u00f1ones republicanos y franceses intercambiaban fuego y su rugir se escuchaba a varios kil\u00f3metros a la distancia; los estruendos que se acompa\u00f1aban con gritos y una infinidad de sonidos de detonaciones, como si fueran cuetes en la fiesta del pueblo, romp\u00edan el silencio. Los franceses combat\u00edan con ferocidad en el frente y devolv\u00edan el fuego para contener a los exaltados republicanos que al grito de \u201c\u00a1Viva Ju\u00e1rez!\u201d, avanzaban continuamente sobre el campo. En ambos bandos se presentan numerosas bajas mortales y heridos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese viejo edificio, que se estremec\u00eda de vez en cuando, el m\u00e9dico-cirujano Francisco Montes de Oca, de extracci\u00f3n civil pero perteneciente al ej\u00e9rcito mexicano desde 1861, intentaba realizar la amputaci\u00f3n del brazo a un joven soldado mexicano, de no m\u00e1s de 20 a\u00f1os, quien hab\u00eda sido alcanzado por un ca\u00f1onazo franc\u00e9s. La intervenci\u00f3n la hab\u00eda practicado cientos de veces en tiempos anteriores, pero en la mayor\u00eda de los casos sus pacientes mor\u00edan desangrados en sus precarios hospitales militares. Mientras intentaba extraerles balas y cercenar las masas sangrientas de m\u00fasculos, que antes formaban un brazo o una pierna, \u00e9l ten\u00eda que ver a sus compa\u00f1eros de armas morir frente a \u00e9l.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese d\u00eda no fue la excepci\u00f3n. Montes de Oca observ\u00f3 que el coraz\u00f3n del joven se detuvo y dej\u00f3 caer la sierra con la que trabajaba en el suelo manchado de sangre. Pas\u00f3 su mano desnuda sobre el rostro de su compa\u00f1ero y le cerr\u00f3 los ojos. Se qued\u00f3 viendo fijamente el cad\u00e1ver y por su mente transcurrieron miles de ideas, maldiciones, arrepentimientos, pero sobre todo sinti\u00f3 que la impotencia se apoderaba de \u00e9l. Odiaba observar como mor\u00edan sus compatriotas en sus manos, el o\u00edrlos gritar, el verse las manos llenas de sangre de gente que no pudo salvar, el tener que salir de la tienda para informarle al oficial a cargo que su soldado hab\u00eda muerto en la tienda y observar c\u00f3mo se demudaban los rostros de quienes esperaban mejores noticias. Odiaba tener que volver a entrar a la tienda y repetir todo el procedimiento con los mismos resultados. Detestaba a los franceses, pero sobre todo saber que pod\u00eda hacerse m\u00e1s para evitar las muertes producidas por heridas de guerra, que \u00e9stas pod\u00edan haberse evitado con mejores condiciones sanitarias y si en la Escuela Nacional de Medicina se hubieran enfocado en cuestiones m\u00e1s pr\u00e1cticas y menos te\u00f3ricas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, esta vez tuvo una idea que no lo abandonar\u00eda: una vez que la Rep\u00fablica se restaurara, \u00e9l seguir\u00eda en el ej\u00e9rcito federal y tratar\u00eda de convencer a los altos mandos de crear espacios para el estudio, la pr\u00e1ctica y la modernizaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas quir\u00fargicas militares. Solo de esa manera prevendr\u00eda que m\u00e1s compa\u00f1eros de armas murieran otra vez en sus manos. Este objetivo lo cumplir\u00eda al fundar la Escuela Pr\u00e1ctico M\u00e9dico Militar (EPMM) en 1881, instituci\u00f3n que cambiar\u00eda la forma de ense\u00f1ar la medicina. Pero para llegar a eso tuvo que recorrer un largo camino en el cual forj\u00f3 su reputaci\u00f3n y en donde las circunstancias le permitir\u00edan lograr sus objetivos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>La carrera m\u00e9dica<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco Montes de Oca y Saucedo naci\u00f3 el 29 de enero de 1837 en la ciudad de M\u00e9xico. Su padre era militar, pero muri\u00f3 en la batalla de la Angostura durante la guerra entre Estados Unidos y M\u00e9xico, cuando Francisco ten\u00eda solamente diez a\u00f1os. Con grandes esfuerzos por parte de su madre, Guadalupe Saucedo, y ayuda externa para superar la pobreza, pudo estudiar en San Juan de Letr\u00e1n donde mostr\u00f3 ciertas inclinaciones literarias, pero termin\u00f3 decidi\u00e9ndose por estudiar en la Escuela Nacional de Medicina en 1853.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<figure class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Francisco_Montes_de_Oca.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"660\" height=\"796\" class=\"wp-image-8089 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Francisco_Montes_de_Oca.jpg\" alt=\"Francisco_Montes_de_Oca\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Francisco_Montes_de_Oca.jpg 660w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Francisco_Montes_de_Oca-248x300.jpg 248w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Francisco_Montes_de_Oca-624x752.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1855 las materias que se impart\u00edan en la carrera de Medicina eran religi\u00f3n, ingl\u00e9s, franc\u00e9s, f\u00edsica m\u00e9dica, qu\u00edmica m\u00e9dica, historia natural m\u00e9dica, farmacia, anatom\u00eda descriptiva, fisiolog\u00eda e higiene, patolog\u00eda externa, operaciones, patolog\u00eda interna, obstetricia, terap\u00e9utica, medicina legal, cl\u00ednica interna y cl\u00ednica externa. Todas, a excepci\u00f3n de las \u00faltimas dos, eran de car\u00e1cter te\u00f3rico y estaban dise\u00f1adas desde un enfoque m\u00e1s enciclop\u00e9dico y erudito que pr\u00e1ctico. Esto caus\u00f3 que sus egresados, en el mejor de los casos, poseyeran una gran cantidad de conocimientos te\u00f3ricos, pero carecieran de conocimientos pr\u00e1cticos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1857 Montes de Oca era practicante en el Hospital de San Pablo y en el de San Andr\u00e9s; en ese a\u00f1o una de las reconfiguraciones pol\u00edticas m\u00e1s importantes en la historia del pa\u00eds se llevaba a cabo con la promulgaci\u00f3n de una constituci\u00f3n de corte liberal. Esto produjo que el sector conservador se viera gravemente afectado y planeara una vuelta al poder para derogarla, lo que se llevar\u00eda a cabo al siguiente a\u00f1o dando inicio a la llamada guerra de Reforma. Los conservadores establecieron su gobierno en la capital e iniciaron una persecuci\u00f3n de los liberales, por lo que el 18 de julio de 1858 el secretario de Justicia de F\u00e9lix Zuloaga, Francisco J. Miranda, orden\u00f3 la expulsi\u00f3n de los alumnos que hab\u00edan jurado la Constituci\u00f3n, entre otros Montes de Oca, quien era un liberal convencido. Sus compa\u00f1eros de la carrera presionaron de tal manera que lograron convencer al director de que este evaluara a Montes de Oca como si fuera un estudiante regular, aunque oficialmente estuviera expulsado, para que no perdiera el a\u00f1o y reingres\u00f3 a la Escuela de Medicina el 2 de febrero de 1859.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se dio la batalla de Tacubaya el 11 abril de ese a\u00f1o, en donde el general conservador Leonardo M\u00e1rquez derrot\u00f3 al general liberal Santos Degollado, Montes de Oca atendi\u00f3 a los heridos de ambos bandos; sin embargo, hab\u00eda escuchado los rumores de que al d\u00eda siguiente aquel fusilar\u00eda a la gente que hubiera participado en el bando opuesto y decidi\u00f3 escapar. Gracias a esto, el joven practicante se recibi\u00f3 como m\u00e9dico cirujano en 1860 y al a\u00f1o siguiente, el 13 de marzo, solicitar\u00eda la plaza de profesor y jefe de trabajos anat\u00f3micos en la misma escuela, ganando el concurso de oposici\u00f3n; tambi\u00e9n logr\u00f3 obtener la titularidad de la Cl\u00ednica Externa. Es de especial menci\u00f3n que Montes de Oca no dej\u00f3 esta plaza m\u00e1s que en contadas ocasiones y que por ella recibir\u00eda a lo largo de su vida, de manera puntual un sueldo anual de 1 400 pesos. En ese periodo que imparti\u00f3 la clase, Montes de Oca no usaba ning\u00fan tipo de texto como gu\u00eda de su clase ya que \u00e9sta consist\u00eda siempre en dar lecciones orales a la cabecera del enfermo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 11 de febrero de 1861 ingres\u00f3 en el ej\u00e9rcito como comandante de Plana Mayor Facultativa. Durante los a\u00f1os de la intervenci\u00f3n Francesa (1862-1867) tuvo participaciones en batallas importantes como la ya mencionada del 5 de mayo de 1862 y al incorporarse al ej\u00e9rcito de Felipe Berrioz\u00e1bal lleg\u00f3 hasta Coahuila. Sin embargo, all\u00ed enferm\u00f3 de tifoidea y regres\u00f3 a la capital para dedicarse al ejercicio privado de la profesi\u00f3n. Pasaron los a\u00f1os y cuando el Segundo Imperio se ca\u00eda a pedazos y el ej\u00e9rcito de Porfirio D\u00edaz se instal\u00f3 en la Villa de Guadalupe para sitiar la ciudad de M\u00e9xico, Montes de Oca se sum\u00f3 a sus fuerzas. Restaurada la rep\u00fablica fue nombrado director del Hospital de mujeres dementes el 25 de junio de 1867 (cargo que tendr\u00eda por lo menos hasta 1875) y como subdirector del Cuerpo M\u00e9dico Militar el 27 de octubre del mismo a\u00f1o, cargo de suma importancia para \u00e9l ya que asumi\u00f3 la subinspecci\u00f3n de un cuerpo que se encontraba en p\u00e9simo estado y consigui\u00f3 mejorarlo en todos sus aspectos; se notaron grandes mejor\u00edas en el tratamiento de los heridos y mejores condiciones en las instalaciones.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Un a\u00f1o despu\u00e9s, en 1868, Montes de Oca fue nombrado director del Hospital Militar de M\u00e9xico \u2013tambi\u00e9n conocido como San Lucas-. Ingres\u00f3 entonces como miembro a la Academia Nacional de Medicina, en donde public\u00f3 algunos art\u00edculos acerca del tratamiento que aplicaba en determinados casos de medicina militar. Adem\u00e1s, en 1874 fund\u00f3 la Asociaci\u00f3n M\u00e9dico Quir\u00fargica Larrey, organizaci\u00f3n exclusiva para m\u00e9dicos militares, pero que dur\u00f3 solamente unos pocos a\u00f1os. El nombre de \u00e9sta proven\u00eda del m\u00e1ximo \u00eddolo de Francisco, el m\u00e9dico Dominique Jean Larrey, quien hab\u00eda participado en las campa\u00f1as napole\u00f3nicas y hab\u00eda dejado escritos de importancia como su <em>Clinique chirurgicale: exercee particulierement dans les camps et les hopiteaux militaries. (Cirug\u00eda cl\u00ednica: ejercido particularmente en los campos y hospitales militares).<\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la d\u00e9cada de 1870 alcanz\u00f3 varios logros profesionales: fue el primer m\u00e9dico mexicano en usar el vendaje hemost\u00e1tico de Esmarch, un tipo de vendaje utilizado para evitar hemorragias en miembros amputados, en una desarticulaci\u00f3n de metacarpo; y en desarrollar t\u00e9cnicas operatorias propias como una modificaci\u00f3n al procedimiento Chassaignac para extirpar el test\u00edculo y lograr ligar con \u00e9xito la arteria axilar tras ser herida con un instrumento punzo cortante.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para finales de esa d\u00e9cada, el pa\u00eds se encontraba ya bajo un nuevo r\u00e9gimen al mando del general y presidente Porfirio D\u00edaz. Desde los gobiernos de Benito Ju\u00e1rez y Sebasti\u00e1n Lerdo de Tejada hab\u00eda constantes levantamientos armados, as\u00ed como un bandolerismo generalizado. Esto no era propicio para que se pudiera desarrollar econ\u00f3micamente. Atacar estos problemas con un ej\u00e9rcito capaz fue una prioridad tanto para estos presidentes como para D\u00edaz. A pesar de que no puede hablarse de una pacificaci\u00f3n total, s\u00ed podemos decir que se manten\u00eda una estabilidad pol\u00edtica y militar en la mayor parte del territorio y, hasta cierto grado, esto era muestra del \u201c\u00e9xito\u201d del modelo de gobierno: el aparato militar era una instituci\u00f3n que le permit\u00eda imponer de manera eficaz el orden en toda la rep\u00fablica, lo cual conllevaba a extender y consolidar el poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico del gobierno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00edaz decidi\u00f3 en 1880 apoyar la candidatura presidencial del general Manuel Gonz\u00e1lez ya que consideraba que, a diferencia de su principal competidor, Justo Ben\u00edtez, continuar\u00eda la reforma fiscal y la modernizaci\u00f3n y reforma militar que \u00e9l hab\u00eda comenzado. En efecto, el gobierno gonzalista decret\u00f3 el 12 de noviembre de 1880 una serie de disposiciones para reorganizar la administraci\u00f3n de la secretar\u00eda de Guerra y Marina, la cual qued\u00f3 dividida en los departamentos de Infanter\u00eda, de Caballer\u00eda, Del Cuerpo Especial de Estado Mayor; el cual comprend\u00eda las secciones de Litograf\u00eda, Fotograf\u00eda, Imprenta, Tel\u00e9grafos y Correos; de Artiller\u00eda, de Ingenieros, de Marina y finalmente del Cuerpo M\u00e9dico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>M\u00e9dicos militares<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1880 hab\u00eda ocho hospitales militares permanentes, ubicados en ciudad de M\u00e9xico, Veracruz, Puebla, Guadalajara, San Luis Potos\u00ed, Matamoros, Tepic y Mazatl\u00e1n, adem\u00e1s de los hospitales divisionarios con una condici\u00f3n m\u00f3vil durante los tiempos de campa\u00f1a. Con este marco pol\u00edtico y militar Montes de Oca decidi\u00f3 dar un paso para mejorar las condiciones m\u00e9dicas: crear la primera escuela m\u00e9dico militar del pa\u00eds, la Escuela Pr\u00e1ctico M\u00e9dico Militar (EPMM), cuya peculiaridad era que seguir\u00eda el modelo del franc\u00e9s Val de Grace: tendr\u00eda un hospital anexado a la escuela para que los alumnos pudieran hacer sus pr\u00e1cticas. En el caso mexicano ser\u00eda el Hospital Militar de Instrucci\u00f3n, de uso exclusivo del ej\u00e9rcito y que ten\u00eda varios a\u00f1os funcionando como un centro de estudios para m\u00e9dicos que aspiraban incorporarse al Cuerpo M\u00e9dico Militar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La inauguraci\u00f3n de la EPMM se llev\u00f3 a cabo el 15 de enero de 1881, y en la ceremonia estuvieron presentes el presidente Manuel Gonz\u00e1lez, el director Francisco Montes de Oca y cinco profesores fundadores: Alberto Escobar (de Higiene militar), Fernando L\u00f3pez y S\u00e1nchez Rom\u00e1n (Terap\u00e9utica aplicada y Cirug\u00eda de guerra), Ram\u00f3n Mac\u00edas y Regino Gonz\u00e1lez (Reconocimiento de instrumentos y aparatos quir\u00fargicos), Andr\u00e9s Almaraz (Farmacia y Qu\u00edmica m\u00e9dica) y Manuel Flores (Medicina legal).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La escuela solamente recibi\u00f3 estudiantes de la Escuela Nacional de Medicina que se encontraran cursando el tercer a\u00f1o de estudios; una vez que presentaban los papeles y completaban el tr\u00e1mite se les consideraba como soldados alumnos y recib\u00edan el sueldo de soldados. El quinto a\u00f1o de la carrera se les ascend\u00eda a tenientes aspirantes de medicina y el sueldo sub\u00eda al de tenientes. Cuando completaban sus estudios eran ascendidos al grado de mayor m\u00e9dico cirujano y adquir\u00edan autom\u00e1ticamente la obligaci\u00f3n de servir en las fuerzas armadas por cinco a\u00f1os. Paralelamente, los estudiantes segu\u00edan inscritos en la Escuela Nacional de Medicina.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El programa de estudios de la EPMM comprend\u00eda, en principio, Cl\u00ednica m\u00e9dica, Cl\u00ednica quir\u00fargica, Cirug\u00eda de urgencia, Medicinal legal militar, Higiene militar, Ordenanza militar y Qu\u00edmica m\u00e9dica aplicada. Posteriormente \u00e9stas se reformularon y se agregaron otras: Cl\u00ednica mixta, Cl\u00ednica de urgencia, Medios de transporte para heridos y manera de usarlos, Terap\u00e9utica de campa\u00f1a, C\u00f3digos y medicina legal militares, Terap\u00e9utica y aplicaci\u00f3n del formulario de los hospitales y botiquines de campa\u00f1a, as\u00ed como An\u00e1lisis qu\u00edmico con especialidad en productos org\u00e1nicos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La EPMM no pose\u00eda una gran cantidad de estudiantes ya que para 1882 se registraron doce aspirantes en el Cuerpo M\u00e9dico Militar, mientras que en 1883 la cifra subi\u00f3 a 17.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Montes de Oca fue ascendido al grado de General de Brigada el 5 de julio de 1882. Mantuvo su vida profesional activa hasta el 14 de marzo de 1885, cuando falleci\u00f3 en Apan, Hidalgo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los aspectos m\u00e1s importantes a remarcar es que la EPMM no era una facultad de medicina que pudiera diferenciarse de la ENM; la escuela militar debe ser considerada solamente como un centro de estudios avanzados y especializados integrado al ej\u00e9rcito mexicano, pero al mismo tiempo unido estrechamente a la escuela civil. A pesar de la relaci\u00f3n entre ambas, puede notarse que la formaci\u00f3n de la primera estaba centrada en el pragmatismo mientras que la segunda ten\u00eda tintes enciclop\u00e9dicos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, uno de los logros m\u00e1s importantes de la EPMM fue la de haber incidido en la elaboraci\u00f3n de nuevos planes de estudio en la propia ENM. Por ejemplo, es posible advertir que hacia 1886 el nuevo plan de estudios de esta daba mayor peso a las cl\u00ednicas ya que en vez de tener tres cursos de este tipo como en 1874, ahora hab\u00eda cuatro de cl\u00ednicas y uno de Operaciones, mismo que se repetir\u00eda en el plan de 1895. La EPMM hab\u00eda modificado la regla y sostuvo que, para ense\u00f1ar medicina, la inclusi\u00f3n de las cl\u00ednicas y clases dedicadas a las operaciones quir\u00fargicas deb\u00edan de ser indispensables.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li style=\"text-align: justify;\">C\u00e1rdenas De La Pe\u00f1a, Enrique, <em>Introducci\u00f3n a la historia de la medicina en la ciudad de M\u00e9xico, <\/em>M\u00e9xico, M\u00e9ndez editores, 2008.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Guarner, Vicente, \u201cFrancisco Montes de Oca y Saucedo, destacado cirujano en el M\u00e9xico del siglo XIX\u201d en <em>Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM<\/em>, 2010<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Moreno-Guzm\u00e1n, Antonio, \u201cLa Escuela Pr\u00e1ctica M\u00e9dico Militar\u201d en <em>Revista Sanidad Militar<\/em>, 2011, en <a href=\"https:\/\/goo.gl\/U4dh85\">https:\/\/goo.gl\/U4dh85<\/a><\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Rodr\u00edguez, Martha Eugenia, <em>La Escuela Nacional de Medicina 1833-1910<\/em>, M\u00e9xico, Departamento de Historia y Filosof\u00eda de la Medicina, Facultad de Medicina, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 2008, 220 p.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sergio Hebert Caffarel P\u00e9rez Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 35.\u00a0 Muertes in\u00fatiles en el campo de batalla, que se podr\u00edan haber evitado con una mejor educaci\u00f3n m\u00e9dica, movieron a Francisco Montes de Oca a convencer a militares y pol\u00edticos de que la medicina en el ej\u00e9rcito requer\u00eda despu\u00e9s de la guerra contra el imperio franc\u00e9s de un salto abrupto de calidad. El cambio vendr\u00eda a partir de la fundaci\u00f3n de la Escuela Pr\u00e1ctico M\u00e9dico Militar (EPMM). Corr\u00eda el d\u00eda 5 de mayo de 1862 en alg\u00fan edificio de la ciudad de Puebla. Los ca\u00f1ones republicanos y franceses intercambiaban fuego y su rugir se escuchaba a varios kil\u00f3metros a la distancia; los estruendos que se acompa\u00f1aban con gritos y una infinidad de sonidos de detonaciones, como si fueran cuetes en la fiesta del pueblo, romp\u00edan el silencio. Los franceses combat\u00edan<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1439],"tags":[1927,2663,178,2095],"class_list":{"0":"post-8066","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-35","8":"tag-escuela-practica-medico-militar","9":"tag-francisco-montes-de-oca","10":"tag-medicina","11":"tag-militares"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8066"}],"version-history":[{"count":25,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23408,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8066\/revisions\/23408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}