﻿{"id":7770,"date":"2017-03-01T13:03:12","date_gmt":"2017-03-01T19:03:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=7770"},"modified":"2026-04-03T00:00:12","modified_gmt":"2026-04-03T06:00:12","slug":"octavio-paz-solorzano-un-zapatista-entre-llamas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/octavio-paz-solorzano-un-zapatista-entre-llamas\/","title":{"rendered":"Octavio Paz Sol\u00f3rzano, un zapatista entre llamas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Javier Rico M.<br \/>\nFacultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM.<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 33.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">Octavio, como su padre Ireneo, tuvo una vida signada por abrazar causas pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas, aunque por ello se alejara de la familia, caer\u00eda en las penurias econ\u00f3micas o viviera en la soledad. Fiel seguidor del ideario zapatista, en tiempos de su juventud, obtuvo escaso reconocimiento para sus compromisos. Cuando parec\u00eda alcanzarlos, las circunstancias pol\u00edticas y la muerte misma se lo impidieron.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Ovtavio-Paz-Solorzano-tomado-de-AlbA?m-a-JuA?rez-editado-por-el-Lic.-Octavio-Paz-MAi??xico-Imprenta-Mundial-1931-419x640.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"419\" height=\"640\" class=\"aligncenter wp-image-7772\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Ovtavio-Paz-Solorzano-tomado-de-Alb\u00fam-a-Ju\u00e1rez-editado-por-el-Lic.-Octavio-Paz-M\u00e9xico-Imprenta-Mundial-1931-419x640.jpg\" alt=\"Ovtavio Paz Solorzano, tomado de AlbA?m a JuA?rez editado por el Lic. Octavio Paz, MAi??xico, Imprenta Mundial, 1931 (419x640)\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Ovtavio-Paz-Solorzano-tomado-de-Alb\u00fam-a-Ju\u00e1rez-editado-por-el-Lic.-Octavio-Paz-M\u00e9xico-Imprenta-Mundial-1931-419x640.jpg 419w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Ovtavio-Paz-Solorzano-tomado-de-Alb\u00fam-a-Ju\u00e1rez-editado-por-el-Lic.-Octavio-Paz-M\u00e9xico-Imprenta-Mundial-1931-419x640-196x300.jpg 196w\" sizes=\"(max-width: 419px) 100vw, 419px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>N<\/strong>unca se percat\u00f3 que lo observaban. No supo que segu\u00edan sus pasos y tomaban nota de los lugares que frecuentaba y de sus reuniones con personajes que el destino convirti\u00f3 en sus correligionarios. Es probable que en sus momentos de soledad lo asaltara la nostalgia en aquel lugar tan al norte, tan lejano del barrio que lo hab\u00eda visto crecer. Quienes lo espiaban llegaron incluso a tramar un plan muy complicado para confirmar las sospechas que lo se\u00f1alaban como un sujeto peligroso y para echar abajo sus planes. Al menos desde mediados de 1917, cuando las fuerzas constitucionalistas parec\u00edan dominar la mayor parte del escenario de la revoluci\u00f3n, \u00e9l era objeto de una red de espionaje montada por el servicio exterior mexicano. En uno de los telegramas en clave que circularon entre el c\u00f3nsul de M\u00e9xico en la ciudad de San Francisco; C\u00e1ndido Aguilar, secretario de Relaciones Exteriores, y Rafael Nieto, subsecretario de Hacienda, se le identific\u00f3 como el responsable directo de una maniobra para enviar armamento a los enemigos del gobierno:<\/p>\n<blockquote><p><span data-contrast=\"auto\">Algunos elementos enemigos de este gobierno est\u00e1n tratando de fletar barco a los\u00a0EE.UU.\u00a0para llevar a los zapatistas elementos de guerra, que ser\u00e1n desembarcados en alg\u00fan punto de la Costa Chica, Edo. de Guerrero.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Se me informa que el se\u00f1or Octavio Paz, que est\u00e1 o ha estado recientemente en El Paso, Tex., es el que ir\u00e1 como jefe del barco. Se me dice tambi\u00e9n que el se\u00f1or\u00a0S\u00edntora, que reside en Los \u00c1ngeles, Cal., tiene\u00a0ya arreglado todo lo relativo al flete del barco, el que est\u00e1 matriculado con bandera americana y saldr\u00e1 con destino a Centro Am\u00e9rica, con objeto de aprovechar su paso por las costas de Guerreo y desembarcar el env\u00edo destinado a Zapata, que se dice consiste en parque, armas, telas y maquinaria para reformar cartuchos y fabricar monedas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">A cambio de estas mercanc\u00edas ha ofrecido alg\u00fan agente zapatista entregar 40 000 pieles que tienen ya listas en alg\u00fan punto cercano a la costa y algunas barras de plata procedente del mineral de Campo Morado.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/FOP.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-7775\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/FOP.jpg\" alt=\"FOP\" width=\"448\" height=\"158\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/FOP.jpg 640w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/FOP-300x105.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/FOP-624x220.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pesquisas se\u00f1alaban a Octavio Paz como c\u00f3mplice de Jos\u00e9 S\u00edntora, un rebelde michoacano que hab\u00eda militado en el villismo y que oper\u00f3 luego de manera independiente en su propio estado, antes de refugiarse en la ciudad de Los \u00c1ngeles. Y no s\u00f3lo era vigilado por esp\u00edas mexicanos, sino tambi\u00e9n por agentes del Departamento de Justicia de Estados Unidos, quienes, muy al tanto de sus debilidades, llegaron a urdir un plan para contratar a una mujer atractiva e inteligente que se enredara con \u00e9l y le sacara informaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">\u00bfQui\u00e9n era este personaje que tanto inquietaba a agentes de los dos pa\u00edses? \u00bfEra realmente un sujeto peligroso para el gobierno de Venustiano Carranza? Octavio Ireneo Paz Sol\u00f3rzano hab\u00eda nacido 27 a\u00f1os antes del inicio de la revoluci\u00f3n, el 20 de noviembre de 1883. Creci\u00f3 en un ambiente que puede calificarse como apacible, propio de una familia acomodada de la sociedad porfirista. Es cierto que su padre, Ireneo Paz Flores, vivi\u00f3 tiempos dif\u00edciles en la segunda mitad del siglo x1x, a veces a salto de mata por el occidente del pa\u00eds, empu\u00f1ando la espada contra los franceses o a\u00f1adiendo p\u00e1ginas a la prensa de oposici\u00f3n o compartiendo las asperezas de la c\u00e1rcel con otros detractores de los gobiernos de Ju\u00e1rez y de Lerdo de Tejada. Incansable y combativo, como otros liberales de la \u00e9poca, dio su apoyo al prestigiado y carism\u00e1tico Porfirio D\u00edaz en las revueltas de La Noria y de Tuxtepec. Unos a\u00f1os antes del ascenso de D\u00edaz al poder, don Ireneo, abogado de profesi\u00f3n, se hab\u00eda establecido con su esposa y sus hijos en la ciudad de M\u00e9xico. Por primera vez, desde que en 1863 se alistara en una junta patri\u00f3tica para hacer frente a las tropas francesas que asediaban a su natal Guadalajara, pod\u00eda aspirar a una vida tranquila. En 1874 fund\u00f3 su propia empresa (Imprenta, Litograf\u00eda y Encuadernaci\u00f3n Ireneo Paz), desde la cual continu\u00f3 con su vocaci\u00f3n de periodista y escritor; de sus prensas salieron publicaciones como\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El Ahuizote<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Sufragio Libre<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Combate<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. En ella public\u00f3 una importante revista,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La Patria<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, que logr\u00f3 mantenerse en circulaci\u00f3n de 1877 a 1914. Como hombre de letras, diestro con la pluma, escribi\u00f3 poes\u00eda,\u00a0teatro, novela y relatos hist\u00f3ricos. Todav\u00eda en 1880, en el marco de la elecci\u00f3n de\u00a0Manuel Gonz\u00e1lez, se vio envuelto en un conflicto de honor: el 28 de abril se bati\u00f3 en un duelo a muerte con Santiago Sierra (hermano de don Justo), del cual sali\u00f3, gracias a su habilidad como tirador, dolorosamente victorioso, pues siempre le pes\u00f3 la muerte del que fuera poeta y editor del peri\u00f3dico\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La Libertad<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. Sin llegar a ser parte del c\u00edrculo m\u00e1s cercano al presidente D\u00edaz, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n fue miembro del Congreso y, al final de su trayectoria en la administraci\u00f3n p\u00fablica, s\u00edndico del ayuntamiento. La bonanza econ\u00f3mica que entonces lo acompa\u00f1\u00f3 le permiti\u00f3 comprar una finca al sur de la ciudad de M\u00e9xico.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">De ah\u00ed que la ni\u00f1ez y la juventud de Octavio Ireneo Paz transcurrieran tranquilamente en el barrio de San Juan, Mixcoac. Como el menor de los cinco hijos de don Ireneo, no sufri\u00f3 las carencias que sin duda padecieron sus hermanos (Carlos, Arturo, Amalia y Rosa) en los agitados a\u00f1os de actividad militar de don Ireneo. Opt\u00f3 por hacer estudios de jurisprudencia y, en alg\u00fan momento, proyect\u00f3 su futuro en el servicio exterior mexicano. A finales de 1908, por intermediaci\u00f3n de su padre, comenz\u00f3 a trabajar como meritorio sin sueldo, aunque luego se le asign\u00f3 una gratificaci\u00f3n de 30 pesos mensuales. Pero su paso por las oficinas de la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores fue breve; renunci\u00f3 en agosto de 1910, seg\u00fan expres\u00f3 en carta dirigida a Ignacio Mariscal, para preparar el examen profesional, que finalmente present\u00f3 el 11 de noviembre de 1911. Defendi\u00f3 una tesis sobre la libertad de imprenta y el jurado lo aprob\u00f3 por unanimidad. Obtuvo as\u00ed el t\u00edtulo de abogado, antesala, en esa \u00e9poca, de una posici\u00f3n social m\u00e1s que aceptable. Al mes siguiente contrajo matrimonio con Rosa Lozano, una hermosa\u00a0joven, hija de padres espa\u00f1oles avecindados, como su propia familia, en el sosegado barrio de San Juan, Mixcoac. Pronto ingres\u00f3 a la Secretar\u00eda de Justicia con el nombramiento de asesor de jueces menores y, como tal, fue enviado a Ensenada, Baja California, a donde se traslad\u00f3 en compa\u00f1\u00eda de su esposa. Con el mismo cargo viaj\u00f3 despu\u00e9s a Campeche para una corta estancia. A su regreso a la capital sigui\u00f3 desempe\u00f1ando su profesi\u00f3n, ahora como agente del ministerio p\u00fablico.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Las razones o los motivos que poco tiempo despu\u00e9s lo llevaron a tomar aquella decisi\u00f3n que lo arrojar\u00eda tan lejos de Mixcoac y del c\u00edrculo familiar son hasta la fecha inciertos. Por esos d\u00edas, entre marzo y agosto de 1914, su vida mostraba pocos indicios de que podr\u00eda elegir un camino tan lleno de sobresaltos, de momentos de v\u00e9rtigo, de esperanzas aferradas a un alfiler y, al final, de soledades tan terribles.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Entre sus escasos antecedentes en la pol\u00edtica, se sabe que en 1909 se hab\u00eda entusiasmado con la campa\u00f1a de Bernardo Reyes y luego con la de Francisco I. Madero. En mayo de 1911 form\u00f3 parte de una asociaci\u00f3n estudiantil (Pol\u00edtica, Patria y Constituci\u00f3n); al mes siguiente su nombre apareci\u00f3 entre los firmantes de una convocatoria para organizar la\u00a0recepci\u00f3n de Madero en la ciudad de M\u00e9xico. Tambi\u00e9n se integr\u00f3 al nuevo Centro Liberal de Estudiantes, del que fue presidente provisional. La rica veta liberal de don Ireneo parec\u00eda encontrar en el menor de sus hijos una digna continuidad. La historia, sin embargo, era distinta: mientras el padre hab\u00eda apoyado el ascenso de Porfirio D\u00edaz al poder, el hijo se sumaba a las manifestaciones de repudio y celebraba la ca\u00edda del \u201cH\u00e9roe de la Paz\u201d. Pero al triunfo electoral de Madero su actividad pol\u00edtica pareci\u00f3 diluirse, y nunca mostr\u00f3 rastro alguno de ideas o convicciones agraristas.\u00a0Por eso sorprendi\u00f3 su inesperada decisi\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan cuando en marzo de 1914 su esposa hab\u00eda dado a luz a un \u201crobusto infante\u201d, que fue registrado con el nombre de Octavio Paz Lozano. En su edici\u00f3n del primero de abril,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La Patria<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0coment\u00f3 el evento con marcado acento festivo: \u201cMucho lo celebramos, y que sea para bien de la familia y de la patria, que contar\u00e1n con un nuevo defensor de su autonom\u00eda. Enviamos nuestras felicitaciones al se\u00f1or agente del ministerio p\u00fablico, nuestro compa\u00f1ero de redacci\u00f3n en otras veces, Octavio Paz.\u201d<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Los hechos asociados a su determinaci\u00f3n se relacionan con un giro que se produjo en\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La Patria<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, que hasta poco antes hab\u00eda publicado notas y comentarios adversos a los rebeldes zapatistas. Pero a principios de agosto, probablemente por obra de Octavio Paz, apareci\u00f3 en sus p\u00e1ginas el art\u00edculo titulado \u201cUn gran documento para la historia, ratificado por 30 generales surianos: el Plan de Ayala\u201d. Unos d\u00edas despu\u00e9s, el general constitucionalista Pablo Gonz\u00e1lez, cuyas tropas controlaban por esos d\u00edas la ciudad de M\u00e9xico, mand\u00f3 a cerrar la imprenta de don Ireneo.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Al mes siguiente, Octavio Ireneo Paz ya se encontraba en Morelos.\u00a0Su esposa, Rosa Lozano de Paz, se qued\u00f3 sola, con un hijo de cinco meses de edad en los brazos. De acuerdo con breves informes que desde Contreras envi\u00f3 al oficial mayor del Cuartel General del Sur, el general Gildardo Maga\u00f1a, en dos ocasiones Octavio Paz se acerc\u00f3 hasta las inmediaciones de Mixcoac. A finales de 1914 y en marzo de 1915 particip\u00f3 en enfrentamientos que protagonizaron fuerzas zapatistas y constitucionalistas al sur de la capital. No se sabe si durante la breve estancia de Francisco Villa y Emiliano Zapata en la ciudad de M\u00e9xico visit\u00f3 a su familia. Al a\u00f1o siguiente, en abril de 1916, el torbellino de la revoluci\u00f3n lo\u00a0llevar\u00eda a\u00fan m\u00e1s lejos, luego de recibir la documentaci\u00f3n que lo acreditaba como agente confidencial de Zapata en Estados Unidos.<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0<\/span><span data-contrast=\"auto\">El recelo y la desconfianza de los revolucionarios morelenses hacia personajes procedentes de la ciudad y de clase media no impidieron que tanto \u00e9l como Antonio D\u00edaz Soto y Gama fueran aceptados en las filas zapatistas. No se ha logrado precisar si su funci\u00f3n era de asesores o secretarios o, incluso ambas. Seg\u00fan el mismo Paz Sol\u00f3rzano relat\u00f3 despu\u00e9s, fue una proposici\u00f3n suya que el gobierno de\u00a0la Convenci\u00f3n enviara representantes al extranjero para difundir la causa que defend\u00eda su revoluci\u00f3n. Con esa misi\u00f3n recibi\u00f3 instrucciones de trasladarse a San Antonio, Texas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">A lo largo de su recorrido hacia el norte, Paz remit\u00eda informes al cuartel general. En una ocasi\u00f3n recomend\u00f3 a Zapata mantener la estrategia de volar trenes de ferrocarril, lo que mostrar\u00eda a Estados Unidos \u2013sustentaba\u2013 que Carranza era incapaz de pacificar el pa\u00eds. En otro informe, dirigido a Gildardo Maga\u00f1a, envi\u00f3 lo que parec\u00edan noticias alentadoras en relaci\u00f3n con levantamientos en el norte del pa\u00eds desconociendo a Carranza. Al resumir los comunicados de Paz, Maga\u00f1a hac\u00eda saber a Zapata: \u201cLa Sra. de Paz me escribe recomend\u00e1ndome solicite a Ud. a su nombre alg\u00fan auxilio pecuniario\u2026\u201d Era optimista al pensar que algunos levantamientos contra Carranza tendr\u00edan como contraparte un fortalecimiento de la revoluci\u00f3n zapatista, lo que contrastaba con las dificultades de los rebeldes surianos por mantenerse como protagonistas centrales de la revoluci\u00f3n. Pero sus expectativas contrastaban tambi\u00e9n con las penurias que entonces aquejaban a su familia. Tras la p\u00e9rdida de su imprenta, don Ireneo se vio forzado a vender la casona de Mixcoac para irse a vivir a una construcci\u00f3n m\u00e1s modesta. Impulsada por la\u00a0precariedad de su situaci\u00f3n, Rosa Lozano busc\u00f3 refugio en la familia de su esposo ausente. A su vez, don Ireneo hall\u00f3 en su nieto Octavio un peque\u00f1o pero atento interlocutor; por las tardes sol\u00eda sentarse con \u00e9l en un balc\u00f3n de la casa y le contaba historias relacionadas con sus aventuras patri\u00f3ticas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">De acuerdo con el historiador John\u00a0Womack, para 1916 la actividad revolucionaria de Octavio Paz parec\u00eda desvanecerse; adem\u00e1s, seg\u00fan informes que llegaron al cuartel zapatista, se hab\u00eda vuelto alcoh\u00f3lico. Su estancia en San Antonio no produjo los resultados esperados y en 1918 se traslad\u00f3 a Los \u00c1ngeles, donde estableci\u00f3 contacto con otros revolucionarios exiliados.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Paz Sol\u00f3rzano no pudo regresar al pa\u00eds sino hasta 1920, con el triunfo del levantamiento de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. Para su esposa e hijo, el cual contaba con seis\u00a0a\u00f1os de edad, la alegr\u00eda debi\u00f3 ser moment\u00e1nea, pues muy pronto sus ausencias se hicieron tan frecuentes como prolongadas. Al poco tiempo de su regreso\u00a0busc\u00f3 a su viejo amigo, Antonio D\u00edaz Soto y Gama, y se incorpor\u00f3 a la creaci\u00f3n del Partido Nacional Agrarista, del cual qued\u00f3 registrado como candidato para formar parte del Congreso federal. Tras las elecciones de 1920 integr\u00f3 el grupo de siete diputados agraristas de la XXIX legislatura, junto con Felipe Carrillo Puerto, Vito Alessio Robles, Juan de Dios Boj\u00f3rquez, Emilio Portes Gil, Basilio Badillo y el mismo D\u00edaz Soto y Gama.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Fueron sin duda a\u00f1os intensos. Con Francisco J. M\u00fagica y Aurelio\u00a0Manrique form\u00f3 parte de la comisi\u00f3n nombrada por el Congreso Nacional Agrarista para elaborar un historial de agravios y atropellos cometidos contra el campesinado del pa\u00eds. En 1924, el mismo a\u00f1o en que muri\u00f3 don Ireneo, fungi\u00f3 como encargado del despacho tras la renuncia del general Ismael Velasco al gobierno de Morelos. Su estrella pol\u00edtica parec\u00eda ir en ascenso: en 1926 figur\u00f3 en la terna para gobernador de aquel estado, que viv\u00eda entonces un constante vaiv\u00e9n pol\u00edtico. Pero lleg\u00f3 1928 con su caudal\u00a0tr\u00e1gico. Tras el asesinato de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, Paz se recluy\u00f3 en el aislamiento; su alcoholismo ganaba terreno y el alejamiento familiar se hac\u00eda m\u00e1s profundo. Por un tiempo se traslad\u00f3 a Chiapas, donde encontr\u00f3 el apoyo de otro viejo amigo, Rafael Cal y Mayor, a quien hab\u00eda conocido entre las filas zapatistas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Alejado del c\u00edrculo del poder, se dio a la tarea de escribir. Compuso una serie de relatos sobre la revoluci\u00f3n zapatista que public\u00f3 en\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El Magazine para Todos<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El Universal<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. Poco despu\u00e9s colabor\u00f3 en la\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Historia de la revoluci\u00f3n mexicana<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, que sali\u00f3 a la luz en 1936; en esa obra es autor de un ensayo que rese\u00f1a el movimiento revolucionario dirigido por Emiliano Zapata.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El 8 de marzo de ese mismo a\u00f1o, Paz visit\u00f3 a un grupo de ejidatarios de Santa Marta Acatitla, quienes lo ten\u00edan en alta estima, por haberles ayudado a gestionar la dotaci\u00f3n de tierras ejidales. Al anochecer quiso emprender el regreso a la ciudad de M\u00e9xico, pero al cruzar las v\u00edas fue arrollado por un tren. En\u00a0un extenso poema, que apareci\u00f3 en 1976 con el t\u00edtulo de Pasado en claro, su hijo \u2013reconocido como un importante poeta e intelectual mexicano\u2013 escribi\u00f3:<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span data-contrast=\"auto\">Del v\u00f3mito a la sed, atado al potro del alcohol,\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">mi padre iba y ven\u00eda entre llamas.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Por los durmientes y los rieles<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">de una estaci\u00f3n de moscas y de polvo\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">una tarde juntamos sus pedazos.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Yo nunca pude hablar con \u00e9l.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Lo encuentro ahora entre sue\u00f1os,\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Esa borrosa patria de los muertos.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Hablamos siempre de otras cosas.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Mientras la casa se desmoronaba\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Yo crec\u00eda. Fui (soy) yerba, maleza\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Entre escombros an\u00f3nimos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El c\u00f3nsul de M\u00e9xico en San Francisco se daba a la tarea de mantener informado al general C\u00e1ndido Aguilar el 12 de febrero de 1918: \u201ccon cooperaci\u00f3n de autoridades locales he descubierto enorme contrabando\u00a0de armas y parque logrando detener el env\u00edo de miles de rifles Springfield y algunos miles de cartuchos v\u00eda Baja California Para de all\u00ed remitirse a las costas de Guerrero para F\u00e9lix D\u00edaz.\u201d Se correg\u00eda as\u00ed la primera versi\u00f3n que atribu\u00eda el plan a Octavio Paz Sol\u00f3rzano y se\u00f1alaba a los zapatistas como destinatarios del armamento. Sin embargo, a fines de ese a\u00f1o, de forma \u201curgente y confidencial\u201d, el c\u00f3nsul de M\u00e9xico en San Francisco alertaba al general C\u00e1ndido Aguilar de que \u201cOctavio Paz, hijo del licenciado Ireneo Paz\u201d estaba tratando de unificar al elemento rebelado contra el gobierno (salvo a la facci\u00f3n\u00a0felicista) para pedir armisticio. Inclu\u00eda el recorte de un peri\u00f3dico con un manifiesto firmado por \u00e9l: \u201cEl momento supremo ha llegado. El representante de Emiliano Zapata en Estados Unidos habla de un Gran Proyecto de Unificaci\u00f3n Nacional.\u201d Al final ped\u00eda autorizaci\u00f3n para entrevistarse personalmente con Paz, pues sab\u00eda de su influjo sobre Zapata y sobre Jes\u00fas Salgado, en esos momentos uno de los hombres de confianza del rebelde suriano.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Como puede apreciarse, algunas operaciones del espionaje que se hac\u00eda a Octavio Paz resultaron fallidas porque segu\u00edan pistas erradas o no lograban armar el complicado rompecabezas de las diversas y contrapuestas facciones revolucionarias; otras, en cambio, parecen acertar al ver en \u00e9l un enemigo potencial del gobierno de Carranza.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La de Octavio Paz Sol\u00f3rzano no fue la trayectoria revolucionaria de un estratega\u00a0militar, ni la de un carism\u00e1tico dirigente de grupos, ni la de un ide\u00f3logo constructor de discursos pol\u00edticos. El itinerario que recorri\u00f3 a lo largo de m\u00e1s de veinte a\u00f1os de vendaval revolucionario fue el de un hombre de carne y hueso que, con sus propias fortalezas y debilidades, trat\u00f3 de mantenerse fiel al agrarismo que profesaban los zapatistas. Al final qued\u00f3 fuera del c\u00edrculo de los vencedores, m\u00e1s por obra de las circunstancias que\u00a0de sus propias acciones. Se puede aventurar que, al tomar aquella decisi\u00f3n que implic\u00f3 el abandono de esposa e hijo, tratara de emular la actividad patri\u00f3tica de su padre, pensando que era su turno de formar parte de la historia. En cierto sentido, la historia parec\u00eda repetirse: su padre tambi\u00e9n hab\u00eda estado cerca del triunfo, pero el\u00a0recelo de Porfirio D\u00edaz termin\u00f3 por hacerlo a un lado. Ambas historias, la de Ireneo Paz y la de Octavio Paz Sol\u00f3rzano, ser\u00edan, al paso del tiempo, trasfondo inevitable, aunque a veces silencioso, de la vida y la obra del poeta Octavio Paz Lozano.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Womack, John Jr.,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Zapata y la revoluci\u00f3n mexicana<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, Siglo XXI Editores, M\u00e9xico, 2006.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Paz Sol\u00f3rzano, Octavio, \u201cEmiliano Zapata\u201d, en Jos\u00e9 T. Mel\u00e9ndez,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Historia de la revoluci\u00f3n mexicana<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">,\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">INEHRM<\/span><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico, 1987, t. I<\/span><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Ram\u00edrez Ranca\u00f1o, Mario,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La reacci\u00f3n mexicana y su exilio durante la revoluci\u00f3n de 1910<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, Miguel \u00c1ngel Porr\u00faa\/ Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas, Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM<\/span><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico, 2002.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Javier Rico M. Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM. En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 33. Octavio, como su padre Ireneo, tuvo una vida signada por abrazar causas pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas, aunque por ello se alejara de la familia, caer\u00eda en las penurias econ\u00f3micas o viviera en la soledad. Fiel seguidor del ideario zapatista, en tiempos de su juventud, obtuvo escaso reconocimiento para sus compromisos. Cuando parec\u00eda alcanzarlos, las circunstancias pol\u00edticas y la muerte misma se lo impidieron. Nunca se percat\u00f3 que lo observaban. No supo que segu\u00edan sus pasos y tomaban nota de los lugares que frecuentaba y de sus reuniones con personajes que el destino convirti\u00f3 en sus correligionarios. Es probable que en sus momentos de soledad lo asaltara la nostalgia en aquel lugar tan al norte, tan lejano del barrio que lo hab\u00eda visto crecer. Quienes lo espiaban llegaron incluso a tramar un<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1412],"tags":[718,722],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7770"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7770"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7770\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23561,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7770\/revisions\/23561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}