﻿{"id":8010,"date":"2017-06-09T13:49:57","date_gmt":"2017-06-09T18:49:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=8010"},"modified":"2026-04-05T20:44:13","modified_gmt":"2026-04-06T02:44:13","slug":"dilema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/dilema\/","title":{"rendered":"Dilema"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ana Su\u00e1rez<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Instituto Mora<\/span><\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 34.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/JuA?rez-sAi??mbolo-de-la-repA?blica-contra-la-intervenciA?n-francesa-500x365.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"365\" class=\" wp-image-8011 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Ju\u00e1rez-s\u00edmbolo-de-la-rep\u00fablica-contra-la-intervenci\u00f3n-francesa-500x365.jpg\" alt=\"JuA?rez, sAi??mbolo de la repA?blica contra la intervenciA?n francesa (500x365)\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Ju\u00e1rez-s\u00edmbolo-de-la-rep\u00fablica-contra-la-intervenci\u00f3n-francesa-500x365.jpg 500w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Ju\u00e1rez-s\u00edmbolo-de-la-rep\u00fablica-contra-la-intervenci\u00f3n-francesa-500x365-300x219.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 ah\u00ed, en su despacho de Palacio Nacional, sentado en la silla que tanto trabajo le cost\u00f3 alcanzar; se dice que a lo mejor es cierto lo que afirman sus enemigos, y tambi\u00e9n sus amigos; ya es bastante, lleva 18 a\u00f1os de ser presidente y demasiados de beber de esa p\u00f3cima que es el poder. Lleg\u00f3 el momento de retirarse. Se pone la mano sobre el coraz\u00f3n, susurra que ha de aceptar la realidad, est\u00e1 viejo y sobre todo enfermo y, si no se cuida, en cualquier momento la angina de pecho le dar\u00e1 un susto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benito piensa que si accede a tal petici\u00f3n, requerir\u00e1 de fuerza, mucha fuerza, pero \u00e9l supo estar a la altura desde la infancia; \u00a1si por eso dej\u00f3 Guelatao decidido a no pastorear a una oveja m\u00e1s! Tambi\u00e9n lo estuvo m\u00e1s tarde: \u00a1tanto tiempo viviendo a salto de mata para salvar al gobierno liberal, primero de los reaccionarios, despu\u00e9s de los franceses y las tropas imperiales! S\u00ed, por supuesto que podr\u00eda; deber\u00eda entonces pensar en alejarse ahora, cuando todos y todo le aconsejan guardarse para la historia. Su vida pol\u00edtica ha de terminar dignamente, como la de un patricio; no tiene raz\u00f3n para exponerla en otra revoluci\u00f3n, \u00a1si adivina el designio de don Sebasti\u00e1n, tan impaciente por sucederlo, y no se diga de don Porfirio, que es casi tan ambicioso como \u00e9l lo fue!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/3a10509u-368x500.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-8012 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/3a10509u-368x500.jpg\" alt=\"3a10509u (368x500)\" width=\"294\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/3a10509u-368x500.jpg 368w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/3a10509u-368x500-220x300.jpg 220w\" sizes=\"(max-width: 294px) 100vw, 294px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es la primera vez que considera el retiro. Lo hizo cuando dud\u00f3 entre permanecer en Oaxaca, ejerciendo como mero abogado, pero al lado de Margarita, criando junto a los hijos, y no tener que enviarlos a los Estados Unidos para protegerlos del enemigo. Lo hizo tambi\u00e9n m\u00e1s tarde, mientras peregrinaba por el norte con el ej\u00e9rcito enemigo a sus espaldas, cuando pens\u00f3 en desistir de todo, en alcanzar a la familia y que el pa\u00eds se las arreglara como fuese o se fuera al carajo, pero sin arrastrarlos consigo. Lo ha pensado tambi\u00e9n \u00faltimamente: se le antoja hacer un largo viaje, ir a la ciudad de Nueva York de la que ella sol\u00eda contarle tantas cosas, o siquiera volver a Veracruz, all\u00ed donde siempre fue bien recibido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no quiso entonces; esas ideas le parecieron absurdas. Si \u00e9l hizo lo que ten\u00eda que hacer, de \u00e9l depend\u00eda el porvenir de la rep\u00fablica y estaba dispuesto a pagar cualquier precio. Y tampoco lo desea ahora; se pregunta adem\u00e1s qu\u00e9 har\u00eda de su vida si decidiera no reelegirse, si Margarita se fue y los hijos no lo necesitan. Adem\u00e1s, retirarse con honores no es lo suyo; si bien puede dejar que otros administren y dispongan, a \u00e9l le gusta pronunciar la \u00faltima palabra, complacerse con la sumisi\u00f3n y las reverencias de los otros, sentir que \u00e9l tiene el poder, que \u00e9l lo encarna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"NormalTextRun SCXW76392333 BCX0\" data-ccp-parastyle=\"BiC_07_Parrafo_2\">Margarita se fue y los hijos no la necesitan. Adem\u00e1s, retirarse con honores no es lo suyo; si bie<\/span><span class=\"NormalTextRun SCXW76392333 BCX0\" data-ccp-parastyle=\"BiC_07_Parrafo_2\">n puede dejar que otros administren y dispongan, a \u00e9l le gusta pronunciar la \u00faltima palabra, complacerse con la sumisi\u00f3n y las reverencias de los otros, sentir que \u00e9l tiene el poder, que \u00e9l lo encarna.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Su\u00e1rez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 34. &nbsp; Est\u00e1 ah\u00ed, en su despacho de Palacio Nacional, sentado en la silla que tanto trabajo le cost\u00f3 alcanzar; se dice que a lo mejor es cierto lo que afirman sus enemigos, y tambi\u00e9n sus amigos; ya es bastante, lleva 18 a\u00f1os de ser presidente y demasiados de beber de esa p\u00f3cima que es el poder. Lleg\u00f3 el momento de retirarse. Se pone la mano sobre el coraz\u00f3n, susurra que ha de aceptar la realidad, est\u00e1 viejo y sobre todo enfermo y, si no se cuida, en cualquier momento la angina de pecho le dar\u00e1 un susto. Benito piensa que si accede a tal petici\u00f3n, requerir\u00e1 de fuerza, mucha fuerza, pero \u00e9l supo estar a la altura desde la infancia; \u00a1si por eso dej\u00f3 Guelatao decidido a no pastorear a una oveja m\u00e1s! Tambi\u00e9n lo<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1423,5],"tags":[946,2366,898],"class_list":{"0":"post-8010","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-34","7":"category-cuento","8":"tag-benito-juarez","9":"tag-palacio-nacional","10":"tag-veracruz"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8010"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8010\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23591,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8010\/revisions\/23591"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}