﻿{"id":788,"date":"2010-11-24T21:23:59","date_gmt":"2010-11-25T03:23:59","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=788"},"modified":"2021-05-04T16:02:19","modified_gmt":"2021-05-04T21:02:19","slug":"vientos-de-cambio-en-el-sureste-yucatan-y-la-revolucion-mexicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/vientos-de-cambio-en-el-sureste-yucatan-y-la-revolucion-mexicana\/","title":{"rendered":"Vientos de cambio en el sureste: Yucat&aacute;n y la Revoluci&oacute;n mexicana"},"content":{"rendered":"<address><strong>Marisa P\u00e9rez Dom\u00ednguez<\/strong><\/address>\n<address>Instituto Mora<\/address>\n<address><span style=\"color: #800000;\">Revista Bicentenario #10<\/span><\/address>\n<address>\u00a0<\/address>\n<address><span style=\"color: #800000;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-left \" title=\"PlantaciA?n de henequAi??n\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-10\/plantacion-de-henequen-10.jpg\" alt=\"PlantaciA?n de henequAi??n\" width=\"300\" height=\"173\" \/><\/span><\/address>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>A diferencia de otras regiones de M\u00e9xico, la Revoluci\u00f3n lleg\u00f3 a Yucat\u00e1n de la mano del constitucionalismo, cuando Venustiano Carranza, como Primer Jefe de este movimiento, se estableci\u00f3 en Veracruz, mientras sus tropas combat\u00edan al gobierno de la Convenci\u00f3n defendido por Francisco Villa y Emiliano Zapata. Desde el puerto design\u00f3 al general de divisi\u00f3n Salvador Alvarado gobernador y comandante militar de la entidad en 1915. Esta fecha tard\u00eda no signific\u00f3 que la poblaci\u00f3n hubiera permanecido inm\u00f3vil ante los sucesos iniciados en 1910, pues desde tiempo antes, se daban manifestaciones de descontento en el campo yucateco. No lograron articularse, sin embargo, en una lucha armada, como ocurri\u00f3 en algunos estados del norte del pa\u00eds y por eso la historiograf\u00eda afirma que &#8220;la Revoluci\u00f3n lleg\u00f3 desde afuera&#8221; a la pen\u00ednsula.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>La \u00e9lite yucateca hab\u00eda enfrentado nuevos desaf\u00edos en la primera d\u00e9cada del siglo XX, planteados por el cambio que sufr\u00eda el mercado del henequ\u00e9n. La crisis econ\u00f3mica mundial de 1907 sacudi\u00f3 el sistema regional, pero fue insuficiente para cambiar los par\u00e1metros productivos y comerciales y agrav\u00f3, por el contrario, los problemas de Yucat\u00e1, que afloraron finalmente en el debate pol\u00edtico.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>La sociedad tambi\u00e9n experiment\u00f3 importantes transformaciones. La participaci\u00f3n pol\u00edtica de los campesinos y trabajadores rurales y urbanos aument\u00f3, si bien al mismo tiempo hubo un revelador ascenso de la clase media, con lo cual se sum\u00f3 un componente social a la divisi\u00f3n tradicional entre la \u00e9lite y la poblaci\u00f3n rural maya y mestiza.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>La tormenta revolucionaria de 1910-1911 sorprendi\u00f3 a esta \u00e9lite, cuyas divisiones internas se acentuaron, debilitando su liderazgo de clase, la que fue sustituida por una clase media en as- censo, cuyas aspiraciones encontraron un terreno f\u00e9rtil para expresarse.<\/p>\n<figure style=\"width: 257px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-none \" title=\"Caricatura de Olegario Molina\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-10\/caricatura-de-olegario-molina.jpg\" alt=\"Caricatura de Olegario Molina\" width=\"257\" height=\"300\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Caricatura de Olegario Molina<\/figcaption><\/figure>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Los primeros cambios significativos se produjeron entre 1911 y 1914: la participaci\u00f3n de la clase media en la lucha por el poder, la politizaci\u00f3n de las clases populares y la aparici\u00f3n de un nuevo marco ideol\u00f3gico para la acci\u00f3n del estado. Los tradicionales grupos dirigentes se vieron en la necesidad de ceder importantes espacios de poder, a veces aceptando lo ya inevitable y en otras de sumarse aun a la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Al arribar a tierras yucatecas en marzo de 1915, el general Alvarado pudo constatar que la sociedad se hallaba en manos de un reducido n\u00famero de personas que ten\u00eda el dominio econ\u00f3mico, junto con los monopolios extranjeros, cuyo agente era Avelino Montes, de origen espa\u00f1ol y yerno y socio de Olegario Molina, el rey del henequ\u00e9n en el estado y adem\u00e1s ex gobernador y ex secretario de Fomento de Porfirio D\u00edaz. Montes y Molina, en contubernio con unos cuantos productores del conocido como <em>oro verde <\/em>y que constitu\u00edan lo que la gente denominaba la <em>casta divina<\/em>, dominaban en el gobierno, los bancos, los ferrocarriles, la educaci\u00f3n, la beneficencia, la iglesia y, desde luego, las fiestas de sociedad. Quien no pertenec\u00eda a la <em>casta <\/em>era excluido de todo: &#8220;no se mov\u00eda la hoja del \u00e1rbol sin la voluntad de la casta divina&#8221;, escribi\u00f3 Alvarado en su libro <em>Mi actuaci\u00f3n revolucionaria en Yucat\u00e1n.<\/em><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Alvarado, en aras de cumplir con los ideales revolucionarios, se dio a la tarea de transformar sustantivamente los \u00e1mbitos econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social. Realiz\u00f3 una serie de reformas sin precedente en Yucat\u00e1n. Las leyes relativas a los peones, los ni\u00f1os y las mujeres fueron primero: destacan la de liberaci\u00f3n de los peones acasillados, terminando as\u00ed el sistema de deudas; la educaci\u00f3n primaria, en adelante obligatoria, laica y gratuita; y la que impulsaba la incorporaci\u00f3n de las mujeres a las actividades p\u00fablicas, d\u00e1ndoles igualdad jur\u00eddica, emancipaci\u00f3n a los 21 a\u00f1os y la separaci\u00f3n a trav\u00e9s del divorcio. Se empe\u00f1\u00f3 en acabar con el monopolio de la International Harvester, informando la Comisi\u00f3n Reguladora del Mercado de Henequ\u00e9n y procedi\u00f3 a la incautaci\u00f3n de los ferrocarriles y a modificar a fondo el sistema hacendario. Emiti\u00f3 una Ley de Cultos para contrarrestar la poderosa presencia de la iglesia cat\u00f3lica y llev\u00f3 a cabo una campa\u00f1\u00eda &#8220;desfanatizadora&#8221;, necesaria a su juicio para &#8220;sanear&#8221; a la sociedad.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Entre las medidas y estrategias centrales de su programa de gobierno, merece especial atenci\u00f3n la fundaci\u00f3n de un nuevo partido oficial. As\u00ed intent\u00f3 centralizar y coordinar &#8220;desde arriba&#8221; la actividad pol\u00edtica. El llamado Partido Socialista Obrero oper\u00f3 para manejar el proceso de integraci\u00f3n ciudadana; fue fundado por decreto, para que se convirtiera en el organismo encargado de desarrollar la pol\u00edtica oficial del gobierno militar constitucionalista. Por eso se convirti\u00f3, para todos los efectos, en un partido de estado que integraba todas las redes de poder en el territorio.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>No se hicieron esperar las reacciones positivas y negativas, de entusiasmo en unos y chasco y resentimiento en otros. La creciente participaci\u00f3n de los trabajadores rurales y urbanos en la vida pol\u00edtica les provey\u00f3 de armas para la lucha laboral que desconoc\u00edan. El sindicato, la &#8220;liga de resistencia&#8221; (unidad b\u00e1sica del partido), las leyes laborales y el discurso ideol\u00f3gico fueron algunos de los tantos medios de combate ahora en sus manos, que los fortalecieron y animaron como enemigos de una clase calificada de <em>explotadora <\/em>y <em>reaccionaria, <\/em>seg\u00fan el vocabulario revolucionario empleado en la pen\u00ednsula desde 1915.<\/p>\n<figure style=\"width: 297px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-none \" title=\"Arco de San Juan en MAi??rida\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-10\/arco-de-san-juan-merida-10.jpg\" alt=\"Arco de San Juan en MAi??rida\" width=\"297\" height=\"300\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Arco de San Juan en M\u00e9rida<\/figcaption><\/figure>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>El poder se hab\u00eda salido de manos de la \u00e9lite para caer en las de una clase antes marginada y despreciada. Los nuevos pol\u00edticos agitaban a las masas con un discurso socialista, amenazando con desencadenar su furia si los miembros de la <em>casta divina <\/em>no cumpl\u00edan con sus deseos, esto es, pagar fuertes contribuciones, ceder a las demandas laborales y llevan- do a cabo todo lo estipulado por el nuevo Estado. Muchos lograron adaptarse. Otros, por el contrario, apostaron al desgaste de este nuevo estado. Dejaron de invertir en las actividades productivas, tratando de obtener el m\u00e1ximo provecho inmediato de sus haciendas y empresas, y trasladaron sus ganancias al extranjero. Algunos, vinculados con el viejo r\u00e9gimen y temerosos de represalias, se embarcaron con sus familias rumbo a Estados Unidos y La Habana y esperaron a que la tormenta pasara.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>[&#8230;]<\/strong><\/p>\n<div>\n<div>\n<div id=\"post-651\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>PARA LEER ESTE ARTICULO COMPLETO, <a href=\"http:\/\/www.revistabicentenario.com.mx\/category\/?page_id=10\">SUSCR\u00cdBASE A BICENTENARIO<\/a>.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A diferencia de otras regiones de MAi??xico, la RevoluciA?n llegA? a YucatA?n de la mano del constitucionalismo, cuando Venustiano Carranza, como Primer Jefe de este movimiento, se estableciA? en Veracruz, mientras sus tropas combatAi??an al gobierno de la ConvenciA?n defendido por Francisco Villa y Emiliano Zapata. Desde el puerto designA? al general de divisiA?n Salvador Alvarado gobernador y comandante militar de la entidad en 1915<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,294],"tags":[711,712,708,2297,709,78,707,710,2265],"class_list":{"0":"post-788","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-10","8":"tag-elite","9":"tag-casta","10":"tag-felipe-carrillo-puerto","11":"tag-henequen","12":"tag-partido-socialista-del-sureste","13":"tag-revolucion-mexicana","14":"tag-salvador-alvarado","15":"tag-socialismo-henequen","16":"tag-yucatan"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=788"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16059,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/788\/revisions\/16059"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}