﻿{"id":7955,"date":"2017-06-07T13:46:51","date_gmt":"2017-06-07T18:46:51","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=7955"},"modified":"2026-04-05T02:59:44","modified_gmt":"2026-04-05T08:59:44","slug":"elecciones-en-el-mexico-del-siglo-xix-el-fin-de-una-leyenda-negra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/elecciones-en-el-mexico-del-siglo-xix-el-fin-de-una-leyenda-negra\/","title":{"rendered":"Elecciones en el M\u00e9xico del siglo XIX. El fin de una leyenda negra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Fausta Gant\u00fas y Alicia Salmer\u00f3n<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h3><span style=\"color: #993300;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 34.<\/span><\/h3>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfLas elecciones en el M\u00e9xico del siglo XIX carec\u00edan de significado y estuvieron siempre marcadas por manipulaci\u00f3n y vicios? No ciertamente. Se llevaban a cabo con regularidad, aun en momentos de guerra, y ten\u00edan un papel fundamental en la vida pol\u00edtica del pa\u00eds.<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/La-Actualidad-13-de-diciembre-de-1885-p.-69.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7956\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/La-Actualidad-13-de-diciembre-de-1885-p.-69.jpg\" alt=\"La Actualidad, 13 de diciembre de 1885, p. 69\" width=\"1899\" height=\"1229\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/La-Actualidad-13-de-diciembre-de-1885-p.-69.jpg 1899w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/La-Actualidad-13-de-diciembre-de-1885-p.-69-300x194.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/La-Actualidad-13-de-diciembre-de-1885-p.-69-1024x662.jpg 1024w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/La-Actualidad-13-de-diciembre-de-1885-p.-69-624x403.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 1899px) 100vw, 1899px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sentado en el sill\u00f3n presidencial y estrat\u00e9gicamente parapetado tras un s\u00f3lido muro, que a la vez que lo esconde, lo protege, Porfirio D\u00edaz sostiene y hala la cuerda que mueve al t\u00edtere que representa al ciudadano votante que deposita su boleta en la urna. La urna se encuentra sobre la mesa electoral atendida por un par de contentos individuos, cuyo aspecto remite a los sectores medios urbanos y rurales. El voto que emite el ciudadano-t\u00edtere es la supuesta expresi\u00f3n de la \u201cvoluntad nacional\u201d. Y la \u201cvoluntad nacional\u201d no es otra que la presidencial. As\u00ed, la voluntad del pueblo y la del primer magistrado aparecen como una misma, pero lo son no por una real coincidencia de intereses, sino porque el segundo ha sustra\u00eddo al primero la facultad de elegir libremente, seg\u00fan lo representaban el 13 de diciembre de 1885 en una caricatura publicada en La Actualidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/El-hijo-del-Ahuzote-1891-01-11-574x640.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7957\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/El-hijo-del-Ahuzote-1891-01-11-574x640.jpg\" alt=\"El hijo del Ahuzote 1891 01 11 (574x640)\" width=\"574\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/El-hijo-del-Ahuzote-1891-01-11-574x640.jpg 574w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/El-hijo-del-Ahuzote-1891-01-11-574x640-269x300.jpg 269w\" sizes=\"(max-width: 574px) 100vw, 574px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa imagen, como muchas otras producidas especialmente en la segunda mitad de la centuria decimon\u00f3nica (\u00e9poca en que los peri\u00f3dicos proliferaron), exhibe una opini\u00f3n bastante generalizada entonces sobre las elecciones: nunca limpias, nunca equitativas, nunca disputadas, nunca concurridas. Los resultados electorales se denunciaban de forma reiterada como consecuencia de procesos marcados por las irregularidades y los vicios. De esta suerte, parec\u00eda que los comicios eran todos fraudulentos, manipulados; y especialmente controlados por el presidente de la Rep\u00fablica. En efecto, en la pr\u00e1ctica, cada mandatario en su momento, aun Benito Ju\u00e1rez (1858-1872), fue acusado de intervenir en los procesos electorales para definir los resultados en el sentido de sus intereses. Ahora bien, sin afirmar que las elecciones fueran del todo limpias y menos a\u00fan que fueran democr\u00e1ticas, lo cierto es que en los casos en que hab\u00eda intervenci\u00f3n de la autoridad presidencial en los comicios, la forma en que ten\u00eda lugar no era la que la caricatura pintaba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/El-hijo-del-Ahuzote-1901-12-19-2-640x462.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7958\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/El-hijo-del-Ahuzote-1901-12-19-2-640x462.jpg\" alt=\"El hijo del Ahuzote 1901 12 19 2 (640x462)\" width=\"640\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/El-hijo-del-Ahuzote-1901-12-19-2-640x462.jpg 640w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/El-hijo-del-Ahuzote-1901-12-19-2-640x462-300x216.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/El-hijo-del-Ahuzote-1901-12-19-2-640x462-624x450.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las elecciones decimon\u00f3nicas eran objeto, con gran frecuencia, de manipulaci\u00f3n y la falta de libertad de expresi\u00f3n era tambi\u00e9n un hecho bastante com\u00fan (en coincidencia con la denuncia de la s\u00e1tira visual) sin embargo, es necesario destacar, como contraparte, que la forma en que se representaban los comicios en caricaturas como esta era totalmente inexacta, malintencionada. Pero se representaba as\u00ed de manera consciente, porque esa imagen, confusa y tergiversada sobre la manera en que se llevaba a cabo el sufragio, y qui\u00e9nes y c\u00f3mo participaban en \u00e9l, ayudaba a crear en el lector la idea de lo \u201cf\u00e1cil\u201d que, supuestamente, resultaba a las autoridades ejercer influencias sobre el proceso electoral. Lo cierto es que, a lo largo del siglo XIX, la organizaci\u00f3n de los sufragios no estuvo, en ning\u00fan momento, bajo el control del poder ejecutivo nacional; por el contrario, el presidente de la Rep\u00fablica era, en t\u00e9rminos legales, ajeno a ella. Cualquiera que fuera el nivel de la elecci\u00f3n (local, estatal o nacional), los comicios eran organizados por los ayuntamientos, en su primera fase (elecciones primarias), y las jefaturas pol\u00edticas y gobiernos de los estados en la segunda (elecciones secundarias). La facultad de calificar las elecciones, es decir, la de determinar su validez o no, reca\u00eda en diferentes instancias seg\u00fan el nivel de la elecci\u00f3n: el ayuntamiento mismo, las c\u00e1maras legislativas estatales o el Congreso nacional. Nunca en el Ejecutivo nacional.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">Elecciones complejas<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El acto de votar constitu\u00eda, sin duda, uno de los momentos m\u00e1s importantes del proceso electoral, el m\u00e1s significativo en tanto en \u00e9l los ciudadanos expresaban sus preferencias pol\u00edticas. El d\u00eda de la elecci\u00f3n se instalaban mesas o casillas a las cuales acud\u00edan los hombres para ejercer su derecho. No era requisito saber leer para votar en el M\u00e9xico del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">XIX<\/span><span data-contrast=\"auto\">, s\u00f3lo ser var\u00f3n, tener m\u00e1s de 21\u00a0a\u00f1os de edad, o de 18 si se era casado, y ser vecino del lugar \u2013despu\u00e9s de 1857, ya ni siquiera se requiri\u00f3 ser vecino, s\u00f3lo \u201ctener un modo honesto de vivir\u201d. El ciudadano entregaba al presidente de la casilla la boleta en la que estaba anotado su nombre y el del candidato por el que votaba. La boleta era la misma que el empadronador le hab\u00eda entregado tres d\u00edas antes. El presidente la pasaba a uno de los secretarios, quien proced\u00eda a leer en voz baja el nombre del candidato anotado y a preguntarle al votante si, en efecto, esa era la persona a quien daba su voto como elector de su secci\u00f3n. A nivel de la elecci\u00f3n primaria, el voto nunca fue\u00a0secreto en el M\u00e9xico del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">XIX<\/span><span data-contrast=\"auto\">. Pero,\u00a0adem\u00e1s, pocos ciudadanos sab\u00edan leer y escribir, de manera que, por ley, el acto de votar era asistido: la boleta era llenada con antelaci\u00f3n por alg\u00fan conocido del votante analfabeta y, al momento de entregarla en la mesa electoral, el secretario deb\u00eda confirmar que el candidato en ella registrado ten\u00eda, efectivamente, la anuencia del votante. Despu\u00e9s de escuchar la respuesta afirmativa del votante, uno de los escrutadores depositaba la boleta en la urna preparada para tal efecto, mientras el otro anotaba la palabra \u201cvot\u00f3\u201d al margen del padr\u00f3n \u2013levantado unas semanas atr\u00e1s por el empadronador, esto es, la persona comisionada para ello por el ayuntamiento, nunca por el gobierno estatal ni por el nacional. En el caso de elecciones indirectas, la ciudadan\u00eda eleg\u00eda electores de secci\u00f3n m\u00e1s que titulares de los poderes p\u00fablicos. En esos casos, los electores de secci\u00f3n se reun\u00edan, a su vez, en colegios electorales para votar por los cargos que tuvieran que elegirse, desde regidores hasta presidente de la Rep\u00fablica, incluyendo diputados, senadores, jueces y magistrados, porque los tres poderes eran electivos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La organizaci\u00f3n de los comicios a lo largo del siglo fue una tarea descentralizada y muy complicada. Descentralizada porque recay\u00f3 siempre en ayuntamientos y gobiernos estatales. Complicada porque variaba seg\u00fan el r\u00e9gimen pol\u00edtico adoptado \u2013centralismo, federalismo\u2013; tambi\u00e9n porque los cargos a elegir eran numerosos \u2013regidores, s\u00edndicos, jueces, gobernadores, diputados locales y nacionales, senadores, magistrados de tribunales estatales y magistrados de la Suprema Corte de Justicia\u2013 y renovables en periodos cortos: en t\u00e9rminos generales, las elecciones de ayuntamiento ten\u00edan lugar cada a\u00f1o, las de representantes a los congresos cada dos y las de los poderes ejecutivo y judicial, ya fueran estatales o nacional, cada cuatro. Pero la organizaci\u00f3n era complicada, sobre todo, porque muchos de los cargos a elegir se hicieron a todo lo largo del siglo mediante un sistema indirecto. El car\u00e1cter indirecto de una elecci\u00f3n era un mecanismo de intermediaci\u00f3n: el ciudadano con derecho a sufragio emit\u00eda su voto en favor de un intermediario llamado elector, no lo hac\u00eda directamente por la persona que ocupar\u00eda el cargo a elegir. Si la elecci\u00f3n era indirecta en un solo grado, ese elector nombrado por los ciudadanos de determinada secci\u00f3n se reunir\u00eda con otros en una junta o colegio electoral y votar\u00eda por presidente, gobernador, senador, diputado, magistrado, regidor\u2026 Pero durante la primera mitad del siglo lleg\u00f3 a haber elecciones indirectas en segundo y hasta en tercer grado: el ciudadano votaba por un elector y este a su vez por otro elector y as\u00ed\u2026 A partir de 1857, a nivel nacional las elecciones continuaron siendo indirectas, pero en un solo grado. Sin embargo, en algunas regiones del pa\u00eds se practic\u00f3 el voto directo para elegir autoridades municipales e, incluso, estatales a lo largo del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">XIX<\/span><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La presidencia de la Rep\u00fablica no jugaba ning\u00fan papel en todo ese largo proceso. Ahora bien, eso no quiere decir que no interviniera en los comicios en lo absoluto y que su postura fuera, a la manera de la de una efigie, la de observar impasible c\u00f3mo se distribu\u00edan los cargos representativos entre los grupos pol\u00edticos en competencia. De ninguna manera. El gobierno nacional ve\u00eda por sus intereses, por los del proyecto pol\u00edtico y las fuerzas que representaba. Pero su influencia no se ejerc\u00eda directamente en la casilla, el poder ejecutivo nacional no pod\u00eda hacerlo, pues no ten\u00eda intervenci\u00f3n en la elaboraci\u00f3n de padrones, reparto de boletas, instalaci\u00f3n de casillas ni recuento de votos; tampoco participaba en las juntas o colegios electorales. El gobierno nacional ten\u00eda que negociar sus apoyos con las fuerzas pol\u00edticas regionales, las que a su vez negociaban los votos con los intereses locales. En realidad, la forma de influir del gobierno nacional en los comicios segu\u00eda otros caminos y uno de sus principales instrumentos de intervenci\u00f3n era la definici\u00f3n de las candidaturas. Lanzaba y apoyaba candidatos con auxilio de la prensa, a la vez que negociaba nombres con las fuerzas pol\u00edticas en juego a nivel nacional y regional.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En la \u00e9poca se dise\u00f1aron muchas caricaturas sobre la intervenci\u00f3n presidencial en la designaci\u00f3n de candidatos. Esa forma de intervenci\u00f3n fue objeto de la cr\u00edtica sat\u00edrica en m\u00faltiples ocasiones.\u00a0Pero,\u00a0\u00bfc\u00f3mo explicar caricaturas, como la que aqu\u00ed se reproduce, en que el ejecutivo aparece manipulando de manera directa al votante y a la voluntad nacional? \u00bfHablaban de un rechazo o, al menos, de una opini\u00f3n generalizada poco favorable a los comicios? O a la inversa: \u00bfcaricaturas como estas formaban parte de campa\u00f1as interesadas, orquestadas para desprestigiar las elecciones y deslegitimar los resultados que se intu\u00edan? De hecho, as\u00ed fue, de manera que caricaturas como esa terminaban por influir en la forja de una opini\u00f3n colectiva desfavorable sobre las elecciones. El abstencionismo electoral en la \u00e9poca era muy elevado \u2013pa\u00eds mayoritariamente rural, con serias limitaciones de comunicaci\u00f3n entre unas poblaciones y otras, y una ciudadan\u00eda en lento proceso de construcci\u00f3n. Pero ese abstencionismo pod\u00eda ser m\u00e1s desconocimiento, distancia e inercia que franco rechazo. De manera que caricaturas como la aqu\u00ed presentada podr\u00edan ser le\u00eddas mucho m\u00e1s como una cr\u00edtica al r\u00e9gimen establecido \u2013en el caso aqu\u00ed ejemplificado, el porfirista\u2013 afianzado en el poder y cuyo continuismo daba poco juego a otras fuerzas pol\u00edticas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">La s\u00e1tira<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En suma, hay que considerar que la producci\u00f3n de caricaturas con tema electoral era parte de la disputa por el poder entre grupos, facciones y\u00a0partidos. Estos \u00faltimos, todos ellos, v\u00eda rumores, discursos e impresos, se daban a la tarea de generar percepciones en los votantes y acreditar as\u00ed a unos candidatos \u2013a los suyos, a los que apoyaban\u2013 y desacreditar a los otros \u2013sus opositores. La cr\u00edtica sat\u00edrico visual formaba parte de las campa\u00f1as pol\u00edticas, las cuales iniciaban mucho antes del momento de la votaci\u00f3n.\u00a0Finalmente, el momento del sufragio, si bien uno de los m\u00e1s importantes, era s\u00f3lo una parte del proceso electoral.\u00a0Es necesario, entonces, mirar todo el proceso, paso por paso, tratar de entender su mec\u00e1nica y sus funciones, y procurar as\u00ed comprenderlo en su conjunto. Debemos tratar de superar visiones profundamente negativas, fabricadas tanto en la \u00e9poca como por la obra de historiadores posteriores que las hicieron suyas, ambos responsables de lo que podr\u00eda llamarse una \u201cleyenda negra\u201d descalificadora de los comicios decimon\u00f3nicos. Cuando logremos esta desmitificaci\u00f3n, podremos poder empezar a penetrar realmente en sus significados.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Lo que resulta parad\u00f3jico es que la batalla de descalificaciones entre unos partidos y otros, y en la cual la caricatura ten\u00eda papel protag\u00f3nico, deslegitimaba a todos: de momento perd\u00eda prestigio quien conquistara posiciones de poder, pero a la larga, en otro lugar o momento, cuando el oponente dejara de serlo y aventajara posiciones propias, la mala imagen de las elecciones se le revertir\u00eda. Una consecuencia quiz\u00e1 no suficientemente prevista por sus autores, porque efectivamente, la imagen negativa de los comicios as\u00ed proyectada termin\u00f3 por permear todo el proceso y, en cierta medida, deslegitimarlo. La caricatura pol\u00edtica contribuy\u00f3 a construir, por ejemplo, la idea de que el primer mandatario del pa\u00eds decid\u00eda a voluntad qui\u00e9n ganaba y qui\u00e9n perd\u00eda los comicios; la idea de que las elecciones eran siempre manipuladas y que s\u00f3lo serv\u00edan para legitimar gobiernos. El c\u00f3mo las elecciones fueron aut\u00e9nticos espacios de negociaci\u00f3n entre diferentes fuerzas pol\u00edticas, a todos los niveles de gobierno, se perdi\u00f3 de vista. Gran parte de la historia que sobre el tema se escribi\u00f3 durante el siglo XX <\/span><span data-contrast=\"auto\">hizo eco de esta leyenda negra sobre las elecciones decimon\u00f3nicas. Pero revisitadas en tiempos recientes, comienza a entenderse ya su complejidad y funcionalidad. Cada vez es m\u00e1s visible el lugar y el sentido de esta instituci\u00f3n en la pol\u00edtica a lo largo del\u00a0siglo; cada vez se valora mejor su importancia tanto en la construcci\u00f3n de los poderes p\u00fablicos como en los procesos de articulaci\u00f3n de la sociedad pol\u00edtica en sus diferentes niveles y momentos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Elecciones siempre ha habido. Hay quien ha rastreado algunas formas de elecci\u00f3n en el M\u00e9xico prehisp\u00e1nico y, desde luego, algunas de las corporaciones novohispanas eleg\u00edan a sus directivos. Luego, en el M\u00e9xico independiente, s\u00f3lo han dejado de celebrarse comicios en cortos periodos, porque se celebraron elecciones incluso en contextos de\u00a0guerra: durante la de independencia se llevaron a cabo, por ejemplo, las primeras elecciones constitucionales; en plena ocupaci\u00f3n estadounidense de la ciudad de M\u00e9xico, hubo elecciones municipales en la capital. Los comicios son mecanismos para seleccionar dirigentes y gobernantes. La peculiaridad de las elecciones modernas, las que en M\u00e9xico se celebraron a partir de 1812 \u2013con la puesta en pr\u00e1ctica de la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz\u2013 y se realizan todav\u00eda hoy en d\u00eda, es que mediante ellas se expresa la voluntad del pueblo soberano y las personas electas lo son en tanto representantes de esa voluntad popular. Construir los sistemas electorales modernos fue tarea muy complicada, con avances y retrocesos. Los primeros dise\u00f1ados en M\u00e9xico tomaron muchas d\u00e9cadas, pero podemos decir que las elecciones, como mecanismo de definici\u00f3n de gobernantes y representantes, hacia finales del siglo estaban bastante interiorizadas. Las elecciones resultaron \u00fatiles para disputar, negociar y distribuir el poder entre facciones y partidos pol\u00edticos, aun si las urnas no convocaban a una amplia y aut\u00e9ntica participaci\u00f3n popular. Pero en torno a las elecciones decimon\u00f3nicas, como hemos se\u00f1alado, se construy\u00f3 en el momento y luego, durante muchos a\u00f1os m\u00e1s, una leyenda negra: las elecciones eran corruptas y manipuladas. No serv\u00edan para nada. Manejadas por el ejecutivo nacional, s\u00f3lo legitimaban gobiernos. Leyenda que ha perdurado, pero frente a la cual estudios recientes ofrecen otras explicaciones, como las que aqu\u00ed hemos anotado.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"1\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Aguilar, Jos\u00e9 Antonio (ed.),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Las elecciones y el gobierno representativo en M\u00e9xico (1810-1910),<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> M\u00e9xico, IFE<\/span><span data-contrast=\"auto\">\/ FCE<\/span><span data-contrast=\"auto\">, 2010.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"1\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">\u00c1vila, Alfredo Y Alicia Salmer\u00f3n (coords.),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Partidos, facciones y otras calamidades. Debates y propuestas acerca de los partidos pol\u00edticos en M\u00e9xico<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">siglo\u00a0<\/span><\/i><span data-contrast=\"none\">XIX<\/span><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico, FCE<\/span><span data-contrast=\"auto\">\/\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">Conaculta<\/span><span data-contrast=\"auto\"> \/ LIH<\/span><span data-contrast=\"auto\">-UNAM<\/span><span data-contrast=\"auto\">, 2012.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"1\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Gant\u00fas, Fausta (coord.),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Elecciones en el M\u00e9xico del siglo XIX<\/span><\/i><i><span data-contrast=\"auto\">. Las pr\u00e1cticas<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico, Instituto Mora,\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">Conacyt<\/span><span data-contrast=\"auto\">, 2016.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span data-ccp-props=\"{&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6}\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fausta Gant\u00fas y Alicia Salmer\u00f3n Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 34. \u00bfLas elecciones en el M\u00e9xico del siglo XIX carec\u00edan de significado y estuvieron siempre marcadas por manipulaci\u00f3n y vicios? No ciertamente. Se llevaban a cabo con regularidad, aun en momentos de guerra, y ten\u00edan un papel fundamental en la vida pol\u00edtica del pa\u00eds. &nbsp; &nbsp; Sentado en el sill\u00f3n presidencial y estrat\u00e9gicamente parapetado tras un s\u00f3lido muro, que a la vez que lo esconde, lo protege, Porfirio D\u00edaz sostiene y hala la cuerda que mueve al t\u00edtere que representa al ciudadano votante que deposita su boleta en la urna. La urna se encuentra sobre la mesa electoral atendida por un par de contentos individuos, cuyo aspecto remite a los sectores medios urbanos y rurales. El voto que emite el ciudadano-t\u00edtere es la supuesta expresi\u00f3n de la \u201cvoluntad nacional\u201d. Y la \u201cvoluntad nacional\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1423],"tags":[522,333,2269],"class_list":{"0":"post-7955","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-34","8":"tag-elecciones","9":"tag-porfirio-diaz","10":"tag-siglo-xix"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7955","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7955"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7955\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23581,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7955\/revisions\/23581"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}