﻿{"id":7971,"date":"2017-06-08T11:52:42","date_gmt":"2017-06-08T16:52:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=7971"},"modified":"2026-04-14T02:01:31","modified_gmt":"2026-04-14T08:01:31","slug":"porfirio-diaz-en-yucatan-una-visita-triunfal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/porfirio-diaz-en-yucatan-una-visita-triunfal\/","title":{"rendered":"Porfirio D\u00edaz en Yucat\u00e1n. Una visita Triunfal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Marisa P\u00e9rez Dom\u00ednguez<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 34.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El general tuvo m\u00faltiples agasajos y realiz\u00f3 un buen n\u00famero de inauguraciones de obras a su paso por M\u00e9rida, a principios de 1906. Pero su presencia signific\u00f3 tambi\u00e9n un fuerte respaldo a los hacendados henequeneros, denunciados por el maltrato laboral y las pr\u00e1cticas esclavistas de sus jornaleros.<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Arco-triunfal-33350-640x455.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7972\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Arco-triunfal-33350-640x455.jpg\" alt=\"Arco triunfal 33350 (640x455)\" width=\"640\" height=\"455\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Arco-triunfal-33350-640x455.jpg 640w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Arco-triunfal-33350-640x455-300x213.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Arco-triunfal-33350-640x455-624x443.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como fecha \u201cmemorable\u201d fue calificada la llegada del general Porfirio D\u00edaz a tierras yucatecas en los primeros d\u00edas del mes de febrero de 1906. El viaje presidencial, o \u201cLas Fiestas Presidenciales\u201d, como fue bautizada la in\u00e9dita visita, revest\u00eda gran importancia, pues por primera vez honraba al Estado la visita de un presidente de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acontecimiento adquir\u00eda a\u00fan mayor relevancia porque, desde 1902, se hab\u00eda obtenido finalmente la \u201cpacificaci\u00f3n\u201d de los mayas rebeldes, que hab\u00edan permanecido en pie de lucha en el entonces territorio de Quintana Roo. Consumado este esfuerzo, el general D\u00edaz arribar\u00eda a M\u00e9rida para inaugurar las mejoras materiales realizadas por la administraci\u00f3n de Olegario Molina, reci\u00e9n reelecto como gobernador, y que representaban \u201cel progreso de Yucat\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La insistencia local en conseguir que don Porfirio visitara Yucat\u00e1n tambi\u00e9n respond\u00eda a preocupaciones de otro orden, relacionadas con una pol\u00e9mica campa\u00f1a que algunos peri\u00f3dicos de la ciudad de M\u00e9xico hab\u00edan iniciado a\u00f1os atr\u00e1s, acusando a los hacendados henequeneros de pr\u00e1cticas esclavistas contra los jornaleros yucatecos. La presencia del presidente significaba as\u00ed para los terratenientes la ocasi\u00f3n de demostrar que las denuncias eran falsas, producto de una campa\u00f1a instrumentada en la capital y que lo que se viv\u00eda en Yucat\u00e1n, distaba mucho de lo que la prensa nacional aseveraba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Porfirio-DAi??az-en-YucatA?n-5306-640x455.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"455\" class=\"aligncenter wp-image-7973\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Porfirio-D\u00edaz-en-Yucat\u00e1n-5306-640x455.jpg\" alt=\"Porfirio DAi??az en YucatA?n 5306 (640x455)\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Porfirio-D\u00edaz-en-Yucat\u00e1n-5306-640x455.jpg 640w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Porfirio-D\u00edaz-en-Yucat\u00e1n-5306-640x455-300x213.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Porfirio-D\u00edaz-en-Yucat\u00e1n-5306-640x455-624x443.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La visita tendr\u00eda una amplia cobertura por parte de la prensa nacional e internacional, particularmente la de La Habana, Cuba, que dio cuenta de los detalles del viaje con una gran cantidad de fotograf\u00edas, como fue el caso de El F\u00edgaro. Revista Universal Ilustrada, que le dedic\u00f3 un n\u00famero especial. Empero, la mirada de esta fuente representar\u00eda la visi\u00f3n parcial de un sector de la sociedad yucateca, que contrastaba con las lamentables condiciones laborales que imperaban en las haciendas henequeneras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 1 de enero de 1906, durante la comparecencia de Olegario Molina ante la Legislatura del Estado, se anunci\u00f3 que el general D\u00edaz hab\u00eda sido invitado para concurrir a la inauguraci\u00f3n de las obras reci\u00e9n erigidas en M\u00e9rida. Se trataba del nuevo Hospital O\u2019Hor\u00e1n y el Asilo Ayala, entre otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cfiesta\u201d presidencial, como se\u00f1al\u00f3 el cronista de la misma, Rafael de Zayas Enr\u00edquez, \u201cdeb\u00eda ser una verdadera marcha triunfal y tener caracteres de apoteosis\u201d, ya que \u201cven\u00eda a destruir la excepci\u00f3n que por circunstancias especiales se hab\u00eda hecho de la pen\u00ednsula, porque esa visita vendr\u00eda a robustecer m\u00e1s a\u00fan los v\u00ednculos fraternales que la unen con los dem\u00e1s estados\u201d. Asimismo, apuntaba que la presencia del presidente era excepcional por el n\u00famero y la calidad de los hu\u00e9spedes, y excepcional tambi\u00e9n ten\u00eda que ser el recibimiento y los festejos con que se obsequiase a quienes concurr\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El entusiasmo que la noticia ocasion\u00f3 fue m\u00e1s que patente. Los miembros de la \u00e9lite yucateca, para estar a tono con el acontecimiento, pusieron a trabajar a sastres y modistas de la capital y el extranjero; se gastaron una fortuna en joyas, carruajes y troncos de caballos de pura sangre; las fachadas de las casas y edificios p\u00fablicos fueron pintadas. Se invirtieron muchos recursos econ\u00f3micos en los preparativos.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">El viaje<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La ma\u00f1ana del 3 de febrero de 1906 el presidente D\u00edaz, acompa\u00f1ado por su esposa Carmen Romero Rubio y su Estado Mayor, sali\u00f3 rumbo Veracruz junto a su comitiva, en la que figuraban el vicepresidente Ram\u00f3n Corral, el secretario de Comunicaciones, Leandro Fern\u00e1ndez, los embajadores de Alemania e Italia, los gobernadores del Distrito Federal y el Estado de M\u00e9xico, y un numeroso s\u00e9quito de funcionarios. El 5 de febrero por la ma\u00f1ana llegaron a las costas del puerto de Progreso, Yucat\u00e1n. El mandatario recibi\u00f3 los respetos del gobernador Olegario Molina y la recepci\u00f3n de la primera dama estuvo a cargo de una comisi\u00f3n especial de se\u00f1oras y se\u00f1oritas de la sociedad yucateca. Luego de la ejecuci\u00f3n del himno nacional en el muelle de desembarque, Porfirio D\u00edaz, del brazo de la esposa del ministro alem\u00e1n, abord\u00f3 el tren oficial con rumbo a M\u00e9rida, en donde fue recibido en la tribuna que se hab\u00eda construido en el entonces nuevo Paseo de Montejo.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La ciudad estaba regiamente engalanada; todas las casas ostentaban adornos vistosos, las calles y avenidas luc\u00edan trofeos y banderolas, pero lo que m\u00e1s llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue la serie de majestuosos arcos triunfales\u00a0erigidos en el Paseo de Montejo por el Ayuntamiento, y por las colonias italiana, china, cubana, turca, estadounidense, espa\u00f1ola y alemana, as\u00ed como por el gobierno del estado, por los hacendados y comerciantes, y por la Cervecer\u00eda Moctezuma.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">De camino a su alojamiento, la casa de un importante hacendado, Sixto Garc\u00eda, don Porfirio y su esposa tambi\u00e9n pudieron apreciar las \u201chermosas casas, magn\u00edficos palacios, cuyas fachadas y portadas de m\u00e1rmol de colores y jaspes, pasan inadvertidos al lado de otras construcciones m\u00e1s soberbias. Desde la entrada se ven los jardines, en los cuales se advierte el m\u00e1s cuidadoso cultivo, el deseo de sobresalir en primores respecto de los otros\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">Las fiestas<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por la noche del mismo d\u00eda dieron inicio las actividades presidenciales. La primera consisti\u00f3 en un banquete que Olegario Molina ofreci\u00f3 en el Palacio de Gobierno, mientras en la plaza principal se realizaba una serenata acompa\u00f1ada de fuegos artificiales. En esta velada, el presidente se dirigi\u00f3 a los comensales refiri\u00e9ndose al cultivo del henequ\u00e9n, y manifest\u00f3 su deseo por el \u00e9xito de esa industria en los mercados del mundo. Posteriormente, y desde el balc\u00f3n de la sede del Gobierno, presenci\u00f3 una manifestaci\u00f3n popular y \u201cEl Paseo de las Antorchas\u201d, en el que participaron las representaciones de todos los partidos del estado, y los gremios y corporaciones de la capital yucateca.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Al d\u00eda siguiente, el martes 6 de febrero, se realizaron las inauguraciones que hab\u00edan dado motivo a las \u201cfiestas\u201d. Se trataba del Asilo Ayala, el Hospital\u00a0O\u2019Hor\u00e1n\u00a0y los edificios de la Penitenciar\u00eda Ju\u00e1rez. El primero de ellos era un espacio destinado a los \u201cenajenados\u201d, inmueble construido conforme a los m\u00e1s modernos sistemas de la \u00e9poca. El Hospital\u00a0O\u2019Hor\u00e1n\u00a0no se quedaba atr\u00e1s, pues se trataba de un flamante edificio para atender todo tipo de enfermedades. A un lado de este conjunto estaba la Penitenciar\u00eda Ju\u00e1rez, que, si bien no era una construcci\u00f3n nueva, hab\u00eda sido ampliada. A estas obras se sumaban las emprendidas en el Paseo de Montejo y la pavimentaci\u00f3n de las principales calles de la ciudad, con recursos provenientes de una contribuci\u00f3n especial sobre el henequ\u00e9n, y que hab\u00eda solucionado un grave problema de salubridad p\u00fablica al utilizar un sistema muy moderno: el asfalto.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En la Plaza de la Independencia se celebr\u00f3 una serenata con fuegos artificiales, y la noche cerr\u00f3 con un baile oficial en honor a Carmen Romero Rubio en los salones de la Lonja Meridana, a la que asistieron miembros prominentes de la sociedad yucateca y que fue ocasi\u00f3n para que las damas hicieran gala de sus elegantes vestuarios y joyer\u00eda.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Al d\u00eda siguiente a temprana hora, don Porfirio parti\u00f3 en una excursi\u00f3n campestre a la hacienda\u00a0Chunchucmil, propiedad del destacado hacendado Rafael Pe\u00f3n Losa. La decisi\u00f3n de que fuera esa finca no era fortuita, pues la campa\u00f1a sobre las condiciones de esclavitud en el campo yucateco hab\u00eda tocado directamente a su propietario, a prop\u00f3sito de la demanda de uno de sus trabajadores que hab\u00eda logrado huir y que denunci\u00f3 maltrato f\u00edsico.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Con este antecedente, el general D\u00edaz fue convidado a la propiedad de Rafael Pe\u00f3n, de suerte que conociera de cerca el funcionamiento y las condiciones laborales que imperaban en su interior. En el camino a\u00a0Chunchucmil\u00a0no faltaron las expresiones de reconocimiento, y a su paso se erigieron arcos triunfales, como el de la hacienda Santa Rosa, confeccionado con \u201cnaranjas de china\u201d. A su arribo, los habitantes y jornaleros, apostados al frente de la casa principal, agitaban una peque\u00f1a bandera nacional, cada uno, prorrumpiendo en aclamaciones entusiastas, para luego escuchar el himno nacional.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El grupo de visitantes se dirigi\u00f3 a la casa de m\u00e1quinas, donde el general D\u00edaz pudo observar c\u00f3mo dos desfibradoras trabajaban en el beneficio del henequ\u00e9n. Posteriormente visit\u00f3 el hospital de la hacienda, la botica, la tienda y ocho casas de los peones, las cuales causaron buena impresi\u00f3n en el visitante, quien no dud\u00f3 en manifestar la satisfacci\u00f3n que le produc\u00eda el trato que recib\u00edan, as\u00ed como las condiciones higi\u00e9nicas en que se encontraban sus habitaciones.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Al mediod\u00eda, en un inmenso comedor, construido expresamente, la comitiva fue agasajada con un magn\u00edfico almuerzo. Todos los platos del men\u00fa eran productos de la finca: ostras del criadero, cangrejos y tortugas de sus playas, guineas y venados cazados en sus montes; un verdadero alarde de riqueza. Al concluir la espl\u00e9ndida comida, en el momento de los brindis, el anfitri\u00f3n aprovech\u00f3 para manifestar lo siguiente:<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Algunos escritores nacionales que no conocen nuestro Estado nos han tildado de esclavistas; y como esto alude a nuestras relaciones con los jornaleros, a\u00f1adi\u00f3, y estamos aqu\u00ed hablando de nuestras fincas, creo oportuno aducir ante el ilustrado criterio de Ud., Se\u00f1or\u00a0Presidente, esta simple consideraci\u00f3n que tiene el car\u00e1cter de un principio universalmente reconocido, a saber: la influencia de los tiempos y de las \u00e9pocas en que se vive, es irresistible y se impone necesariamente. Y en nuestra \u00e9poca, cuando menos en Am\u00e9rica, se impone el jornalero libre y bien retribuido y no pueden existir esclavos jornaleros. Esto est\u00e1 en la conciencia de todos, pues no podr\u00edamos impedir, aunque lo quisi\u00e9semos, que penetrase en el ambiente de nuestras fincas la libertad y el progreso de los tiempos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En respuesta a estas palabras, Porfirio D\u00edaz expres\u00f3 que era natural que despu\u00e9s de haber visitado las magn\u00edficas mejoras materiales de la ciudad de M\u00e9rida, lo hiciera tambi\u00e9n a una finca de campo; que este n\u00famero del programa le resultaba satisfactorio, porque as\u00ed pod\u00eda ver con sus propios ojos no s\u00f3lo la manera como el henequ\u00e9n se convert\u00eda en el preciado art\u00edculo que constitu\u00eda la principal riqueza de Yucat\u00e1n, sino tambi\u00e9n el estado que guardaban sus jornaleros. Que las manifestaciones de cari\u00f1o de que hab\u00eda sido objeto le revelaban un pueblo contento; que en los lugares en donde la poblaci\u00f3n era oprimida, se produc\u00edan huelgas, y que aqu\u00ed no las hab\u00eda; que era verdad que hasta \u00e9l hab\u00edan llegado las versiones de los\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">calumniadores de Yucat\u00e1n<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, acerca de la esclavitud, y que, aunque desde hac\u00eda tiempo \u00e9l abrigaba el convencimiento de la falsedad de esos rumores, ahora m\u00e1s que nunca estaba convencido de que se trataba de calumnias.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Al banquete le sigui\u00f3 una vaquer\u00eda donde participaron veinte j\u00f3venes mestizas ataviadas con trajes ricamente bordados, que se lanzaron a ejecutar el baile tradicional yucateco con entusiasmo. Al respecto\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El F\u00edgaro<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0se\u00f1al\u00f3 que Porfirio D\u00edaz \u2013que re\u00eda muy pocas veces lo hac\u00eda en esta ocasi\u00f3n a carcajadas y en un momento de entusiasmo coloc\u00f3 su sombrero en la cabeza de una de aquellas bailadoras. El rescate, seg\u00fan los usos del pueblo, le cost\u00f3 una moneda de oro. El festejo concluy\u00f3 con un conmovedor rasgo de cortes\u00eda: un cable del presidente al hijo del se\u00f1or Pe\u00f3n, que se encontraba estudiando en Londres, salud\u00e1ndolo en nombre de la comitiva.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por la noche se realiz\u00f3 uno de los n\u00fameros m\u00e1s brillantes de las fiestas, el paseo hist\u00f3rico, donde personajes y carrozas aleg\u00f3ricas desfilaron representando las diversas \u00e9pocas de la historia de la entidad: los mayas, la conquista, la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola y, por \u00faltimo, la \u00e9poca actual, cerrando el \u201cPaseo\u201d una soberbia carroza que representaba a la paz.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En la v\u00edspera de su partida, Porfirio D\u00edaz recorri\u00f3 la ciudad y sus paseos, en donde pudo constatar los trabajos de alcantarillado y pavimentaci\u00f3n. Visit\u00f3 tambi\u00e9n otros edificios p\u00fablicos. Las actividades de la ma\u00f1ana concluyeron con un banquete en la Lonja Meridana, ofrecido por comerciantes y hacendados.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Para cerrar con broche de oro, la noche del 8 de febrero, el gobernador Olegario Molina dio en honor del presidente y su esposa una soberbia fiesta bajo el nombre de Velada Art\u00edstica y Literaria en su hacienda\u00a0Sodtzil, donde se construy\u00f3 un and\u00e9n desde el cual, hasta el fondo de la gran avenida donde se levanta la casa principal, se tendi\u00f3 una alfombra de yute. Cerca de \u00e9sta se apreciaba \u00abuna feliz reproducci\u00f3n\u00bb del Parten\u00f3n de Atenas, la cual ser\u00eda la tribuna para los oradores de la\u00a0fiesta. Entre la casa y esa construcci\u00f3n se levantaba un templete en forma circular \u201ccon una balaustrada forrada de peluche rojo y adornada con guirnaldas de flores naturales y foquillos de luz incandescente\u201d, la cual se destin\u00f3 al presidente.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El programa constaba de dos partes: una de arte musical y canto, y otra de literatura. En la primera \u00abmaravill\u00f3\u00bb al p\u00fablico la tiple mexicana Elena Mar\u00edn, as\u00ed como los esposos Uribe, tocando el viol\u00edn y el arpa, lo mismo que la magn\u00edfica orquesta del profesor Jacinto Cuevas. La parte literaria estuvo a cargo del doctor Jos\u00e9 Patr\u00f3n Correa, el poeta Jos\u00e9 In\u00e9s Novelo y Jos\u00e9 Pe\u00f3n y Contreras.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Finalmente, el viernes 9 de febrero, poco antes de las nueve de la ma\u00f1ana y antes de partir para el puerto de Progreso, el presidente D\u00edaz se detuvo frente al Palacio de Gobierno, donde procedi\u00f3 a la develaci\u00f3n de la placa conmemorativa de su visita.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En todo el pa\u00eds despertaron inter\u00e9s \u00abLas Fiestas Presidenciales\u00bb, por eso la prensa se encarg\u00f3 desde el inicio de informar amplia y oportunamente. Se publicaron numerosas fotograf\u00edas, grabados de la visita, vistas, edificios de Yucat\u00e1n, retratos de personas distinguidas y otras importantes ilustraciones, como fue el caso de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El F\u00edgaro. Revista Universal Ilustrada<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, publicada en La Habana, Cuba.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">Resultados<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La presencia de Porfirio D\u00edaz en M\u00e9rida fue todo un acontecimiento en la vida social,\u00a0econ\u00f3mica y, por supuesto, pol\u00edtica de la entidad. El presidente se hab\u00eda desplazado durante su gesti\u00f3n a diversas partes del pa\u00eds, pero en el imaginario de los yucatecos, este fue uno de los viajes m\u00e1s importantes por la relevancia\u00a0del mismo\u00a0y su duraci\u00f3n, \u00fanicamente comparable al que realizar\u00eda en octubre de 1909 a la frontera con Estados Unidos para entrevistarse con el presidente de ese pa\u00eds, William Howard\u00a0Taft.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Si bien la visita tuvo como pretexto la inauguraci\u00f3n de las construcciones sanitarias y carcelarias reci\u00e9n concluidas, tambi\u00e9n respondi\u00f3 a asuntos de orden pol\u00edtico, particularmente al que se relacionaba con la reciente reelecci\u00f3n del gobernador Olegario Molina, quien hab\u00eda sido el primero en repetir en ese cargo en Yucat\u00e1n desde que inici\u00f3 el r\u00e9gimen porfirista, a diferencia de lo ocurrido en los dem\u00e1s estados de la federaci\u00f3n.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">De igual manera, no debe perderse de vista el hecho de que Yucat\u00e1n apenas estaba saliendo del prolongado conflicto b\u00e9lico iniciado con la llamada Guerra de Castas, y que hab\u00eda terminado oficialmente cinco a\u00f1os atr\u00e1s, lo que en gran medida marc\u00f3 la pauta para que Yucat\u00e1n\u00a0perdiera parte de su territorio con la creaci\u00f3n del territorio de Quintana Roo en 1902, asunto por dem\u00e1s delicado que hab\u00eda generado descontento en un sector importante de la elite yucateca.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Como hemos visto, las \u201cFiestas Presidenciales\u201d en Yucat\u00e1n tambi\u00e9n fueron de gran utilidad para que los hacendados henequeneros pudieran \u201cdemostrar\u201d al general D\u00edaz, que los \u00abrumores\u00bb sobre la esclavitud en Yucat\u00e1n eran producto de una campa\u00f1a que buscaba desprestigiarlos.\u00a0Sin lugar a duda, la visita tuvo la intenci\u00f3n de aminorar la terrible visi\u00f3n que circulaba sobre la verdadera situaci\u00f3n de los trabajadores de las haciendas yucatecas, una historia muy distinta a la que los \u00abreyes del henequ\u00e9n\u00bb mostraron a don Porfirio.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Los yucatecos quedaron m\u00e1s que satisfechos, sobre todo, porque la prensa insisti\u00f3 hasta el cansancio que el conjunto de fiestas y agasajos eran las mejores que se hab\u00edan dado al presidente, y que dif\u00edcilmente podr\u00edan repetirse en otra entidad de la Rep\u00fablica, por lo menos en lo que respecta a lo \u00abins\u00f3lito y singular\u00bb de los espect\u00e1culos que se ofrecieron.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"1\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Ojeda, Jorge Victoria,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">De la imagen, el poder y la vanidad. Porfirio D\u00edaz en la tierra de los mayas (1906),<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, M\u00e9xico,\u00a0<\/span><span data-contrast=\"auto\">Conaculta<\/span><span data-contrast=\"auto\">\/Instituto de Cultura de Yucat\u00e1n, 2010.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"1\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">\u00c1lbum Conmemorativo de las Fiestas Presidenciales, M\u00e9rida, Yucat\u00e1n M\u00e9xico, Imp. \u00abGamboa Guzm\u00e1n\u00bb, 1906.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"1\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">La moda en Yucat\u00e1n durante la bella \u00e9poca en meridadeyucatan.com., Cr\u00f3nicas de la Ciudad Blanca, en <a href=\"https:\/\/www.meridadeyucatan.com\/la-moda-en-yucatan-durante-la-bella-epoca\/\">https:\/\/www.meridadeyucatan.com\/la-moda-en-yucatan-durante-la-bella-epoca\/<\/a><\/span><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marisa P\u00e9rez Dom\u00ednguez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 34. El general tuvo m\u00faltiples agasajos y realiz\u00f3 un buen n\u00famero de inauguraciones de obras a su paso por M\u00e9rida, a principios de 1906. Pero su presencia signific\u00f3 tambi\u00e9n un fuerte respaldo a los hacendados henequeneros, denunciados por el maltrato laboral y las pr\u00e1cticas esclavistas de sus jornaleros. &nbsp; &nbsp; Como fecha \u201cmemorable\u201d fue calificada la llegada del general Porfirio D\u00edaz a tierras yucatecas en los primeros d\u00edas del mes de febrero de 1906. El viaje presidencial, o \u201cLas Fiestas Presidenciales\u201d, como fue bautizada la in\u00e9dita visita, revest\u00eda gran importancia, pues por primera vez honraba al Estado la visita de un presidente de la Rep\u00fablica. El acontecimiento adquir\u00eda a\u00fan mayor relevancia porque, desde 1902, se hab\u00eda obtenido finalmente la \u201cpacificaci\u00f3n\u201d de los mayas rebeldes, que hab\u00edan permanecido en pie de lucha en el entonces territorio<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1423],"tags":[2257,333,2265],"class_list":{"0":"post-7971","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-34","8":"tag-independencia","9":"tag-porfirio-diaz","10":"tag-yucatan"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7971"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7971\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23611,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7971\/revisions\/23611"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}